A Helena le dio mucha gracia la forma de reaccionar de Owen acerca de comparar tamaños, incluso carcajeaba mientras el humano la veía con cara de incredulidad. “Nah, es solamente curiosidad de mi parte acerca de esas, pues, partes de los hombres. Es normal ¿No? Yo no tengo uno, y me encanta incomodar a Paavo” todo era juego parecía. Un juego algo pervertido definitivamente, pero sin la intención de obligar a nadie a hacer algo que no querían.
Pero por más que intentaron animar al lobo café a que saltará al agua, no lo pudieron convencer. “Se me hace raro que se niegue tanto a saltar. Entre los dos, es al que más le gusta el agua. Yo trato de evitarla, pero la verdad no puedo negar que este día si no estoy aquí, me voy a derretir en el calor ahí afuera” Helena se sumergió unos segundos, antes de volver a salir “Fue excelente idea que nos trajeras aquí. Ya cuando nos sintamos mejor, buscaremos cómo salir de aquí. Si no, pues Pavito ya nos rescatará” esa parecía ser la dinámica entre los lobos, Helena se metía en problemas, y su amigo macho trataba de arreglar las cosas. “Es buen niño, pero algo tímido” o más bien Helena era demasiado lanzada a todo tipo de cosas.
Fue entonces cuando Helena le soltó a Owen la pregunta, notando los cambios de expresión del humano. “Se me hace demasiado cruel que te hayan hecho eso solamente por robar. En mi tribu si llegábamos a robar comida, se castigaba al ladrón, si, pero también se investigaba la razón por la que hizo el hurto en primer lugar. Si el individuo lo hacía porque estaba pasando hambre, entonces la tribu completa se esforzaba para asegurar que tuviera que comer al igual que todos” claro, eso era asumiendo que Owen había entrado a robar por necesidad, y no por malicia. Y aunque hubiera sido por malicia, haberle hecho una herida de tal profundidad, no sentaba bien con Helena.
Owen siguió narrando lo ocurrido, incluso para la juguetona y pervertida de Helena, entendía que este era un momento donde debía dejar hablar al humano. Solamente decidió interrumpir a Owen cuando dijo -No tengo nada que perder.-
Esa frase hizo gruñir un poco a la Mink, no porque estaba enojada con Owen, no, esa furia estaba dirigida a la gente que hizo que Owen pensará de esa manera “Tienes tu vida, Owen” dijo ella sin pensarlo mucho, cerrando los ojos de momento para intentar calmarse. Exhaló varias veces, parecía que a veces tenía problemas para controlar su enojo.
“Tienes a tu mamá ¿No?” Owen no había indicado si su progenitora seguía entre los vivos, así que era mejor preguntar “La mía murió cuando yo era muy joven, así que no la conocí realmente, no se cómo piensan las madres. Pero estoy seguro de que la tuya no querría que regresaras solamente para intentar una misión suicida, mucho menos si lo haces completamente solo” Helena se cruzó de brazos, apoyada completamente en la roca mientras miraba hacía la entrada del cenote. “Llevo poco de conocerte, y aún así a mi me afectaría saber que no lograste sobrevivir. Pareces buen chico, te mereces un mejor final. Tú y tu mamá merecían algo mucho mejor” Helena suspiró, cerrando los ojos “Ojala tuviera más palabras de aliento que darte...”
Hubo un cambio de tema, pero al menos el anterior sirvió de mucho para conocer un poco más de Owen, y Helena estaba agradecida que el humano se sintiera cómodo de haberle compartido eventos algo personales acerca de su pasado.
La lobo blanca rió un poco ante el cumplido de hombre “Aw, eres un amor Owen, gracias” dándole una sonrisa tierna y genuina, rascándose la cabeza “Definitivamente no era de las más bonitas, pues nunca conseguí pareja- Es decir, si tenía muchos pretendientes, pero no tenían mucho tacto. No les gustaba que una mujer fuera más fuerte que ellos ¿Y sabes? Pronto me dí cuenta que no me gustaban tanto los hombres, las mujeres se me hacían más bonitas” ¿Bisexual, homosexual? Ni siquiera Helena estaba segura, pues por los comentarios anteriores de querer ver la hombría de Paavo, era obvio que al menos tenía cierto interés por varios géneros.
Por primera vez, parecía que Helena era la que se sonrojaba sin control esta vez, incluso hasta sus ojos parecían que se le iban a salir de sus orbes “P-Paavo ¿Qué le guste de mi, d-digo, que le guste yo?” rió nerviosamente, algo gracioso verla a ella mover su cabeza erráticamente, cómo si no encontrara donde esconderse “¡Ay, cómo crees! S-somos amigos nada más, estoy segura que nada más me ve cómo amiga ajaja...” pero la risa lentamente se apagó “Es mi mejor amigo, pero… No estoy seguro que le guste de esa manera. Mírame, estoy completamente desnuda frente a él constantemente, y lo único que logro es incomodarlo. Puede que simplemente yo no sea su tipo de mujer... No lo sé” Helena seguía sonriendo, pero era obvio que no era una sonrisa muy feliz. Suspiró antes de relajarse de nuevo “Pero, eso esta bien. Es divertido verlo sonrojarse cuando esta incomodo. Soy feliz simplemente siendo su mejor amiga” mintió. Obviamente quería más, pero no sabía otra manera de hacerle entender al lobo macho.
