10-08-2024, 05:18 PM
Era evidente que, siendo una organización incipiente y que cada vez llamaba más la atención del Gobierno Mundial, las ratas empezarían a salir. Estaba claro que al final, la gente tiene un precio, y la integridad de cada uno es lo que marca el valor de ese precio.
-Si, mejor no decir más hasta que despierte Bambú y nos aseguremos que no hay oídos indiscretos.
Bien podía ser incluso que fuese información falsa para desestabilizar a la organización y sembrar la desconfianza entre los revolucionarios; pero el tema de la misión fallida en Akarui parecía una prueba evidente de que ciertamente se podría estar filtrando información. Además, Nilats estaba en contacto más directo con los mandos y su rictus de preocupación era una prueba evidente de que todo esto iba en serio.
Aceptó el cigarro que le ofrecían y se lo prendió, reflexionando mientras daba la primera calada. Pensándolo fríamente, era casi mejor para ellos para prepararse antes de ir a en dirección a Sabaody. No hacía mucho tiempo que estudiaba navegación y no se sentía listo para llegar hasta la mitad del Grand Line, además de que aún no habían conseguido despertar su haki, y, por lo que Don Bambú había insinuado, les iba a hacer falta, más aún teniendo en cuenta que el Archipiélago Sabaody era un punto neurálgico del Grand Line, muy cerca del Cuartel General de la Marina. Sin duda, estar tan cerca del centro del Gobierno Mundial, haría que el peligro aumentase exponencialmente y debían estar lo mejor preparados posible.
-Mariscal, disculpe... supongo que las órdenes previas quedan postpuestas, ¿cierto?
Viendo que Zorak se había sentado cerca de él, en la silla en la que lo había tratado, y la cara de su compaéro, era evidente que se trataba de algo importante, así que, sin duda, aún deberían seguir allí por un tiempo. Se preguntaba hasta que punto informaban a Zorak de estas cosas, puesto que él también era Mariscal, pero al ser el más nuevo de los mismos, dudaba mucho que estuviese al tanto de todo. Aún así sabía que Nilats confiaba en el mestizo, así que si les iban a asignar esta misión, no tenía duda de que era por la recomendación del bigotudo Mariscal.
-Si, mejor no decir más hasta que despierte Bambú y nos aseguremos que no hay oídos indiscretos.
Bien podía ser incluso que fuese información falsa para desestabilizar a la organización y sembrar la desconfianza entre los revolucionarios; pero el tema de la misión fallida en Akarui parecía una prueba evidente de que ciertamente se podría estar filtrando información. Además, Nilats estaba en contacto más directo con los mandos y su rictus de preocupación era una prueba evidente de que todo esto iba en serio.
Aceptó el cigarro que le ofrecían y se lo prendió, reflexionando mientras daba la primera calada. Pensándolo fríamente, era casi mejor para ellos para prepararse antes de ir a en dirección a Sabaody. No hacía mucho tiempo que estudiaba navegación y no se sentía listo para llegar hasta la mitad del Grand Line, además de que aún no habían conseguido despertar su haki, y, por lo que Don Bambú había insinuado, les iba a hacer falta, más aún teniendo en cuenta que el Archipiélago Sabaody era un punto neurálgico del Grand Line, muy cerca del Cuartel General de la Marina. Sin duda, estar tan cerca del centro del Gobierno Mundial, haría que el peligro aumentase exponencialmente y debían estar lo mejor preparados posible.
-Mariscal, disculpe... supongo que las órdenes previas quedan postpuestas, ¿cierto?
Viendo que Zorak se había sentado cerca de él, en la silla en la que lo había tratado, y la cara de su compaéro, era evidente que se trataba de algo importante, así que, sin duda, aún deberían seguir allí por un tiempo. Se preguntaba hasta que punto informaban a Zorak de estas cosas, puesto que él también era Mariscal, pero al ser el más nuevo de los mismos, dudaba mucho que estuviese al tanto de todo. Aún así sabía que Nilats confiaba en el mestizo, así que si les iban a asignar esta misión, no tenía duda de que era por la recomendación del bigotudo Mariscal.
