[EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 4]
#21
La ley de la gravedad reclamó su poder y atrajo a los cuerpos hacia él suelo. Durante la caída el médico de pelos rosados saltó sobre el gyojin, pero este lo ignoró completamente, pues durante los segundos que caía se enfocó completamente el la lagarta que gritaba como una verbenera en el oficio. 

- KIKIKIKIKI - se rió Uogo mientras caía - ¡A VER SI TU LENGUA SIRVE TAMBIÉN PARA LAMERME LAS PELOTAS ZORRITA ESCAMOSA-! - respondió a la mujer mientras ponía sus brazos en cruz enfocándose completamente hacia ella para recibir su ataque de lleno. 

El golpe sonó apagado, al igual que se apagó la llama del amor de Uogo por aquella mujer, dado que no le había dado ni una pizca de placer, la fuerza de aquella usuaria de zoan se había apagado completamente ante la dureza de las escamas del pez manta raya. Quien la miro con cara de asco desde detrás de su golpeo. No le dedico ni palabras, ni tiempo, se giró como un tornado a una velocidad inentendible para los presentes. Y entonces lo encontró.

Encontró a su morenito, el cual se había lanzado para recoger su arma, el chico cayó a cuatro metros de Uogo y su arma a tres de él. Como si la química hablase y el amor fuera la fuerza más poderosa del mundo, Uogo se lanzó hacía Dong. 

Los pasos del rinoceronte marino reventaron el terreno debido a su peso y fuerza, y con su cabeza por delante, el gyojin empaló por el estómago al lunarian a una velocidad destructiva, elevando su cuerpo del suelo y empapándose con la sangre del boquete que le había producido esa cornada. 

- UOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO - 

Gritó lleno del placer que le generó penetrar a su enemigo mientras se giraba hacia el peli rosa y la largata, con el cuerpo del alado ser incrustado en su cuerno.

- Ahora si que estas mojadito moreno, ahora si que te he dado placer-uo - dijo mientras lamía la sangre del pirata con su lengua, disfrutando del sabor a hierro que esta traía consigo. Y entonces con el cuerpo del que se había convertido en el compañero temporal de los otros cuatro, incrustado en su enorme cuerno, el cual no le imposibilitaba ver a los demás, con una macabra imagen observó a los enemigos restantes, enfocándose en ellos - Cuidado - uo. ¿No querréis matarlo por accidente - uo? Noto su respiración - uo - dijo mientras señalaba con el dedo el cuerpo de Dong a 7 metros de maki. 


IMPORTANTE
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 2366 - 110 = 2256
Energia: 1475 - 572 = 903
Espiritu: 435 + 0 = 435
#22
[Imagen: tb8pZzN.png]
Luego de haber caído. En cierta medida disperso, no había más que ubicar en mi campo visual de la blanca asta de 4 metros y por lógica precaución también del gyojin que estaba frente a mi, siendo qué cualquiera fuera la situación, avance a recuperar en mis manos del arma sin desviar mi atención un segundo del adversario buscando recomponer mi postura bajo un claro objetivo, enfocándome en tomar el arma rápidamente mientras que el hombre parecía entretenerse con mis compañeros entonces una vez desenfunde del suelo a Raiko Yaiba no tenía mucho tiempo.

Por supuesto, me percaté de inmediato como esté en su mirada empezó a buscar alrededor y llámalo presentimiento o sospecha, pues recordaba sus palabras y sabía que buscaría de mi. No obstante, hubiera deseado equivocarme y que su atención fuera toda para quienes por hoy eran mis compañeros más conseguí percatarme de la cara de asco que este dirigía para Maki. Esa había sido una reacción completamente diferente de la que hizo conmigo, así que no dude. -Brote de la Flor de Ciruelo: Arando la Tierra Fertil.- exclamé, a la par que esté se percataba que estaba más cerca de lo que imaginaba y empezaba a correr por mi pretendiendo alcanzarme.

Más ¿quien había dicho que yo iba a luchar cuerpo a cuerpo?