Que complicados los Mink, o al menos estos dos con los que se ha topado el pobre Owen. Una se la pasa diciéndole que quiere verle el pene a su compañero, y el otro no la ve desnuda directamente por miedo a ofenderla o incomodarla.
Tienen que sentarse a platicar cómo los adultos que son, y comunicar sus sentimientos. Bola de peludos tontos.
“¿Oh? No, siempre ha sido así. Pocos amigos, casi no interactúa con hembras. Bueno, además de su mamá.” Helena asintió riendo “Al menos desde que lo conozco, siempre fue más… De leer libros. Todo un cerebrito, alguien que no encajaba del todo bien en nuestra tribu. Eramos guerreros, no intelectuales, pero Pavito ni a una mosca daña. Pulgas si, cuando a mi me dieron y se las contagie." Helena soltó una risa estruendosa y saludable, y estando dentro del cenote, se escuchaba aún más ruidosa "Fue gracioso porque nos tuvimos que bañar juntos cuando eramos muy, muy pequeños. Ha sido la única y primera vez que le vi sus partes. Lastima que ya no me las quiera enseñar de nuevo” Ah, parecía que le Helena pervertida estaba de vuelta “Paavo odia que cuente esa historia, pero él no esta aquí, así que de lo que no se enteré no le afectará” la Mink le guiño el ojo a Owen, jugando.
“Y tu, Owen. ¿No tienes curiosidad de cómo se ve una Mink sin ropa?” uno creería que Helena estaba siendo pervertida de nuevo e incitando a Owen a algo sexual, pero no parecía ser el caso. Sus ojos simplemente se veían en paz, y pese a estar bajo el agua, era fácil ver cómo la cola de Helena se movía felizmente de un lado a otro. “No se si hayas visto a muchas mujeres desnudas en tus aventuras, pero has dicho que es la primera ves que ves a una chica-lobo cómo yo. Además, tenemos que investigar cómo salir de aquí eventualmente, y mi ropa se ha quedado con Paavo. No me molesta que robes una mirada, o me preguntes, si quieres” era una sonrisa tierna y autentica. Nada sexual, solo dos amigos celebrando sus cuerpos. Dicho eso, volvió a lanzarle un poco de agua a la cara, jugando, seguido de una risilla.
Pero por más que intentaron animar al lobo café a que saltará al agua, no lo pudieron convencer. “Se me hace raro que se niegue tanto a saltar. Entre los dos, es al que más le gusta el agua. Yo trato de evitarla, pero la verdad no puedo negar que este día si no estoy aquí, me voy a derretir en el calor ahí afuera” Helena se sumergió unos segundos, antes de volver a salir “Fue excelente idea que nos trajeras aquí. Ya cuando nos sintamos mejor, buscaremos cómo salir de aquí. Si no, pues Pavito ya nos rescatará” esa parecía ser la dinámica entre los lobos, Helena se metía en problemas, y su amigo macho trataba de arreglar las cosas. “Es buen niño, pero algo tímido” o más bien Helena era demasiado lanzada a todo tipo de cosas.
Fue entonces cuando Helena le soltó a Owen la pregunta, notando los cambios de expresión del humano. “Se me hace demasiado cruel que te hayan hecho eso solamente por robar. En mi tribu si llegábamos a robar comida, se castigaba al ladrón, si, pero también se investigaba la razón por la que hizo el hurto en primer lugar. Si el individuo lo hacía porque estaba pasando hambre, entonces la tribu completa se esforzaba para asegurar que tuviera que comer al igual que todos” claro, eso era asumiendo que Owen había entrado a robar por necesidad, y no por malicia. Y aunque hubiera sido por malicia, haberle hecho una herida de tal profundidad, no sentaba bien con Helena.
Owen siguió narrando lo ocurrido, incluso para la juguetona y pervertida de Helena, entendía que este era un momento donde debía dejar hablar al humano. Solamente decidió interrumpir a Owen cuando dijo -No tengo nada que perder.-
Esa frase hizo gruñir un poco a la Mink, no porque estaba enojada con Owen, no, esa furia estaba dirigida a la gente que hizo que Owen pensará de esa manera “Tienes tu vida, Owen” dijo ella sin pensarlo mucho, cerrando los ojos de momento para intentar calmarse. Exhaló varias veces, parecía que a veces tenía problemas para controlar su enojo.
