04-09-2025, 08:48 AM
El par de Okamas eran alegre y eso le agradaba, aunque no tanto como para emocionarse como los propios hombres. Los saltos, la alegría, le gustaba pasarlo bien pero no era una chica tan efusiva. No al menos como ellos. Era un tanto fría sobre todo con la gente extraña. Cuando entro al dojo lo sintió. Un ambiente silencioso y calmado, lleno de una paz y fuerza que sintió podría ser la cuna del poder oculto detrás de una máscara de ridiculez y de poca seriedad que podría engañar a todos.
Absolutamente cada uno de los detalles de la decoración estaba cuidadosamente trabajados, tanto que cuando entraron se maravilló con los colores los detalles y el ambiente su rostro viajo y surco el viento absorbiendo la belleza de todo el dojo. Había en un lugar de honor la imagen del maestro de los dos. —Que hermoso lugar llevan. Es todo muy hermoso déjenme decirles.— Le dijo al par mientras recorrían el tatami al lado de los grandes ventanales. Maki caminaba de un lado a otro como una mariposa mirando todo alrededor, dejando que Uker se encargase de ver los detalles del encargo. Caminaba decidida y divertida con las manos atrás con pasos erráticos y vista juguetona pero todo lo interrumpió un nuevo alumno del dojo informando que al parecer tenía información de aquello que habían perdido.
Fue entonces que rápidamente dando saltitos graciosos se adelantó al grupo y escucho atentamente la información. Aguzando los ojos cuando escucho el nombre… Kitsui. ¿Debía recordarlo? Nah, no era importante mientras sus compañeros lo hicieran, a ella solo debían decirle a quien partirle la cara y lo haría como el relámpago. Al menos no era una misión par investigar o gastar recursos en reunir información. Parecía que conocían y sabían donde encontrar a este “ladrón”, era una ventaja al menos.
—Una prueba… no basta con ver que vamos con un gigante capaz de partir cráneos como uvas en sus rodillas?... bien, podemos aun así demostrar que somos capaces. Es más, nos servirá para practicar un poco… no Cariño?.— Se apoyo sobre el hombro de Uker con una mano cruzando sus pies de pie después de mencionar y apuntar con su pulgar al pelirrojo gigante que les acompañaba. —Supongo que necesitan que les demostremos que somos capaces físicamente… típico de los hombres… desconfiar… aunque cambien de apariencia siguen siendo eso en esencia… espero no se ofendan.— se preparó ajustando sus guantes mientras acariciaba la empuñadura de su arma que descansaba en el cuerpo de su guitarra.
Sus armas… Maki entonces supo que sería una práctica… por ello se quitó la guitarra y decidió… pelear sin aquello que podría llegar a ser mortal, decidió usar su fuerza. Pura y bruta y esperaba no tener que lastimar de verdad a este par que comenzaba a ser más agradable a sus ojos. Sin embargo. Necesitaban provisiones y dinero.
Ese escudo parecía ser muy fuerte. Debería golpear con todas sus fuerzas si deseaba pasar o destruir sus defensas. Y claro la habilidad de los alumnos no era algo que nunca debían subestimar. Había visto antes a su amado pelear por su vida y aunque era hábil y eficaz, era algo inseguro. Estaba segura, aunque no le preguntase nunca. Que no había nunca matado a nadie. No era un mal dato, pero eso podría ser contraproducente en una situación de peligro
—La parejita podría sorprenderos mis queridos contratantes. Esto es innecesario, somos un dúo de temer, hemos peleado con marines, Yakuzas y hemos robado barcos sin sudar una gota…— Maki paseo por una cicatriz de su pierna. Aunque estaba cubierta de cicatrices, cada una de ellas posteriores cicatrices tendrían una historia. Ya deseaba tener la marca de esta aventura en su piel.
Se adelanto sobre Uker y sus ojos relampaguearon con una especie de fulgor creciente en su interior… Choco ambos puños uno con otro y resonó un guante de acero que portaba como forma de ataque secundaria… Maki sabia que era una practica así que le hizo un movimiento de cabeza a su amado Uker para que tomase un arma con filo roma del estante del dojo. Lo que menos querían era cortarle una mano a Jerry o Gerry imaginaba que Thrym usaría sus manos desnuda s si es que no usaba un jodido tren de vapor como nunchacos. —Espero que no sean muy buenos o me vere obligada a destruir este dojo… en guardia!!— Aunque Maki era totalmente beligerante y la más volátil del grupito nunca daba el primer golpe. Debía recordar evitar puntos vitales. Ojos, garganta, riñón rodillas y todo daño permanente. Quería pelear juego de pies? o puñetazos?
