20-04-2025, 12:28 PM
Las palabras de Comi tenían sentido sin duda alguna, sobre todo para el Zorak joven que fui antes de ver la crueldad del mundo, incluso Kisuke lo veía de una forma parecida hasta que llego el incidente de Akarui y se vio obligado a matar a los agentes del chiper pol para salvarme la vida, casi sin ser consciente mi boca reprodujo las mismas palabras que le dije a Kisuke en nuestra llegada a Báltigo.
"De momento yo me ensuciaré las manos hasta que lo comprendas."
Claramente el mink no estaba preparado para lo que supone arrebatar una vida, era por eso que debía entrenarle de la mejor forma posible hasta que se viera obligado a tomar esa decisión, mi trabajo era prepararlo para cuando llegase ese momento poder sobrevivir a él arrebatando una vida por la suya o la de otro compañero.
"Entiendo tu punto de vista, yo mismo lo tenía cuando era joven Comi."
Volví hacia donde había dejado la camisa y comencé a colocármela tras agarrarla del suelo y darle un par de suaves golpes para quitar el polvo, incluso a Panda se le dificultaba el tener esa determinación de arrebatar lo más preciado de otra persona, igual que cuando nos enfrentemos a Nokia, no podía exigirle a alguien que acababa de entrar en el cuerpo una responsabilidad como esa.
"Casi tienes toda la razón en que la vida es lo más preciado para una persona Comi, ¿sabes lo que es realmente lo más importante para una persona? La libertad. Y debes recordar siempre que nosotros somos los que peleamos para que algo tan básico como debería ser nacer y vivir libres sea mínimamente posible, soy consciente de que en el otro bando no todos son malas personas y eso no cambia el hecho de que estamos librando una guerra, déjame que te cuente algo."
Esto era algo que no le había contado siquiera a Kisuke, el que consideraba mi mano derecha y mejor amigo, pero con Comi notaba una conexión muy fuerte, quizás por la empatía que me producía el ser ambos mestizos.
"Yo mismo tengo un amigo que está enrolado en la marina, el tipo es un engreído que va de guaperas y es profundamente gilipollas, pero..."
Mi mirada se endulzó por un segundo, recordando a mi hermana junto a Apolo, la forma en la que se miraban y como la hacía reír.
"Ese hombre, Apolo Bahia, es el novio de mi hermana pequeña, o al menos lo era antes de que ella muriera. Sé de buena tinta que sería capaz de dar su vida por el pueblo de ser necesario, lo sé mejor que nadie, aun así... estamos en bandos distintos aunque busquemos lo mismo, somos el mismo tipo de perro con collar diferente, ¿así que donde dirías tú que radica la diferencia? En quien sujeta la correa de esos perros, nosotros luchamos por y para el pueblo hasta las últimas consecuencias, ellos pelean por los esclavistas de los tenryubitto, así que llegado el momento si Apolo y yo nos encontrásemos en el campo de batalla no nos quedaría otra opción que matarnos el uno al otro."
Me di la vuelta para esconder el rasero de lágrimas que comenzaban a nacer en mi ojo derecho, sabía bien que la cosa podría acabar así y aunque para mi gran parte de la culpa de la perdida de mi hermana reposaba en los hombros del rubio era consciente que de perpetrar un acto como tal no podría volver a mirar a la cara a mi hermana una vez nos reuniésemos en el más allá.
"Lo que trato de decirte Comi, es que no peleamos solo por nosotros mismos o por nuestros principios, somos parte de algo más, somos los dragones que surgieron ante la llamada desesperada del pueblo oprimido, así que cuando llegue el momento, si aún tienes dudas recuerda..."
Me volví a girar hacia Comi, aun con algunas gotas de lágrimas prisioneras en mi ojo.
"Un dragón no siente piedad por las ovejas."
"De momento yo me ensuciaré las manos hasta que lo comprendas."
Claramente el mink no estaba preparado para lo que supone arrebatar una vida, era por eso que debía entrenarle de la mejor forma posible hasta que se viera obligado a tomar esa decisión, mi trabajo era prepararlo para cuando llegase ese momento poder sobrevivir a él arrebatando una vida por la suya o la de otro compañero.
"Entiendo tu punto de vista, yo mismo lo tenía cuando era joven Comi."
Volví hacia donde había dejado la camisa y comencé a colocármela tras agarrarla del suelo y darle un par de suaves golpes para quitar el polvo, incluso a Panda se le dificultaba el tener esa determinación de arrebatar lo más preciado de otra persona, igual que cuando nos enfrentemos a Nokia, no podía exigirle a alguien que acababa de entrar en el cuerpo una responsabilidad como esa.
"Casi tienes toda la razón en que la vida es lo más preciado para una persona Comi, ¿sabes lo que es realmente lo más importante para una persona? La libertad. Y debes recordar siempre que nosotros somos los que peleamos para que algo tan básico como debería ser nacer y vivir libres sea mínimamente posible, soy consciente de que en el otro bando no todos son malas personas y eso no cambia el hecho de que estamos librando una guerra, déjame que te cuente algo."
Esto era algo que no le había contado siquiera a Kisuke, el que consideraba mi mano derecha y mejor amigo, pero con Comi notaba una conexión muy fuerte, quizás por la empatía que me producía el ser ambos mestizos.
"Yo mismo tengo un amigo que está enrolado en la marina, el tipo es un engreído que va de guaperas y es profundamente gilipollas, pero..."
Mi mirada se endulzó por un segundo, recordando a mi hermana junto a Apolo, la forma en la que se miraban y como la hacía reír.
"Ese hombre, Apolo Bahia, es el novio de mi hermana pequeña, o al menos lo era antes de que ella muriera. Sé de buena tinta que sería capaz de dar su vida por el pueblo de ser necesario, lo sé mejor que nadie, aun así... estamos en bandos distintos aunque busquemos lo mismo, somos el mismo tipo de perro con collar diferente, ¿así que donde dirías tú que radica la diferencia? En quien sujeta la correa de esos perros, nosotros luchamos por y para el pueblo hasta las últimas consecuencias, ellos pelean por los esclavistas de los tenryubitto, así que llegado el momento si Apolo y yo nos encontrásemos en el campo de batalla no nos quedaría otra opción que matarnos el uno al otro."
Me di la vuelta para esconder el rasero de lágrimas que comenzaban a nacer en mi ojo derecho, sabía bien que la cosa podría acabar así y aunque para mi gran parte de la culpa de la perdida de mi hermana reposaba en los hombros del rubio era consciente que de perpetrar un acto como tal no podría volver a mirar a la cara a mi hermana una vez nos reuniésemos en el más allá.
"Lo que trato de decirte Comi, es que no peleamos solo por nosotros mismos o por nuestros principios, somos parte de algo más, somos los dragones que surgieron ante la llamada desesperada del pueblo oprimido, así que cuando llegue el momento, si aún tienes dudas recuerda..."
Me volví a girar hacia Comi, aun con algunas gotas de lágrimas prisioneras en mi ojo.
"Un dragón no siente piedad por las ovejas."
