17-09-2023, 01:05 AM
Me quedé esperando a que la mujer parase de llorar y se calmara. El hecho de que sea muy grande y fuerte no significa que no sea sensible a las cosas, y eso me gusta. Tiene sentimientos, y aunque, de manera muy bruta, los expresaba muy bien. De repente, antes de que aquella semi oni me pudiera decir algo, Sephiroth saltó a decirme 4 cosas, y esta vez sí que estaba cabreado. Me recriminó de que me disculpase de su parte, por lo que me queda claro que no escuchó lo siguiente que dije. Seguidamente, le dijo también algunas verdades a la marine grandota, y aunque no fueron formas, tenía toda la razón en lo que decía. No puede dejar llevarse por esa actitud con civiles, ya que sumado a su gran tamaño puede asustarles. El claro ejemplo es el viejo pescador que salió despavorido y aterrado de ella.
Giré la cabeza para mirar a Sephiroth - Me he disculpado en nombre de los dos, joven. Pero luego le he dicho que ella tampoco tuvo las maneras, tranquilízate, con esa actitud no llegaremos a ningún lado. - Le dije de manera seria, él tenía que ser más listo que ella y darla ejemplo, y la mejor manera es con educación. Acto seguido, de repente, sentí como la marine se levantó de un salto, noté como el suelo tembló un poquito alrededor mía. Era impresionante ver como ella no era consciente de su tamaño, cosa lógica, obviamente.
Se presentó. Se llamaba Karlglass, y tenía 20 años. Me sentí bastante estúpido, la estuve llamando señora sin parar, cosa que me dijo, pero se lo tomó a bien y soltó una pequeña sonrisa. Me trataba como si fuera un superior, cosa que no podía permitir - Tranquila joven, no hace falta que sea así conmigo. No soy un alto cargo ni nada, solo soy un soldado raso, como tú. Así que levanta la cabeza - Le afirmé. De repente, dijo que tenía que terminar un trabajo en el muelle 9 y luego volvería aquí para ayudarnos. Me llamó Moe, no se acordaba de mi nombre y se lo dije hace un par de minutos... En fin. Salió a toda pastilla hacia el muelle 9 con una tremenda velocidad, y haciendo demasiado ruido a mi parecer, la gente la miraba un poco asustada. A pesar de ser marine, puede llegar dar miedo a alguien que la vea de primeras.
Más pronto que tarde, volví a escuchar a la gente hablar y asustada, y a su vez, el tremendo ruido de las pisadas de Karlglass viniendo hacia aquí. Se paró de nuevo enfrente de mí y me preguntó que era lo que había que hacer.
- Primero, vamos a hacer lo que el joven Sephiroth nos diga. Él es carpintero, sabe de estas cosas, y es buena idea que nos aconseje y nos diga como hacerlo. Así que prestemos atención y hagámoslo juntos, ¿Vale? - La miré y esbocé una pequeña sonrisa - Y segundo, ¿puedo llamarte Karl? Así es como se forjan las amistades -
Giré la cabeza para mirar a Sephiroth - Me he disculpado en nombre de los dos, joven. Pero luego le he dicho que ella tampoco tuvo las maneras, tranquilízate, con esa actitud no llegaremos a ningún lado. - Le dije de manera seria, él tenía que ser más listo que ella y darla ejemplo, y la mejor manera es con educación. Acto seguido, de repente, sentí como la marine se levantó de un salto, noté como el suelo tembló un poquito alrededor mía. Era impresionante ver como ella no era consciente de su tamaño, cosa lógica, obviamente.
Se presentó. Se llamaba Karlglass, y tenía 20 años. Me sentí bastante estúpido, la estuve llamando señora sin parar, cosa que me dijo, pero se lo tomó a bien y soltó una pequeña sonrisa. Me trataba como si fuera un superior, cosa que no podía permitir - Tranquila joven, no hace falta que sea así conmigo. No soy un alto cargo ni nada, solo soy un soldado raso, como tú. Así que levanta la cabeza - Le afirmé. De repente, dijo que tenía que terminar un trabajo en el muelle 9 y luego volvería aquí para ayudarnos. Me llamó Moe, no se acordaba de mi nombre y se lo dije hace un par de minutos... En fin. Salió a toda pastilla hacia el muelle 9 con una tremenda velocidad, y haciendo demasiado ruido a mi parecer, la gente la miraba un poco asustada. A pesar de ser marine, puede llegar dar miedo a alguien que la vea de primeras.
Más pronto que tarde, volví a escuchar a la gente hablar y asustada, y a su vez, el tremendo ruido de las pisadas de Karlglass viniendo hacia aquí. Se paró de nuevo enfrente de mí y me preguntó que era lo que había que hacer.
- Primero, vamos a hacer lo que el joven Sephiroth nos diga. Él es carpintero, sabe de estas cosas, y es buena idea que nos aconseje y nos diga como hacerlo. Así que prestemos atención y hagámoslo juntos, ¿Vale? - La miré y esbocé una pequeña sonrisa - Y segundo, ¿puedo llamarte Karl? Así es como se forjan las amistades -
