10-09-2024, 08:01 PM
Don Bambú le contestó que podía ser posible lo que había planteado, así que le instó a desenvainar sus katanas y probar a golpear uno de los árboles que delimitaban el claro de la jungla, añadiendo a modo de chascarrillo algo así como no querer perder sus brazos. Kisuke sonrió recordando como acabaron ambos en su "entrenamiento" en Báltigo.
-Kuhahaha, lo comprendo, sensei. En tu lugar tampoco querría que me abrieses en canal con tus zarpotas.
Kisuke dejó en el suelo las improvisadas armas de bambú, todavía no quería deshacerse de ellas, puesto que una vez consiguieses proyectar el haki a sus katanas, quería ser capaz de dominarlo hasta el punto de poder proyectarlo a cualquier cosa que empuñase.
Avanzó con calma, regularizando su respiración con bocanadas de aire profundas, llevándose la mano derecha a la cadera para desenvainar su katana, primero Yamigiri y luego con la mano izquierda desenvainó a Sode no Shirayuki. Se situó a dos metros del árbol que le había indicado su compañero y maestro y cerró los ojos respirando profundamente. Tensó sus músculos, frunció el ceño y trató de volcar su mente en sus queridas katanas.
"Esta vez lo conseguiré."
Había focalizado su mente en ese pensamiento, tenía que conseguirlo y eso es lo que iba a hacer. Su voluntad estaba aferrada a esa idea de dominar el haki del armamento. Sentía la piel de anguila de las empuñaduras en sus manos con mayor sensibilidad que nunca, el contacto metálico de las guardas en la piel de los índices y pulgares, podía percibir con su tacto incluso los detalles que las conformaban.
Una vez sintió la concentración al máximo, abrió los ojos y adoptó la postura de su técnica de nitoryuu, y comenzó a sentir la corriente que descendía por sus brazos, empezando a notar el hormigueo clásico desde un poco más abajo del codo, bajando hasta las manos; pero una vez más no era capaz de pasar de ahí, pero no pensaba rendirse.
"YAMIGIRI, SODE NO SHIRAYUKI, RECORDAD QUE SOMOS UNO."
Gritó aquella proclama mentalmente, y siguió manteniendo la concentración, hasta que tras unos segundos más de resistencia, notó por fin como la energía que recubría sus antebrazos pasaba a las katanas recubriendo la hoja, podía sentir incluso el filo bien pulido de las mismas, como si aquella energía fuese una especie de "segunda piel".
No podría mantener mucho tiempo más aquello, no todavía. Así que sin pensarlo se abalanzó sobre el árbol gritando su técnica:
-Nitoryuu, nigiri: Furiko Nage
Y lanzó un corte doble horizontal hacia el tronco que cortó por completo el mismo haciéndolo caer y emitiendo al realizar el corte una nota un tanto más grave que la habitual al cortar con ellas, lo que Kisuke asoció a que se debía al uso del haki, pero no estaba seguro.
Tras atacar, miró sus katanas y pudo percibir una pequeña ondulación en el aire que las rodeaba. Parecía que lo había logrado. Así que se giró a su maestro con una medio sonrisa y la frente perlada en sudor por la concentración, mientras retiraba el haki de sus armas y antebrazos.
-Parece que esta vez lo he conseguido, Bambú-sensei.
-Kuhahaha, lo comprendo, sensei. En tu lugar tampoco querría que me abrieses en canal con tus zarpotas.
Kisuke dejó en el suelo las improvisadas armas de bambú, todavía no quería deshacerse de ellas, puesto que una vez consiguieses proyectar el haki a sus katanas, quería ser capaz de dominarlo hasta el punto de poder proyectarlo a cualquier cosa que empuñase.
Avanzó con calma, regularizando su respiración con bocanadas de aire profundas, llevándose la mano derecha a la cadera para desenvainar su katana, primero Yamigiri y luego con la mano izquierda desenvainó a Sode no Shirayuki. Se situó a dos metros del árbol que le había indicado su compañero y maestro y cerró los ojos respirando profundamente. Tensó sus músculos, frunció el ceño y trató de volcar su mente en sus queridas katanas.
"Esta vez lo conseguiré."
Había focalizado su mente en ese pensamiento, tenía que conseguirlo y eso es lo que iba a hacer. Su voluntad estaba aferrada a esa idea de dominar el haki del armamento. Sentía la piel de anguila de las empuñaduras en sus manos con mayor sensibilidad que nunca, el contacto metálico de las guardas en la piel de los índices y pulgares, podía percibir con su tacto incluso los detalles que las conformaban.
Una vez sintió la concentración al máximo, abrió los ojos y adoptó la postura de su técnica de nitoryuu, y comenzó a sentir la corriente que descendía por sus brazos, empezando a notar el hormigueo clásico desde un poco más abajo del codo, bajando hasta las manos; pero una vez más no era capaz de pasar de ahí, pero no pensaba rendirse.
"YAMIGIRI, SODE NO SHIRAYUKI, RECORDAD QUE SOMOS UNO."
Gritó aquella proclama mentalmente, y siguió manteniendo la concentración, hasta que tras unos segundos más de resistencia, notó por fin como la energía que recubría sus antebrazos pasaba a las katanas recubriendo la hoja, podía sentir incluso el filo bien pulido de las mismas, como si aquella energía fuese una especie de "segunda piel".
No podría mantener mucho tiempo más aquello, no todavía. Así que sin pensarlo se abalanzó sobre el árbol gritando su técnica:
-Nitoryuu, nigiri: Furiko Nage
Y lanzó un corte doble horizontal hacia el tronco que cortó por completo el mismo haciéndolo caer y emitiendo al realizar el corte una nota un tanto más grave que la habitual al cortar con ellas, lo que Kisuke asoció a que se debía al uso del haki, pero no estaba seguro.
Tras atacar, miró sus katanas y pudo percibir una pequeña ondulación en el aire que las rodeaba. Parecía que lo había logrado. Así que se giró a su maestro con una medio sonrisa y la frente perlada en sudor por la concentración, mientras retiraba el haki de sus armas y antebrazos.
-Parece que esta vez lo he conseguido, Bambú-sensei.
resumen del turno
karma
info bélica
inventario
