[EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 4]
#41
Cuando Maki estuvo a punto de mascullar un par de órdenes, la mandona de mierda… sintió un remezón… inmediatamente al terminar de contar el dinero… —Un millón… que asco… Cherry te los confió… no soy muy cuidadosa con mi dinero, cuando estemos a salvo veremos cómo lo repartimos.— Dijo levantándose mientras tomaba de vuelta su arma… nuevo remezón… guardo la Hoja de los mil recuerdos rotos en su guitarra y puso su Tanto en su lugar… —Cariño… creo que tendrás que terminar esa disección en tus sueños, será mejor que nos movamos.— Y uno más sintió cuando comenzaron los desprendimientos y pudo ver al cuervo intentando danzar en el aire… su preocupación era evidente…  las paredes inmortales finalmente se volvieron frágiles, dependientes de la voluntad de los crueles cazadores… entonces su vista al frente descubrió una gran negra y espeluznante torre… sus ojos se enfurecieron su cuerpo se calentó… sus escamas comenzaron a salir a flote verdes resplandecientes y con el poder de masacrar a quien sea para encontrar a aquel que la motivaba a salir de cualquier dificultad.

Una gran roca cayó sobre ella pero con un grito de furia alzo el brazo y esta se destruye en mil pedazos sin hacerle un solo ápice de daño. —RAPIDO BUBBLEGUM… LOS MUROS CAEN… SOLO… si ves a Uker… dile que lo amo, que me ha dado fuerza y que solo su visión podrá frenar la furia que yace en mi corazón, dile que… dile que… nos veremos mas tarde… y cuida mi jodido dinero.— Dijo poniéndose a cuatro patas convertida nuevamente en esa cosa parecida mas a una criatura amalgamada entre espinas, cuernos, escamas y fuego afilado. Vio al cuervo desaparecer acompañado de las dos muchachas… era seguro llevarlas en el aire?... iría atenta por si algo le apuntaba desde el suelo. —VAMOS CUERVO… A LA TORRE!!! NO SEAS COBARDE AYÚDAME A MATAR ALGO QUE HE QUEDADO CON GANAS!!!— Le grito mientras emprendía el vuelo

Con un rugido de furia Maki se movió como una criatura veloz, de velocidad meteórica… salto un gran trecho apoyada por su gran fuerza en las piernas y busco por el rabillo del ojo al cuervo, miro atrás apenas y vio barcos, esperaba que el gran e Inhundible Last Whisper este ahí, entero, sano. Imbatible, al aterrizar con su salto, el polvo salto por todos lados, las piedras comenzaron a balancearse… caer al agua era una muerte instantánea, pero era tremendamente tenaz, volvió a saltar otro trecho y golpeo con sus puños una roca que se caía sobre ella… giro sobre si misma en una pirueta y aterrizo sobre la tierra que se movió como si estuviera sobre un jodido toro mecánico. Un fuego en la oscura lejanía podía ver… cegada por su ira contra los lideres avanzo sin notar a sus lados a sus aliados, a la prisionera, su amiga la señora del mar. Poderosa pero demente. Al tirador, alto guapo, sagaz y desquiciado tanto o más que Merlot, la muerte carmesí. Al otro lado pudo ver una llamarada roja… no, aguzo la vista… era el jodido Owen… lo ignoro y siguió hasta la torre… solo esperaba que se encontrase con su amada.

Solo cuando llego a las puertas de la gran torre vio que el cuervo parecía haber llegado con ella, con la pequeña Alana. Maki sonrió… y agotada… jadeante intento recuperar el aliento y esperar a quizás… Uker… vendría?... estaba obsesionada por verlo otra vez. Fue entonces que en su corazón comenzó a latir fuerte una entonación.. cerro los ojos un segundo y frente a la torre sintió como otros atrapados como ella y los de su grupo se reunían… y su voz comenzo a alzarse. Como un pequeño faro para los perdidos en la oscuridad. Para que lanzaran sus gritos de ira en dirección al bastión enemigo. Su guitarra rugió con la fuerza de su espada, la hoja de los mil recuerdos rotos en su interior resonando y llenado mas piezas con recuerdos vividos, cálidos y fríos.

bélico


gastos y recuperaciones
[Imagen: Maki_NNM.gif]
[Imagen: mikiocheja.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 2222 + 0 = 2222
Energia: 1306 + 3 = 1309
Espiritu: 420 + 0 = 420
#42
Un millón de berries, para ser exactos, le fueron entregados… ¿Por qué a él? Ni siquiera sabía si eso era buena idea, el rostro de la chica podía borrarse de su mente en cualquier momento y ninguna garantía habría de que luego le devolviera esos billetes, pero, aun así, cuando escuchó la voz de la mujer, asintió con naturalidad y dejó a un lado su intento de “disección” —que tanto le estaba costando al no tener las herramientas necesarias — y se quitó los ensangrentados guantes de látex para recibir el dinero, enrollarlo y guardarlo en uno de los bolsillos más seguros de su mochila negra, donde no pudiera verse ni encontrarse fácilmente, a fin de cuentas, cerró bien el zipper de aquel bolsillo.

