09-01-2025, 02:48 PM
No sabía si mi idea sería una tontería o realmente tenía algo de sentido. Como todavía no había sido capaz de percibir ese tipo de haki iba bastante perdida y no tenía ni idea de lo que era posible o lo que no, de lo que podía llegar a ser capaz con él. Garnet enseguida aceptó mi sugerencia, así que finalmente supuse que no había dicho ninguna locura. Es más, parecía que mi idea le había gustado y estaba bastante motivado y animado. No sabía cómo podía seguir manteniendo esa actitud después de todo este entrenamiento, debía haber sido bastante aburrido para él esperar en silencio a que yo sintiese algo, pero por su actitud nadie lo diría. Parecía que estaba fresco como una lechuga, como si acabásemos de comenzar el entrenamiento y no llevase un buen rato parado frente a mí sin hacer absolutamente nada más que mirarme.
Me había ido bastante bien siguiendo sus consejos, así que esta vez cerré los ojos rápidamente sin dudar. Por lo visto, pensaba centrarse de forma muy potente en un solo pensamiento para que yo fuese capaz de detectarlo. Me parecía algo imposible, pero tampoco me creía que fuese a ser capaz de cortar algo como el agua o endurecerme como el hierro. Esta vez no tuve que realizar todo el proceso de pensar en un momento feliz, tan solo me remití aquella sensación de tranquilidad y paz que me había generado la primera vez. Fue bastante sencillo. Enseguida sentí la calma y cómo todo a mi alrededor se desvanecía. Solo quedaba yo y poco a poco, alguien más. Debía ser Garnet, no había nadie más en aquel lugar. Ya sabía que él estaba ahí, pero esta vez podía casi llegar a verle incluso con los ojos cerrados. Algo se despertó en mi interior y me hizo ser capaz no solo de sentir su presencia sino algo más también. Al principio era confuso, no era capaz de identificar de qué se trataba, pero no me desesperé y continué relajada intentando aproximarme más.
Lo que en un primer momento era algo vago, comenzó a cobrar fuerza. No era un sentimiento sutil, Garnet lo estaba dando todo, porque podía percibir con bastante claridad y fuerza… Abrí los ojos de inmediato frunciendo el ceño y poniéndome en pie. —¡¿Se puede saber en qué narices piensas?! —le grité furiosa señalándole de forma acusatoria con el dedo índice. —Sabía que acabarías liándomela. ¡Eres un degenerado! —continué especialmente mosqueada porque me había hecho partícipe de esos pensamientos lascivos hacia mí misma. Si por lo menos tuviese la decencia de guardárselos tan solo para él… En ese momento me quedé en silencio, procesando lo que acaba de pasar y dejando el enfado a un lado al darme cuenta de que lo había conseguido ¿Eso era el haki? Ahora no sabía si estar enfadada con él o si agradecérselo. —¿Qué acaba de pasar? ¿Lo he hecho? No te pienses que te vas a librar pero, ¿lo he conseguido?
Me había ido bastante bien siguiendo sus consejos, así que esta vez cerré los ojos rápidamente sin dudar. Por lo visto, pensaba centrarse de forma muy potente en un solo pensamiento para que yo fuese capaz de detectarlo. Me parecía algo imposible, pero tampoco me creía que fuese a ser capaz de cortar algo como el agua o endurecerme como el hierro. Esta vez no tuve que realizar todo el proceso de pensar en un momento feliz, tan solo me remití aquella sensación de tranquilidad y paz que me había generado la primera vez. Fue bastante sencillo. Enseguida sentí la calma y cómo todo a mi alrededor se desvanecía. Solo quedaba yo y poco a poco, alguien más. Debía ser Garnet, no había nadie más en aquel lugar. Ya sabía que él estaba ahí, pero esta vez podía casi llegar a verle incluso con los ojos cerrados. Algo se despertó en mi interior y me hizo ser capaz no solo de sentir su presencia sino algo más también. Al principio era confuso, no era capaz de identificar de qué se trataba, pero no me desesperé y continué relajada intentando aproximarme más.
Lo que en un primer momento era algo vago, comenzó a cobrar fuerza. No era un sentimiento sutil, Garnet lo estaba dando todo, porque podía percibir con bastante claridad y fuerza… Abrí los ojos de inmediato frunciendo el ceño y poniéndome en pie. —¡¿Se puede saber en qué narices piensas?! —le grité furiosa señalándole de forma acusatoria con el dedo índice. —Sabía que acabarías liándomela. ¡Eres un degenerado! —continué especialmente mosqueada porque me había hecho partícipe de esos pensamientos lascivos hacia mí misma. Si por lo menos tuviese la decencia de guardárselos tan solo para él… En ese momento me quedé en silencio, procesando lo que acaba de pasar y dejando el enfado a un lado al darme cuenta de que lo había conseguido ¿Eso era el haki? Ahora no sabía si estar enfadada con él o si agradecérselo. —¿Qué acaba de pasar? ¿Lo he hecho? No te pienses que te vas a librar pero, ¿lo he conseguido?
![[Imagen: 8Rsjucn.png]](https://imgur.com/8Rsjucn.png)
