01-02-2025, 12:08 PM
Kisuke estaba regresando al barco después de su entrenamiento matutino. Ciertamente, desde su llegada a Sabaody y el primer órdago que habían tenido que enfrentar desde que desembarcaron, habían estado actuando por separado, quizá más de lo debido, pero había sido así. Había dejado a Zorak descansando después de darle unos primeros auxilios rudimentarios, puesto que no tenía conocimientos médicos, y, cuando regresó el mink, le puso al corriente de todo lo que había acontecido desde que saliese disparado persiguiendo a aquel encapuchado misterioso. Por otro lado, Comilon McBacon seguía allí con ellos, lo cual no dejó de sorprender a Kisuke. Aquel tipo debía sentirse muy solo si quería quedarse con aquel trío de extraños que iban y venían sin rendir cuentas con nadie y el antiguo pescador no sabía si es que no llegaba a comprender la situación en la que estaban o simplemente le daba igual.
"En verdad es un buen tipo, pero no me gustaría que se nos uniese sin entender perfectamente con quien está y a qué nos dedicamos."
Con esto en mente subió al barco y entró en el camarote, con lo que se quedó de piedra al ver a Zorak incorporado y sentado en la cama. Al verle la cara, su preocupación no había hecho sino aumentar por la expresión que mostraba. Panda estaba comentándole que tenía que descansar y luego salió de la habitación, seguramente a atender alguno de los asuntos que tenía por allí y que, normalmente hacía en solitario. Kisuke sacó un cigarro y le lanzó el paquete a la cama a Zorak. No sabía muy bien que decir, pero quizá lo mejor era intentar animar a su compañero.
-Buenos días, princesa Falconetti, ¿ha dormido usted bien? Kuhahaha.
En un torpe intento de quitarle hierro al asunto de que Zorak ahora estuviese tuerto, le asignó un nuevo apodo. Suponía que Panda le había comentado por encima lo que había sucedido, pero seguro que aún así tenía muchas preguntas que se le atoraban en la mente, después de tanto tiempo inconsciente. Aún no se acostumbraba al Kenbunshoku, y, además no le parecía correcto utilizarlo para ver como se sentía su compañero, prefería utilizar sus ojos e intentar leer el ambiente, porque usar el haki le parecía en cierto modo, hacer trampas, más aún teniendo en cuenta que su amigo no podía utilizarlo.
-Supongo que tienes una tonelada y media de preguntas, después de tanto tiempo fuera de combate así que no te preocupes, amigo, yo te contaré lo que quieras saber. Porque realmente hay mucho que contar, así que no quiero lloros si la conversación se alarga... kuhahahaha.
En realidad la última parte de lo que dijo era más para si mismo que para Zorak, puesto que el antiguo pescador detestaba las conversaciones largas, y más aún si no llevaban a ninguna parte, pero también entendía que su amigo acababa de despertar por lo que sería mejor que él mismo decidiese cuando había tenido suficiente información. Era más importante que primero se recuperase.
-Como aperitivo antes de que empieces a preguntar, te diré que el señor Marrano gigante sigue aquí con nosotros. Tendrías que haberle visto la cara que puso cuando le dije que le habías mentido y le puse un poco al corriente sobre nosotros, kuhahahaha.
Dando otra calada al cigarro se quedo mirando a su compañero esperando que por fin dijese algo, puesto que dado lo que había perdido, lo herido que tenía que estar su orgullo y que llevaba tanto tiempo en cama, Kisuke estaba preocupado por el estado mental de su compañero, ahora que su estado físico comenzaba a mejorar.
"En verdad es un buen tipo, pero no me gustaría que se nos uniese sin entender perfectamente con quien está y a qué nos dedicamos."
Con esto en mente subió al barco y entró en el camarote, con lo que se quedó de piedra al ver a Zorak incorporado y sentado en la cama. Al verle la cara, su preocupación no había hecho sino aumentar por la expresión que mostraba. Panda estaba comentándole que tenía que descansar y luego salió de la habitación, seguramente a atender alguno de los asuntos que tenía por allí y que, normalmente hacía en solitario. Kisuke sacó un cigarro y le lanzó el paquete a la cama a Zorak. No sabía muy bien que decir, pero quizá lo mejor era intentar animar a su compañero.
-Buenos días, princesa Falconetti, ¿ha dormido usted bien? Kuhahaha.
En un torpe intento de quitarle hierro al asunto de que Zorak ahora estuviese tuerto, le asignó un nuevo apodo. Suponía que Panda le había comentado por encima lo que había sucedido, pero seguro que aún así tenía muchas preguntas que se le atoraban en la mente, después de tanto tiempo inconsciente. Aún no se acostumbraba al Kenbunshoku, y, además no le parecía correcto utilizarlo para ver como se sentía su compañero, prefería utilizar sus ojos e intentar leer el ambiente, porque usar el haki le parecía en cierto modo, hacer trampas, más aún teniendo en cuenta que su amigo no podía utilizarlo.
-Supongo que tienes una tonelada y media de preguntas, después de tanto tiempo fuera de combate así que no te preocupes, amigo, yo te contaré lo que quieras saber. Porque realmente hay mucho que contar, así que no quiero lloros si la conversación se alarga... kuhahahaha.
En realidad la última parte de lo que dijo era más para si mismo que para Zorak, puesto que el antiguo pescador detestaba las conversaciones largas, y más aún si no llevaban a ninguna parte, pero también entendía que su amigo acababa de despertar por lo que sería mejor que él mismo decidiese cuando había tenido suficiente información. Era más importante que primero se recuperase.
-Como aperitivo antes de que empieces a preguntar, te diré que el señor Marrano gigante sigue aquí con nosotros. Tendrías que haberle visto la cara que puso cuando le dije que le habías mentido y le puse un poco al corriente sobre nosotros, kuhahahaha.
Dando otra calada al cigarro se quedo mirando a su compañero esperando que por fin dijese algo, puesto que dado lo que había perdido, lo herido que tenía que estar su orgullo y que llevaba tanto tiempo en cama, Kisuke estaba preocupado por el estado mental de su compañero, ahora que su estado físico comenzaba a mejorar.
