30-09-2025, 09:22 PM
Haciendo caso omiso a lo que interpetó como una chanza amistosa Kibai echo un largo trago de su jarra de leche.
"Como he acabado aquí... La versión corta, por intentar comerme un pájaro"
Sin poder evitar reírse de su propia ocurrencia se frotó los ojos con dos dedos antes de levantar la vista de nuevo hacia el Sargento Redgrave.
"Como supondrá, la mayoría de los Minks provenimos de Zou. Es habitual que los Minks jóvenes jueguen a cazar: afila los instintos y nos enseña a aprovechar nuestro potencial. Sin embargo, de vez en cuando los accidentes ocurren."
Una pequeña punzada de pena le hizo apretar un puño, aunque por suerte al estar agarrando la jarra esperó que no se notase demasiado.
"Aquella noche había luna nueva, se veía muy poco, aunque no era un problema para mí, o eso pensé. Puedo ver mejor que la mayoría en la oscuridad, pero eso no me hace omnisciente. Había un pájaro apoyado en una rama justo al borde de un acantilado. Cuando salté a por él, el terreno falló, la rama se quebró, y caí al mar. Debí de golpearme con algo, porque cuando recobré la consciencia, las corrientes me habían arrastrado mar adentro, y lo único que veía era agua por todas partes."
Dando un nuevo trago, Kibai dejó la mirada perdida en el espumoso líquido blanco.
"Es una situación que desde luego no deseo a nadie. Agarré aquel pedazo de madera hasta que las garras me sangraron, esperando en cualquier momento vislumbrar aunque fuese un atisbo de mi hogar, pero este nunca apareció. Lo que si apareció poco después del amanecer fue un buque de la Marina. El oficial al mando ordenó recogerme, y me quedé con ellos una pequeña temporada"
Kibai se echó hacia atrás en la silla, sin poder dejar escapar una sonrisa al recordar aquella época.
"Eso si fue una buena travesía. El buque portaba correos desde el Grand Line a los Marines en los cuatro Blues, así que se movían bastante. Como ese en concreto viajaba hacia el South Blue, se ofrecieron a dejarme allí y que pudiese buscar la manera de regresar a casa. Pero para cuando tocamos tierra, ya había decidido que no quería volver, aún no. Antes quería hacer algo de lo que mi gente estuviese orgullosa, y llevar este uniforme me pareció la más acertada de todas las opciones"
El Mink se acabó el resto de su jarra de un último trago antes de echarse hacia atrás en la silla, con el brazo libre pasado por detrás del respaldo.
"Así que espero que mi historia le sirva de advertencia sargento, si alguna vez ve un pájaro en el borde de un precipicio, no intente comerselo de un bocado"
"Como he acabado aquí... La versión corta, por intentar comerme un pájaro"
Sin poder evitar reírse de su propia ocurrencia se frotó los ojos con dos dedos antes de levantar la vista de nuevo hacia el Sargento Redgrave.
"Como supondrá, la mayoría de los Minks provenimos de Zou. Es habitual que los Minks jóvenes jueguen a cazar: afila los instintos y nos enseña a aprovechar nuestro potencial. Sin embargo, de vez en cuando los accidentes ocurren."
Una pequeña punzada de pena le hizo apretar un puño, aunque por suerte al estar agarrando la jarra esperó que no se notase demasiado.
"Aquella noche había luna nueva, se veía muy poco, aunque no era un problema para mí, o eso pensé. Puedo ver mejor que la mayoría en la oscuridad, pero eso no me hace omnisciente. Había un pájaro apoyado en una rama justo al borde de un acantilado. Cuando salté a por él, el terreno falló, la rama se quebró, y caí al mar. Debí de golpearme con algo, porque cuando recobré la consciencia, las corrientes me habían arrastrado mar adentro, y lo único que veía era agua por todas partes."
Dando un nuevo trago, Kibai dejó la mirada perdida en el espumoso líquido blanco.
"Es una situación que desde luego no deseo a nadie. Agarré aquel pedazo de madera hasta que las garras me sangraron, esperando en cualquier momento vislumbrar aunque fuese un atisbo de mi hogar, pero este nunca apareció. Lo que si apareció poco después del amanecer fue un buque de la Marina. El oficial al mando ordenó recogerme, y me quedé con ellos una pequeña temporada"
Kibai se echó hacia atrás en la silla, sin poder dejar escapar una sonrisa al recordar aquella época.
"Eso si fue una buena travesía. El buque portaba correos desde el Grand Line a los Marines en los cuatro Blues, así que se movían bastante. Como ese en concreto viajaba hacia el South Blue, se ofrecieron a dejarme allí y que pudiese buscar la manera de regresar a casa. Pero para cuando tocamos tierra, ya había decidido que no quería volver, aún no. Antes quería hacer algo de lo que mi gente estuviese orgullosa, y llevar este uniforme me pareció la más acertada de todas las opciones"
El Mink se acabó el resto de su jarra de un último trago antes de echarse hacia atrás en la silla, con el brazo libre pasado por detrás del respaldo.
"Así que espero que mi historia le sirva de advertencia sargento, si alguna vez ve un pájaro en el borde de un precipicio, no intente comerselo de un bocado"