Fui con todo. No estaba seguro, ¿como podía estarlo? pero lo qué si sabía era que detestaba reconocer que no era capaz de ganar 1 a 1 sin ayuda contra alguien capaz de desarmarme, lastimosamente no parecían haber muchas alternativas ¿o si?, consciente de mi debilidad y aprovechando los 4 metros del arma ataque antes de que el oponente se acercara hasta mi, ¿mantener las distancias no era la epítome de las astas en todo caso? fuera o no, verdadero o producto de la ilusión, aquel hombre había aceptado arriesgarlo todo y apuntaria a su cadera.

Era la primera vez que conocí a alguien tan resistente como el gyojin.

Honestamente, resultaba una herida en el orgullo ser presionado, más bajo un rol protector solo era capaz de mantener una media sonrisa incrédula iniciada solo al haber conseguido impactar, deteniendo su avance en el peor caso, me daba una idea de que debía conseguir más fuerzas y aunque no encontraba de más fuerzas en ningún lugar también sentía haber actuado correcto.


RESUMEN


belico

ATRIBUTOS
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 961 - 100 = 861
Energia: 1674 - 74 = 1600
Espiritu: 282 + 0 = 282
#23
Desde los hombros de Gwen, el mundo se me antojaba irreal. Todo se movía como si el tiempo se hubiese estirado hasta quebrarse en trozos diminutos que flotaban ante mis ojos. Dong, Maki, Hyak… sus nombres eran ecos dentro de una escena que ya no parecía una batalla, sino una caída en espiral hacia algo más oscuro, más primitivo. Apreté los dedos sobre la tela de Gwen, notando cómo la tela se clavaba en mis palmas, y el pulso me golpeaba en las sienes, brutal, como si quisiera romperme desde dentro. El rinoceronte no se percataba siquiera del ataque del pelirrosa, y en esa indiferencia había algo que me heló la sangre pues parecía que no le hubiese hecho daño pero no era así. Casi podía oír mi propio corazón ahogando el rugido del campo. No daba tiempo a pensar, mucho menos a ver o a actuar. En medio de aquel caos de gigantes, mis manos parecían juguetes. Pequeñas, inútiles. Pero la impotencia duele, y el dolor siempre empuja. Teníamos que hacer algo

— Avanza —susurré, intentando mantener la voz firme, pero el temblor me traicionó—. De frente, Gwen… la cosa se está poniendo fea. Si seguimos quietas, nos va a arrastrar, y tú tienes una boda que celebrar. Tenemos que hacer algo.

Había un futuro por el que luchar aunque el aire oliese aún a miedo, a sal... No podía quedarme allí más tiempo, con los músculos tensos y el pecho hecho un nudo. Gwen avanzó, y sentí el temblor de su paso transmitirse por todo mi cuerpo. Vi a Dong caer, la imagen me atravesó como una advertencia. Su arma, su postura, su respiración… todo gritaba urgencia y como médico no podía quedarme quieta ante una urgencia. Cada segundo pesaba como plomo; cada inhalación parecía el preludio de algo que iba a romperse, otra vez. Pero el paso de Gwen, tan firme y pesado, jamás podría ser tan rápido como el mío, incluso si su zancada era tres veces más grande.

Inspiré hondo, buscando esa chispa que siempre me precede antes de una locura. No era valor, era instinto. Una necesidad física de moverme, de hacer algo antes de ser devorada por la inacción. El cuerpo me ardía de impaciencia. Solté la tela ajena. Dejé que el viento me azotara el rostro y, con un impulso seco, salté. El hombro de Gwen fue mi catapulta y el mundo pareció inclinarse a mi favor por un instante Corrí en dirección al alado. El aire se abrió como una cortina y mis pies tocaron tierra solo un segundo: lo justo para tomar impulso de nuevo. El salto siguiente fue un salto de fe. No sabía hacia dónde caería, ni si lo que hacía tenía sentido. Mi cuerpo se movía solo, una respuesta primitiva al miedo y la urgencia. Vi de reojo el brillo de la Raiko Yaiba cuando Dong la recuperaba del suelo. Su figura, el polvo que lo rodeaba, el sudor, la tensión en sus hombros… todo se mezcló en un solo cuadro, suspendido entre el ruido y la furia.

