[Presente Relativo]Una mañana tranquila, ¿verdad? ¿VERDAD?
#1
Base Revolucionaria, Báltigo
13:00 del 27 de invierno, año 17



Kisuke estaba disfrutando de una buena jarra de cerveza tras su entrenamiento personal matutino. Desde que habían llegado a aquella isla, no había tenido tiempo para si mismo entre unas cosas y otras, que si presentaciones, reuniones, planificación... Ni un ratito para si mismo había tenido el antiguo pescador y, sin duda, poder entrenar, "conversar con sus katanas", meditar para mejorar su control del haki y de su akuma no mi... habían sido tres o cuatro horitas, pero que, sin duda, le habían hecho desconectar y relajarse. No es que fuese una persona asocial, pero uno de vez en cuando necesitaba tiempo para si mismo, y eso, desde hacia mucho, era algo de lo que cada vez disponía menos el Comandante del Ejército del West Blue.

"Necesitaba este ratito para mi, eso sin duda... kuhahahaha"

Sacó un cigarro mientras recordaba la reunión con los nuevos miembros de los Toros Negros que había ido muy bien, aunque sin duda iba a ser caótico hasta que se adaptasen los unos a los otros, pero Kisuke confiaba plenamente en que todo iría bien. Eran buenos muchachos y estaban comprometidos con la causa, además de tener un tremendo potencial, que tendrían que pulir y sacar a relucir tanto su querido amigo Panda como él mismo. Miró por la ventana que había junto a su mesa y pudo ver los remolinos que generaba el constante viento que soplaba en aquel terruño en medio del Grand Line, recordando con nostalgia su anterior estancia allí. La cantina era un bullir de gente, pero aún así, por temor o por respeto, no molestaban al Comandante que parecía estar relajándose y disfrutando de un momentito de paz de entre todas sus obligaciones. Tanto en su llegada como el día anterior, Kisuke no había parado de saludar y conversar con multitud de jóvenes revolucionarios que le miraban con una mezcla de admiración y respeto que, aunque el espadachín comprendía, no dejaba de incomodarle ligeramente. Sabía de su posición, era algo incuestionable, pero no dejaba de ser uno más de ellos, una persona con ganas y convicción de cambiar el sistema, por lo que aunque tuviese un puesto de poder, el no podía dejar de sentirse como un soldado más, igual que todos los allí presentes.

"Solo soy un simple pescador con mala leche con ganas de cambiar el mundo... kuhahaha..."

No obstante, aquella mañana, parecía que la euforia inicial de ver un alto mando de la Armada Revolucionaria se había apaciguado, puesto que, hasta ese momento, la gente con la que se encontraba se limitaba a saludarlo y no lo habían abordado a preguntas sobre sus aventuras, a veces desmedidamente exageradas por los rumores, o sobre como llevar su carrera militar en la Armada. Kisuke no sabía nunca bien que responder, porque cuando el partió de su tierra natal, nunca pensó que llegaría a ser Comandante, pero al final ahí estaba, así que no sabía que decir cuando le preguntaban sobre eso.

"¿Cómo coño iba yo a saberlo?"

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#2
El infante vio a kisuke sentado relajándose, el tipo estaba muy tranquilo y el niño muy lleno de preocupaciones, él era un alto cargo con muchas responsabilidades y el niño, quizá era solo un niño, o quizás no sólo era eso.

Quería acercarse a hablar con él, pero su timidez y introversión le estaba causando problemas nuevamente, más sabiendo que iba a insultarlo de primeras por error, no era su intención, pero síndrome tourette siempre estaba activo para romperle los esquemas al infante.


El infante se armó de valor y se aproximó dejando salir de sus labios un

~~capullo. Aj-!

