30-12-2024, 12:20 AM
La rubia no pudo evitar levantar la ceja izquierda después de que Garnet le dijera que vigilara con su lenguaje ¿De verdad ÉL le estaba diciendo que no dijera esa clase de palabras? Sasha no pudo evitar negar ante el comportamiento del pelirrojo, no sabía que tenían los adultos con intentar corregir su forma de expresarse cuando ellos hacían más de lo mismo. — Viejos locos — fue lo que pensó ante la reprimenda del skypiean, quien enseguida confirmó que había contado bien los peces que no paraban quietos en el lago. — La fiera eres tú que eres un tigre, yo soy un rinoceronte con cuernos hiper fuerte y súper molón — contestó ante la felicitación con aplausos mientras levantaba ambas manos cerradas en un puño dejando levantados los dedos índice y corazón de las dos extremidades.
Garnet volvió a tomar la palabra para explicarle un nuevo ejercicio haciendo que Sasha mostrara un puchero, ya lo tenía dominado y quería parar o su cerebro iba a explotar. Definitivamente la semioni tenía razón en que el haki era horrible. La rubia escuchó atenta al músico, si lo hacía rápido tal vez podrían dejarlo de una vez porque el ejercicio nuevo era fácil: decir cuántos peces fuertes había en el agua. Suspiró de forma pesada antes de cerrar los ojos — Vaaaaleeeee, pero no quiero hacer nada más, estoy harta de concentrarme y pensar por hoy — se quejó centrándose en el lago lista para quitárselo de encima lo antes posible. La adolescente no tardó en notar a los peces, respiró profundamente mientras se concentraba en la fuerza, había uno en la parte izquierda, otro cerca de él y, de repente, el aura de Garnet se volvió diferente. Sasha frunció el ceño ante lo raro que le resultó, parecía divertido, como si se estuviera anticipando para hacer algo. Lo ignoró para seguir a lo suyo porque seguramente estaría pensando en alguna chica o haciendo algo demasiado raro y que la podía traumatizar todavía más. Respiró relajándose de nuevo buscando más peces fuertes hasta que escucho lo que sería el antes y el después en aquel entrenamiento: Garnet metiendo el dedo en la llaga porque su recompensa era menor a la de ambos presentes. — ¡Serás imbécil! — gritó enfadada mientras se levantaba y agarraba el kanabo para estamparlo sobre la cabeza de Garnet con toda la furia que podía. — ¡Me estoy concentrando para aprender el haki de los cojones y me saltas con eso! — le reprochó la semioni volviendo a colocar su kanabo en la espalda, pero manteniendo un semblante enfadado con los brazos cruzados y mirando a otro lado a modo de indignación. Aquello había sido algo fuera de lugar y que intentaba ignorar en su día a día por orgullo, definitivamente se tenía que cargar algo o a alguien para superarlos a los dos en recompensa.
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