17-01-2025, 03:44 PM
De primeras me pareció muy seca la forma en la que Kisuke se refirió a mi, me llamó “Mister Panceta”, que poco educado, yo que solo quería pasar tiempo con otros minks, hacía muchos años que no veía a uno, no digamos hablar… En realidad había pasado el mismo tiempo desde que había hablado con uno, pero eso no era lo importante, lo importante era que había sido muy maleducado, incluso me había enseñado un poco de sus katanas, su compañero, el más grande, intentó relajarlo, diciendo que no era hostil, — ¡Claroink que no lo soy! — respondí al momento, pero aún así parecían querer deshacerse de mi, no entendía por qué, había intentado ser lo más amable posible con ellos, al menos el más grande había sugerido darme comida, ¿Comida gratis? No me iba a quejar, aunque sería mentira decir que la prefería a la compañía. Me quedé un poco atrás mientras el encapuchado más alto y el maleducado seguían avanzando, y el tercero de ellos, el más bajo de los encapuchados, saltó sobre mi hombro, esto me trajo una extraña sensación de nostalgia, ahí era donde Cithria solía ponerse cuando estábamos juntos, y había subido de la misma manera que ella solía hacer, de un salto.
Él parecía ser el más educado de todos, se presentó a él y a sus compañeros, siendo él Timón, un mink zorro, tenía poco pelo en la boca pero los dientes eran como los de uno, debía ser de esos que perdían pelaje por rascarse mucho; siguió con Pumba, el maleducado, que era un mink gorila calvo, que era curioso, cuando me fijé bien me di cuenta de que la complexión si que era la de un gorila, — Así que un gorila calvo, pobre, pasará frío en invierno… Oink. — gruñí suavemente al arrugarse mi nariz fruto de mi reflejo gorrino de ronquido esporádico y finalmente el más grande de todos era Simba, el mink oso panda, él era más amable que Pumba, pero también me quería lejos, aunque entendí el por qué de su comportamiento tan distante cuando Timón me explicó que estaban yendo a una fiesta de cumpleaños para sorprender a alguien, — Oink, ya veo, si os ven llegar conmigo la sorpresa se arruinará… Por eso Pumba y Simba no querían que estuviera cerca. — eso tenía sentido, por lo que fuera era el tipo de mink que solía llamar la atención, por lo que fuera. Timón continuó y dijo que si los ayudaba podía quedarme con un trozo de tarta, de nuevo, comida gratis, y encima con compañía, ese si que era un buen trato. — ¡Puedes contar conmigoink! — con determinación me giré, para buscar a Pumba y Simba, pero el caos reinaba y la muchedumbre alborotada me hizo perder de vista a los dos minks amigos de Timón, incluso desde mi altura era complicado distinguir dónde estaban exactamente. Miré a Timón, — ¿Dónde están tus amigos? — haberlos perdido de vista un momento y ahora no ser capaz de encontrarlos me preocupó, igual les había pasado algo malo.
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