31-01-2025, 02:03 AM
Dia 91 de Otoño, Año 14.
West Blue, Reino de Ilisia, Pueblo Tara
0900 horas
Hace décadas, el capitán de un gran barco pirata azotaba los mares como un pirata temido y respetado. A bordo de ‘La Sombra del Mar’, acumuló un inmenso tesoro, incluyendo un misterioso objeto al que apodaron como ‘El Corazón del Mar’, el cual, según las leyendas, otorgaría poderes inimaginables a quien pudiera gobernar sobre este. Sin embargo, la tripulación comenzó a caer presa de su propia fama, siendo atacados múltiples veces por otras embarcaciones piratas que ambicionaban aquel poder.
Uno por uno, los piratas murieron o desertaron, hasta que solo quedó el capitán. Su diario, el cual llego a manos de un grupo de cazadores novatos, narra su descenso a la locura y su intento desesperado de proteger aquel tesoro que fue su perdición, encerrándolo en el barco, temiendo que alguien más liberara aquella catástrofe sobre La Sombra del Mar la cual llego a considerar una maldición tras perder a toda su tripulación.
Ahora, el barco encallado en una playa del reino Ilisia, al sur, cerca del pueblo Tara, guarda el tesoro y las almas de los que murieron en su interior. La Sombra del Mar, un antiguo galeón de 60 metros de largo y 3 metros de ancho y 20 metros de altura (sin contar los mástiles), parece haber estado allí por décadas dado que está cubierto de algas y corales, y las velas deshilachadas se balancean con el viento, sin embargo, de acuerdo con los rumores locales apenas se le había avistado ahí hace pocos meses. Los mismos rumores locales hablan de un destino fatal que recae sobre cualquiera que se atreve a explorar sus restos.
Después de descifrar la ubicación de La Sombra del Mar con la ayuda del diario y de leer las páginas que en el mismo detallaban la leyenda que se formaba alrededor de este naufragio, el grupo de cazadores conformado por Casca Belles, Charlotte Lya y Pralder se disponen a desentrañar la verdad de la misma y convertir la leyenda en realidad y, a la vez, obtener uno de los objetos más valiosos de este mundo para formarse así de un nombre que resuene en todo el West Blue. Sin embargo, esto no será fácil. La locura del capitán lo llevo a apostar diferente número de trampas y acertijos en cada una de las zonas del barco para poder acceder al tesoro que en este mismo se dice que habita, en lo más profundo de su interior. Un error al resolver cualquiera de estos acertijos podría demostrar ser mortal para los menos preparados, como ya lo había demostrado con anterioridad según los rumores que giraban en torno al navío y su leyenda.
El día de su llegada a esta orilla del mar, la luz del sol estaba velada por un manto uniforme de nubes grises que cubría el cielo, sin permitir ni un rayo directo. El aire es fresco, pero no frío, y una brisa constante traía consigo el aroma salado del océano mezclado con un leve toque terroso, como si la playa misma exhalara tras una reciente tormenta. El mar estaba en calma, apenas movido por pequeñas olas que lamían la arena con un suave susurro. Cada ola parecía arrastrar con ella fragmentos de algas oscuras y pequeños caracoles, dejando rastros húmedos que brillaban tenuemente bajo la luz grisácea. Más allá, el agua se extendía hasta el horizonte, donde se fundía con las nubes en un borrón casi imperceptible.
A pocos pasos de la orilla, descansaba el barco encallado. Su proa apuntaba ligeramente hacia el cielo, como si aún intentara desafiar su destino. La madera de su casco esta ennegrecida por el paso del tiempo y cubierta en gran parte por parches de musgo y crustáceos adheridos, como si hubiera pasado años en esa posición. La cubierta principal se inclinaba hacia un lado, y varias velas deshilachadas colgaban aún de los mástiles, ondeando de forma perezosa con el viento. Una escalera de cuerda raída se balanceaba con el vaivén de la brisa, golpeando rítmicamente contra el casco.
El silencio es casi absoluto, roto solo por el suave crujido del barco y el canto lejano de una gaviota que planeaba sobre el cielo, como si observara sus movimientos. Cerca de la embarcación, trozos de madera flotaban en la marea baja, junto con un viejo barril que giraba lentamente, atrapado en el remolino de las olas. La tranquilidad del día gris parece invitarles a avanzar, pero había algo inquietante en la forma en que las nubes densas se cernían sobre el barco, como si el tiempo mismo se hubiera detenido en este lugar.
OFF
Imagen de Ambientación

![[Imagen: uyfbFTO.jpeg]](https://i.imgur.com/uyfbFTO.jpeg)
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