Y entonces caí.

No sobre el suelo, sino sobre algo cálido, mullido, que se estremeció bajo mi peso. Plumas. Casi parecía un sueño.

— ¿Pero qué demonios…? —empecé a decir en un susurro, antes de reconocer el timbre de la voz que escuché de fondo. Grave, profunda, humana.

Me enderecé de golpe, el corazón todavía galopando dentro del pecho. La batalla seguía girando a mi alrededor, una vorágine de golpes, rugidos y relámpagos de energía. Pero ya no pensaba quedarme mirando desde la distancia. No esta vez. Estaba lista para el ataque. Por la boda. Por el disfrute y el desfase. Por el futuro.

Contenido Oculto


Off
#24
¿Qué ha sido eso? ¿Qué es lo que está ocurriendo? Seguramente Alana sintió el temblor del cuerpo, que viene del no saber lo que ocurre. Fue incapaz de entender cómo han ido las cosas, no puede verlo, no puede sentirlo, simplemente no puede... y no quiere. Jugueteó con el objeto que tiene entre sus manos, lo apretó una vez y respiró con dificultad, incluso si a ella no le han hecho nada, la ansiedad agitó su respiración.

La voz cercana la sacó del trance, fue un resalto ligero que la obligó a mover su cabeza de un lado a otro. Sabe quien le ha hablado, es Alana y llega una orden que la hizo tragar saliva con suavidad porque suena a volver al núcleo del problema, con aquel que los ha amenazado de muerte. Es repetir sus pasos, acercarse de dónde ha salido por el miedo de estorbar ¿Y si ocurre? ¿Qué puede hacer en ese lugar?  — Está bien… C-Confio en ti — está bien, está bien, está bien se repitió porque tiene que confiar en quien ha dicho que serán sus ojos, en aquella con quien ha partido a un viaje sin retorno. Por eso es que apretó los labios para no hablar más, para no preguntar qué ha ocurrido, porque ¿Quiere saberlo o prefiere esta dulce ignorancia? Es como la miel, pero aprieta el pecho y se aferra a sus piernas, porque dar pasos es más difícil que antes, incluso si ella se encuentra impecable.

No necesitó pistas para saber que Alana ha partido sin ella, al no sentir el calor que desprende o la presión que que siente sobre el cuerpo por su peso lo evidenció, aun así no hay pistas de su nuevo puesto en ese show. Supuso que a un sitio donde la necesiten más, que no es ahí, junto a ella. ¡Es en otro espectáculo! Uno sin duda menos lamentable.

Se tapó los labios con la mano y apretó los mismos creando una fina línea para no hacer nada, no debe decir nada, no debe evidenciar que su partida le ha dolido más de lo que debería. No debe o arruinará los deseos de Alana, por algo ha partido, no creyó que sea por un capricho sin sentido ¡Ha dicho que va a confiar! Aun así eso no impidió que su cuerpo tiemble con suavidad, controlándose a duras penas, porque de no hacerlo seguramente de la garganta saldrá una petición de que no la abandone ¡Que deberían quedarse juntas! Es el egoísmo pidiendo ser la primera, cuando en realidad en esta carrera es la última. Y quizás, en realidad, no está en la lista de participantes.

Le ha dicho que avance, y lo ha hecho adelante justo donde ella le ha dicho, la única indicación de Alana, la siguió al pie de la letra, incluso si no puede ver la distancia, contó sus pasos al avanzar.

¿Dónde está todo el mundo? ¿Dónde están? ¿D ó n d e?

¿Por qué no responden? ¿Por qué ha pasado esto?

—Quiero... quiero irme de aquí. Quiero volver con los chicos y con Owen ¿Por qué estamos aquí? —

¿Por qué, por qué, por qué? Incluso si pregunta, no encuentra respuesta.

