[P.R] Qué bonita NUESTRA Bary-Cueva| Barald
#1
70 de Verano, año 18.
15:00pm - Templado
Isla Momoiro. Barco Aloha Kai



La primera fase es ganarse la confianza del espécimen, un par de charlas amenas, datos de interés soltados al azar acerca de embarcaciones, tipos de maderas, el sentido de pertenencia, la necesidad de no vivir encerrados, el tomar baños regulares. “¿Sabias que apestar a pólvora es una de las causas principales de heredar enfermedades a los caballos? No me mires así, Bary, sé de lo que hablo, soy una profesional.” Seguido de un alentador. “Querido, apestas, lárgate a bañar o te rompo todo el cuarto.” Palabras agradables para personas mucho más agradables.

Cada vez que logra convencerlo de salir de la bary-cueva, la amazona saca un metro, un cuaderno obtenido en la isla, lápices y seguido corre a tomar medidas, observando espacios huecos, detallando estructuras, mejorando mentalmente el pequeño espacio que el hombre ha adoptado como suyo. Cuenta los minutos hasta saber que el pelinegro saldrá del baño para escapar de él, nunca era silenciosa pero en el Aloha Kai eso no importa porque todos son ruidosos, incluso las mascotas.

“Cariño, estás demasiado pálido. ¿No quieres salir a caminar un rato con Tezca? De paso podrían traerme algunas cosas que necesito. ¿Siii? Prometo compensarlo.”

Esas escapadas sin duda son las mejores, aquellas en las que empieza a ilustrar las mejoras a realizar en la habitación, buscando dar algo de vida al espacio muerto al que Barald vive aferrado, haciendo pequeñas marcas en el suelo y las paredes, casi imperceptibles, al menos de momento.

La tercera excusa es simple y llana: “Necesitamos comida, vayan a buscarla, estaré ocupada hoy.” Claro, su rostro parece incluso molesto, solo se trata de una fachada para ocultar la emoción que bulle en su interior. Lamentablemente desde ese día Barald se queda sin bary-cueva. Un cartel se vislumbraba en la puerta de la improvisada habitación.




Las negativas son inmediatas incluso mientras los días pasan, el fastidio es evidente ¡Le han robado la habitación secreta! El cofre que tanto cuida sale despedido hacia el espadachín. —¡Fuera de aquí, cariño! Lo único que tienes que hacer es confiar en mí, juro que no te decepcionaré. —¿De qué? No le da indicios, ni un adelanto de sus planes, cero spoilers porque en ese lugar les encanta decir las cosas al final en vez de hablar claro desde un inicio. ¿Acaso todos tienen ese mismo patrón en mente? Por ello viven sorprendidos ante las consecuencias de sus actos.

El sonido de martillos, de la madera al cortarse y romperse, del cómo se clava un material con otro, incluso huele a pintura y materiales que dejarían mareados a más de uno durante días enteros. La amazona debe salir de vez en cuando a tomar aire y continuar el trabajo afuera, claro, siempre pendiente de que Barald no intente bajar a husmear en su sorpresa. Se convierten en un par de niños cuando Runin en ocasiones se lanza sobre la espalda del ajeno y le muerde el hombro para que deje de intentar meterse donde no lo llaman… aún.

—Uffff creo que es hora. —Asiente ante la habitación frente a sus ojos. —En serio merezco más que una copa de vino. ¡Un barril como mínimo! —Y claro que tiene una botella de su ansiado elixir en el interior del cuarto “secreto”, para cuando llegue el momento de festejar. —Aquí vamos… —Relame sus labios con lentitud antes de respirar a profundidad.



—¡BARAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAALD! ¡ES HORAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!

Empieza a acostumbrarse a decir esa frase. Una sonrisa enorme ilumina de repente el rostro de la fémina cuando saca el cartel de la puerta que, de paso, también ha cambiado. Ya no parece de madera corriente, se ve pulida, de un negro profundo y misterioso que aguarda el destino de ambos. Muestra el cartel hacia el frente mientras espera al hombre de orbes carmín, quiere que sea él quien lo rompa.



—¡Ven a estrenar nuestro nuevo cuarto!

¿Nuestro?


BOLSA DE ESTRELLITAS
[Imagen: MQT49Lq.png]
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#2
Todo empezó cuando un día mi espacio personal sagrado infranqueable por la justicia fue invadido por mi muy buena amiwita, me pillo con la guardia baja ese día quizá por un buen par de razones que no vienen al caso. La señorita, tan valiente como insensata intentó llamar mi atención con una acusación de palabras agradables para personas agradables muy poco realista si miras toda mi carrera cronológica la cual no he hecho en el apartado de cronologías porque me da pereza. La acusación, digna de mentes intrépidas y poco sospechosa hizo que mi radar biológico de que algo no estaba bien se activara a niveles moderados, más que suficientes para arquear una de mis cejas cuando insinuó que necesitaba una ducha porque mi olor corporal era el de un pirata con poca higiene personal y desde que Kiyoshi se fue para el otro barrio no hay pirata sobre la tierra que se duche todos los días, huela mejor que yo y tenga los dientes más blancos en todo el Grand Line.


