01-10-2025, 12:48 PM
Li Yuan se había terminado acostumbrando al extraño y húmedo clima de isla Karate, con sus interminables arrozales y sus enormes árboles protegiendo la colina, incluso había adquirido la costumbre de visitar sus casas del té, aunque principalmente solo sirvieran té de arroz, seguía siendo una delicia con el hermosos paisaje de la isla. Pero pese a todo lo que había hecho por la isla, pese a que había entrenado en sus alturas, peleado en sus puertos y sus arrozales, Li Yuan seguía siendo un desconocido, un intruso en este paisaje de calma y actos cotidianos.
Un paisaje donde un gyojin no encaja… aunque bueno ¿un gyojin encaja en algún lado?
No es que tuviera buen oído, pero le parecía que hablaban despectivamente de él, o tal vez se lo imaginaba, pero siempre creía que hablaban mal de él, y sus razones tendrían, muchos gyojin como Marlon Dientegrande habían causado estragos en el mundo, no todos los civiles tenían buenos ojos de la raza gyojin.
Se colocó mejor sus holgadas ropas creyendo que ocultaría mejor sus escamas, mientras abría la palma palmeada fingiendo que era un abanico, abanicándose mientras suspiraba, y rodaba los ojos para no mirar a nadie directamente, como si no viera a nada ni a nadie, pero sí vio a alguien.
Zhang Guolao, iluminó su día como si acabara de amanecer y no quedan pocas horas para el anochecer. Si alguien aparte de Cao podía ser una agradable compañía en este momento, ese era el Mink junto con quien había combatido, irónicamente no lo conocía a profundidad pero los actos de un hombre hablan mucho más que las largas historias de trasfondo.
-Será un gran placer compartir una taza de té con mi buen compañero Zhang, mas creo que seguramente sea breve, pues cada vez que nuestros caminos nos unen, ocurren cosas.
Li Yuan saboreo el té junto con su compañero de armas, mientras su mascota guardaba silencio… ¿o se llamaba silencio? no se acordaba muy bien.
-Desde aquel día, he entrenado y mejorado mis artes marciales… Pero no me siento más preparado que entonces, tal vez, nunca me sienta lo bastante preparado.
¿Miedos psicológicos? Las heridas del combate con marlon habían cerrado y ni siquiera habían dejado cicatrices muy visibles, pero en espíritu, Li Yuan se plantea si siquiera sus acciones son realmente relevantes en este mundo conflictivo ¿podría siquiera detener a otros Gyojin si desidia destruir y causar el caos? ¿Podria detener la injusticia o la esclavitud por mucho que mejorara?
Una ráfaga de aire húmedo interrumpió sus palabras y pensamientos, mientras un monje entraba pidiendo ayuda, Li Yuan se bajo la cáscara de huevo de su cabeza, no para ignorar o esconderse de la petición de ayuda, sino porque sabia que seria un asunto serio, el cual ninguno de los dos monjes ignoraría. Li Yuan demasiado tímido para hablar directamente con un extraño, dejo que fuera el Mink quien hablara por los dos, aunque si hizo un gesto para que el monje se sentara con ellos tal y como habia hecho Zhang.
-Tómese el té con calma, es probable que como esclavos de la prisa terminemos cometiendo errores inefables.
Un paisaje donde un gyojin no encaja… aunque bueno ¿un gyojin encaja en algún lado?
No es que tuviera buen oído, pero le parecía que hablaban despectivamente de él, o tal vez se lo imaginaba, pero siempre creía que hablaban mal de él, y sus razones tendrían, muchos gyojin como Marlon Dientegrande habían causado estragos en el mundo, no todos los civiles tenían buenos ojos de la raza gyojin.
Se colocó mejor sus holgadas ropas creyendo que ocultaría mejor sus escamas, mientras abría la palma palmeada fingiendo que era un abanico, abanicándose mientras suspiraba, y rodaba los ojos para no mirar a nadie directamente, como si no viera a nada ni a nadie, pero sí vio a alguien.
Zhang Guolao, iluminó su día como si acabara de amanecer y no quedan pocas horas para el anochecer. Si alguien aparte de Cao podía ser una agradable compañía en este momento, ese era el Mink junto con quien había combatido, irónicamente no lo conocía a profundidad pero los actos de un hombre hablan mucho más que las largas historias de trasfondo.
-Será un gran placer compartir una taza de té con mi buen compañero Zhang, mas creo que seguramente sea breve, pues cada vez que nuestros caminos nos unen, ocurren cosas.
Li Yuan saboreo el té junto con su compañero de armas, mientras su mascota guardaba silencio… ¿o se llamaba silencio? no se acordaba muy bien.
-Desde aquel día, he entrenado y mejorado mis artes marciales… Pero no me siento más preparado que entonces, tal vez, nunca me sienta lo bastante preparado.
¿Miedos psicológicos? Las heridas del combate con marlon habían cerrado y ni siquiera habían dejado cicatrices muy visibles, pero en espíritu, Li Yuan se plantea si siquiera sus acciones son realmente relevantes en este mundo conflictivo ¿podría siquiera detener a otros Gyojin si desidia destruir y causar el caos? ¿Podria detener la injusticia o la esclavitud por mucho que mejorara?
Una ráfaga de aire húmedo interrumpió sus palabras y pensamientos, mientras un monje entraba pidiendo ayuda, Li Yuan se bajo la cáscara de huevo de su cabeza, no para ignorar o esconderse de la petición de ayuda, sino porque sabia que seria un asunto serio, el cual ninguno de los dos monjes ignoraría. Li Yuan demasiado tímido para hablar directamente con un extraño, dejo que fuera el Mink quien hablara por los dos, aunque si hizo un gesto para que el monje se sentara con ellos tal y como habia hecho Zhang.
-Tómese el té con calma, es probable que como esclavos de la prisa terminemos cometiendo errores inefables.
off
Karmas