Y a ellos tampoco los encuentra, incluso si ha dicho sus nombres, no aparecen. Ha vuelto a pasar, el perder a la gente por una tormenta en el mar.

¿Será momento de rendirse?

Contenido Oculto


Off
[Imagen: Gwendolain.gif]
#25
Su provocación pareció ser algo efectiva, quiso probarla, pero era tremendamente fuerte… su caída demostraba que era un ser lleno de furia. Enormemente lleno de hambre por depredar sensaciones. De farmear dolor y ansiar poder ejercido sobre su propia carne… era un depravado y un sádico y eso era peligroso, pero más peligroso era dejar a Maki lejos de sus amigos, de sus seres queridos y más aun de aquel a quien amaba. Cuando cayó el otro al suelo y el peli rosa salto sobre el enemigo, el tiempo se volvió un elástico intangible lleno de dolor, Una canción comenzó a surgir en su alma, en su ser, en su centro. Comenzó a sopesar la posibilidad de que se hubiera perdido para siempre y jamás viera a su amado Uker. Al menos se había enfocado en ella, el plan había resultado quizás una de las pocas opciones que tendrían sus aliados para intentar frenar la sensual maquina de músculos que tenía al frente.
 
El golpe en el enemigo era poderoso pero sus escamas mas duras que cualquier cosa que Maki hubiera golpeado antes… casi sintió que reboto… apretó los dientes, apago sus ojos y pensó… amargamente en la posibilidad de ser derrotada de ser apresada, esclavizada o quizás peor… morir sin encontrar a sus amigos. Cuando volvió en sí, aunque nunca fue golpeada… dio dos o tres pasos sorprendida… detonada por su cara de asco…
 
MALDICION!!! El hijo de puta nuevamente se volvió a ir tras el jodido cuervo… Maki quiso gritar, quiso maldecir… quiso… HUUOOOOOOOOOOOOOO su furia volvió a aumentar… toco la tierra con sus dedos y aumentando el fujo sanguíneo en sus piernas volvió a arremeter contra el enemigo… esta vez dándole la espalda… ya no buscaba una pelea con honor. Deseaba partirlo en dos, reventarle la cabeza y usar su cráneo como tazón para el cereal.
 
Mientras atacaba Maki aprovecho su abertura, ser ignorada era una humillación terrible. ¿Herir a un “aliado”? sopeso la posibilidad de que en medio del fulgor de la batalla pudiera herir a uno de ellos… eso no le importaba. Podía ser tan hábil como para atacar a los enemigos correctos. No era ciega, no era tonta, no era una buena para nada… era Maki una fuerza de la naturaleza, un elemento pasional destructor. Pero sabia que si podía salir alguien herido por fuego amigo... lamentable. 
 
Mientras el enemigo se enfocaba ya en su enfrentamiento con al lunarian, Maki corrió contra el para abrirle la espalda en canal. —DANZA ESCAMOSA: CORTE DE LA FLOR ROJA!!— Maki grito mientras desato su espada contra el cuerpo del gigantesco enemigo, se sentía perdida en la oscuridad de la luna oculta, desamparada y desdichada, necesita estar cerca de sus amigos, sus compañeros que, aunque eran de corto tiempo ella tiene ese apego que necesita sentir, el accidente del barco aun le pesaba, le dolían las costillas, la piel, los golpes contra la piedra y ahora este maldito rinoceronte de una tonelada… su furia aumentaba con fuerza necesitaba desahogarse
 
