Una enfermedad? Minksmorfosis? Autonarrada t1
#1
El joven Kasui y sus compañeros llevaban días en aquella isla, mucho más de lo previsto, de hecho, si hubiera un contrarreloj los números estarían en rojo.

Lo bueno, es que había estado conviviendo con a que los dos animales hominidos, esto le era muy cómodo por dos razones 1-siempre prefirió a los animales antes que a los humanos. 2- tener dos camaradas minks era parecido a tener dos peluches y aquello, era francamente divertido. Dos peluches enormes que pelean, perfectamente pudo ser un sueño que tuvo de pequeño.

El muchacho, se despertó y como de costumbre, se llevó un manojo de chuhes a la boca. Al probarlos, el niño arqueó su ceja derecha seguida de la izquierda pues su sabor inundó sus papilas gustativas de buena mañana. No había mejor manera de empezar el día, su cuerpo sentiría un gusto indescriptible el cual se demostraría con una forma agradable de soltar el aire y relajar los hombros.

Tras aquello, el niño se levantó y se fue caminando al baño del restaurante en el que se hallaban escondidos pues recordemos que, tras su vuelta de baltigo, son personas buscadas por la ley. Empezaba a ser conocido, ya le habían reconocido por la calle algunos guardias y eso fue…realmente pésimo. El hecho de que los enemigos de su vida pasada tuvieran acceso a la información de que seguía con vida, después tantos años siendo bajo perfil, realmente le molestaba.

El niño, no era de los que hablaban solo más, si pensaba bastante, de hecho a veces más de lo debido.

Estába inmerso en sus pensamientos hasta que se rascó la axila y notó algo distinto, aquello, fue algo realmente sorpresivo, el muchacho era un niño muy cuadriculado, no era amigo de los cambios y cualquier cambio le llamaba la atención por ello.

Su piel, era algo más rugosa y el tacto era extraño. Se miró, y simplemente vio unos puntos negros. Extraño, pero no alarmante, quizás su axila respondía a la falta de higiene pues, realmente quien le iba a decir que se bañara? Solo las señoras cuando olía muy mal pero, nunca olía casi por su falta de testosterona y solía pasar desapercibido.

Aquel día era distinto, su olor corporal era un tanto más fuerte, cosa que aumentó las alarmas en el infante. Como era posible? Trato de estar tranquilo pero, antes de acabar de analizar en su cabeza todo lo sucedido, bajo su pantalón para hacer pis y ahí fue donde realmente todo cambió.

Un grito agonizante se escuchó por todo el cuarto, des de fuera también se escucharía un poco más, el joven se tapó la boca con ambas manos justo antes de que fuera demasiado ruidoso.

Su respiración se aceleró, al igual que sus pulsaciones, sus ojos se abrieron como platos, que coño había pasado? Que era eso?

Su cuerpo estaba empezando a generar cabello en lugares donde nunca había visto cabello, aquello era preocupante, solo había una explicación.

No podía creerlo, tras pasar tanto tiempo cerca de sus dos compañeros él estaba haciendo la minksmorfosis, por culpa de ellos(pues no le avisaron) se iba a convertir en un animal humanoide/peluche.

El niño, preocupado subió sus pantalones, se colocó su capucha corrió  y despavorido hacia la zona donde estaban los mercados.

Corrió por todos los mercadillos analizando completamente su alrededor y aún si bajar la guardia por si algún peligro le acechaba, pues, siempre tenía en mente que podía estar siendo perseguido por alguien, de hecho, tenía aquella constante sensación.

Mientras corría decenas de tiendas, habían mercado para todo lo necesario e incluso lo innecesario. Pudo ver puestos de comida cocinada, carne cruda, frutas, verduras, objetos y productos del campo, muebles, alfombras y incluso lámparas de sal.

No fue hasta que entre los mercadillos logró ver un lugar distinto, era una tienda cerrada construida por unos palos y unas telas rosas, tenía una bola negra en el tejado y un curioso cartel que acompañaba aquella misteriosa y cósmica aura del lugar.

El joven entró, supuso que era lo más cercano a lo que buscaba, una bruja o algo así.
Dentro del lugar, se hallaba una señora gitana, tenía unos rasgos muy marcados, una nariz larga y puntiaguda y notorias arrugas que decoraban su piel algo oscura.

