22-09-2024, 01:13 PM
Día 30 de otoño, año 13
Bosque Utsukushi, en un claro cercano al campamento.
Bosque Utsukushi, en un claro cercano al campamento.
Kisuke se levantó temprano aquella mañana, como todas las anteriores, para irse al claro más cercano al campamento para entrenar. Desde que había conseguido completar el entrenamiento de Don Bambú sobre el Busoshoku haki, se acercaba todas las mañanas a entrenar su esgrima manteniendo activo el Haki de armamento, así podría mantener la concentración que le requería el haki de tal manera que fuese tan natural para él como respirar.
Se prendió las katanas al cinto y encendió un cigarrillo encaminándose hacia el lugar que había convertido en su lugar de entrenamiento. Mientras caminaba iba pensando en todo lo que había ocurrido en aquella isla desde que llegaron. Zorak había peleado con un mono gigante y había acabado para el arrastre, él había entrenado con Don Bambú el haki y había conseguido despertar y controlar el haki de armamento, y, desde entonces, mientras se fijaba el siguiente destino en el log pose, se habían dedicado a sondear con precaución la isla y su espesa y asfixiante jungla. No habían encontrado nada reseñable pero había algo en el ambiente que les hacía estar con una calma tensa.
"No me gusta este sitio, es muy hermoso, pero lo siento demasiado hostil, como si estuviésemos en un sitio en el que no deberíamos."
Tampoco habían vuelto a ser contactados por el Cuartel General, por lo que solo podían investigar con precaución y entrenar para hacerse más fuertes; lo que les esperaba más adelante no cabía duda que serían batallas mucho más arduas que cualquiera de las que habían vivido hasta el momento.
Tras unos veinte minutos caminando, llego al claro del que había hecho su campo de entrenamiento. Se podían apreciar en los troncos de algunos árboles las marcas de los ataques del pescador. Hasta ahora había conseguido mantener el haki de armamento activo durante algo más de medio minuto, hasta que tenía que parar para recuperar el aliento. Aún así, era capaz de activarlo unas cinco o seis veces en función de lo que lo mantuviese activo. Tampoco podía comprobar la efectividad del mismo puesto que no había a mano ningún usuario logia con el que comprobar si funcionaba, pero confiaba en su mentor, así que se esforzaba en mantener aquella sensación de recubrimiento que le invadía en la zona que activaba aquel poder.
"Puede que ahora no parezca muy útil, pero estoy seguro de que va a ser imprescindible en el futuro."
Desenvainó sus katanas y cerró los ojos un instante, volcando su voluntad y su mente en la hoja de sus espadas, tanto Yamigiri como Sode no Shirayuki, y aquella sensación de algo que salía de su interior, se propagaba por los brazos y empezaba a recubrir sus antebrazos y se extendía hacia sus katanas. No podía percibir ningún cambio, al menos a nivel visual, pero si sentía como ese recubrimiento salía de sus manos cubriendo la hoja de sus espadas.
-Que comience el entrenamiento.
Se prendió las katanas al cinto y encendió un cigarrillo encaminándose hacia el lugar que había convertido en su lugar de entrenamiento. Mientras caminaba iba pensando en todo lo que había ocurrido en aquella isla desde que llegaron. Zorak había peleado con un mono gigante y había acabado para el arrastre, él había entrenado con Don Bambú el haki y había conseguido despertar y controlar el haki de armamento, y, desde entonces, mientras se fijaba el siguiente destino en el log pose, se habían dedicado a sondear con precaución la isla y su espesa y asfixiante jungla. No habían encontrado nada reseñable pero había algo en el ambiente que les hacía estar con una calma tensa.
"No me gusta este sitio, es muy hermoso, pero lo siento demasiado hostil, como si estuviésemos en un sitio en el que no deberíamos."
Tampoco habían vuelto a ser contactados por el Cuartel General, por lo que solo podían investigar con precaución y entrenar para hacerse más fuertes; lo que les esperaba más adelante no cabía duda que serían batallas mucho más arduas que cualquiera de las que habían vivido hasta el momento.
Tras unos veinte minutos caminando, llego al claro del que había hecho su campo de entrenamiento. Se podían apreciar en los troncos de algunos árboles las marcas de los ataques del pescador. Hasta ahora había conseguido mantener el haki de armamento activo durante algo más de medio minuto, hasta que tenía que parar para recuperar el aliento. Aún así, era capaz de activarlo unas cinco o seis veces en función de lo que lo mantuviese activo. Tampoco podía comprobar la efectividad del mismo puesto que no había a mano ningún usuario logia con el que comprobar si funcionaba, pero confiaba en su mentor, así que se esforzaba en mantener aquella sensación de recubrimiento que le invadía en la zona que activaba aquel poder.
"Puede que ahora no parezca muy útil, pero estoy seguro de que va a ser imprescindible en el futuro."
Desenvainó sus katanas y cerró los ojos un instante, volcando su voluntad y su mente en la hoja de sus espadas, tanto Yamigiri como Sode no Shirayuki, y aquella sensación de algo que salía de su interior, se propagaba por los brazos y empezaba a recubrir sus antebrazos y se extendía hacia sus katanas. No podía percibir ningún cambio, al menos a nivel visual, pero si sentía como ese recubrimiento salía de sus manos cubriendo la hoja de sus espadas.
-Que comience el entrenamiento.