Tras aquello, ni si quiera termino su muletilla pues se tapó la boca inmediatamente. Después de eso miró al suelo y se sentó a su costado en silencio. Quería hablarle si, quería preguntarle por qué iba a ser del escuadrón con el que llegó pero con el que no iba a volver, quería pedirle que cuidara de sus amigos, que vigilase a Shirohime y preguntarle si iba a estar bien con ellos…pero…contrario a todo aquello, el niño silenciosamente miró al mismo punto que él y guardo silencio. Cayó en cuenta, y sacó un cigarro y un mechero que le robó a otro revolucionario para así encendérselo, no, no le gustaba para nada, de hecho todavía le daba asco pues solo había logrado darle una calada al tabaco en estos días, sin embargo, frente a su superior se hizo el duro y no se inmutó frente a la calada. Aún que por dentro le estaba dando bastante asco. Pero…eso es lo que hacían los hombres fuertes no?


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karmas
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#3


Podía ver como toda la gente iba y venía de la cantina, tomándose un refrigerio, reuniéndose con sus amigos y disfrutando tranquilamente del día y de la concentración de tantas personas con metas afines a las propias. Aquello, sin duda, había sido un acierto por parte de la jefa, puesto que podría hacer que los revolucionarios de todas las partes del mundo se sintieran parte de algo, que estrechasen lazos unos con otros y poder trabajar más como un ejército conjuntado y unido que como comandos de guerrillas independientes que actuaban según su propio criterio. Aquel, desde luego, era el primer paso para hacer que la Armada Revolucionaria empezase a funcionar más como un ejército y acercarse más a su meta final.

"Veremos a ver como de importante ha sido esta reunión a largo plazo..."

Fue apenas un murmullo, pero estaba tan cerca que Kisuke pudo escucharlo perfectamente, puesto que el que había dicho aquella palabra era un chaval imberbe que estaba a su lado. El antiguo pescador se sorprendió, puesto que nadie desde hacía mucho, se había atrevido a dirigirse a él de aquella manera, y para más inri, el chico le quitó un cigarro de su paquete que estaba sobre la mesa y se lo prendió, con evidentes muestras de que era algo a lo que no estaba acostumbrado dado su gesto de estar oliendo mierda. Quizá solo quería mostrarse más adulto, o más fuerte; eso Kisuke no lo sabía pero si tenía claro que aquel muchacho quería algo de él, aunque no sabría decir el que.

"Mmmmm... ¿qué le pasará a este crío?"

Se giró hacia el muchacho tratando de evaluar como lidiar con aquella extraña situación. Le miró con el ceño fruncido, tratando de recordar si había interactuado alguna vez con él, porque su cara le sonaba de algo aunque no sabía decir de que exactamente. Así que, como no era capaz de recordar de qué le sonaba su cara, le preguntó directamente al más puro estilo Kisuke.

-Tienes huevos mocoso, para dirigirte a un Comandante de esa manera y encima robarle un cigarrillo... kuhahahaha...me caes bien, así que te lo preguntaré amablemente ¿quién eres y qué quieres de mi?

Mientras decía esto le ponía la mano en la cabeza y le miraba con cara de pocos amigos. Estaba claro que no sabía lidiar con aquella extraña situación así que optó por dejarse llevar por su instinto, aunque no podía olvidar quien era y su posición. No era algo que estuviese acostumbrado hacer y seguramente alguien con más dotes diplomáticas podría haber llevado de otra manera la situación. Seguía tratando de recordar de que le sonaba aquel muchacho pero no era capaz de recordarlo. Todo lo que había ocurrido en los últimos días tenía al límite la capacidad de memoria del antiguo pescador y no era capaz de encontrar el hilo del que tirar. Así que esperó a que el crío dijese algo.

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#4
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[url=https://youtu.be/xY8U9byTrzI?is=lpaH-rt7ncD_eBVE]
El niño escuchó las palabras de aquel comandante sintiéndose algo avergonzado pues no le gustaba haberle insultado, había sido cuestion de algo prácticamente involuntario, al igual que cuando le entraba un brote psicótico. El niño, recibió el contacto de su mano en la cabeza, por norma general un tipo de contacto así sin el consentimiento del niño desembocaría en una acción agresiva de parte del mismo inmediatamente, odiaba que invadieran su espacio personal y más que le toquen la cara, el pelo o la cabeza en sí. En este caso era distinto, el aura de kageyama inspiraba positividad, además de que parecía estar haciendo un esfuerzo por no cruzarle la cara al infante.

