[Presente absoluto] Momoiro Cho Radio
#1

Día 51 de Invierno, año 13
Ubicación desconocida, cerca de Momorio, corriente Akai
-Good Morning, Momoiro- suena desde la radio.

Llevo varios días subido a este navío, una carabela mal navegada, que apenas sostiene con vida a una tripulación de 4 pardillos, un polizón y un paquete a entregar, servidor. No es ni muy grande ni muy acogedora... Hay un camarote comunitario, donde dormimos todos en hamacas de baja calidad, y una cocina, si es que a esa cochiquera se le puede llamar cocina. Portamos con nosotros equipo de primera necesidad y un puesto de radio móvil para comunicarnos cuando atraquemos. Ni siquiera llevamos los colores de la armada o el escudo de la marina... Pareciera que queremos pasar desapercibidos. No sé a dónde nos dirigimos con exactitud, pero tengo entendido que es la base de algunos rebeldes o una organización criminal. La "tripulación" la componen Chiiko, el navegante, un canijo que apenas llega al timón. Rotayo, el cocinero, experto a la hora de cocinar pescados o mariscos, pero que de ahí no sale. Y luego el dúo técnico, Kesuyo y Ñokuyasu. Son los encargados de conectar y contactar con las partes implicadas. Uno es bueno instalando y reparando cualquier tipo de cacharro, y el compañero... Bueno, el compañero no hace una mierda. Mi favorito es, sin lugar a dudas, el polizón. Una rata del tamaño de gato gordo que el cocinero no es capaz de eliminar. Me paso las tardes riendo, viendo cómo un mamífero tan inútil es capaz de eludir con tanta facilidad a un supuesto soldado entrenado.

-Tripulación, aviso de que en breves llegaremos ha destino. Repito, en escasos 20 minutos llegaremos a territorio enemigo. Recojed vuestras pertenencias y preparados para desembarcar.- Se escucha desde un pequeño altavoz blanco, instalado en el mástil mayor. Todo el barco es capaz de oír perfectamente las órdenes del navegante. -Rotayo, recoge la cocina. Kesuyo, ten a mano la tienda de campaña y la radio, cuando antes terminemos, antes nos vamos a casa. Y Ñokuyasu... Tú mejor sigue sin hacer nada. ¡Oh!, y señor paquete...- El personal de mayor rango en la embarcación era yo, pero la misión llegaba desde arriba y mi cargo les sudaba las varas gordas. -...Lo quiero en la amura de babor, bajando el primero y reconociendo el terreno. ¿Se ve capaz?-
-Yare yare daze...- pienso y maldigo mi suerte, colocándome la visera de la gorra firme con un par de dedos. Con el semblante serio replico. -Ahí me tendrás, pero procura no faltarme el respeto ¿quieres? O tendremos un problema.-

20 minutos después 
Costa de Momoiro, corriente Akai

 
Echamos ancla, alejados de todo puerto o núcleo urbano, buscando no ser detectados por pescadores o civiles. Atracamos muy cerca de la costa, tan cerca que, incluso bajando a pie, el agua de la orilla cubre hasta los talones. Bajo calmado, observando con detenimiento que nos rodea y si es un lugar seguro para instalarse. La playa es algo rocosa, aunque tiene una inclinación poco marcada, así que es muy larga. Cuando acaba, da a un bosque mágico, donde las copas de todos los arboles simulan un rosado algodón de azúcar. En todos mis estudios de reconocimiento, solo un lugar tiene esta fauna tan singular. Sin duda estamos en...
-Aparta y colabora, ¿quieres?- Suena una voz desde detrás, a la que le impido el paso hacia tierra firme con mi enorme tamaño. Doy un paso al lado y se cruzan Ñokuyasu y Kesuyo, que cargan telas, varillas de metal y una bolsa hermética con cables y electrónica. -Supongo que es la primera vez que ves este lugar, pero no es tiempo de quedarse embobado, a trabajar.- 
En tierra firme dispongo a vigilar los alrededores. Gracias a mi olfato, puedo detectar si algo se aproxima desde cualquier dirección, en caso de emboscada enemiga. En un santiamén, el dúo dinámico monta una carpa sencilla e instalan todos los aparatos. -Creo que ya lo tenemos. Dos minutos para comunicar.- comenta uno, el más listo de ellos. -¿Sabes que estaría guapo, Kesuyo? El poder de tener una torre de comunicación...- suelta el otro, iniciando conversación. -Ñokuyasu, ya lo hemos discutido. No me seas intenso a dos minutos de finalizar.- concluye rápido el otro, que buscaba que no le robaran protagonismo y terminar la faena. 
Yo solo puedo mirar crédulo y con desdén la escena. Todo resulta muy cómico, pero esta gente trabaja con eficiencia. Tienen un gran Den Den blanco para evitar un robo de información y nada más comuniquen, habrán cumplido con la entrega. Luz verde, tenían señal limpia. Para ellos, este era el final de la aventura. Para mí, era el comienzo de mi batalla contra el destino.
-Mori Mori Mori Mori... Momorio Cho Radio en activo para la División 21 y el cuartel más cercano, el G-65. Al habla el recluta Kesuyo, número identificativo 6060'5-04. Sub-division especial de información n°04. El Sargento James Brando ha desembarcado, coordenadas...- 
He perdido interés en el mensaje. Realmente, ya está todo hecho, solo me queda esperar. No sé dónde estamos exactamente pero si a quien vamos a ver. Todavía soy sargento de la Marina, y carezco de reputación y renombre, pero la gente de arriba me ve con talento suficiente como para darme la oportunidad de entrenar bajo la tutela del Héroe de los Cabos Gemelos, Joe Joestar. Es momento de darlo todo en esta bizarra aventura.
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[Presente absoluto] Momoiro Cho Radio - por James Brando - 17-10-2024, 11:10 PM

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