[Presente relativo] Cómo entrenar a tu camaleón
#2
Comencé a sentir unos pinchazos extraños en la cara. ¿Todavía no me había levantado y mi entrenamiento ya había comenzado? Se veía que Triana, como maestra, era como un hueso duro de roer, pero yo, como alumna, lo sería aún más. Con los ojos cerrados, palpé la pistola de mi cartuchera y la desenfundé rápidamente apuntando hacia el techo. - ¿Qué te creías, Triana? Yo siempre estoy lista para disparar. Abrí despacito mi ojo izquierdo, todavía medio dormida, para ver si había apuntado bien, pero lo primero que vi fue a Jimba mirándome fijamente con sus ojos grandes y brillantes y mi mano de camaleón. ¿Me había transformado dormida? Jimba parecía igual de confusa, ya que movía su cabeza de un lado a otro y parpadeaba de una forma rápida y desconcertante, como si intentara ver a través de mi alma y como si no fuera consciente de tener mi arma al lado. - Eres demasiado confiada, Jimba - le dije, guardando mi pistola en la cartuchera. - Pero no puedo enfadarme contigo si me miras con esa carita - continué, mientras me levantaba y me preparaba para mi verdadero entrenamiento. - Porque si estuviéramos en el pueblo ya te habrían tirado desde lo alto del campanario en las fiestas del gallo.

Aún llevando todo este tiempo viajando, no podía evitar sentir cierta nostalgia cuando recordaba las viejas tradiciones del pueblo. Pero yo había decidido apostar por el caballo ganador en la mayor competición del mundo, y aunque yo siempre me había enorgullecido de mis habilidades con el gatillo, cada vez nos encontrábamos con enemigos más fuertes. Si quería estar a la altura de los Alas Negras y ganar la dichosa competición del Rey Pirata, tenía que entrenar mucho más y superar mis límites. Mis entrenamientos en el patio trasero de la granja estaban bien, pero solo era un pez grande en un estanque pequeño. Por eso, mi siguiente paso era entrenar con un verdadero atún de los gordos, de esos que pesan como una cabra.

En ese momento, Triana llamó a la puerta e hizo que desactivase mi transformación para que no pensase que era un bicho raro que dormía en esa forma. ¿Me sacaría a rastras de allí o sería más paciente conmigo? Abrí la puerta con cuidado, asomando mi cabecita despacio tanteando el terreno, pero al verla tranquila, abrí de golpe. - Ya estoy lista, Triana - le dije mientras me rascaba la axila para después olerme la mano. - Ya puedes convertirme en toda una reina del baile. Aunque te advierto que ese título ya lo ostenté hace algunas primaveras, ¿lo sabías?. Martha no tuvo nada que hacer en cuanto me presenté con ese embellecedor de crines en el pelo. Si le preguntabas a Martha seguramente no te dijera lo mismo, pero ¿a quién le importaba su opinión? Salí de la habitación, y me puse a andar sin un rumbo fijo. - Bueno que, ¿adónde vamos? 

INFORMACIÓN

❝

¿Yo escribo aquí y cualquiera puede leerlo? ¿Cómo es eso posible? ¿Y tengo que decir lo que yo quiera? En ese caso, juraría que una vez vi a la legendaria vaca marina. ¿Cuánto has dicho que me queda para poder expli



Mensajes en este tema
RE: [Presente relativo] Cómo entrenar a tu camaleón - por Jolyne Jones - 29-01-2025, 01:13 AM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)