—Jmmm…no te preocupes, señorita, las herramientas no colaboran...es una lástima, habría querido ver más de este gyojin —. Notó como la chica peliverde arrancaba la pequeña katana del cuerpo del difunto gyojin mientras que él se resignaba a perder un buen objeto de estudios, tomó su libreta y lápiz y los guardó también en la mochila antes de sacar de esta un botiquín mediano que le entregó a la chica iguana. —Tómalo como garantía del millón de berries...no vale eso, pero...es algo —. Luego de eso, cerró bien cada bolsillo de la maleta y se echó esta a sus hombros…una acción que pareció coordinada con el estruendo que se escuchó después.

Su cuerpo se paralizó por inercia para que sus ojos curiosos se fijaran en su alrededor y sus oídos se pusieran en alerta. El ruido parecía el de cientos de tambores resonando a la vez. Su piel se erizó y su único recuerdo antes de perder por completo el control de su mente fue ver como el cuervo los protegía con sus alas, pero…por más grande que fuera aquel hombre…esas paredes lo eran aun más y solo imaginar como se derrumbaban era suficiente para hacer que su respiración se volviera agitada.

Aun en el suelo se alejó de la protección de las alas negras del cuervo del que nunca supo el nombre real mientras que el estruendo de la estructura derrumbándose se hacía cada vez más potente.

Le costó ponerse de pie y, por un instante se quedó paralizado en medio del lugar, mirando en todas las direcciones. Las paredes que empezaban a desmoronarse le enseñaron un “escenario” con otras personas… ¿Quiénes? Imposible de saber, pues se olvidó del mundo, de que había gente que lo rodeaba y que, de hecho, alguien le gritaba algo. Apenas logró enfocar a Maki dentro de su línea de visión. Sabía que algo le estaba diciendo, algo sobre un tal Uker, sobre dinero…No podía unir una cosa con la otra, no cuando las palabras de la chica empezaron a hacerse cada vez más lejana y, en cambio, un pitido en sus oídos se hacía más potente.

No asintió, no se despidió, ni siquiera notó que el cuervo alzó vuelo o cuando Maki lo siguió, pues apenas y podía procesar lo que ocurría…Era demasiado…demasiadas rocas cayendo…si una de ellas lo tocaba, si alguna de ellas golpeaba su cabeza…todo estaría mal de nuevo, el mundo se volvería más confuso de lo que ya era.

Su ritmo cardiaco se aceleró y un sudor frío recorrió su espalda. El miedo lo mantuvo plantado en su sitio a pesar de que su mente le gritaba que corriera, pero no fue hasta que sintió una roca, de al menos del tamaño de una bola de tenis, golpeando su hombro que pudo reaccionar… ¿Para bien? Quizá sí, quizá no.

Su cuerpo sintió un shot de adrenalina que lo impulsó a girarse y empezar a correr hacia… ¿A dónde exactamente? Ni siquiera miró lo que había en frente cuando decidió ir en dirección contraria a Maki y Dong, por lo que no prestó atención real a los barcos encallados, solo se centró en que hacia allá parecía haber una “luz”, una salida de la lluvia de rocas.

Aunque, por supuesto, hay que aclarar que no corrió de la manera más eficaz. Su cuerpo se sentía más ligero, algo que, de manera inconsciente, lo impulsó a ir más rápido de lo que su mente creía; sin embargo, cada tanto llegaba a tropezarse con rocas que ya estaban en el suelo y que, en otro momento, podría haber evitado, pero sus acciones iban tan en automático que apenas y se dio cuenta cuando por fin salió del “infierno” rocoso y pudo respirar el aire fresco de la noche.

No dejó de correr ni siquiera cuando sus botas empezaron a hacer ruidos de splash cuando entró en un terreno más acuoso, tampoco notó que más personas intentaban escapar, de lo único que fue “consciente” en ese momento fue, ahora sí, de la presencia de los barcos.