La mujer, vio entrar a aquel muchacho,o entras sujetaba una mano de cartas en la mano derecha utilizó la izquierda para hacerle un gesto con el que lo invitó a entras.

^*~Uy, pero si es un chiquillo…passa hijo passa.

La mujer, lo observó fijamente, no tardó en notar como aquel niño tenía un aura algo oscura, o una vibra extraña. Era raro, durante sus años de experiencia siempre había calado a las personas por sus expresiones faciales y corporales, haciendo descripciones y predicciones de futuro en base a lo que lograba analizar en las personas. En cambio, en este muchacho, no logró encontrar nada más que un tic que parecía ser más un fallo del sistema nervioso que otra cosa, un rostro inexpresivo decorado por unos ojos que al verlos mucho rato, recordaban a la sensación que podías tener cuando te acercabas a un barranco y observabas al vacío.

La mujer tragó algo de saliva y, a pesar de no poder realizar su primer diagnóstico, confió totalmente en su talento para mentir.

^*~~Mi nombre, es Esperansa Grasia, hay algo que inquieta? Que te atormenta o te perturba? Puede que tenga la solusion.

El niño la miro, el era un niño con la capacidad de hacerse un dinosaurio, la gente siempre se sorprendía por que era distinto pero por que iba a dudar de que la señora también tenía poderes?  El joven se acercó y se paró enfrente de la mujer, ni si quiera sentó delante de ella para contestarle tratando de ignorar sus incapacidades sociales.

~~Hola bruja, Ajá. Si.

*^~Bruja? Siempre eres así de grosero?

~~…

La médium frunció el ceño ante el despectivo comentario del muchacho, pero, como quería su dinero, trató de no darle más importancia.

*^~~a ve’ , que te passa.

~~ajá. He contraído una enfermedad, no te lo voy a enseñar pero…creo que me estoy convirtiendo en un Mink.

La gitana frunció el ceño, había escuchado hablar sobre aquello…de hecho, conocía un ruidoso conejo el cual ahora tenía recompensa y había crecido molestando en aquella ciudad con su hiperactividad y sus discursos, a veces, era realmente convincente pero jamás cruzaron palabras. La mayoría de gente desconocía su raza pero ella, venía de una familia muy curiosa por lo extraordinario, alguna vez tuvo alguna conversación donde se mencionó el nombre de aquella raza.

Tras aquello, la mujer pensó que era imposible, seguro que el niño se equivocaba, al final, era un niño. La mujer lo miró asintió.

*^~dame tu Parma…

El niño le entregó su mano, y empezó a seguir las líneas de la misma con su dedo índice. Tras perseguir una en concreto acabó siguiendo el recorrido de su dedo por el dedo corazón del infante, cuando cruzó la yema del dedo, posó su índice sobre una de las cartas que había en línea recta. Esto lo hizo con intensidad, para darle más valor al teatrito.

Tras hacerlo giró una carta, dio la casualidad de que salía un bosque y una planta.

^*~Tu lo k nesessita eh un baño con una possion, pero pa assela nesesito que libere a un hombre que a sido condenado a la cuerda. Er tiene un tabaco epessia que mase farta a mi.

El niño asintió, tras esto la mujer cerró los ojos y empezó a realizar una oración donde supuestamente mencionaba darle tiempo y retrasar el desarrollo de transformación del infante, tras acabarla, muy convencida decidió escupirle al niño en la palma. Al instante de esto, el niño le daría una bofetada por reflejo, como iba a hacerle algo tan asqueroso, prefería tener prisa que recibir un escupitajo de aquella mujer de aliento a tabaco.

La mujer respondió sobando la cara con una mano y frunciendo el ceño. Junto a un gruñido señaló un cartel y luego extendió la mano para recibir su pago. 2000 berries. El joven pagó y salió en busca de aquel señor en la ciudadela.

Unas horas más tarde, un hombre  esposado caminaba junto a una fila de personas con grilletes, todos ellos estaban condenados a muerte por distintos delitos, robo, amenaza, herejía, atentados, rebelión.

