09-08-2026, 02:28 AM
Día 2 de Invierno, Año 17, 00:42
Solar Karma, Camarote de Garnet
Solar Karma, Camarote de Garnet
Varias horas habían transcurrido desde que las nuevas noticias descendido, literalmente, sobre el Solar Karma. Noticias que, entre muchas otras, databan sobre, no sólo la peligrosidad de su banda pirata, sino también sobre la ejecución de su capitán debido a las recientes acciones de los Alas Negras. Sin lugar a dudas, atacar a un Shichibukai y acabar conquistando su residencia, no les había hecho ni pizca de gracia. No obstante, lejos de ser algo preocupante, aquella sesión le había brindado unas esperanzas iluminadoras gracias a cierta llamada que, sin lugar a dudas, no se habían esperado en absoluto. Su fiel nakama, Aspros, la reina de Kamabakka, estaba de vuelta en el ruedo, y dispuestos a salir de aquella prisión que se conocía como inexpugnable. Y, aún así, todos y cada uno de ellos estaban completamente tranquilos.
Sin embargo, debido a la euforia y emoción del momento, Garnet se había perdido echar a un vistazo a algo que le gustaba hacer: ver los nuevos carteles de recompensas y poder quedarse con alguno que pudiera ver de alguna mujer que le pareciera guapa o atractiva pues era un hobbie que tenía. Nunca se sabía cuándo uno podía conocer a una de sus ídolas para que le pisaran. El caso es que, antes de que se fueran cada uno a sus respectivos camarotes a dormir, el pelirrojo había pedido que le concedieran el honor de poder llevarse con él todos los Wanteds que venían en aquella edición del periódico y, de esta manera, así fue. Sentado en una silla de madera frente al escritorio dónde la magia surgía para componer sus canciones, tenía frente a él una pila amontonada de papel que componía su objeto de estudio.- Muy bien... Vamos a ver cómo está el mercado, ¿es o no es? - Entrelazó los dedos de ambas manos, pasando a crujírselos para, en ese momento, comenzar con la lectura de los posters.
Como no podía ser de otra forma, quién encabezaba la lista, era su capitana en funciones, Triana Tempesta, quién salía con una mirada ardiente, una con la que imponía y emanaba un poder abrasador y apabullante.- Puejeje, la capi sale de locura, ¡esos 950 millones de berries le vienen ni que pintados! ¿Es o no es? - exclamaba Garnet, preso de su fanatismo que envolvía a la mujer de cicatrices y cabellos dorados. Una vez que leyó el poster, lo retiró de la pila y lo dejó a su derecha y bocabajo, encontrándose de bruces con una persona que conocía a la perfección.- ¡Pero anda la banda! ¡Si es mi colegui Kisuke! ¡Y vaya dineral ofrecen por él! PUAJAJAJAJAJA - Soltó una carcajada ante la suma de dinero que daban por su cabeza.- ¿Cómo de fuerte te has vuelto, gorila calvo? - se preguntaba, con una sonrisa picarona, agarrando el wanted de su amigo de la revolución y depositándolo junto al cartel de Triana.- ¡PANDA! ¡PUAJAJAJAJAJ! - gritó, eufórico, al encontrarse la cara de su hermano de otra madre, con una desorbitada recompensa de 840 millones de berries. Sin lugar a dudas, la noticia sobre la asamblea revolucionaria que habían leído, debió haber influido en el aumento de la recompensa.- El menda no puede esperar a volver a combatir de nuevo, ¿es o no es? - No podía esperar para ver lo fuerte que se había vuelto su peludo amigo, siguiendo el procedimiento y dejando el poster, ahora, sobre el de su jefe de la revolución. Allí se encontró el rostro de su otro hermano de otra madre, sonriente y mirando fijamente a Garnet. Para su desgracia, tanto Tobías, como Kenzo y Jolyne le habían spoileado sus propias recompensas, además de la suya propia, por lo que las pasó rápidamente, sin evitar pensar en lo mucho que le molaba el hecho de que los berries que ofrecían por la cabeza de Tobías y el músico de los Alas Negras valiera lo mismo.
A partir de ese punto, las caras que iban apareciendo o no las conocía, o no le sonaban en lo más mínimo. Había escuchado ciertas noticias de un tal Uker, 'El Marcado', así como de su capitán Eros Focalor.- ¿Huh? ¿El capitán tiene menos recompensa que uno de sus nakamas? O ese tal Uker es la repanocha... - comenzó a divagar, fijándose primero en el cártel del apuesto hombre del mechón blanco para, seguidamente, deslizar su mirada, hacia el peliazul de ojos ambarinos.- O a este tronco no le va demasiado la marcha ni liarla parda, ¿es o no es? - conjeturó el pelirrojo, intentando encontrar una explicación a esa diferencia de recompensa. Aunque lo cierto es que le daba igual en el fondo.
