15-12-2024, 01:57 PM
Cuando la puerta cayó, Kisuke echó un vistazo sin bajar la guardia, al interior de la sala, que estaba en apariencia vacía. Era una sala de navegación con tres mesas para elaborar mapas y un buen puñado de cartas de navegación y mapas de diversas islas. Se tomó unos instantes para observar que no hubiese nadie escondido y fue cuando reparó en algo que le llamó mucho la atención.
"Vine buscando cobre y encontré oro, kuhahahaha."
Se acercó a la mesa del fondo rápidamente y tomó el objeto que reposaba sobre ella, brillando con el reflejo del sol en el vidrio que cubría la aguja. Era un log pose, lo cual era una suerte increíble porque desde que el espadachín furro le había quitado el suyo, no dejaba de comerse la cabeza pensando en cómo iban a hacer para salir de aquella isla del demonio. Aquel objeto era imprescindible para continuar navegando, por lo que a pesar de que su misión principal era rescatar a Zorak, obtener también un log pose les abría muchas posibilidades para largarse de allí cuanto antes. Lo cogió y lo guardó en el bolsillo de su pantalón, no pensaba dejar aquel objeto tan valioso y que tanto necesitaban ahí abandonado.
"Tampoco es buena idea quedarnos aquí mucho tiempo tras aniquilar un escuadrón de la marina al completo."
Ciertamente aquello sería algo temerario, podrían presentarse allí monstruos peores que aquella gorilona, y hacerles picadillo como hicieron aquellos cazarrecompensas con los tres. En ese momento se acordó que el espadachín albino le había robado su preciada katana, tenían una cuenta pendiente aún, aunque estaba lejos, muy lejos aún de poder ser rival de aquel tipo.
"Aunque yo lo marcase como rival, para él seguramente no sea poco más que basura...kuhahahahahaha."
Se rio internamente pero era una risa amarga; le frustraba mucho ser consciente de la diferencia tan abrumadora de poder, pero era mejor saberlo que no, porque sería más cauto si llegaban a cruzarse de nuevo. Puede que aquello no hiciese ninguna diferencia, pero al menos podría tener una noción de como debería actuar y encarar un combate contra él. De nuevo, los ruidos de cubierta del combate entre sus compañeros y la mujer fuertota, le sacaron de sus cavilaciones se había reanudado al parecer con nuevos bríos haciendo un buen escándalo.
"Quedaba otra puerta, que yo haya visto, tengo que darme prisa."
Salió del cuarto de Navegación y se encaminó hacia la otra puerta, deseando encontrar de una vez a aquellos marines y terminar con ese estúpido y frustrante juego del escondite. Para Kisuke, alguien impaciente y que no le gusta perder el tiempo, aquello era algo demasiado frustrante. Agarró con fuerza la empuñadura de su katana, Sode no Shirayuki y se encaró con la puerta, que, como todas las anteriores, estaba cerrada a cal y canto. Aunque no se atrevió a tocar la manilla por si había alguien dentro y pudiese alertarles con aquel movimiento, por lo que decidió derribarla de una vez.
"Seguimos para bingo."
Con un diestro movimiento, realizó un corte vertical y uno horizontal en la puerta y retrocedió un paso, unos dos metros, por si acaso, alzando la espada delante de él para mantener la guardia alta ante una posible emboscada, nunca estaba de más ser cautos.
"Vine buscando cobre y encontré oro, kuhahahaha."
Se acercó a la mesa del fondo rápidamente y tomó el objeto que reposaba sobre ella, brillando con el reflejo del sol en el vidrio que cubría la aguja. Era un log pose, lo cual era una suerte increíble porque desde que el espadachín furro le había quitado el suyo, no dejaba de comerse la cabeza pensando en cómo iban a hacer para salir de aquella isla del demonio. Aquel objeto era imprescindible para continuar navegando, por lo que a pesar de que su misión principal era rescatar a Zorak, obtener también un log pose les abría muchas posibilidades para largarse de allí cuanto antes. Lo cogió y lo guardó en el bolsillo de su pantalón, no pensaba dejar aquel objeto tan valioso y que tanto necesitaban ahí abandonado.
"Tampoco es buena idea quedarnos aquí mucho tiempo tras aniquilar un escuadrón de la marina al completo."
Ciertamente aquello sería algo temerario, podrían presentarse allí monstruos peores que aquella gorilona, y hacerles picadillo como hicieron aquellos cazarrecompensas con los tres. En ese momento se acordó que el espadachín albino le había robado su preciada katana, tenían una cuenta pendiente aún, aunque estaba lejos, muy lejos aún de poder ser rival de aquel tipo.
"Aunque yo lo marcase como rival, para él seguramente no sea poco más que basura...kuhahahahahaha."
Se rio internamente pero era una risa amarga; le frustraba mucho ser consciente de la diferencia tan abrumadora de poder, pero era mejor saberlo que no, porque sería más cauto si llegaban a cruzarse de nuevo. Puede que aquello no hiciese ninguna diferencia, pero al menos podría tener una noción de como debería actuar y encarar un combate contra él. De nuevo, los ruidos de cubierta del combate entre sus compañeros y la mujer fuertota, le sacaron de sus cavilaciones se había reanudado al parecer con nuevos bríos haciendo un buen escándalo.
"Quedaba otra puerta, que yo haya visto, tengo que darme prisa."
Salió del cuarto de Navegación y se encaminó hacia la otra puerta, deseando encontrar de una vez a aquellos marines y terminar con ese estúpido y frustrante juego del escondite. Para Kisuke, alguien impaciente y que no le gusta perder el tiempo, aquello era algo demasiado frustrante. Agarró con fuerza la empuñadura de su katana, Sode no Shirayuki y se encaró con la puerta, que, como todas las anteriores, estaba cerrada a cal y canto. Aunque no se atrevió a tocar la manilla por si había alguien dentro y pudiese alertarles con aquel movimiento, por lo que decidió derribarla de una vez.
"Seguimos para bingo."
Con un diestro movimiento, realizó un corte vertical y uno horizontal en la puerta y retrocedió un paso, unos dos metros, por si acaso, alzando la espada delante de él para mantener la guardia alta ante una posible emboscada, nunca estaba de más ser cautos.
resumen de turno
karma
gastos
off
inventario