Ante el contacto de su mano con su cabeza en aquel rostro inexpresivo se formó un leve sonrojo, nuevamente, se sentía intimidado por aquella situación social que él mismo había forzado. En parte quería hacer “pop” y desaparecer de ahí, pero, un hombre debía ser conscuente con sus acciones y firme con sus ideales además…el ya era un hombre, ¿no?

El niño escuchó la pregunta, pensó que debía responder pues el joven era realmente honesto, pero en aquel momento tenía su corazoncito hecho un puño, la primera vez en años que sintió sentimientos hacia alguien y para cuando estaba empezando a aprender que era empatizar con otras personas, que era preocuparse por ellas y que era sentir aprecio y responsabilidad emocional, aquellas personas se marcharon, lo más raro de todo es que, el echo de que se fueran no era lo que más le preocupaba si no…si estarían bien sin el, por ello, totalmente ido debido a los nervios del enfrentamiento social respondió con otra pregunta.

~~Estarán bien contigo? Me prometes que no los vas a dejar morir?

Tras decir aquello, el niño miró a kageyama a los ojos, su rostro se mantenía inexpresivo como siempre pues, por mucho que en momentos como este le gustaría expresar sus sentimientos, era incapaz de hacerlo de manera consciente pero, sus ojos hablaban por el, las negras pupilas rodeadas por un iris rojo se agitaban de manera nerviosa, estaban enormes, casi te podías reflejar en ella, casi podías ver más allá de sus ojos, no había maldad pero sí oscuridad. No había odio pero sí preocupación. Habían sentimientos, pero era más la ignorancia.

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karmas
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#5


Kisuke estaba esperando la respuesta del chiquillo, con calma, parecía que el muchacho era una persona muy cerrada y le costaba abrirse por lo que no debía presionarle, si no esperar pacientemente a que le contestase. Trataba de recordar de que le sonaba su rostro, porque estaba seguro que lo había visto en alguna parte, pero no conseguía centrarse, la estancia en aquel lugar estaba siendo agotadora, había visto a demasiada gente, oído demasiados nombres.

"Me habré cruzado con él en otra ocasión... no, no es eso..."

Entonces el muchacho le respondió con otra pregunta. Al principio, Kisuke se quedó pensando a qué se estaba refiriendo aquel chiquillo, pero en seguida cayó en la cuenta de quien era; ahora lo recordaba. Era de los informes. Uno de ellos hablaba de él, y de sus compañeros, claro, Shirohime y Dean, que él había añadido a su escuadrón. Ahora todo tenía sentido, el chaval estaba dolido porque le habían separado de sus compañeros y, aún así, su respuesta había sido preocupándose por ellos, queriendo saber si iban a estar bien. El antiguo pescador retiró la mano y sonrió, rascándose la nuca en un gesto un tanto nervioso y a modo de una tímida disculpa.

-Ya veo... Así que eres el mocoso que iba con Dean y Shirohime, ¿verdad? ¿Kasui te llamabas? Siento haberte separado de ellos, de verdad... No te preocupes, con nosotros estarán bien, y se harán mucho más fuertes...

Aunque podía entender como se sentía el chiquillo, no sabía que hacer para remediarlo. Era verdad que había llegado él con todas sus ínfulas de Comandante y le había separado a aquel chiquillo de dos de sus compañeros. No había pensado en ningún momento en que eso pudiera pasar por lo que tenía que encontrar alguna manera de compensarle.

-Aún es pronto para ti para venir con nosotros, no obstante, me gustaría hacer algo por ti, ya que te he separado de tus amigos... ¿qué necesitas?

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#6
El niño, escuchó atento  su sargento, parecía muy sincero y amable a pesar de su rango. Parecía entender su situación, ante todo lo que iba diciendo el niño asentía mostrando cierta aprobación, al parecer él estaba dispuesto a hacer las cosas bien y eso era lo único que le preocupaba.

