13-02-2025, 11:07 PM
Lo primero era decidir que tipo de técnica quería utilizar. No tenía claro que hacer, si una técnica de una sola espada o desarrollar una nueva de nitoryuu. Tenía varias técnicas de ittoryuu que eran bastante útiles y versátiles, en función de como se estuviese desarrollando el combate. Pero quería algo poderoso, algo que, además de un gran daño al enemigo, le diese algún tipo de ventaja en el combate, pero, desgraciadamente, no era muy imaginativo, y todo lo que se le ocurría eran movimientos simples, o demasiado inverosímiles para utilizar en un combate real.
"Si pudiese hacer algo con mi fruta..."
Pero era inviable de momento. Su dominio sobre sus poderes de akuma no mi era muy pobre y ni siquiera podía controlar su hollín a voluntad, ni siquiera tenía poder de decisión sobre su intangibilidad. Era bastante frustrante porque sabía que, de tener ese control, la versatilidad de sus técnicas aumentaría exponencialmente. Tenía ya pensadas un par de cosas que deseaba poner en práctica, pero del momento era imposible.
"Céntrate, Kisuke... una técnica de nitoryuu..."
Empezó a moverse mientras comenzaba a hacer movimientos con sus dos katanas desenvainadas, girando soltando tajos, a diestro y siniestro, mientras seguía cavilando sobre que hacer con la técnica que iba a desarrollar. Las nubes de otoño se estaban cerrando sobre el Archipiélago Sabaody, se avecinaba una tormenta otoñal, pero eso no detendría al antiguo pescador. Iba a seguir con su entrenamiento. El mar empezaba a agitarse, las olas a romper contra las raíces del árbol Mangroove, cada vez con más fuerza; la lluvia comenzó a caer y un relámpago iluminó los cielos. Con el sonido del trueno subsecuente al relámpago, Kisuke paró un instante, por si había alguna descarga que no le friese por tener alzada la espada. Las envainó y contempló el mar.
"Tendré que parar mientras siga el aparato eléctrico, pero no regresaré, tengo que sacar la técnica hoy."
Se quedó contemplando la fuerza de las olas rompiendo incesantemente, con furia cada vez mayor, salpicando con spray salado la cara y el cuerpo del capitán revolucionario. Observó como una gaviota despistada huía en un vuelo bajo de la tormenta hacia dentro del manglar, pero al llegar a la línea de costa, fue embestida por una ola que estalló contra la costa con inusitada fuerza, haciéndola caer al ave contra el suelo. Kisuke tuvo una idea.
"Si pudiese hacer algo con mi fruta..."
Pero era inviable de momento. Su dominio sobre sus poderes de akuma no mi era muy pobre y ni siquiera podía controlar su hollín a voluntad, ni siquiera tenía poder de decisión sobre su intangibilidad. Era bastante frustrante porque sabía que, de tener ese control, la versatilidad de sus técnicas aumentaría exponencialmente. Tenía ya pensadas un par de cosas que deseaba poner en práctica, pero del momento era imposible.
"Céntrate, Kisuke... una técnica de nitoryuu..."
Empezó a moverse mientras comenzaba a hacer movimientos con sus dos katanas desenvainadas, girando soltando tajos, a diestro y siniestro, mientras seguía cavilando sobre que hacer con la técnica que iba a desarrollar. Las nubes de otoño se estaban cerrando sobre el Archipiélago Sabaody, se avecinaba una tormenta otoñal, pero eso no detendría al antiguo pescador. Iba a seguir con su entrenamiento. El mar empezaba a agitarse, las olas a romper contra las raíces del árbol Mangroove, cada vez con más fuerza; la lluvia comenzó a caer y un relámpago iluminó los cielos. Con el sonido del trueno subsecuente al relámpago, Kisuke paró un instante, por si había alguna descarga que no le friese por tener alzada la espada. Las envainó y contempló el mar.
"Tendré que parar mientras siga el aparato eléctrico, pero no regresaré, tengo que sacar la técnica hoy."
Se quedó contemplando la fuerza de las olas rompiendo incesantemente, con furia cada vez mayor, salpicando con spray salado la cara y el cuerpo del capitán revolucionario. Observó como una gaviota despistada huía en un vuelo bajo de la tormenta hacia dentro del manglar, pero al llegar a la línea de costa, fue embestida por una ola que estalló contra la costa con inusitada fuerza, haciéndola caer al ave contra el suelo. Kisuke tuvo una idea.
