29-07-2025, 03:58 AM
El joven arquero se había dirigido a la zona de combate una vez fue llamado, de manera diligente y seria, como cuando aprendía a cazar con su abuelo quien era bastante estricto con el protocolo y seguir las indicaciones de la manera más precisa que la situación lo permita. Además era alguien que parecía tener contacto con el líder de los cazadores, un hombre respetado tanto por su talento como por su posición, siendo el encargado de mediar en los conflictos sobre presas y territorios y horarios de caza, buscando evitar que las diferencias entre los cazadores desembocase en una pelea más seria. Sin embargo, en su premura por ir a la arena el joven pelirrojo olvidó algo tan importante como su arco, y fue precisamente llenar su carcaj con flechas, por lo que pese a que realizó un movimiento perfecto, no encontró una sola flecha por lo que lo único que pasó fue que el otro recluta se llevó un susto y nada más. Ese hecho parece haber enfadado aún más a ese sujeto quien parece tener un problema de ego desproporcionado y, ahora también problemas de control de ira.
Los organizadores del entrenamiento lanzaron un paquete de flechas a la arena, el cual se queda a un metro del arquero siendo que el pelirrojo se acerca a tomarlo y lo coloca en su carcaj mientras el idiota se dedicaba a quejarse de ello en lugar de aprovechar el tiempo y atacar al pelirrojo. Ciertamente Bertram cometió un grave error al no llevar flechas, pero el otro demostró ser un ególatra arrogante incapaz de mantener el foco, creyéndose superior a los demás por el puesto de su padre. Precisamente eso es lo que aprovecha Bertram para paliar la diferencia de velocidad de ambos y el mal inicio, pues mientras el sujeto se queja y sigue atacando verbalmente al arquero, éste toma una flecha de su carcaj con velocidad y la dispara con presteza y precisión directamente a la parte posterior de sus rodillas mientras se está quejando de la entrega de flechas al pelirrojo, quien al mismo tiempo que dispara se aleja todavía más del rival, desplazándose un total de un metro.+
Los organizadores del entrenamiento lanzaron un paquete de flechas a la arena, el cual se queda a un metro del arquero siendo que el pelirrojo se acerca a tomarlo y lo coloca en su carcaj mientras el idiota se dedicaba a quejarse de ello en lugar de aprovechar el tiempo y atacar al pelirrojo. Ciertamente Bertram cometió un grave error al no llevar flechas, pero el otro demostró ser un ególatra arrogante incapaz de mantener el foco, creyéndose superior a los demás por el puesto de su padre. Precisamente eso es lo que aprovecha Bertram para paliar la diferencia de velocidad de ambos y el mal inicio, pues mientras el sujeto se queja y sigue atacando verbalmente al arquero, éste toma una flecha de su carcaj con velocidad y la dispara con presteza y precisión directamente a la parte posterior de sus rodillas mientras se está quejando de la entrega de flechas al pelirrojo, quien al mismo tiempo que dispara se aleja todavía más del rival, desplazándose un total de un metro.+
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