26-12-2024, 07:15 PM
Tras una pequeña explicación sobre ambos tipos de haki, Kisuke decidió que debía comenzar por la meditación hasta hallar esa fuerza interior que surgía de mi voluntad, era sencillo sobre papel pero estaba seguro de que no sería el caso en la práctica, de todas maneras estire los brazos sobre la cabeza con los dedos de las manos cruzados entre ellos para hacer crujir mi espalda, costumbre adquirida por el largo tiempo de meditación contra las fuertes ráfagas de viento que había en Baltigo, tras tener la espalda descansada baje los brazos y separé las manos, para girar mi cuello hacia ambos lados buscando el liberador crujido y una vez con cuello y espalda relajados me senté adoptando una posición de loto.
Poco tarde en entrar en la fase de meditación, aunque esta ya no se encontraba llena de humo y ceniza, ahora era un inmaculado lago de agua cristalina y la bestia de mi interior dormía plácidamente en el centro del mismo, recostado sobre el agua. Sabía cuál era mi objetivo, aquello por lo que peleaba, un mundo digno para la futura generación, uno donde el racismo no tiene cabida, pero que era aquello que impulsaba mi lucha era algo que olvide por el tiempo en el que estuve sumido en la irá más absoluta.
Recuerdos de los días más duros que pase en Ballywood volvían, perfectamente visibles, cuando no teníamos para comer soliamos rebuscar en la basura de la parte adinerada de la isla, pero porque quería con tanto ahínco un mundo equitativo? Cerré mis puños en el exterior mientras palabras que había olvidado para mí desgracia volvían a mí mente, una promesa hecha en la noche en la que Maeve y yo tomemos caminos separados en Ohara, una promesa que había quedado enterrada por la rabia de que Griffith hubiera escapado en Akarui. La imagen de la espalda de Maeve se hizo presente sobre la oscura madera de la rémora fatua.
"Entonces dame tu palabra Zorak Ideale."
Pude notar un chispazo de fuerza en mis puños cuando me vi a mi clavando la rodilla derecha en el oscuro suelo de la cubierta de la rémora.
"Te doy mi palabra, amor mío"
No era solo la siguiente generación la que debía disfrutar de una vida en condiciones, dentro de ese sueño estaba el anhelo de que mi propia descendencia con Maeve pudieran vivir una vida feliz, contraria a la que ella y yo pasemos por culpa de la corrupción de este mundo. La chispa de disipó mientras abría los ojos y miraba a Kisuke.
"He notado algo, pero no soy capaz de sostenerlo. Algo así como un chispazo en el puño"
Poco tarde en entrar en la fase de meditación, aunque esta ya no se encontraba llena de humo y ceniza, ahora era un inmaculado lago de agua cristalina y la bestia de mi interior dormía plácidamente en el centro del mismo, recostado sobre el agua. Sabía cuál era mi objetivo, aquello por lo que peleaba, un mundo digno para la futura generación, uno donde el racismo no tiene cabida, pero que era aquello que impulsaba mi lucha era algo que olvide por el tiempo en el que estuve sumido en la irá más absoluta.
Recuerdos de los días más duros que pase en Ballywood volvían, perfectamente visibles, cuando no teníamos para comer soliamos rebuscar en la basura de la parte adinerada de la isla, pero porque quería con tanto ahínco un mundo equitativo? Cerré mis puños en el exterior mientras palabras que había olvidado para mí desgracia volvían a mí mente, una promesa hecha en la noche en la que Maeve y yo tomemos caminos separados en Ohara, una promesa que había quedado enterrada por la rabia de que Griffith hubiera escapado en Akarui. La imagen de la espalda de Maeve se hizo presente sobre la oscura madera de la rémora fatua.
"Entonces dame tu palabra Zorak Ideale."
Pude notar un chispazo de fuerza en mis puños cuando me vi a mi clavando la rodilla derecha en el oscuro suelo de la cubierta de la rémora.
"Te doy mi palabra, amor mío"
No era solo la siguiente generación la que debía disfrutar de una vida en condiciones, dentro de ese sueño estaba el anhelo de que mi propia descendencia con Maeve pudieran vivir una vida feliz, contraria a la que ella y yo pasemos por culpa de la corrupción de este mundo. La chispa de disipó mientras abría los ojos y miraba a Kisuke.
"He notado algo, pero no soy capaz de sostenerlo. Algo así como un chispazo en el puño"