—TE VOY A CONVERTIR EN SASHIMI MALDITO… APARTARME UN SEGUNDO DE MI AMOR ES UN ERROR, MORIRAS!!!— Su violencia estaba desatada, ahí con sus armas temblorosas después del corte contra el enemigo… movió su cola, azoto el suelo con ella como un látigo, sus manos eran gigantescas. Sus brazos como verdaderos troncos. Maki por fuera emocionada, violenta, ruidosa y sonriente era lo opuesto a su interior, asustada, insegura, temblorosa y triste. Trago saliva y extendió sus manos. —QUE ESPERAS UNA INVITACION A CENAR PESCADO DE MIERDA!!! SI, HUELES A UN PESCADO PODRIDO…— Grito para tratar de intimidarlo, molestarlo o simplemente distraerlo… esperaba que el Lunarian atacase con todo y el doctor también. Quizás hasta la pequeña Alana cooperase con algún ataque oculto, pero… era tan pequeña y Gwen… necesitaba protegerlas… desesperadamente.
 
resumen


Técnicas y armas usadas


Karmas

 
Estadisticas


Bélico

 
Datos belicos
[Imagen: Maki_NNM.gif]
[Imagen: mikiocheja.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 2222 + 0 = 2222
Energia: 1515 - 101 = 1414
Espiritu: 420 + 0 = 420
#26
Más energía echada a la basura.

El gyojin ni siquiera se fijó en él y, de hecho, en parte agradecía eso, prefería que la atención estuviera en alguien más, incluso pensó en dejar todo tirado y empezar a buscar una salida, pero… ¿Qué pasaba si al gyojin le daba por matar a todos? ¿Quién lo defendería si quedaba solo él al final y no encontraba la salida? No, no podía permitirse algo como eso…debía hacer algo para que la mujer iguana y el hombre cuervo tuvieran, aunque sea, una mínima oportunidad de golpear a su “enemigo” con todo lo que tenía, a fin de cuentas, no necesitaba tener más que un par de dedos de frente para saber que ellos dos tenían más oportunidad que él y, aun así…

Cuando Dong cayó justo a su lado, su primer instinto fue lanzarse a curarlo, pero ni siquiera tuvo el tiempo de reaccionar cuando notó que el lunarian ya iba por su arma. Su cerebro hizo click y aprovechó para borrar, con un salto de 4 metros, esa distancia que lo separaba del rinoceronte marino, para poder darle una patada en el costado de su cabeza, en donde estaría su oreja… ¿Podía hacerle mucho daño? No, no tenía esperanzas de poder hacer mucho, pero al menos algo podía aportar ¿no?

Apenas dio el golpe, su instinto fue retroceder, no tenía mucho más que hacer, más que permanecer al lado del hombre de alas negras. Su salto lo llevó a estar 3 metros alejado de Uogo, justo a un lado de Dong ¿Por qué? Prefería permanecer cerca del hombre, así, si algo pasaba, podía tirarse a por todas a detener al gyojin, o al menos a intentarlo, a fin de cuentas, 2 son mejor que uno y, de nuevo, no tenía que ser un genio para darse cuenta de que el gyojin se enfocaba, más que nada, en el moreno, entonces…¿Por qué no intentar permanecer cerca? Además, en caso de que no pudiera hacer nada en su contra, si no podía detener sus ataques, podría al menos intentar curar al lunarian, en caso de que fuera necesario.

Contenido Oculto

Resumen


Bélico
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 2041 + 0 = 2041
Energia: 1560 + 10 = 1570
Espiritu: 270 + 0 = 270
#27
Algo había cambiado, algo estaba pasando. 

De un momento a otro una punzada de dolor, como si algo de Uogo fuera arrancado de su ser ser le paralizó en seco mientras cargaba, no había sido la inventiva de Dong, quien se había movido hacia su arma y vuelto a la carga contra el gyojin para buscar evitar su muerte, tampoco los intentos inocuos del grupo, quienes no habían sido capaces de coordinarse para llevar a cabo un ataque que mermase las defensas del gyojin. Lo que acaba de pasar era que su sangre estaba siendo arrancada del mundo, y como no podía ser de otra forma, Uogo había sentido la muerte de su hermano gemelo, quién estaba aferrado a él por algo más que la sangre, el vínculo de haber compartido el vientre de su madre les había hecho estar más unidos de lo que su hermano mayor le gustaría asegurar. 

