20-09-2025, 11:06 PM
¿No quiere sus servicios? Entonces, ¿qué quiere? Sigue su camino mientras lo escucha, entendiendo que no quiere ser del todo directo por estar cerca de otras personas. No le gusta acelerar el paso, pero lo hace para así llegar a una zona más solitaria y poder terminar pronto con este asunto. Aun así, la idea propuesta ya está bien clara en su mente, pero desea poder usar el término para que quede claro de lo que están hablando.
— Ya veo, así que quieres que yo sea un pirata. ¿Eres tonto? — Parece que su respuesta ya es bastante evidente por dónde van los tiros. — Estás buscando a la persona equivocada. Para ir al Nuevo Mundo, necesitas a personas fuertes, y yo solo soy un doctor con buena puntería. — Esperemos que Uker entienda a qué se refiera con lo último. Procede a toser y llevar el antebrazo a la boca, mostrando por qué no es fuerte, por esas enfermedades que posee.
— No podré ayudarte a proteger a los tuyos. Soy bueno en lo que hago, pero también soy consiente de mis debilidades. — Aquí es donde podemos ver que es un tipo bastante sincero. No miente ni oculta su lado débil. — No tengo el físico para lanzarme a una vida tan peligrosa, solo recorro islas cercanas a la mía para poder ganarme a la vida. No puedo más que eso. — Posa la mano derecha sobre el hombro ajeno e intenta empujar. Uker podrá ver como su cuerpo no se mueve casi nada, creyendo que la intención de Kiyoshi es esa, cuando en verdad busca empujarlo de verdad.
Desde pequeño se le brindó un cuerpo más débil que al resto, limitándolo en muchas cosas. También sucede que siempre se aferró a eso, no intentó cambiarlo. En vez de fortalecer su cuerpo, creyendo que era inútil y una pérdida de tiempo, enfocó su crecimiento a las armas de fuego y a la medicina. Como mencionó, se considera apto en sus ámbitos, pero en los otros acepta ser mediocre.
Sin embargo, no es que nunca se le haya pasado por la cabeza ser pirata. Sabe que, encerrado en este mar dedicándose a su profesión, nunca podrá dar con la respuesta de porqué sus padres murieron a manos de agentes del gobierno. Vengarse de ellos es su deseo oculto, uno que no le ha dicho a nadie, al menos no directamente. Sabido es que siente rechazo hacia el gobierno mundial, pero no ha salido de su boca el querer obtener venganza.
— No seas tonto, no tengo la intención de meterme en problemas y denunciarte. Lo que ustedes hagan con sus vidas no me importa. — Lo que le importa es la envidia que siente por ellos, Uker y sus compañeros, aunque no conozca al resto. ¿Serán todos fuertes? ¿Cuánta confianza en sí mismo tendrán? Confianza que a Kiyoshi le falta.
Ojalá él pudiera ser lo suficientemente fuerte como para lanzarse a esa vida sin tener miedo.
— Me han dicho varias veces que la mayoría de los piratas son tan estúpidos que mueren por nada. Entiendo que necesiten un doctor, pero uno incapaz de defenderse a sí mismo no tiene mucha utilidad. — No sabe cuándo, pero ya ha retomado la caminata, una lenta, no queriendo alejarse del pirata.
— Un tonto pirata no debe querer nada conmigo. Si necesitas que atienda a alguien, búscame y págame. No trabajo gratis.
— Ya veo, así que quieres que yo sea un pirata. ¿Eres tonto? — Parece que su respuesta ya es bastante evidente por dónde van los tiros. — Estás buscando a la persona equivocada. Para ir al Nuevo Mundo, necesitas a personas fuertes, y yo solo soy un doctor con buena puntería. — Esperemos que Uker entienda a qué se refiera con lo último. Procede a toser y llevar el antebrazo a la boca, mostrando por qué no es fuerte, por esas enfermedades que posee.
— No podré ayudarte a proteger a los tuyos. Soy bueno en lo que hago, pero también soy consiente de mis debilidades. — Aquí es donde podemos ver que es un tipo bastante sincero. No miente ni oculta su lado débil. — No tengo el físico para lanzarme a una vida tan peligrosa, solo recorro islas cercanas a la mía para poder ganarme a la vida. No puedo más que eso. — Posa la mano derecha sobre el hombro ajeno e intenta empujar. Uker podrá ver como su cuerpo no se mueve casi nada, creyendo que la intención de Kiyoshi es esa, cuando en verdad busca empujarlo de verdad.
Desde pequeño se le brindó un cuerpo más débil que al resto, limitándolo en muchas cosas. También sucede que siempre se aferró a eso, no intentó cambiarlo. En vez de fortalecer su cuerpo, creyendo que era inútil y una pérdida de tiempo, enfocó su crecimiento a las armas de fuego y a la medicina. Como mencionó, se considera apto en sus ámbitos, pero en los otros acepta ser mediocre.
Sin embargo, no es que nunca se le haya pasado por la cabeza ser pirata. Sabe que, encerrado en este mar dedicándose a su profesión, nunca podrá dar con la respuesta de porqué sus padres murieron a manos de agentes del gobierno. Vengarse de ellos es su deseo oculto, uno que no le ha dicho a nadie, al menos no directamente. Sabido es que siente rechazo hacia el gobierno mundial, pero no ha salido de su boca el querer obtener venganza.
— No seas tonto, no tengo la intención de meterme en problemas y denunciarte. Lo que ustedes hagan con sus vidas no me importa. — Lo que le importa es la envidia que siente por ellos, Uker y sus compañeros, aunque no conozca al resto. ¿Serán todos fuertes? ¿Cuánta confianza en sí mismo tendrán? Confianza que a Kiyoshi le falta.
Ojalá él pudiera ser lo suficientemente fuerte como para lanzarse a esa vida sin tener miedo.
— Me han dicho varias veces que la mayoría de los piratas son tan estúpidos que mueren por nada. Entiendo que necesiten un doctor, pero uno incapaz de defenderse a sí mismo no tiene mucha utilidad. — No sabe cuándo, pero ya ha retomado la caminata, una lenta, no queriendo alejarse del pirata.
— Un tonto pirata no debe querer nada conmigo. Si necesitas que atienda a alguien, búscame y págame. No trabajo gratis.
![[Imagen: u2oxCl9.png]](https://i.imgur.com/u2oxCl9.png)
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