Claramente en esta isla los marines son corruptos, cinco marines para extorsionar a un pobre anciano y no les hacen nada, aah, pero si nosotros nos enfrentamos al sistema y a esos corruptos somos los malos, eso no me parece justo –
-Te daría por válidas tus palabras de no ser que le volaste la cabeza a un subordinado. A partir de ahí te has vuelto escoria, Rojo.-
La respuesta del superior de la marina era dura, tajante y...bueno, cierta bajo su criterio; Jensen pecaba de volátil al reaccionar de un tiro en la cabeza a quien no estuviese de acuerdo con sus ideales, lo que, bajo la perspectiva del sujeto de bigote era tan o más autoritario de aquello de lo que el vampiresco individuo se estaba quejando. Owen era una persona que no escapaba de las confrontaciones ya que estaba demasiado acostumbrado al choque directo entre pandillas a lo largo de su vida, pero este combate...parecía demasiada la diferencia de poder como para simplemente pelear él solo.
–Perdón por esto, pero ese tipo es imbatible –
![[Imagen: d55ada41d6eac6d3d118d2840d19a674.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/d5/5a/da/d55ada41d6eac6d3d118d2840d19a674.jpg)
-Perdón porq-WOAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!-
Una ventana que jamás ninguno de los dos había visto apareció completamente de repente, una ventana tan excesivamente conveniente que les hizo percatarse a ambos en una cámara lenta tortuosa que no estaban bajo tierra como al menos Owen pensaba, para nada: Estaban en uno de los cerros de la Isla Karate y comenzaban a caer colina abajo rodando sin parar. El pelirrojo, siendo lo suficientemente elástico, aprovechaba para erguirse y correr hacia abajo con mucho desespero -¡ME CAGO EN TU PUTA MADRE JENSEEEEEEEEEEEEEN!- mientras sus piernas intentaban seguir el ritmo del inminente aumento de la gravedad, tropezaba, rodaba, volvía a erguirse una y otra vez.
Finalmente y luego de estar cayendo durante varios metros de forma descendente y diagonal, el pelirrojo pudo detener su velocidad con sus piernas, dando un leve brinco que hizo que se reventase la cara contra el suelo, dejándole algún que otro raspón. El mareo era tan fuerte que la cabeza le daba demasiadas vueltas -...Oh dios...eso fue...demencial...- y, a medida que sus ojos volvían a centrarse nuevamente y la vista dejaba de estar tan nublada, el verde y dorado de un césped hacía acto de presencia. Pestañeó múltiples veces mientras apretaba el ceño con fuerza, con quien tiene una fuerte jaqueca, en pos de incorporarse rápidamente para, así, poder escapar seguir escapando a toda velocidad.
En cuanto se irguió del todo, las vio.
![[Imagen: eZ1DyZu.png]](https://i.imgur.com/eZ1DyZu.png)
![[Imagen: RNP5mwi.jpg]](https://i.imgur.com/RNP5mwi.jpg)
Un decena de vacas y toros habían sido afectadas, casi de forma inmediata, por la Cáspita del Diablo.
-¡JENSEN, CUANDO ME VAYA AL INFIERNO VOY A JALARTE DE LOS PIES, CABRONAZOOOO!- La exclamación del pelirrojo era tal que la persecución y caída a la colina que había comenzado simplemente en búsqueda de escapar de los Marines, ahora, se le sumaba al menos dos docenas de terneros dispuestos a liquidar todo lo que se cruce a su paso, y más un blanco tan delicioso y llamativo como lo era aquel muchacho de ropas y cabello rojo -¡SI ME ESTÁS ESCUCHANDO CORRE, CORRE PERRA, CORREEEEE!- la caída colina abajo se había alborotado aún más de lo que ya estaba siendo alborotada y las vacas, evidentemente, iban exactamente en dirección hacia donde se encontraba el vampiresco ser. Lo único que sería capaz de ver sería la huida con desesperación y desenfreno de un chico que por más valiente que fuese no tenía ni la más mínima oportunidad de poder enfrentar si quiera a una vaca mansa como para encarar a semejante cantidad enfurecida. Hay que correr y esconderse, ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Quién más se quería sumar a este escándalo? -¡AHÍ ESTÁN, ATRÁPENLOS!- un señor mayor con voz muy carrasposa y evidentemente señil exclamaba con el dedo acusador no solamente hacia el enorme desastre que estaba siendo ocasionado por aquel par, sino, apuntando directamente tanto al pelinegro como pelirrojo -¿¡AH!?- haciendo que el muchacho de ojos azules, obviamente, voltee para ver de quién se trataba -¿Y ESE VIEJO SEÑIL QUÉ HACE VENDIÉNDONOS?- Y, pese a que Owen no lo sepa, era EXACTAMENTE el mismo señor que el dueño de Cerbero había protegido con anterioridad.
De esta manera, se sumaba dos nuevos ingredientes a la persecuta: Las vacas, la marina que constaba de cuatro soldados evidentemente rasos por sus pintas aunque armados con espadas y, detrás de ellos, el señor mayor que parecía tener las piernas lo suficientemente fuertes para que, aunque sea, pudiera seguirle el paso a semejante desastre que había terminado de ser colina abajo y pasaba a ser directamente en plena calle en línea recta. El espectáculo, ahora sí, tendría como invitados estelares a los transeúntes y mercaderes que veían a lo lejos el polvo que levantaba semejante escena ridícula.
De esta manera, se sumaba dos nuevos ingredientes a la persecuta: Las vacas, la marina que constaba de cuatro soldados evidentemente rasos por sus pintas aunque armados con espadas y, detrás de ellos, el señor mayor que parecía tener las piernas lo suficientemente fuertes para que, aunque sea, pudiera seguirle el paso a semejante desastre que había terminado de ser colina abajo y pasaba a ser directamente en plena calle en línea recta. El espectáculo, ahora sí, tendría como invitados estelares a los transeúntes y mercaderes que veían a lo lejos el polvo que levantaba semejante escena ridícula.