Uogo se paralizó de rodillas con la cara totalmente desencajada, sus ojos se perdieron y los ataques de Dong, Maki y Hyak se materializaron en su cuerpo como una columna de acero. Aquel hombre de negras escamas no daba crédito a lo que sentía. 

- Ani-uo - susurro mientras la lanza de Dong se clavaba en su cuerpo - ¿Ani-uo? - se preguntó a si mismo mientras maki lanzaba su ataque - Ani... - Siguió mientras los golpes del médico de pelo chicle le impactaban. 

El gyojin se vio derrotado no por ellos, si no por un sentimiento de vacío, como si todo por lo que se moviera se hubiera visto arrancado de un momento para otro. De rodillas y rodeado, sin que le importase lo más mínimo lo que pasaba, miró al cielo ignorando a sus enemigos, pues ellos no eran un problema, sabía bien que el combate había sido ganado antes de empezar. Esas cucarachas solo estaban peleando para evitar su muerte mientras el los ponía contra las cuerdas una y otra vez. No fue capaz de llorar, pues el bruto de los Sakana no lo había echo nunca, ni si quiera encontró placer en los golpes que le asentaron, solo fue capaz de pensar en su hermano gemelo, en que nunca debió haberlo dejado solo, en que el debía protegerlo, en que había fallado la misión que su madre le había encomendado al haberlo parido a la par que a él. Había fallado en su misión y eso no era lo más importante... Sin su hermano este mundo carecía de placer. Esta vez su icónica risa no se personó, solo pensó en morir rápido para volver a juntarse con su Ani-uo. 

IMPORTANTE
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 2256 - 1090 = 1166
Energia: 903 + 0 = 903
Espiritu: 435 + 0 = 435
#28
El silencio cayó como una cortina espesa, húmeda, casi viva. Aquel gyojin que un momento antes había sido pura furia se había quedado quieto, roto, como si algo invisible le hubiera arrancado el alma del pecho. No lo pude ver, tampoco lo pude sentir, las ropas de Dong me cortaban todo campo de visión posible. De haber podido, le hubiese observado desde la distancia, tal vez sin saber si sentir pena o miedo. Quizás de haber habido algo de conversación más allá de un “uo” o “kikiki” podríamos haber compartido una sola taza de té, aspiraciones, miedos, deseos… Pero todo eso se quedaría en una mera fantasía.

Al salir de entre las ropas de Dong, por la zona de su cuello, apoyada en sus hombros y cerca de su cuello, pude divisar cómo todos los ataques habían surtido efecto, pero no porque aquel gyojin fuese incapaz de hacer frente a los ataques, al menos no con sus capacidades a plena potencia, sino porque algo le había anulado por completo. No parecía feliz o encantado con los golpes como antaño había parecido con aquel ataque que Dong le había asestado con tanta facilidad. Había algo profundamente triste en él, algo que se parecía demasiado a mí. No por la sangre, sino por esa forma de vaciarse cuando el mundo te quita aquello que amas, cuando la mitad de tu vida se apaga y tú sigues respirando por inercia.

— Nadie debería morir así… —susurré sin voz, las palabras perdiéndose entre el sonido del río que ya se teñía de oscuro. Me quedé quieta un segundo, cuando Hyak aún se estaba interponiendo entre Uogo y Dong, antecediendo lo que antaño hubiese pasado, observando cómo el cuerpo del gyojin se doblaba sobre sí mismo, vencido. No celebré su caída. No podía. Pero tampoco podía ignorar el daño que había intentado hacerle a los demás. A mí, por el contrario, ni tan siquiera era capaz de atisbar la presencia de un ser diminuto de apenas quince centímetros. Paupérrimo. Tampoco podía permitir que alguien así, que sin conocer o saber nada del ajeno, ataca, pues ¿quién sabe? ¿Quién sería el siguiente al que intentaría hacerle el mismo daño? Dong nos tuvo a nosotros. Nosotros tuvimos a Dong.

