17-01-2025, 04:06 AM
Con la formación adecuada y las tropas comenzando a desfilar bajo las órdenes de la Comodoro Firebirth, quien previamente había entablado comunicación con el cuartel general del archipiélago, el destino de los Marines de la División 21 parecía más que claro. Pretendían cruzar por la zona residencial, quienes estaban al tanto de su para nada discreta llegada y presentación, y como solía ocurrir a menudo bajo el criterio de los ojos de los más curiosos, todos querían ver de cerca aquellas celebridades que estaban empezando a hacerse un nombre en las fuerzas del orden y la ley.
En uno de los bares cercanos, un pequeño y ya entrado en años mink cabra, calvo y con una perilla pelirroja extraña, algo regordete y con su tren inferior completamente perteneciente al animal que lo hibridaba - si es que se le podía llamar así al factor genético de los minks, que yo personalmente como narrador, lo dudo - miraba el despliegue con algo de desgana y desagrado, apurando un vaso corto de alcohol y dejándolo en la barra del bar, junto a unos berries, y bajando del taburete de un salto para comenzar a caminar sobre sus pezuñas, en dirección contraria al embarcadero - No merecen la pena - musitó, como si la actitud de los Marines hubiera hecho que su para ese momento intención de interactuar con ellos se disipase. Si el mink cabra tenía algo que hacer o decir para con la División 21, era algo que ya ninguno sabríamos, ni tampoco su peso y relevancia en la historia que todos estaban viviendo. Al menos, por ahora.
Lo que si pudieron presenciar y vivir todos, fue - mientras el mink desaparecía entre la multitud - fue como una avalancha de personas se lanzaba sobre ellos gritando los nombres de los altos cargos. Algunos preguntaban por Joe Joestar, otros pedía a Karlglass ver su extraño poder, otros se maravillaban del minúsculo tamaño de Ryze, y algunos - pero menos - quería ver las habilidades del ahora rítmico y desenfadado Apolo. El problema vino cuando todo ese tumulto hizo un tapón que impidió a los Marines seguir formando y poder seguir avanzando, rodeándolos por completo y prácticamente cargando contra ellos presos de la alegría y la euforia, tajando por completo las intenciones de Firebirth de llevarlos hacia el cuartel con un despliegue militar de tales dimensiones, y haciendo imposible continuar de ninguna manera. A no ser que la mano de hierro de la justicia cayese contra el pueblo, pero habría que pensar dos veces si eso era una buena opción o no.
En uno de los bares cercanos, un pequeño y ya entrado en años mink cabra, calvo y con una perilla pelirroja extraña, algo regordete y con su tren inferior completamente perteneciente al animal que lo hibridaba - si es que se le podía llamar así al factor genético de los minks, que yo personalmente como narrador, lo dudo - miraba el despliegue con algo de desgana y desagrado, apurando un vaso corto de alcohol y dejándolo en la barra del bar, junto a unos berries, y bajando del taburete de un salto para comenzar a caminar sobre sus pezuñas, en dirección contraria al embarcadero - No merecen la pena - musitó, como si la actitud de los Marines hubiera hecho que su para ese momento intención de interactuar con ellos se disipase. Si el mink cabra tenía algo que hacer o decir para con la División 21, era algo que ya ninguno sabríamos, ni tampoco su peso y relevancia en la historia que todos estaban viviendo. Al menos, por ahora.
Lo que si pudieron presenciar y vivir todos, fue - mientras el mink desaparecía entre la multitud - fue como una avalancha de personas se lanzaba sobre ellos gritando los nombres de los altos cargos. Algunos preguntaban por Joe Joestar, otros pedía a Karlglass ver su extraño poder, otros se maravillaban del minúsculo tamaño de Ryze, y algunos - pero menos - quería ver las habilidades del ahora rítmico y desenfadado Apolo. El problema vino cuando todo ese tumulto hizo un tapón que impidió a los Marines seguir formando y poder seguir avanzando, rodeándolos por completo y prácticamente cargando contra ellos presos de la alegría y la euforia, tajando por completo las intenciones de Firebirth de llevarlos hacia el cuartel con un despliegue militar de tales dimensiones, y haciendo imposible continuar de ninguna manera. A no ser que la mano de hierro de la justicia cayese contra el pueblo, pero habría que pensar dos veces si eso era una buena opción o no.
Información
Apariencia del mink
