30-01-2025, 11:21 PM
Don Bambú trató de quitarle importancia al asunto con un gesto con la mano ante la disculpa de Garnet. Su situación era trágica, sí, pero había estado peor en otras ocasiones. Por lo menos ahora sabía que no todos sus amigos habían muerto en aquella isla. Quizás Kovashi entrase en razón en el futuro... O quizás nunca y Panda tendría que poner un punto final a su existencia antes de que supusiese un peligro para la revolución. Don Bambú escuchó atentamente lo que le decía su compadre. Al parecer había pasado una mala racha. Ya en Skypiea se le notaba de bajona de vez en cuando, como si estuviera deprimido por algo. Garnet, como muchos otros, sufrían al no considerarse lo bastante fuertes. Se sorprendió al enterarse de que se habían unido a los Alas Negras. La fugaz imagen de Yojimbo, Triana, Aspros y Jolyne cruzó su mente. A los tres últimos los había conocido en las gradas de los juegos de Zarutsuki y al primero lo había visto pelear contra la mala bestia de Sohem. Nunca había interactuado con él. No sin sorpresa, si bien con algo menos que la primera noticia, recibió el panda la segunda. ¡Garnet con una marine! Verdaderamente su amigo no le hacía ascos a nada en el mundo. Intentó imaginarse a sí mismo con una marine y tuvo que apartar la imagen de su cabeza bien rápido. Tenía su morbo, lo reconocía, pero no podría sentirse tranquilo con alguien tan contrario a sus ideales. —¿Zodiacool? —Le sonaba el nombre. Quizás lo hubiera leído en algún periódico en el pasado. Sonaba a algo que sin duda debería conocer. —Vaya, siento lo de vuestro capitán, barco y laúd. —Tuvo que enumerar las tres cosas que más o menos le parecían más trágicas. La pérdida de una marine en la vida de Garnet no le parecía tan importante. Sonrió ante la risa de su amigo. A pesar de todas las dificultades que había vivido había logrado superarlo y volver a la cima a la que pertenecía. Le dio una palmada en la espalda antes de levantar su vaso. —Y por eso brindamos. HONHONHON —Y dio un trago largo a su vaso de néctar.
Asintió ante la relevación de una nueva chica en la vida de Garnet. Don Bambú ya veía un poco borroso en aquel momento debido al alcohol en sus venas, pero todavía estaba lo bastante perceptivo como para sobresaltarse cuando Garnet mencionó a los Dragones. —¿Tenryuubito? —La voz del panda se había convertido en un susurro repentinamente. Conocía de sobra quiénes eran los Tenryuubito. Nobles de tan alto nivel que los reyes de las islas del Grand Line prácticamente tendrían que arrodillarse a besar el suelo que pisan. El hecho de que los Alas Negras hubieran ayudado a escapar a una esclava de éstos les ponía en un peligro inmediato. —Garnet escúchame atentamente. Esta información no debe salir de aquí. Salid de Sabaody en cuanto podáis. —El panda se había acercado algo más a su amigo para permitirse bajar todavía más la voz. Con el ruido de fondo de la taberna podrían tener suerte. —Los Tenryuubito son nobles del más alto nivel. Meterse en sus asuntos puede volcar sobre vosotros toda la ira del Gobierno Mundial. Si es "sólo" una esclava tal vez no os persigan con demasiado empeño... —Conjeturó el panda. Los nobles mundiales podían conseguir esclavos en casi cualquier parte, de modo que se les pasaría el berrinche de perder a una con cierta facilidad. Mientras sólo haya sido eso, claro.
Asintió ante la relevación de una nueva chica en la vida de Garnet. Don Bambú ya veía un poco borroso en aquel momento debido al alcohol en sus venas, pero todavía estaba lo bastante perceptivo como para sobresaltarse cuando Garnet mencionó a los Dragones. —¿Tenryuubito? —La voz del panda se había convertido en un susurro repentinamente. Conocía de sobra quiénes eran los Tenryuubito. Nobles de tan alto nivel que los reyes de las islas del Grand Line prácticamente tendrían que arrodillarse a besar el suelo que pisan. El hecho de que los Alas Negras hubieran ayudado a escapar a una esclava de éstos les ponía en un peligro inmediato. —Garnet escúchame atentamente. Esta información no debe salir de aquí. Salid de Sabaody en cuanto podáis. —El panda se había acercado algo más a su amigo para permitirse bajar todavía más la voz. Con el ruido de fondo de la taberna podrían tener suerte. —Los Tenryuubito son nobles del más alto nivel. Meterse en sus asuntos puede volcar sobre vosotros toda la ira del Gobierno Mundial. Si es "sólo" una esclava tal vez no os persigan con demasiado empeño... —Conjeturó el panda. Los nobles mundiales podían conseguir esclavos en casi cualquier parte, de modo que se les pasaría el berrinche de perder a una con cierta facilidad. Mientras sólo haya sido eso, claro.
Resumen
