[Pasado] - Como un pájaro sin alas
#13
A pesar de las explicaciones - veraces como la vida misma - sobre el comportamiento - para nada baboso a excepción de una mirada traviesa - que había tenido en aquella ocasión Garnet, la semioni no dudó en tirarle su toalla tamaño XL a la cara cuando mencionó que le había mirado tan solo una vez las tetas.- ¡Auch! - Se quejó el pelirrojo al sentir el trapo mojado en toda la jeta.- Bueh... Al menos no ha sido un garrotazo en todo el chirimbolo... - Agradeció que Sasha no se hubiera excedido de más, tanto por el bien del skypiean como de la integridad del camarote de la espadachina. Mientras se quitaba la enorme toalla de su cara - que casi le cubría todo su torso además -, Garnet pudo notar como su querida hermanita estaba algo incómoda por su mojado pelo que le llegaba hasta el suelo de lo largo que era. Era raro ver a la rubia sin característica coleta, ¿se la habría dejado en su habitación? A juzgar por su carácter, parecía el caso.

Antes de que Triana empezara a contar lo que tenía que transmitirles, Garnet se levantó, una vez que la semioni ya se había sentado.- ¿Te jode el pelo, colegui? - Preguntó, mientras se desplazaba hasta quedar a su derecha, quedando entre la espadachina y su hermanita.- Te voy a hacer una trenza molona mientras escuchamos a Triana, ¿te hace? - Propuso el músico, conforme agarraba la larga cabellera de la adolescente y empezaba a dividirla en tres grandes mechones para ir entrelazándolas entre ellas. Aunque ya le había hecho alguna que otra trenza alguna vez a Aurora, hacerlo en formato gigante iba a ser todo un desafío, pero nada de lo que pudiera preocupar al gran Garnet Matlock.

Estando ya listos, Triana se acercó a su mesita de noche, sacando de su cajón dos hojas que parecían ser de un periódico.- Eso es... - Pensó, al fijarse en la noticia que estaba mostrando la rubia, dónde señalaba el apellido que ella misma poseía. Tenía pinta de que, la misma duda que tenía desde hace tiempo y que, había estado a punto de preguntar hasta hace no mucho, iba a ser resuelta esa misma tarde. La vicecapitana de la banda empezó a explicar que, desde hacía varias generaciones, toda su familia había servido fielmente a la marine, siendo una de gran renombre.- Así que eso era... - Se dijo a sí mismo, mirando con seriedad a la doctora, a la par que seguía trenzando el pelo de la semioni. Sinceramente, de primeras le sorprendía que alguien con tanto odio hacia la marina, pudiera haber formado alguna vez parte de la organización, sin embargo, tenía sentido que, conociendo la hipocresía que se escondía tras la institución de primera mano, se arraigara en sus adentros ese rechazo. Además, hasta hace nada comentó que, el motivo tras su viaje, era buscar a un pirata que le ayudó durante su adolescencia, ¿sería dicha persona un punto de inflexión en su vida? Aunque esto último era una mera hipótesis, casi que lo primero lo confirmó la propia mujer, confesando que aquella vida le desagradaba, alegando que habían hecho cosas horribles y que jamás perdonaría a su progenitora hasta el punto de que, en un futuro, pensaba llegarse a su mansión y base de la marina y arrasar con ellas.- ... - Garnet permaneció en silencio, incluso cuando resaltó el que no deberían ir con ella, pero atendiendo a la convicción que había tras sus palabras y a que parecía que aún tenía más por contar, decidió no decir nada aún.

Para rematar la fiesta, Triana enseñó un cartel de recompensa, de un hombre con gorra y cicatrices llamado Theodor Tempesta, con una cifra por su cabeza de 400 millones, ni más ni menos. Efectivamente, se trataba de su hermano, alguien con quién la mujer recomendaba no encontrarse ni cruzarse al ser un cabrón de cuidado. Añadió que, realmente, cualquiera que tuviera su apellido, era mejor o atacarle o huir a la primera de cambio, declarando que si tuviera una foto de su madre la enseñaría.- La vieja de Triana... - En ese momento, a pesar de toda la seriedad de la conversación, no pudo evitar imaginarse a una Triana, algo más madura, en un traje de marine ajustado y apunto de reventar por las curvas de la mujer.- Me pongo malo pueje... - Empezó a sangrar por la nariz ante tal excitante imagen mental, parando de hacer la trenza de Sasha y tapándose tanto la nariz como la boca con ambas manos.