Tenía cerca al gyojin y siendo consciente de que había que acabar con esto ahora que la situación se había tornado a nuestro favor, pegué un salto en el preciso instante en que Uogo había caído; utilicé de apoyo a mi amigo alado (tal y como momentos antes había hecho con Gwendolyn), salté en lo alto unos seis metros para sobrepasar sin peligro a la bestia de escamas, al igual que a Dong y a Hyákinthos,  avancé por encima de ellos en el aire para poder caer tras el enemigo, a su espalda, para poder asestarle un puñetazo en la zona de la nuca, justo un ápice más abajo de la zona donde acababan sus escamas. El contacto fue seco y traicionero; una mano cerrada conectó con un golpe sordo que cortó el aire y dejó un eco metálico en la sala, como si alguien hubiera golpeado el filo de una campana. Ahí pude percatarme mejor de sus extrañas características—. ¡Lo siento, campeón! —esbocé tras darle el golpe, apoyar mis piernas sobre su piel y utilizarle una vez más como punto de apoyo en dirección contraria a la de mis compañeros, una dirección inversamente diferente a aquella por la que había venido, hacia la pared más cercana, unos cinco metros más lejos, hasta encontrarse con la pared, pretendiendo alejarme para facilitar los ataques de mis compañeros, que no se mantuvieron quietos.

Off
#29
El ataque penetro profundo en la piel del enemigo, la rajadura se sintió diferente al anterior enfrentamiento, el corte limpio, sin desvíos, carne, sangre y dolor estallo en sus sentimientos, Maki lo sintió de inmediato pero el furioso fulgor de vencer al enemigo se apodero de ella tan intensamente como si hubiera cruzado el desierto y necesitase beber de esta agua llamada pelea… se preparo después de su corte horizontal… noto que el ataque de sus aliados surtió un efecto inesperado quizás?... no hay tiempo… no se puede frenar… —VAMOS VAMOS VAMOS ENCIENDETE!!— Gritó con todas sus fuerzas… aprovechando dicha abertura, sin embargo, presentía algo oculto, espero la venganza, el veneno, la daga oculta. Pero nada vino… empuño sus dos armas con fuerza, con potencia y unidas en un solo vaivén apretando lo más que pudo sus músculos y con una furia desbordante, adelanto sus armas y doble apuñalo al frente con profundidad e intensión y con un rugido de furia proyecto surcando un gran arco hacia el cielo como una media luna de rojo carmesí corto el cuerpo del vapuleado enemigo.

Danza Escamosa: Haz Lunar Esmeralda!!!

Su corte fue un gran arco igual que su grito de dolor y nuevamente termino de espaldas al enemigo, pero no se contuvo… su ataque no podía terminar… y con un giro sobre si misma como impulsada por la furia de querer pelear hasta el final lanzo una ultima patada al costado del enemigo, buscando romper sus costillas con el fin de darle oportunidad de vencer a sus amigos, ojala en esta abertura lo más rápido que pudieran… deseaba proteger a sus aliados, al herido Dong, al pobre doctor y a las chicas… la hermosa Gwen, la aparentemente frágil Alana… no se lo perdonaría si en su guardia les hicieran algo.

Aunque estaba inerte recibiendo su ataque, era tremendamente pesado, era como querer mover una montaña con las manos. Maki reboto y al terminar su ataque retrocedió… alzo sus armas y giro otra vez para mirar alrededor. Esperaba encontrar algo mas ahí… en la oscuridad. Pero nada. ni colmillos ni veneno ni marfil se presentaron… pero aun así… siguió a la expectativa, del rumor danzante y el viento cambiante… afilo la vista mientras podía ver como sus aliados acababan con el enemigo… Cherry… Alana, Gwendolyn…

Entonces su mente se volcó nuevamente hacia sus amigos… Rackham… su hermoso señor de la noche… el esquizofrénico de Jensen… el loco por los gérmenes del doc y por último… como olvidarse de quien mas alegria le daba... claro, su nolvidable amigo, confidente... su cama… necesitaba su cama… creía haber recordado a todos los importantes de la tripulación… 

Pudo ver a la pequeña alana moverse como un felino, escapando de la seguridad de las ropas del alado, pero ella sabia que no era por temor, sino por defensa, Alana era pura estrategia.o mas bien precisión pues siempre espero el momento justo al parecer, aquel momento en que le hiciera daño critico al enemigo.

