17-09-2025, 03:07 AM
- ¿Dije algo mal? Me disculpo por eso, a veces hablo sin pensar y más cuando estoy deslumbrado por alguien de belleza sin igual como usted – diría Jensen Valentine, el hombre de la capucha roja, mirando al moreno de alas negras. –La verdad me da un poco de envidia su raza, volar por los aires suena a algo divertido donde se disfruta la verdadera libertad – dijo sentándose en el suelo mirando el cielo. –Seguro usted ha experimentado eso, la verdadera libertad que solo se consigue cuando uno puede volar por el cielo libre de toda preocupación o problema.
El pelinegro se tiro boca arriba, embobado mirando las nubes mientras pensaba en lo libre que se sentiría poder volar por los cielos antes de mirar al moreno. –Discúlpeme el atrevimiento, pero ¿por qué su cabello es oscuro? Pensaba que todos los lunarian tenían el cabello blanco – pregunto con genuina curiosidad antes de que un tipo anciano se acercara a ellos con su bastón en lo alto.
-Los negros son una plaga, hay que eliminarlos – dijo blandiendo su bastón como si fuera una espada, golpeando al lunarian que nada le había hecho, Jensen se levantó rápidamente y tomo el bastón con una de sus manos mientras sacaba a Cerbero, su pistola de triple cañón, y apuntaba al hombre anciano en la cabeza. –Viejo estas siendo muy grosero. Aquí este hombre hermoso es mi amigo y no me gusta que lastimen a mis amigos, asi que sácate de aquí – dijo empujando al hombre que cayó de espaldas y empezó a rodar monte abajo.
-Ay, creo que se me paso la mano – dijo Jensen mientras una turba de gente enojada que estaba viendo todo el espectáculo en el monte y solo se quedó con la parte donde el pelinegro empujaba al anciano monte abajo empezó a llegar arrojando tomates y botellas de agua al moreno y al de la capucha roja.
-Salgan de aquí degenerados delincuentes – dijo uno.
-Fornicarios pecadores – grito otro.
-Abusivos abominables – grito un tercero.
-Lo siento, creo que nos metí en un lio, ¿alguna idea para solucionar todo este problema? – pregunto Jensen al lunarian, cuyo nombre ni siquiera conocía aún.