“Tienes a tu mamá ¿No?” Owen no había indicado si su progenitora seguía entre los vivos, así que era mejor preguntar “La mía murió cuando yo era muy joven, así que no la conocí realmente, no se cómo piensan las madres. Pero estoy seguro de que la tuya no querría que regresaras solamente para intentar una misión suicida, mucho menos si lo haces completamente solo” Helena se cruzó de brazos, apoyada completamente en la roca mientras miraba hacía la entrada del cenote. “Llevo poco de conocerte, y aún así a mi me afectaría saber que no lograste sobrevivir. Pareces buen chico, te mereces un mejor final. Tú y tu mamá merecían algo mucho mejor” Helena suspiró, cerrando los ojos “Ojala tuviera más palabras de aliento que darte...”
Hubo un cambio de tema, pero al menos el anterior sirvió de mucho para conocer un poco más de Owen, y Helena estaba agradecida que el humano se sintiera cómodo de haberle compartido eventos algo personales acerca de su pasado.
La lobo blanca rió un poco ante el cumplido de hombre “Aw, eres un amor Owen, gracias” dándole una sonrisa tierna y genuina, rascándose la cabeza “Definitivamente no era de las más bonitas, pues nunca conseguí pareja- Es decir, si tenía muchos pretendientes, pero no tenían mucho tacto. No les gustaba que una mujer fuera más fuerte que ellos ¿Y sabes? Pronto me dí cuenta que no me gustaban tanto los hombres, las mujeres se me hacían más bonitas” ¿Bisexual, homosexual? Ni siquiera Helena estaba segura, pues por los comentarios anteriores de querer ver la hombría de Paavo, era obvio que al menos tenía cierto interés por varios géneros.
Por primera vez, parecía que Helena era la que se sonrojaba sin control esta vez, incluso hasta sus ojos parecían que se le iban a salir de sus orbes “P-Paavo ¿Qué le guste de mi, d-digo, que le guste yo?” rió nerviosamente, algo gracioso verla a ella mover su cabeza erráticamente, cómo si no encontrara donde esconderse “¡Ay, cómo crees! S-somos amigos nada más, estoy segura que nada más me ve cómo amiga ajaja...” pero la risa lentamente se apagó “Es mi mejor amigo, pero… No estoy seguro que le guste de esa manera. Mírame, estoy completamente desnuda frente a él constantemente, y lo único que logro es incomodarlo. Puede que simplemente yo no sea su tipo de mujer... No lo sé” Helena seguía sonriendo, pero era obvio que no era una sonrisa muy feliz. Suspiró antes de relajarse de nuevo “Pero, eso esta bien. Es divertido verlo sonrojarse cuando esta incomodo. Soy feliz simplemente siendo su mejor amiga” mintió. Obviamente quería más, pero no sabía otra manera de hacerle entender al lobo macho.
Que complicados los Mink, o al menos estos dos con los que se ha topado el pobre Owen. Una se la pasa diciéndole que quiere verle el pene a su compañero, y el otro no la ve desnuda directamente por miedo a ofenderla o incomodarla.
Tienen que sentarse a platicar cómo los adultos que son, y comunicar sus sentimientos. Bola de peludos tontos.
“¿Oh? No, siempre ha sido así. Pocos amigos, casi no interactúa con hembras. Bueno, además de su mamá.” Helena asintió riendo “Al menos desde que lo conozco, siempre fue más… De leer libros. Todo un cerebrito, alguien que no encajaba del todo bien en nuestra tribu. Eramos guerreros, no intelectuales, pero Pavito ni a una mosca daña. Pulgas si, cuando a mi me dieron y se las contagie." Helena soltó una risa estruendosa y saludable, y estando dentro del cenote, se escuchaba aún más ruidosa "Fue gracioso porque nos tuvimos que bañar juntos cuando eramos muy, muy pequeños. Ha sido la única y primera vez que le vi sus partes. Lastima que ya no me las quiera enseñar de nuevo” Ah, parecía que le Helena pervertida estaba de vuelta “Paavo odia que cuente esa historia, pero él no esta aquí, así que de lo que no se enteré no le afectará” la Mink le guiño el ojo a Owen, jugando.
“Y tu, Owen. ¿No tienes curiosidad de cómo se ve una Mink sin ropa?” uno creería que Helena estaba siendo pervertida de nuevo e incitando a Owen a algo sexual, pero no parecía ser el caso. Sus ojos simplemente se veían en paz, y pese a estar bajo el agua, era fácil ver cómo la cola de Helena se movía felizmente de un lado a otro. “No se si hayas visto a muchas mujeres desnudas en tus aventuras, pero has dicho que es la primera ves que ves a una chica-lobo cómo yo. Además, tenemos que investigar cómo salir de aquí eventualmente, y mi ropa se ha quedado con Paavo. No me molesta que robes una mirada, o me preguntes, si quieres” era una sonrisa tierna y autentica. Nada sexual, solo dos amigos celebrando sus cuerpos. Dicho eso, volvió a lanzarle un poco de agua a la cara, jugando, seguido de una risilla.