La risa de la rubia lo sacó de su estado de lujuria, alegando que al menos su familia no le quería ver muerto. Y era cierto, a pesar de que ambas situaciones eran algo parecidas de base, en lo que al rechazo familiar concierne, la situación de la rubia era mucho más grave. ¿Matar a su propia hija? Y pensaba que el mero hecho de sacarlo a patadas de su ciudad natal era horrible. Garnet se limpió la sangre de su nariz, mientras sentía como su sangre hervía. No sabía que clase de cosas terribles serían las que habría hecho su familia o su madre, pero conociendo a Triana, debía ser algo realmente serio.- ¿Qué no vamos a ir contigo? - Preguntó con su ceño fruncido y rechinando los dientes.- ¡No me jodas Triana! - Espetó con rabia por lo que habría tenido que sufrir la espadachina durante su infancia.- El menda no tiene ni puta idea de lo que te ha podido hacer exactamente tu vieja sabrosa, pero van a pagar... - Siguió, chocando en ese momento su puño derecho hacia la palma izquierda.- ¿Quieres arrasar con ellos y con su base? ¿Quieres ir a Laugh Tale para buscar a tu viejo amigo? - Preguntó, inclinando la mitad superior de su cuerpo hacia la mujer llena de cicatrices.- Somos amigos, ¿es o no es? En el momento en el que subimos en el mismo yate tus problemas e intereses son los nuestros, por imposibles o peligrosos que sean. - Sentenció de forma firmemente, exhalando aire por su nariz y volviendo a erguirse para dedicarle una mirada ahora a su compitruena y asentirle en silencio.- Luego sigo con tu trenza, colegui. - Dijo, tras descolgar a Sabertones y dejarlo en el suelo junto a Sasha, mientras se dirigía hacia la puerta de la habitación.- Voy a salir un momento a enfriarme, puedes aprovechar para preguntarle a Sasha las dudas que tenía en tu mollera, ¿es o no es? - Propuso, mirando de reojo a Triana para, seguidamente, salir de la habitación.

- Malditos marines... - Refunfuñó, empezando a caminar hacia la cocina mientras dejaba a solas a las dos rubias. La situación le había llevado tan al extremo que ahora no sabía si se había pasado al hablarle en ese tono a Triana.- El menda jura que no volverá a fantasear con la madre de Triana. - Se autoimpuso el pelirrojo, notando como un pequeño hilo de sangre descendía por la nariz de Garnet. Pero es verdad que alguien que había hecho sufrir a la doctora, no se merecía ser fruto de las mayores pasiones del músico... ¿O quizás sí? ¿Y si seducía a su madre bajo el pretexto de que era una persona de bien, se la trajinaba y luego le hacía vivir una de las mayores vergüenzas y humillaciones de su vida? - Puejeje... - Se limitó a reír ante su plan increíblemente malévolo y marrano a partes iguales mientras llegaba a la cocina.- Muy bien, a ver que encuentra el menda por aquí. - Se dijo a sí mismo el pirata, dirigiéndose en primer lugar hacia la despensa, admirando una buena pieza de piña.- Un zumito para mi compitruena, ¡hecho! - Exclamó, empezando a pelar la fruta para, seguidamente, cortarla en cachos y licuarla - a excepción de un trozo - junto a un buen vaso de agua fría y un poco de azúcar para obtener el delicioso jugo que tanto le gustaba a su hermanita. Lo vertió en un vaso de copa, le colocó el trozo de piña sobrante en uno de los filos de la copa y una pajita multicolor para que pudiera beber de ella, todo tamaño semioni.

Lo siguiente era preparar alguna bebida para Triana. En esta ocasión, fue directo a la bodega para agarrar una de las muchas botellas de ron que se empinaba la muy borracha. Aunque darle la botella en sí sería más que efectivo, pensó en que debía prepararle algo más elaborado a modo de disculpa por haberle hablado de esa manera. Con suerte contaba con los ingredientes necesarios para hacer un buen cóctel. En primer lugar, vertió unos 50 ml de ron en una coctelera para, seguidamente, coger un par de limas, exprimirlas, y echar ahí el jugo resultante. Terminó por añadir casi una decena de hojas de hierbabuena y unas dos cucharadas de azúcar para, seguidamente, empezarlo a agitarlo todo en la coctelera. Después de estar sacudiéndola durante cosa de un minuto, lo echó todo en una copa - esta vez tamaño humano - y le añadió un pequeño parasol en el filo de la misma. Por último, quedaba la bebida de Garnet.- O sea, ¡el menda! - Eso es, tú... Digo, ¿qué? ¿Acabamos de romper la cuarta pared? No importa. El caso es que el pelirrojo tan solo se cogió una litrona de cerveza y, agarrando las tres bebidas con sumo cuidado, se dirigió hacia la habitación de Triana.

- Ya está el menda, ¡y viene con bebidas! - Comentó, sin saber de que habrían hablado o como estarían en ese momento.- Un zumo de piña cojonudo para mi compitruena. - Dijo, acercándose a Sasha por su izquierda y cediéndole la copa.- Y un buen mojito para Triana, ¿es o no es? - Rodeó a la semioni por detrás, para acabar a su derecha y acercarse a la espadachina, extendiéndole su bebida.- Y perdona si te he hablado algo mal... - Comentó con una sonrisa incómoda y mirando hacia abajo.- Es que... Argh, ¡putos marines! - Exclamó enervado, mientras quitaba el tapón de la litrona con el pulgar derecho y apartaba con cuidado a Sabertones para sentarse en el suelo, entre Triana y Sasha.- ¿Os hace brindar? - Propuso, con una amplia sonrisa mientras extendía su brazo derecho con la botella hacia el frente.
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RE: [Pasado] - Como un pájaro sin alas - por Sasha - 25-01-2025, 05:13 PM
RE: [Pasado] - Como un pájaro sin alas - por Sasha - 29-01-2025, 06:09 PM
RE: [Pasado] - Como un pájaro sin alas - por Garnet D. Matlock - 12-02-2025, 01:22 PM
RE: [Pasado] - Como un pájaro sin alas - por Sasha - 14-03-2025, 10:32 PM

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