17-10-2024, 06:29 PM
Kisuke se encaró a un árbol de más o menos medio metro de diámetro, que tenía a cinco metros, y tomo aire profundamente, cruzando sus brazos delante de él mientras dirigía el flujo de su haki hacia sus brazos y este recubría la hojas de sus espadas. Frunció el ceño flexionando ligeramente sus rodillas y se lanzó con todo hacia el árbol descruzando los brazos haciendo un corte circular y quedando a un metro de él con los brazos abiertos. El árbol cayó con un corte limpio hacia el propio Kisuke, que sin perder el tiempo, comenzó a echarse hacia atrás mientras con sus katanas hacia arriba comenzó a trocear el tronco que caía hacia él.
Tras cortar el último trozo, dio un salto hacia atrás y, girándose en el aire, realizó un corte con Sode no Shirayuki de abajo hacia arriba que cortó en vertical haciendo que el tronco se abriese hacia los lados. Sin pararse a contemplar el limpio corte que había realizado, se giró noventa grados hacia su derecha y fue hacia otro árbol con tres pasos rápidos, en los que recorrió 12 metros, y, tomando posición llevando sus katanas hacia su lado izquierdo, posicionándolas en paralelo, gritó:
-Nitoryuu nigiri: Furiko nage.
Realizó el corte doble horizontal de unos treinta centímetros de separación entre ambas hojas, sacando un disco de madera de ese tronco, que tras perder un trozo de su tallo, cayó alejándose de Kisuke, que no paró, se giró de nuevo, esta vez hacia su izquierda, y se acercó rápidamente hacia otro árbol, al que lanzó un tajo diagonal descendente de derecha a izquierda con Sode no Shirayuki, y luego un corte horizontal, también de derecha a izquierda, que cortó por completo el árbol.
Siguió haciendo esto durante unos quince minutos, sin apenas parar, salvo entre "victimas", hasta que, tras tomar un segundo de respiro, notó que el cansancio hacia mella y liberó el haki de sus espadas. Apenas había notado fluctuaciones en el flujo de haki en las katanas durante ese rato, lo cual lo satisfizo enormemente. Y se fijó a su alrededor, contemplando que había cortado muchísimos árboles.
"Mierda inconscientemente me he dedicado a cortar árboles en vez de luchar contra enemigos imaginarios para no comprometer mi concentración."
Había cortado tantos que tendrían leña suficiente para toda su estancia en aquella isla sin lugar a dudas. Hablaría con sus compañeros para apilarla y llevarse lo que necesitasen, pero sin duda iba a sobrar mucho. Justo en aquel momento, reparó en un detalle que hasta ahora había pasado por alto. Fijó su mirada en sus espadas y se quedó atónito.
Tras cortar el último trozo, dio un salto hacia atrás y, girándose en el aire, realizó un corte con Sode no Shirayuki de abajo hacia arriba que cortó en vertical haciendo que el tronco se abriese hacia los lados. Sin pararse a contemplar el limpio corte que había realizado, se giró noventa grados hacia su derecha y fue hacia otro árbol con tres pasos rápidos, en los que recorrió 12 metros, y, tomando posición llevando sus katanas hacia su lado izquierdo, posicionándolas en paralelo, gritó:
-Nitoryuu nigiri: Furiko nage.
Realizó el corte doble horizontal de unos treinta centímetros de separación entre ambas hojas, sacando un disco de madera de ese tronco, que tras perder un trozo de su tallo, cayó alejándose de Kisuke, que no paró, se giró de nuevo, esta vez hacia su izquierda, y se acercó rápidamente hacia otro árbol, al que lanzó un tajo diagonal descendente de derecha a izquierda con Sode no Shirayuki, y luego un corte horizontal, también de derecha a izquierda, que cortó por completo el árbol.
Siguió haciendo esto durante unos quince minutos, sin apenas parar, salvo entre "victimas", hasta que, tras tomar un segundo de respiro, notó que el cansancio hacia mella y liberó el haki de sus espadas. Apenas había notado fluctuaciones en el flujo de haki en las katanas durante ese rato, lo cual lo satisfizo enormemente. Y se fijó a su alrededor, contemplando que había cortado muchísimos árboles.
"Mierda inconscientemente me he dedicado a cortar árboles en vez de luchar contra enemigos imaginarios para no comprometer mi concentración."
Había cortado tantos que tendrían leña suficiente para toda su estancia en aquella isla sin lugar a dudas. Hablaría con sus compañeros para apilarla y llevarse lo que necesitasen, pero sin duda iba a sobrar mucho. Justo en aquel momento, reparó en un detalle que hasta ahora había pasado por alto. Fijó su mirada en sus espadas y se quedó atónito.