Absolutamente cada uno de los detalles de la decoración estaba cuidadosamente trabajados, tanto que cuando entraron se maravilló con los colores los detalles y el ambiente su rostro viajo y surco el viento absorbiendo la belleza de todo el dojo. Había en un lugar de honor la imagen del maestro de los dos. —Que hermoso lugar llevan. Es todo muy hermoso déjenme decirles.— Le dijo al par mientras recorrían el tatami al lado de los grandes ventanales. Maki caminaba de un lado a otro como una mariposa mirando todo alrededor, dejando que Uker se encargase de ver los detalles del encargo. Caminaba decidida y divertida con las manos atrás con pasos erráticos y vista juguetona pero todo lo interrumpió un nuevo alumno del dojo informando que al parecer tenía información de aquello que habían perdido.
Fue entonces que rápidamente dando saltitos graciosos se adelantó al grupo y escucho atentamente la información. Aguzando los ojos cuando escucho el nombre… Kitsui. ¿Debía recordarlo? Nah, no era importante mientras sus compañeros lo hicieran, a ella solo debían decirle a quien partirle la cara y lo haría como el relámpago. Al menos no era una misión par investigar o gastar recursos en reunir información. Parecía que conocían y sabían donde encontrar a este “ladrón”, era una ventaja al menos.
—Una prueba… no basta con ver que vamos con un gigante capaz de partir cráneos como uvas en sus rodillas?... bien, podemos aun así demostrar que somos capaces. Es más, nos servirá para practicar un poco… no Cariño?.— Se apoyo sobre el hombro de Uker con una mano cruzando sus pies de pie después de mencionar y apuntar con su pulgar al pelirrojo gigante que les acompañaba. —Supongo que necesitan que les demostremos que somos capaces físicamente… típico de los hombres… desconfiar… aunque cambien de apariencia siguen siendo eso en esencia… espero no se ofendan.— se preparó ajustando sus guantes mientras acariciaba la empuñadura de su arma que descansaba en el cuerpo de su guitarra.
Sus armas… Maki entonces supo que sería una práctica… por ello se quitó la guitarra y decidió… pelear sin aquello que podría llegar a ser mortal, decidió usar su fuerza. Pura y bruta y esperaba no tener que lastimar de verdad a este par que comenzaba a ser más agradable a sus ojos. Sin embargo. Necesitaban provisiones y dinero.
Ese escudo parecía ser muy fuerte. Debería golpear con todas sus fuerzas si deseaba pasar o destruir sus defensas. Y claro la habilidad de los alumnos no era algo que nunca debían subestimar. Había visto antes a su amado pelear por su vida y aunque era hábil y eficaz, era algo inseguro. Estaba segura, aunque no le preguntase nunca. Que no había nunca matado a nadie. No era un mal dato, pero eso podría ser contraproducente en una situación de peligro
—La parejita podría sorprenderos mis queridos contratantes. Esto es innecesario, somos un dúo de temer, hemos peleado con marines, Yakuzas y hemos robado barcos sin sudar una gota…— Maki paseo por una cicatriz de su pierna. Aunque estaba cubierta de cicatrices, cada una de ellas posteriores cicatrices tendrían una historia. Ya deseaba tener la marca de esta aventura en su piel.
Se adelanto sobre Uker y sus ojos relampaguearon con una especie de fulgor creciente en su interior… Choco ambos puños uno con otro y resonó un guante de acero que portaba como forma de ataque secundaria… Maki sabia que era una practica así que le hizo un movimiento de cabeza a su amado Uker para que tomase un arma con filo roma del estante del dojo. Lo que menos querían era cortarle una mano a Jerry o Gerry imaginaba que Thrym usaría sus manos desnuda s si es que no usaba un jodido tren de vapor como nunchacos. —Espero que no sean muy buenos o me vere obligada a destruir este dojo… en guardia!!— Aunque Maki era totalmente beligerante y la más volátil del grupito nunca daba el primer golpe. Debía recordar evitar puntos vitales. Ojos, garganta, riñón rodillas y todo daño permanente. Quería pelear juego de pies? o puñetazos?

![[Imagen: Maki_NNM.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Maki_NNM.gif)
![[Imagen: mikiocheja.png]](https://i.ibb.co/Cs5LLpXR/mikiocheja.png)