Desde luego el día empezó de una manera... peculiar. Tras todo el incidente del mástil y del viejo pescador, esta señorita en poco tiempo parecía presentar algún tipo de bipolaridad. Vamos, eso es lo primero que pensé, no sabía si había dado en la diana, pero desde luego tenía toda la pinta. Tras todas mis disculpas de la mejor manera posible, el joven Sephiroth saltó a continuación para dirigirse a ella de unas maneras poco educadas. No perdió los estribos en ningún momento, no se sobresaltó más bien, pero sí que, primero, la llamó novata, que ni fu ni fa, pero luego la llamó energúmena. Intentó apaciguar un poco el momento invitándola a reparar con nosotros el barco para calmar las cosas, pero la señorita ni siquiera le dejó terminar.
Saltó de una manera escandalosa, gritando sin parar y, por supuesto, llamándole de todo a Sephiroth. Creo que no he escuchado más palabras malsonantes en mi vida en tan poco tiempo. Desde insultos, hasta incluso amenazas, como que le iba a coger del cuello. Cosa que, midiendo más de 4 metros, la verdad no me gustaría que me pasara. Aunque en cierta manera, ya lo pasé con Taka, por lo que podría aguantarlo... Es igual, el caso es que esta mujer perdió totalmente los estribos con Sephiroth.
Intentó coger el mástil que estaba al lado de ella, no se para que exactamente. ¿Algún ataque de ira? El caso es que tras cogerlo se le cayó y le dio en el pie. A lo que la respuesta de ella fue ponerse a llorar, como si fuera una niña pequeña, parecía que estaba consumida por la impotencia. Se puso a pedirme perdón por su carácter y echando las culpas al joven, alegando que tiene muy mal genio. Estaba totalmente confundido. - ¿Qué estaba pasando aquí? - Pensé. Todo eso parecía una comedia. Mala, pero comedia al fin y al cabo. Ya tenía dudas de que esta marine fuera alguien superior. Alguien superior no se comportaría de esta manera, o al menos no entraba dentro de mis pensamientos de ninguna manera posible que algo así pudiera suceder.
Me acerqué a la semi-Oni hasta estar enfrente de ella, estaba sentada en el suelo, cayó con las rodillas por el agotamiento supongo. Era increíble, incluso estando así era más alto que yo. - Cálmese señorita, no tiene que pedir perdón por nada - La dije intentando de nuevo que se calmase - Quizás simplemente hoy se ha levantado con el pie izquierdo, pero eso no es motivo para venirse abajo. Sé que mi compañero le ha dicho alguna cosa que otra algo fea - Dije mientras miré a Sephiroth - Pero piense que su reacción tampoco fue la adecuada hacia nosotros desde un principio. Quizás lo mejor sea hacer borrón de todo lo sucedido. Si quiere ayudarnos a reparar el mástil del barco, le estaré muy agradecido por su ayuda, se le ve una marine muy fuerte y capacitada para hacer lo que sea y estaré encantado de conocerla - La dije con una leve sonrisa. Acto seguido, puse mi puño derecho delante de ella en modo de saludo para chocar con el suyo. Al fin y al cabo, su mano era 3 veces la mía, iba a ser complicado estrecharlas cordialmente - Vuelvo a presentarme. Me llamo Joe, y soy un marine de la base G-34 aquí en Shells Town. Me gustaría saber tu nombre -
Saltó de una manera escandalosa, gritando sin parar y, por supuesto, llamándole de todo a Sephiroth. Creo que no he escuchado más palabras malsonantes en mi vida en tan poco tiempo. Desde insultos, hasta incluso amenazas, como que le iba a coger del cuello. Cosa que, midiendo más de 4 metros, la verdad no me gustaría que me pasara. Aunque en cierta manera, ya lo pasé con Taka, por lo que podría aguantarlo... Es igual, el caso es que esta mujer perdió totalmente los estribos con Sephiroth.
Intentó coger el mástil que estaba al lado de ella, no se para que exactamente. ¿Algún ataque de ira? El caso es que tras cogerlo se le cayó y le dio en el pie. A lo que la respuesta de ella fue ponerse a llorar, como si fuera una niña pequeña, parecía que estaba consumida por la impotencia. Se puso a pedirme perdón por su carácter y echando las culpas al joven, alegando que tiene muy mal genio. Estaba totalmente confundido. - ¿Qué estaba pasando aquí? - Pensé. Todo eso parecía una comedia. Mala, pero comedia al fin y al cabo. Ya tenía dudas de que esta marine fuera alguien superior. Alguien superior no se comportaría de esta manera, o al menos no entraba dentro de mis pensamientos de ninguna manera posible que algo así pudiera suceder.
Me acerqué a la semi-Oni hasta estar enfrente de ella, estaba sentada en el suelo, cayó con las rodillas por el agotamiento supongo. Era increíble, incluso estando así era más alto que yo. - Cálmese señorita, no tiene que pedir perdón por nada - La dije intentando de nuevo que se calmase - Quizás simplemente hoy se ha levantado con el pie izquierdo, pero eso no es motivo para venirse abajo. Sé que mi compañero le ha dicho alguna cosa que otra algo fea - Dije mientras miré a Sephiroth - Pero piense que su reacción tampoco fue la adecuada hacia nosotros desde un principio. Quizás lo mejor sea hacer borrón de todo lo sucedido. Si quiere ayudarnos a reparar el mástil del barco, le estaré muy agradecido por su ayuda, se le ve una marine muy fuerte y capacitada para hacer lo que sea y estaré encantado de conocerla - La dije con una leve sonrisa. Acto seguido, puse mi puño derecho delante de ella en modo de saludo para chocar con el suyo. Al fin y al cabo, su mano era 3 veces la mía, iba a ser complicado estrecharlas cordialmente - Vuelvo a presentarme. Me llamo Joe, y soy un marine de la base G-34 aquí en Shells Town. Me gustaría saber tu nombre -
