16-11-2024, 03:00 PM
Impacto directo. He conseguido encajar el Overdrive Chop sin apenas dificultad gracias a mi técnica del Hamon. La respiración circula por todo mi cuerpo y mi corazón vibra con orgullo y coraje. Me posiciono cerca con un pequeño pivote, frente a mi rival, que ahora sufre las consecuencias de ser afectado por la energía que fluye con fuerza en todos los seres vivos. Puedo oír con claridad sus insultos, causados por el mismo dolor que siente. Y aún le queda una metralleta de golpes más por tragarse. Todo parece estar saliendo de maravilla. Quizá por eso estoy a punto de pecar de orgulloso.
Antes de que pueda soltar otro combo de golpes, el rival aprovecha mi error de mantenerme a su rango y me conecta sorpresivamente un cúmulo de punzadas sobre todo mi cuerpo. El golpe es atroz y extremadamente doloroso, rompiendo todas mis defensas y frenando en seco cualquier tipo de ofensiva preparada. Caigo al suelo boca abajo, y siento como de mi pecho y de diferentes partes de mi cuerpo empieza a salir sangre. Me ha llenado de pequeñas heridas lacerantes que dejan escapar escupitajos rojos a cada rato. La hemorragia es intensa y presa del dolor y la confusión, ya no soy capaz de respirar con fluidez... Así, no puedo cortar mi Hamon, he de estar concentrado en ello.
El humano se jacta de mí con su vocecilla tan particular y su acento extravagante, puedo oírle. Parece cansado, pero para nada rendido, pues el olor de su sudor todavía se entremezcla con el del melocotón, reafirmando su estatus, puedo olerle. Me sigue el juego, pues es tan macho y hombre como yo, y como todo hombre, posa victorioso frente a mi cuerpo derrotado, puedo verle. -Mis posibilidades de derrotar a este tipo son nulas en este estado...- pienso mientras se mofa, mientras me recupero de la confusión y retrocedo hacia atrás con el cuerpo perforado. -Solo me queda jugar una carta...-
-Lo admito... Eres toda una cazadora imbatible...- digo cuando termina de hablar sobre sus unas y posa. Yo voy arrastrándome desde el suelo hacia atrás, lentamente y ganando algo de distancia, para verlo mejor y que me dejara actuar. - Pero como león que soy, entiendo a las leonas...- digo con un tono pícaro y juguetón- ...Y se que no te gustan las presas fáciles. Dame la oportunidad de hablar, un minuto de clemencia entre guerreras, y te aseguro que quedarás más que satisfecha... yare yare daze...-
Ya no me quedan más bazas que jugar. He sido superado. Pensaba que era un luchador a base de patadas y resulta que me he topado con un artista marcial completo, de lo más duro con lo que me he cruzado jamás. Lo que esperaba que iba a ser un paseo, ha resultado en una paliza, y no sé ni cómo. Ahora estoy tirado en el suelo, incorporado levemente por mi mano zurda que se apoya en claro. Con la diestra, hago una señal de pausa frente a mi, ayudando a la petición de parar el asalto. Con suerte, este tipo me querrá escuchar. Y con suerte, podré salir de aquí con vida. Me voy retirando lentamente, alcanzando el par de metros de separación, pero la hemorragia sigue y he de tratarlo cuanto antes...
Antes de que pueda soltar otro combo de golpes, el rival aprovecha mi error de mantenerme a su rango y me conecta sorpresivamente un cúmulo de punzadas sobre todo mi cuerpo. El golpe es atroz y extremadamente doloroso, rompiendo todas mis defensas y frenando en seco cualquier tipo de ofensiva preparada. Caigo al suelo boca abajo, y siento como de mi pecho y de diferentes partes de mi cuerpo empieza a salir sangre. Me ha llenado de pequeñas heridas lacerantes que dejan escapar escupitajos rojos a cada rato. La hemorragia es intensa y presa del dolor y la confusión, ya no soy capaz de respirar con fluidez... Así, no puedo cortar mi Hamon, he de estar concentrado en ello.
El humano se jacta de mí con su vocecilla tan particular y su acento extravagante, puedo oírle. Parece cansado, pero para nada rendido, pues el olor de su sudor todavía se entremezcla con el del melocotón, reafirmando su estatus, puedo olerle. Me sigue el juego, pues es tan macho y hombre como yo, y como todo hombre, posa victorioso frente a mi cuerpo derrotado, puedo verle. -Mis posibilidades de derrotar a este tipo son nulas en este estado...- pienso mientras se mofa, mientras me recupero de la confusión y retrocedo hacia atrás con el cuerpo perforado. -Solo me queda jugar una carta...-
-Lo admito... Eres toda una cazadora imbatible...- digo cuando termina de hablar sobre sus unas y posa. Yo voy arrastrándome desde el suelo hacia atrás, lentamente y ganando algo de distancia, para verlo mejor y que me dejara actuar. - Pero como león que soy, entiendo a las leonas...- digo con un tono pícaro y juguetón- ...Y se que no te gustan las presas fáciles. Dame la oportunidad de hablar, un minuto de clemencia entre guerreras, y te aseguro que quedarás más que satisfecha... yare yare daze...-
Ya no me quedan más bazas que jugar. He sido superado. Pensaba que era un luchador a base de patadas y resulta que me he topado con un artista marcial completo, de lo más duro con lo que me he cruzado jamás. Lo que esperaba que iba a ser un paseo, ha resultado en una paliza, y no sé ni cómo. Ahora estoy tirado en el suelo, incorporado levemente por mi mano zurda que se apoya en claro. Con la diestra, hago una señal de pausa frente a mi, ayudando a la petición de parar el asalto. Con suerte, este tipo me querrá escuchar. Y con suerte, podré salir de aquí con vida. Me voy retirando lentamente, alcanzando el par de metros de separación, pero la hemorragia sigue y he de tratarlo cuanto antes...
Aclaraciones
Bélico
Off