Uno de ellos, era un hombre moreno algo mayor, tenía el pelo blanco y unas facciones tan pronunciadas como la otra mujer, claramente tenía algo que ver con aquella mujer pues, realmente parecían tener relación debido a su aspecto físico.

El señor fue colocado junto a la cuerda, al igual que el resto de acusados. Un hombre con máscara de verdugo se encargaría de accionar la palanca con la que el suelo donde las personas se apoyaban se accionara, haciendo que este se plegara y la gente de la cuerda empezara a asfixiarse. Esto duró poco pues, al segundo se abrir las compuertas los cuerpos empezaron a caer al suelo con la cuerda rota, al parecer, un pequeño niño las había cortado todas. El joven estaba encapuchado por por el movimiento uno de los hombres logró verme la cara, gritando su identidad y alarmando a los caballeros que se hallaban alrededor.

El grupo de caballeros que estaban encapuchado aquel momento, se preparó para abatir al joven revolucionario y recuperar a los presos, estaban seguros de que serían felicitados por aquel buen trabajo pues, para la zona en la que estaban, la recompensa era realmente alta.

Estos fueron derrotados fácilmente por el joven pues, usando 300 de su energía pudo abatirlos de un solo golpe, los acusados salieron corriendo, uno de ellos, tirado por el brazo. Este sería el señor que buscaba, señor que llevaría hasta la tienda de la bruja donde le harían la pócima por 2000 berries más.

El joven salió con su nueva pócima, debía recubrírsela en el cuerpo durante un baño y dejarla actuar por horas. El joven no se fiaba pues…y si todo esto era un plan para acabar con el? Y si había veneno? La decisión más sabia fue acercarse a un puesto de medicinas, puesto donde él ocupado hombre, mandaría a su hija, la cual era su aprendiz a revisar aquella pócima.

La miró concentrada, la analizó un rato hasta que dejó salir un suspiro y vio al niño con algo de ternura. Este le había explicado la situación y conocía a la gitana, la mayoría de gente conocía su fraudulento negocio estafador de turistas.

La joven, le explicó a Kasui que aquello era un timo, y lo llevó a una sala donde lo invitaría a quitarse su ropa para poder hacerle un estudio.

Ante esto la joven se rio amigablemente y le dio dos palmadas en la cabeza al muchacho.

+~+ Muchacho…ya te puedes vestir. Jajajaja, puedes estar tranquilo, no estás transformándote en un hombre animal, solo estás pasando por la pubertad. Lo único que te puedo recetar…es una ducha.

La joven se negó a aceptar ningún pago por parte del niño y le devolvió la fraudulenta pócima.

El niño suspiró, como había podido ser tan idiota? Es solo parte del desarrollo humano, más pronto que tarde se convertiría en un hombre y él parecía estar creciendo a pasos acelerados.

El niño, tras quedar tranquilo por aquel lado, frunció el ceño. Aquella señora le había mentido, le había sacado los cuartos y le había utilizado para liberar a su marido. Aún que liberó de paso rebeldes que parecían amar la causa y ser levemente fans del niño, aquello no le parecía suficiente como para pensar que valió la pena encima…le había escupido en la mano.

~~…GRRRRRRAAAAAAAH!

El silencio fue invadido por un gruñido verdaderamente sentido, el niño, empezó a experimentar nuevamente uno de sus brotes psicóticos, aquello que había hecho la bruja le molestó tanto, que ni si quiera se molestó en ser discreto. El niño se dirigió caminando acelerado a la tienda para así entrar. Coger a la mujer y al hombre del cuello, lanzarlos contra el suelo y así saquear todo lo que había en el lugar, robándole todo lo que habían conseguido facturar aquella movida semana y robándole una de las bolas de cristal y algunas cosas más solo por que le pareció interesante, entre ellas, la baraja de cartas.

Tras aquello, salió del lugar, le prendió fuego con dos piedras y paja y se marchó entre los confines de un callejón, desapareciendo sigilosamente de la vista de la gente, como una sombra.
[Imagen: FVeewks.jpeg]
#2
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Aventura Autonarrada T1: Completada
RECOMPENSAS:

— Puntos Mugiwara: 5

— Reputación: 15

— Berries: 10K

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