Los siguientes wanteds correspondían a todas unas bellezas. En primer lugar, una mink ¿loba?, llamada "Berry Berry", que ofrecían una recompensa de 210 millones por ella.- Al menda no le importaría que le hincara el diente pueje pueje. - Comenzó a babear, con sus ojos en forma de corazón, mientras desviaba sus ojos hacia el siguiente cartel, perteneciendo esta al de una tal Mizuki, una gyojin de cabello anaranjado y ojos azules que habían hecho que la saliva del skypiean aumentara caudalosamente.- ¡VAYA PIVÓN! - exclamó, no pudiendo evitar que su vista se centrara en la parte más inferior de la imagen del wanted.- Qué mogambos... Pueje pueje pueje... - Siguió babeando, con los ojos en forma de corazón. Vaya marrano estás hecho Garnet. Al apartar el poster de Mizuki, se dio de bruces con la imagen de Maki D. Zenin, alguien con nombre que le había sonado haberla visto en algún otra edición del periódico.- Esas cicatrices y ese maquillaje... ¡Ponen al menda a 100! ¡Puajá! - dijo con cierta intensidad, abrazándose a él mismo.- Y ese pelo le hace parecer linda... - añadió, pasándose a mirar su nombre.- Ahora bien... ¿Esa "D." qué cojones es? - Se descruzó sus brazos y se llevó su diestra a su barbilla.- Tanto Pandita como Kenzo también la tienen... ¿Serán primos? - Se quedó absorto durante un par de segundos, hasta que desistió y se encogió de hombros.- Bah, me la pela PUAJAJAJAJA -
Los siguientes dos wanteds tenían la particularidad de compartir tanto misma recompensa, como mismo color de cabello y, honestamente, las dos personas eran una absoluta belleza. No obstante, quién más le llamó la atención fue la de Hyakinthos, una persona andrógina con gafas y facciones afiladas que encontraba ciertamente atractiva.- No sé si es un hombre o una mujer... - Se mordió el labio inferior de su boca.- Pero al menda no le importaría tener que descrubrirlo, ¿es o no es? - Arqueaba las cejas, con cierta sugerencia. Lo que si le derretiría el corazón, sería el siguiente póster, el correspondiente a María Merlot. Una mujer de cabellos azulados que le evocaba a una visión celestial, propia del reino de Shandora.- Esa risa... Es un ángel, ¿es o no es? - Simplemente, para Garnet le había parecido un ser divino y de otro mundo, como si fuera una diosa. Una diosa por la que pedían 123 millones por su cabeza, todo fuera dicho.
Un tal Kiyoshi Maeda y un Dean serían los que encabezarían la siguiente tanda, superando el primero de los dos por poco los 100 millones de berries y quedándose el segundo con una cifra de 70 millones. A Garnet le hizo gracia que el moreno de pelo ondulado tuviera cara de pocos amigos y una mascarilla en su boca. No les sonaba haberlos visto antes, así que no tenía mucho comentario que aportar al respecto - además que este narrador está ya cansado de reaccionar a Wanteds -.
Y otras dos bellezas harían aparición en el listado de carteles. La primera de ellas, Yuuki, una mujer de melena fucsia, ojos azules y una cicatriz que recorría su rostro, con un precio de 62 millones de berries.- ¿Qué tendrán las cicatrices en las chatis que me encienden tanto? ¿Huh? -
Ciertamente, el aura de poder y lo que podía imponer una mujer con una herida de guerra, era algo que volvía loco a Garnet. No llegaba al nivel de un buen uniforme de la marine ajustado, pero estaba ahí ahí. Y por otro lado, estaba el de la otra guapura y hermosura. Una mujer de facciones dulces, cabello sedoso rubio y unos ojos cálidos de color azul grisáceo.- Shirohime, ¿huh? ¡Vaya bombón estás hecho pueje pueje! - Exclamó, con su risa de marrano, mientras se quedaba con la imagen de la mujer de 55 millones de berries.
Después de otra tanda de dos minks y un niño de casi mismo precio por su cabeza, llegó al último de todos los Wanteds que había reunido. Ciertamente, al verla, sintió una sensación parecida que tuvo al ver el cartel de recompensa de María Merlot, pero de una forma distinta.- Mayuri Hoshino... - musitó, dándose cuenta al momento que había leído mal el nombre sin querer.- Perdón, Miyori, cojones, Miyori Hoshino. - Se corrigió a si mismo, negando con la cabeza. La imagen de aquella joven y, ante todo, su mirada le transmitía pureza y bondad. ¿Cómo alguien así podía tener una recompensa por su cabeza? - La marina está llena de inútiles, ¿es o no es? - concluyó, sin más, el skypiean mientras se cruzaba de brazos.- Pero es preciosa... Al menda le gusta mucho el color de su pelo. - añadió. Por alguna razón, pensó en la posibilidad de que, si tuviera el pelo de color rojo o poseyera antenas como la raza a la que pertenecía, podrían ser familiares.- Nanai, ¡imposible! ¿Qué sería lo siguiente? ¿Ser su yayo? Puajajaja. - rio, terminando de ver todos los carteles de recompensas. Con toda la información que había adquirido en esa exhaustiva ojeada, era hora de dormir.
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![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