No tenía tiempo de pensar en cual había viajado y; sin embargo, impulsado por el miedo a que las rocas pudieran llegar a donde estaba, de alguna manera, dio un salto que, al igual que su carrera anterior, parecía estar guiado por mero instinto, pues fue tan descuidado que, aunque llegó a la cubierta del barco, ni siquiera aterrizó bien.

El golpe contra la madera de la cubierta del barco comercial —al que se subió sin darse cuenta — no fue suficiente para hacerlo salir de su estado de pánico; sin embargo, no podía hacer más… ¿A dónde iría ahora? Se sentó en el suelo, y se quitó la mochila negra de la espalda y se recostó a una pared mientras que  abrazó con tal fuerza la mochila que intentar quitársela parecería imposible, como si aquello pudiera devolverlo a la realidad, al mismo tiempo que se mordía con fuerza el interior de su boca, un gesto que provocó que, de su labio de por si herido por ese dichoso tic, volviera a brotar un hilillo de sangre que terminó por manchar su mentón.

No prestaba atención a sus alrededores, en su mente solo estaban imágenes de aquel lugar desmoronándose, de hecho, ni siquiera notó cuando un nombre de cabellos negros (Jin) lo llamó por su nombre…En ese momento era más un niño asustado que un adulto funcional.

Resumen


¿Bélico?
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 2041 - 58 = 1983
Energia: 1580 + 10 = 1590
Espiritu: 270 + 0 = 270
#43
Inspeccionar un cuerpo extraño, el de un gyojin, con extrañas formas y extrañas características siempre era grato de hacer y de ver, siempre hay algo nuevo por aprender, algo que después puedes aplicar en cuerpos ajenos. La medicina no nació de ver los cuerpos de los muertos en su lejanía, con ese respeto que tan solo los más creyentes (daba igual de qué secta) eran capaces de entregar a una etapa más de todo ente viviente. La medicina venía de algo menos estético, menos agradable, sino de experimentar con la carne. Pero continuar con la labor que Hyakinthos había impuesto era difícil pues pronto todo empezó a caer a nuestro alrededor. El suelo empezó a crujir, las paredes desaparecían, los peñascos amenazaban con golpearnos, el cuerpo del gyojin yacía inmóvil a pesar de todo el escándalo que aquella destrucción estaba causando. Toda mi piel se erizó ante el temor de ser aplastada. Era una idea que tanto de día como de noche asolaba mi mente, no me pilló desprevenida ese pensamiento, pero sí que fue novedoso que ese miedo de repente se sintiese tan real. La cabeza no me permitía decirle nada a Maki y pedir compartir una mísera parte de ese botín. Había algo más importante por lo que luchar, algo por lo que habíamos estado luchando en todo momento: la vida. Todo mi cuerpo gritaba una sola cosa: corre.


Giré mi cabeza a toda prisa, buscando con la mirada a Gwen, no podía dejarla atrás. Todo tipo de posibilidades empezaron a pasarse por mi cabeza: cargar a Gwen en brazos, intentar atravesar las estructuras sin dañarnos y huir. No, un solo mal golpe para ella y podía salir herida— . ¡Ay, joder, esto no me gusta! ¡Maki tiene razón, deja ya el cadáver, que no te va a llevar a ningún lado! —fue lo único que alcancé a decir, a gruñir y gritar antes de notar una aroma reconocible para mí, cubriendo toda mi diminuta figura. Tan solo necesité alzar la mirada para ver la imponente figura de aquel que había sido mi compañero durante aquellos agónicos momentos. Su presencia, por alguna razón, me relajó. Otro crujido más fuerte me alertó. Ahí me percaté de que aquel cuerpo de unos cuatro metros nos estaba protegiendo del daño. Me enojé momentáneamente con él. ¡Ya le había dicho que como se le saltara el vendaje, yo no iba a ser más delicada! Pero el acto de heroicidad era superior al enfado que yo sentí, así que tan solo sonreí y suspiré aliviada.