El niño sigio escuchando a su sargento, el hombre estaba siendo comprensivo, es mas hasta le estaba ofreciendo una compensación. Le estaba ofreciendo…¿un regalo? El que fuera? El niño, como niño que es pensó en infinidad de cosas banales(chorradas como, una fuente de chocolate y cosas así)  ademas, alguna vez cotilleando había escuchado a otros niños sobre un hombre que le daba regalos a los niños buenos, él había matado a gente y demás así que suponía que él no era un niño bueno, pero parecía que eso estaba cambiando. En ese momento sí mostró algo de asombro, mirándo a kageyama y imaginándolo con un sombrero rojo y una barba larga y blanca, teniendo ahí una pequeña visión extraña donde él era papá Noel pero luego volvía a ser el sin su disfraz. Ahí tomó algo de aire con una leve ilusión.

~~un regalo…sargento…¿es usted papá Noel?

Dijo con un tono bastante interesado pues era como haber encontrado a un pegaso o algo así. Tras eso colocó sus dedos índice y pulgar en su barbilla, denotando que estaba pensando.

~~jmm…solo hay dos cosas que te podría pedir. La primera y más importante. No dejes que mueran. Si me prometes eso te dejo llevártelos. Y la otra…¿podrías darme un nuevo escuadrón? No sé si queden muchos revolucionarios en el south blue pero…estoy seguro de que puedo llevar un equipo. Ajá.

Tras eso el niño sonrió levemente, le agradaba la idea de sentir que había aprovechado correctamente aquel momento donde podría haber pedido cualquier cosa y su mayor deseo fue aquel, la seguridad de sus antiguos tripulantes y una nueva responsabilidad pues, a decir verdad, la soledad era entretenida pero la supervivencia en conjunto era más divertida aún. Además, sobrevivir y llegar hasta donde le gustaría llegar era más fácil con un equipo a su disposición.

~~ajá. Del resto me encargo yo

Dijo arqueando su ceja derecha y  después la izquierda para así asentir bastante seguro de que no necesitaba nada más ya que, el resto de deseos era cosa suya cumplirlos.

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Karmas
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#7


Kisuke observaba como la mirada del chiquillo se iba relajando y pasaba a la incredulidad, como si lo que hubiese dicho representase la mayor fantasía que se pudiese llegar a imaginar. No obstante, la contestación del muchacho le dejó perplejo y rápidamente estalló en una gran y sonora carcajada que se extendió por toda la cantina e hizo que todos los allí presentes se les quedasen mirando con cara de curiosidad e intriga ante que podría haber resultado tan divertido al Comandante del West Blue.

-KUHAHAHAHAHAHA... pero, ¿cómo que Papá Noel? KUHAHAHAHAHA... No es como que vaya a regalarte un juego de ajedrez o unos calcetines...

Parecía que el chiquillo pese a todo, parecía tener claras sus prioridades, y, además de la integridad y seguridad de sus antiguos compañeros, quería que le formase un escuadrón. Aquello no era algo malo, ni una mala idea, pero el South estaba fuera de su jurisdicción y no quería inmiscuirse en los asuntos de otro de los Comandantes. Aún así, sabía como podría ayudarle para formar su propio escuadrón.

-Mmmm, el tema está en que yo soy Comandante del West, no del South, por lo que yo no tengo mando sobre vosotros, eso debería hacerlo el Comandante del South... No obstante, estamos en una reunión con mucha gente de todas partes, siempre puedes preguntar a gente que consideres... Te prometo que si me cruzo con alguien y me cuadra contigo te lo mando...

No era la gran cosa pero era menos que nada, pero mientras iba hablando se le ocurrió otra cosa que tal vez podría ayudar al muchacho en el futuro. No le había preguntado a él al respecto pero sabía que lo haría de todas maneras, porque él era así.

-Mira, te ofrecería enseñarte un poco a pelear, pero desgraciadamente, al ser un usuario de tipo logia no va a servirte de nada, por lo que, si te parece bien, busca a mi mano derecha, Don Bambú, el mink panda, que él podrá enseñarte un poco mientras estemos aquí... Créeme que es un tipo duro... Así comprobarás también que tus amigos estarán a salvo... es un ganar-ganar, ¿no te parece?