Off rol
[Imagen: Maki_NNM.gif]
[Imagen: mikiocheja.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 2222 + 0 = 2222
Energia: 1414 - 130 = 1284
Espiritu: 420 + 0 = 420
#30
El aire que en algún momento no cargó con el frío de su interior porque lo ha escondido, finalmente sintió el temor que se escapó de su cuerpo. Está frío, no como una fresca mañana, no como un día de invierno, sino como una tormenta que azota. No existen las nubes oscuras, aun así la humedad a su alrededor lo sintió, expandiéndose. No pudo ver la reacción de lo que ocurre a su alrededor, pero seguro el resto si ¡Claro! Si no estuviesen ocupados por aquello que realmente importa: Un enemigo que ha declarado que acabará con ellos.

Se quedó quieta en silencio, limpiando sus ojos antes que el llanto le cause incomodidad por la baja temperatura que desprende. Es un gesto silencioso que se repite, que se complementa con los sonidos lejanos que deben estar por ahí, los escucha pelear, aun así ¿Por qué deberían seguir?

—Ya es suficiente — es suficiente de una pelea que nunca tuvo sentido. De un encuentro que ya no tiene un combatiente, aun así ¿Cómo puede saberlo? La respuesta fue simple: No la supo. Incapaz de ver, no observó como se ha rendido antes de tiempo, por perder una parte de él ¡Y en realidad no lo necesitó! — ¡Y-Ya es suficiente! No deberíamos...

¿Qué deberían? ¿Entregar el perdón cuando él ha intentado matarlos? ¿Cómo podría pedirles eso? Y aun así, lo hace.

Son gritos que salen desde el estómago y se arrastran por la garganta, seguro por eso suenan ahogados, pero logran salir, tan fuerte como para que la puedan escuchar — Se supone que podemos elegir ¡Q-Que somos hombres libres! ¿Por qué tenemos que elegir esto? — se supone, pero en realidad han sido obligados a estar ahí, a pelear con alguien que no dejó opción y ahora ¿Existe la ruta del perdón? — ¡¿Por qué tenemos que matarnos?!

¿Por qué nadie se hace preguntas?

—Ya basta — pero las palabras seguro no son suficientes, por eso simplemente apretó sus brazos con las manos e incrustó las uñas en la piel, como si eso fuese suficiente para detener el temblor, es castigar al cuerpo por no detenerse, pero también, por no poder hacer nada — Es suficiente… — es suficiente, pero no por eso se va a detener, seguro por eso es que no hizo nada más que quedarse de pie, en silencio, como si la energía se hubiese agotado.

Se dejó caer de rodillas y sus brazos finalmente dejaron ir la piel, deslizándose con suavidad a sus costados. Es el fin, cuando nunca debió existir un comienzo — Me quiero ir — susurró con suavidad una vez — Me quiero ir, me quiero ir — seguro por la lejanía nadie la puede oír, y su amado Dios, aunque lo haga, nada hará con eso.

Porque el que esté viva aún es suficiente ¿No? Impecable, como ha entrado.

—No se me acerquen — es la primera advertencia, seguro solo Alana entiende a lo que se refiere. Lo han hablado allá en el mar, que es incapaz aun de controlar el miedo que llama al invierno más crudo — ¡No quiero lastimarlos, no se me acerquen! — lo que podría parecer una amenaza, suena más a un ruego desesperado que se complementa con sus manos, una advertencia que no pensó que tendría que dar.

—Quiero estar sola.

No lo quiere, pero es lo que debe.

—Quiero que esto acabe ya.

¿Pero, qué viene ahora?


Off
[Imagen: Gwendolain.gif]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 290 + 0 = 290
Energia: 497 - 100 = 397
Espiritu: 219 + 0 = 219


Salto de foro:


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