Sentí el polvo de las rocas en mis ojos, el olor a mar volvía a ser detectable, y el aire empujándome por la espalda cuando los bloques estallaban a nuestro alrededor. Teníamos que volver con nuestra tripulación o, como poco, poner a salvo a Gwen pero la petición de Dong me descolocó. ¿Ir hacia la torre? Cuando los barcos estaban en dirección contraria. Joder. Le había curado y él nos estaba salvando para lanzarnos a la muerte. Lo peor no fue su propuesta, sino mi respuesta—. Está bien —dije al fin, subiéndome al dedo que Dong me había tendido. Me escabullí por encima de su brazo para tener una mejor sujeción sobre sus hombros—. Vamos a la torre. Si tú vas, yo voy. De lo contrario, ¿quién te curará otra vez? —lo miré de reojo y por un momento sentí que la tensión de mi cuerpo se aflojaba—. Pero que quede claro, Dong: si nos caemos, te voy a gritar en caída libre hasta que toquemos el suelo, porque caerás conmigo —añadí con un tono borde-cariñoso, ese que me sale cuando estoy intentando disimular la preocupación que siento. Cuando él por fin empezó a elevarse, el suelo empezó a alejarse aún más de mí. Me aferré a él. Miré a Gwen cuando noté que el aire se volvía cada vez menos denso y notaba más la presión sobre mi cuerpo. El aire me golpeaba en la cara y la adrenalina me recordaba que seguía viva. Escuché de fondo las protestas de Maki, que no parecía muy divertida con la situación—. ¡Lo siento! —le grité en mi propio nombre. Visto lo visto pensé que Dong no creería siquiera conveniente disculparse con ambos.


— ¿Me presenté al inicio siquiera? Soy Alana, por cierto, aunque mi nombre completo es Alana Sahiba. Un gusto, Dongryong Lu Yan —yo no era la mejor recordando nombres y caras, tampoco la peor, pero el catastrófico inicio no había sido lo mejor para ayudarme a retener nombres. ¿Caras? Eso por descontado. Me recoloqué, firme, viendo cómo poco a poco nos acercábamos a la torre hasta que la distancia desapareció—. Gracias otra vez, por cierto. No sé cuántas vidas te debo ya —primero contra Uogo, después las propias piedras. ¿Qué nos depararía en aquella torre? ¿Tal vez algún Uo-shichi? Sonreí, conteniendo la risa que mi propia mala broma había generado en mi cabeza—. ¿Fruta del diablo? No, no he tenido el honor o la desgracia de consumir una. Soy una… Tontatta, soy así de nacimiento, tal y como lo fueron mis padres y mis abuelos antes que ellos. ¿Y tú? —en este caso hablaba de las alas, que no habían pasado desapercibidas en ningún momento.

Off
#44
Apretó los labios al escuchar ese tirón que tiene Dong y Maki por lo ocurrido, no dijo nada. Solo jugó con sus manos e intentó mantenerse tranquila, respondiéndole a la última ante sus comentarios para calmarla. Es un estoy bien escueto, pero respondió lo que pudo, lo que no se ha agrietado y caído habló, intentando mantener lo que queda de compostura. Son los restos de una voluntad que por primera vez experimentó el conflicto de esa magnitud, esa que lleva a la muerte y que se muestra inevitable.

El sonido de la estructura le llamó la atención, no dudó en acercarse más a ellos. Son pasos tímidos que buscaron calor, como si pudiera sentirlo. Pensó en decir algo cuando el estruendo a su alrededor la sorprendió. Se abrazó a sí misma una vez más, notando como el estruendo los rodea, liberándolos finalmente. El aire se sintió distinto, es esa briza cargada de sal lo primero que sintió tocando su rostro.

Lo que pensó sería una buena noticia no lo fue. Agradeció estar con más gente, de poder refugiarse en ellos, mientras sus manos se juntan en un ruego nuevo: Que todos estén bien. La petición de un reencuentro no tardó en llegar, no dijo nombres, pero el primero en la lista fue tan obvio que no tuvo que decirlo ¡Ahí apareció, llamándola!

—¡¿Owen?!

No supo de dónde viene la voz exactamente, aun así supuso la dirección. Sus pasos fueron torpes, pero los dio en busca de encontrarse con él. Alzó los brazos y lo volvió a llamar, como si eso fuese a cambiar algo. Irónico que lo haga, cuando él puede verla sin problema.

Mientras el mundo huye a un sitio seguro esperó. Confió en que llegará, tanto que si le hubiese pedido que permaneciera ahí hasta que la plataforma se hunda, habría descendido con la misma en una espera que se hace eterna.

Pero ahí se encontró junto a él. Sus brazos que acomodaron en el cuello ajeno, y se apegó a su acompañante. Quiso preguntar cómo está, pero temió saber qué tan mal está ¡¿Por qué no puede ver?! La respuesta sería obvia, aun así en ese instante solo se encontró la incertidumbre, una que se acalla por la emergencia que los rodea.

