[Pasado] Siempre vienen bien dos manos extra
#5
    Me alegró ver aparecer a Joe por la cubierta del barco, aunque no se acordara de traer las cervezas, por suerte el anciano nos agradeció la ayuda con un par de refrescantes limonadas. Cuando finalizamos el descanso, le pedí a mi barbudo amigo que se quedara en cubierta y me fuese pasando los materiales y herramientas, según fuese necesitando, así no tendría que estar subiendo a por ellos constantemente e iríamos más rápido.

    Según iban pasando las horas, el calor se intensificaba, pero el estado del barco era realmente deplorable. El anciano se arriesgaba muchos saliendo al mar con un navío en estas condiciones y si yo hubiese sido consciente de esto antes, como carpintero naval y marine, no le habría dejado salir del muelle. 
El armazón tenía tantos arañados y golpes que se filtraba agua por todos los rincones del barco, tuve que pedirle al hombre que fuese a por madera para poder continuar con la reparación. Una vez regresó dejó el cargamento de madera, le recriminé que esto era más que un simple trabajo de mantenimiento y le recomendé llevar el barco al dique seco al día siguiente para poder examinarlo mejor y arreglar los desperfectos que tuviese, al fin y al cabo esto que estábamos haciendo solo era poner un pequeño parche para que el hombre pudiese volver a pescar sin peligro.

    Cuando por fin terminé de colocar los nuevos tablones de madera por todo el lateral derecho del barco, le pedí a Joe que me diese brea y cáñamo, para poder empezar a calafatear las zonas donde había colocado tablones nuevos y evitar que hubiese futuras filtraciones por pequeñas que fuesen. Al terminar por estribor, nos dirigimos a babor para realizar las mismas operaciones. Joe cada vez era más rápido a la hora de encontrar lo que requiriese e incluso a veces el mismo sabía, ya que le iba a pedir y me lo acercaba antes de que eso ocurriese. No me equivoque al pedirle su ayuda, sabía perfectamente que sería serio, trabajador y amable.
    
    Era reconfortante trabajar en lo que me gustaba, reparar barcos para mí era como ayudar a la gente a cumplir sus sueños. En un mundo donde abundan las islas, los navíos son una parte primordial en la vida de la gente y el escuchar las batallas y anécdotas del hombre en el mar me generaba una sensación de paz y felicidad, al saber que al día siguiente aquel hombre podría seguir recolectando historias gracias a mis manos.
    Entre historia e historia acabamos de reparar todo el costado de babor y pudimos comenzar con las reparaciones en cubierta, el hombre se sentó en unas cajas de madera y saco un periódico y se dispuso a leerlo. Después de cambiar unas sogas y reparar algunos tablones, comencé a explicarle a Joe como arreglaríamos el triquete, no era el mástil principal, pero sí se caía en mitad de una travesía, dejaría al anciano y la tripulación en alta mar a merced de las olas. En ese mismo instante el triquete cedió e iba en dirección al anciano. 

   -¡Cuidado! ¡Apártese! Gritamos a unísono Joe y yo, pero fue en vano. Cuando creía que el mástil del barco de aquel pescador acabaría con su vida, una mujer tan bella como alta, se abalanzó protegiendo al anciano. Vestía el uniforme de la marina. Yo llevaba ya el suficiente tiempo para recordar a todos los reclutas de la base y dado el tamaño que aquella mujer tenía hubiese sido difícil no identificarla, tendría que ser una recluta nueva. 

    Esta comenzó a increparnos, lo que hizo que rápidamente a mis ojos perdiese toda belleza, por muy bella que sea una mujer al hablar, así perdía todo el encanto, no pudo ser más soez.

     Joe se acercó a ella, se presentó e intentó calmarla, como siempre hacía, para poder hablar con ella pacíficamente. 
     Era normal que se hubiese exaltado, pero se pasó tres pueblos, como si nosotros tuviésemos la culpa de que un palo se caiga sin que se le toque. 

    -¡Eh, novata! Le dije sin la calma que podría mostrar Joe. Estas cosas pueden ocurrir en un astillero, los barcos están en muy malas condiciones y nuestro trabajo es arreglar lo que incompetentes o dejados estropean. Fue un accidente provocado porque este barco lleva bastante tiempo sin ser reparado, así que antes de gritar como una energúmena analiza las cosas, no estás en un muelle cualquiera. Le increpé para continuar más amistosamente.
Ahora si lo deseas eres una mujer con una fuerza que me vendría muy bien en estos momentos como puedes observar, mi nombre es Sephiroth y siempre vienen bien dos manos extras ¿Nos echas un cable?
|Hablo/"Pienso"/Narro|
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RE: [Pasado] Siempre vienen bien dos manos extra - por Kurowashi Sephiroth - 15-09-2023, 07:31 PM

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