La Indestructible - (Evento local) [Presente Absoluto]
#34
La inmersión en esos bonitos y lejanos recuerdos que vivimos mi escuadrón y yo me jugó una mala pasada. A pesar de que tenía activo el haki de observación para monitorear todo lo que se encontraba dentro del barco, mi concentración se desvaneció momentáneamente, quedando este hecho reflejado en la silenciosa y tímida lágrima que recorrió mi mejilla. Y este descuido me pasó factura, al haber dejado que Zorak, a quién había dejado a mis espaldas, aprovechara para, sigilosamente, subirse a mi espalda y propinarme un puñetazo en el mentón que hizo retumbar mi cerebro en su cavidad craneal, al mismo tiempo que el mink me asestaba otro feroz zarpazo en mi pierna derecha.- Ugh - Dejé escapar, sin querer y sintiéndome avergonzada, un pequeño quejido mientras mis dos piernas - pero sobre todo la diestra - flaqueaban, hasta el punto de caer de rodillas. Por si fuera poco, Zorak aprovechó esta caída para saltar sobre mi rostro y patearla con su pie derecha, para saltar hacia dónde estaba el palo mayor, que se encontraba a unos 13 metros de mi posición actual. Por su parte Bambú, a pesar de la superioridad numérica con la que contaban, decidió ser precavido y alejarse cinco metros hacia mi derecha, quedando a unos 16 metros de dónde quedaba el mariscal. Ya no sólo era que, conforme más se extendiera la batalla, menos probabilidades tenía de salvar a Sam y Sung sino que encima sentía, con cada segundo que el enfrentamiento se iba fraguando, como su cuerpo acumulaba heridas, daño y cansancio. ¿Acaso iba a perder? Después de todo lo que había pasado, todas las promesas que me había autoimpuesto, todos los entrenamientos espartanos que había encarado en pos de llevar a cabo mis ideales, ¿sería derrotada allí mismo?

Por un momento, Nokia se llenó de inseguridades, inseguridades a las que se había tenido que enfrentar durante toda su vida y principal razón por la que había adoptado un carácter y forma de vestir, más intimidante y serio. Quizás todas aquellas personas que le habían infravalorado en todo su recorrido, quizás tenían razón en hacerlo. Cuando el panda le pidió rendirse, por un instante, su cabeza se llenó de dudas, ¿y si esa era la mejor forma de salvar a los dos marines que aún quedaban con vida? No pasaría nada si fallaba una vez, ¿verdad? Si continuaba con vida, aún podría hacerse aún más fuerte y permitirse no fallar. Rendirse a veces no era una mala opción... Pero entonces, giré mi cabeza mi izquierda, viendo algunos de los cuerpos sin vida de mis compañeros... ¿Qué le diría a sus familias cuando les comunicara que, después de haber muerto en combate, yo decidí rendirme? Y lo que es peor, ¿cómo miraría a la cara a la capitana Jenkins después de haber huido como una cobarde? Sí... Dónde había dudas, ahora solo quedaba una determinación infranqueable, una voluntad de hierro que no me permitiría doblegarme ante ellos.

Mientras su mente se debatía entre la rendición o seguir luchando, había podido notar como Kisuke no se paraba demasiado tiempo en el comedor, volviendo a salir y dirigiéndose, esta vez, a la puerta que debía tener nada más salir a su izquierda. Si entraba allí, se encontraría con los vacíos dormitorios, una sala de 20 x 20 metros repleta de camas literas de dos pisos, haciendo un total de 21 packs de dos camas casi que amontonadas en la habitación. Conociendo a varios de mis compañeros, seguro que se dejarían la cama sin hacer y sus pijamas desperdigados por cualquier rincón de la habitación. Algo de lo que me llenaba de orgullo era el respeto que se respiraba dentro de mi escuadrón ya que, a pesar de ser un dormitorio mixto, nunca había recibido ninguna queja de que, una de mis soldados, hubiera sido incordiada o acosada por ningún hombre de la división. Por otro lado, a juzgar por sus auras, Sung debía estar haciendo mucho ruido. Al estar en una de las habitaciones opuestas al dormitorio la sala de medicinas, esperaba que Kisuke no la escuchara gritar, vociferar, o quisiera a saber lo que estuviera haciendo.

Con el pensamiento renovado, empecé a levantarme, notando como las piernas me temblaba.- Lo siento, Bambú de la revolución, pero tengo una responsabilidad que cumplir... - Murmuré, intentando fijar mi mirada en él, pero con extrema dificultad e incomodidad. Me terminé de levantar, jadeando, y alzándome con valor e imposición.- Soy Nokia, capitana de la marina, y por mis compañeros caídos, os vendréis conmigo a Impel Down. - Murmuró con determinación, adoptando una pose de boxeador, centrándose en el panda por cercanía, y dándole el costado izquierdo a Zorak, terminando por cerrar los ojos. Era hora de darlo el todo por el todo, aunque primero debía recuperarse del calambre que aún recorría a través de su pierna derecha.

Contenido Oculto


INFO
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 4778 - 1268 = 3510
Energia: 2342 + 44 = 2386
Espiritu: 304 + 28 = 332


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RE: La Indestructible - (Evento local) [Presente Absoluto] - por Nokia - 05-12-2024, 12:23 PM

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