No le importó a dónde irán, no preguntó a dónde están o el sitio al que quiere ir. Mientras permanezcan juntos le pareció que el sitio estará bien, por eso solo se acercó más a él.

—Sabría que vendrías. Te estaba esperando. 

Lo sabía, por eso no ha dejado de llamar su nombre, esperando que responda. Intentó no moverse, para que él pueda avanzar con mayor facilidad, si ya tiene que llevarla a cuestas ¡No va a molestar! Menos si avanza por un camino que se escucha irregular, por los pasos y saltos que da, puede imaginarlo.

—Y la familia que tendremos — se rió por lo bajo a pesar de la situación. Las preocupaciones se deslizaron por la piel, como si ya no fuesen tan importantes. Es la panacea que necesitó para dejar de lloriquear, aun así ¿Por cuánto va a durar? Se aferró al momento, a que están juntos. — No te olvides de eso.

Esperó que lleguen a un sitio seguro, que el corazón de quien la carga deje de latir con tanta fuerza para preguntar. Es lo que se muere por saber, porque indiferente de su respuesta, seguro se preocupará.

—¿Estás bien, Owen?

El aroma de la sangre debería ser la respuesta más obvia, pero quiso oírlo por sí misma.

—No… no te vayas.

Aún no.

Off
[Imagen: Gwendolain.gif]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 290 + 0 = 290
Energia: 401 + 8 = 409
Espiritu: 219 + 0 = 219
#45
Seguimos aquí:
Los que vayan a la Torre
Los que vayan a los barcos: BARCO COMERCIAL
Los que vayan a los barcos: CRIMSON STAGE
Los que vayan a los barcos: LUCKY DAWN
Los que vayan a los barcos: LAST WHISPER
Los que vayan a los barcos: ROYAL QUIVER
#46
Dong Obtiene:
  • Calidad del rol: 1,5
  • Personaje: 1,5
  • Estrategia: 1,25
  • Rolear acorde a las guías: 1,75
  • Total: 6
  • Reputación conseguida: 13 x 5 (victoria) = 65
  • Mugiwaras conseguidos: (13 + 2) X (6 /2) /1,5 = 30 mugis
  • Puntos de Atributo conseguidos: 13 / 2 (NPC) = 6.5 (7) / 3 (kill conjunta) = 2.33 => 2 Puntos de Atributo
Maki Obtiene:
  • Calidad del rol: 1,75
  • Personaje: 1,75
  • Estrategia: 1,25
  • Rolear acorde a las guías: 1.25
  • Total: 6
  • Reputación conseguida: 13 x 5 (victoria) = 65
  • Mugiwaras conseguidos: (13 + 2) X (6 /2) /1,5 = 30 mugis
  • Puntos de Atributo conseguidos: 13 / 2 (NPC) = 7 / 3 (kill conjunta) = 2.33 => 2 Puntos de Atributo
Hyákintos Merlot Obtiene:
  • Calidad del rol: 1,5
  • Personaje: 1,75
  • Estrategia: 0,5
  • Rolear acorde a las guías: 1.25
  • Total: 5
  • Reputación conseguida: 13 x 5 (victoria) = 65
  • Mugiwaras conseguidos: (13 + 3) X (5 /2) /1,5 = 26.66 (27) mugis
  • Puntos de Atributo conseguidos: 13 / 2 (NPC) = 7 / 3 (kill conjunta) = 2.33 => 2 Puntos de Atributo
Gwendolyne Obtiene:
  • Calidad del rol: 1.5
  • Personaje: 1.5
  • Estrategia: 1.5
  • Rolear acorde a las guías: 0.5
  • Total: 5
  • Reputación conseguida: 13 x 5 (victoria) = 65 + 5 + 10 = 80
  • Mugiwaras conseguidos: (13 + 9) X (5 /2) /1,5 = 36.66 (37) mugis
  • Puntos de Atributo conseguidos: solo un turno bélico no aplica para la repartición de atributos. 
Alana Obtiene:
  • Calidad del rol: 1.5
  • Personaje: 1.5
  • Estrategia: 0.5
  • Rolear acorde a las guías: 1
  • Total: 4.5
  • Reputación conseguida: 13 x 5 (victoria) = 65
  • Mugiwaras conseguidos: (13 + 5) X (4.5 /2) /1,5 = 27 mugis
  • Puntos de Atributo conseguidos: solo un turno bélico no aplica para la repartición de atributos. 

Un PX os dará estas recompensas en las próximas horas.
Tema cerrado.


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