Quizá a Panda no le hiciese gracia aquello, pero bueno, en realidad, Kisuke no le había mentido al chico y creía que lo que necesitaba era un poco de instrucción y unos nuevos amigos, así que no se le había ocurrido una mejor manera de poder hacerlo. Esperaba que Panda no le diese muy duro porque era un auténtico monstruo cuando peleaba, aunque dudaba que aquel chiquillo pudiese hacerle nada al mink en aquel momento.

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#8
El niño miro al sargento y al principio no entendió su risa, en cierto momento, el mismo se tapó levemente la boca, claro, como se le ocurría revelar su identidad secreta así sin titubear. Así mismo, para ocultar su despiste el niño imitó a su mayor y ahora mismo referente de como ser un adulto (por varias razones) imitando su risa junto a él, solo que la suya sonaría bastante más aguda por su aguda voz.

~~KUAHAHAHAHAHA!

Tras esto le guiñó el ojo con una mirada de “te guardaré el secreto”, después de esto echo una leve sonrisa pues, en su cabeza, había resuelto un misterio. Kasui 1-0 mundo

El niño escuchó las palabras y nuevamente se sujetó la barbilla mirando a la nada, pasando así a pensar “claro, de eso se debe encargar el señor halloween”. En su cabeza, aquello tenía sentido pues siempre había relacionado una cosa con la otra más nunca había vivido esa tradición así que dio por hecho que era una persona en concreto.

El niño escuchó la promesa de mandarle soldados lo cual le provocó que hiciera un movimiento leve pero que para su poca expresión mostraba bastante ilusión, aún que no sabía muy bien cómo reflejarla, el niño cerró los puños, lo miró y asintió, demostrando que le parecía bien lo de sus compañeros.

Por último, el niño escuchó la última propuesta de su superior totalmente sorprendido, lo último que se esperaba era ese buen trato hacia su persona. Lo de entrenar con bambú y asegurarse de que iban a estar sus compañeros seguros le sonó más que bien, por ello, el niño se levantó de golpe poniéndose el cigarro en la boca. Al niño no le gustó para nada por lo que se dedicó a soplar levemente para finjir que fumaba, sin tener en cuenta que no estaba echando humo por la boca, pero claro, él antes no había fumado nada más que una calada jugando a ser  el hombre del sombrero mano derecha de Elizabeth.

Con esto el niño asintió aún con su rostro impasible para asentir con la cabeza levemente y hacerle una leve reverencia al sargento, mostrando que estaba de acuerdo.


El niño se dispuso a marcharse emocionado por qué, esperaba tener que intentar matar a su superior y todo lo contrario. Así mismo, el niño, antes de irse se frenó en seco y miro a kageyama aún con el cigarro en la boca.

~~oh, casi lo olvidaba…ajá. La próxima vez que nos veamos, habré descubierto la manera de golpearte y entrenaremos.

Dijo aquello con su tono regular el cual era demasiado serio y frío para ser un niño, él era más o menos consciente de esto por lo que en un intento de ser algo más empatico con alguien que se había portado bien con él, trató de esbozar en su rostro. Le costó tanto, que las comisuras de los labios le temblequeaban al hacerlo, es más, se estaba muriendo de vergüenza al intentarlo, logrando una media sonrisa extraña más perturbadora que tierna, pero era lo máximo que podía ofrecer el muchacho.

~~ajá. Gracias.

Tras esto, el niño, por intentar sonreír y ser educado agradeciendo el cigarro se cayó de sus labios y le dio tan poca importancia que salió corriendo a buscar a bambú sin si quiera acordarse de que tenía un cigarro o de que quizás querían decirle algo más. Bueno, eso último si lo sabía, pero su batería social había acabado, el hombre le imponía bastante respeto, el suficiente como para sentirse agobiado después de socializar tanto con el.

El niño se marchó con su rostro inexpresivo pero, en sus ojos se podía ver que había pasado de estar triste a estar motivado.


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