¿No será porque tengo una pasta gansa y a parte de ponerle tetas a Tezca me hice un blanqueamiento dental? ahora soy capaz de bajarte los reflejos un 20% si te sonrió a menos de 3 metros de distancia porque te deslumbro, un genio incomprendido casi castigado por el juicio divino de Navar el digimon custodio.

Un día después salí en pelotas del baño de la Bary-Cueva y vi una sombra moverse, yo jamás me ponía nervioso porque era un ser de sangre fría asesino de padres de familia y como no podía alzar la voz cuando intentaba hablar pues no dije nada  porque no iba a ser escuchado, la sombra ya se había esfumado. Aunque ella creyera que yo no me estaba dando cuenta de que tramaba algo en sus continuas entradas a mis dominios otorgados por la estatua del tio gordinflis del Slam Cum, yo simplemente esperaba a que el momento llegara, porque quisiera o no, ese día llegaría. Siempre es bueno recordar las sabias palabras del bro experto en mujeres o eso era lo que decía el y es que esta isla sin duda no era un lugar para nosotros.

“Eso te pasa por confiar en las mujeres, bro.” 

Un hombre sabio, si le hiciera caso seguro me iría mejor en la vida aunque pensándolo mejor a el tampoco es que le fuera muy bien así que seguro no era. Aquel recuerdo me hizo volverme más desconfiado, aunque de nada sirvió porque un día me mandaron a hacer la compra y cuando volví me encontré un cartel en la puerta con dibujitos mios los cuales captaron mi atención porque oye, para ser un cartel improvisado había talento ahí. - La estoy enseñando bien, esperó a que me fuera a comprar tuvo un plan perfecto sin fallos, como pasa el tiempo - Y si, el tiempo había pasado muy rápido, ya no éramos super petes, ahora estábamos al nivel de Usoop en Arabasta. Atrape el cofre del tesoro como si me fuera la vida en ello cuando fue lanzado desde el interior de la Bary-cueva.

[Imagen: dasdsadsadasdas.jpg]
- Que hija de puta dahahahhahahaha robarle la casa a un ladron tiene mil años de perdón   -

Y si, me había pillado una pipa para fumar porque era cool, estilo Jhonny Deep en Miedo y Asco en las vegas. Al otro lado de puerta ahora cerrada estaba yo, el buscador del invento revolucionario que me hiciera multibillonario en berries o supercheto, cualquiera de las dos opciones me valía porque como bien digo siempre ganar es ganar, win is win bro y como soy un tipo de costumbres hoy también ganaría por supuesto. Intente de todas las maneras entrar como fuese y recuperar lo que era mio, aquello no era una ocupación era una expropiación de la propiedad y una violación de la intimidad humana personal ¿pensaba que iba a salir impune de todo esto? en mis intentos continuos de entrar a recuperar mis dominios todo se veía truncado, por más que lo intentara no lo conseguía, hasta me lleve un par de mordiscos que devolví con la misma intensidad.

Tuve que rendirme hasta que mi buena amiwi grito mi nombre. Mira que soy mas lento que una piedra pero corri por todo el Aloha Kai hasta llegar hasta la puerta superando mi marca personal en los 100 metros lisos - Como que nuestro, y una mierda - Ahí la moví hacia un lado para acercarme a la puerta de la Bary-Cueva, la abrí y lo que vi ... casi me deja sin palabras. Me giré para mirar a Runin por un momento, luego volví a mirar el interior. - Todo esto ... - 

[Imagen: dasdsadasdasdas-1.jpg]
- Essssss miioooooooooooo  - 

[Imagen: imgb.jpg]

Y es que la Bary-Cueva ahora era un taller. Agarre a Runin del brazo y la lleve hasta dentro conmigo mientras observaba todo en cuanto la señorita había estado trabajando, incluso había dejado mi dormitorio en la parte alta ¿todo esto lo había hecho ella sola? Deje mi boquilla de cigarrillos en el cenicero de la mesa que había preparado para mi y me cruce de brazos mirando a todos lados, todo, absolutamente todo estaba hecho al detalle ¿donde había quedado mi cueva del crimen minimalista? aquello era un espectáculo. Ahi fue cuando gire mi cuello para sonreír de oreja a oreja mientras la miraba de nuevo. - Bueno, retiro todo lo que te he estado diciendo estos días, te maldecía por todas partes, hasta hice unos carteles que pegue por Momorio para difamarte. - ¿tan valiente fui que no temí por mi vida para confesar tal ofensa? - Es broma, dahahahahhaha, o quiza no. - Ahi fue cuando mire al techo mirando la piscina del Aloha Kai. - Me encanta este lugar, muchas gracias - 


Karmas

[Imagen: FIRMA.jpg]
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