[EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 6]
#21
Todo pasó demasiado rápido. Ash fue atacado, sus gritos llenaron los oídos del cocinero y lo dejaron petrificado, un sonido doloroso lo despertó de esa ensoñación, solo pudiendo levantar la mirada a tiempo para encontrar la visión del golpe dado por esa bestia blanca hacia Zhang. ¿Qué era eso? ¿Dónde se había ido el tigre? ¿Acaso…?

Como él mismo pensó antes, no había tiempo para dudar. Ahora se encontraba aún más cerca de su oponente de lo que estaba en cuanto el ojo de Ashveil fue atacado, observándolo, los rugidos de la bestia detrás de si no eran suficientes para quitarle su concentración. - Terminemos con esto -. Su pie derecho se movió hacia atrás, solo para otorgarse el impulso necesario para saltar hacia su oponente.

En ese salto, recorrió gran parte de la distancia que lo separaba del oponente (16 metros), cayendo cerca de él y corriendo en cuanto sus pies tocaron el suelo, solo por 2 metros antes de echar su cuerpo hacia abajo y deslizarse por el suelo, pasando entre las piernas del enemigo que se mantenían abiertas por su postura, quedando a 1 metro a espaldas del enemigo.

Ocupó su mano para detener el movimiento, sintiendo como la piedra raspaba y quemaba su carne al paso, pero con su mirada centrándose en un solo punto. Debajo de su cola, la unión de esta con su cuerpo, su piel se encontraba con un tono más claro, solo tuvo que alzar su vista mientras pasaba por debajo de él para notarlo.

Si era una cicatriz o solo una mancha de nacimiento, no importaba, aún se encontraba agachado detrás de él, y no iba a desperdiciar la oportunidad. Su mano se aferró a su arma con fuerza, y con un solo movimiento de muñeca apuntó con la punta de la hoja a ese punto, solo para apuñalar a su oponente con toda la potencia que podía en esa zona exacta.

Tampoco iba a emocionarse de más, ocupó las fuerzas que le quedaban para volver a saltar, ahora hacia atrás, cayendo a 4 metros de su oponente. - Ya demostraste que prefieres que nos ataquemos entre nosotros a pelear, así que, ¿estás dispuesto a aceptar mi reto? -. No le había respondido antes, simplemente se dedicó a hablar mucho y hacer que se ataquen entre ellos. - Tal vez tenía razón, tal vez no puedes matarme con tus propias manos -.

OFF
[Imagen: nxACuAB.png]
#22
No tengo razones para decir que el destino quiere ser bueno conmigo, honey, porque claramente no lo está siendo. Apenas terminé de usar el botiquín, sentí que el aire mismo se tensaba, como si el universo hubiera decidido subirle el volumen al caos solo para verme sufrir con estilo. Todo ocurrió tan rápido que apenas logré procesarlo, gritos, insultos, el sonido metálico de la electricidad mordiendo el aire y, entre ese frenesí, la figura de Ashveil cayendo al suelo tras recibir un golpe a distancia del tipo aquel.

Mis pupilas se dilataron al instante, un escalofrío recorrió mi espalda. —Oh, darling… esto se va a poner feo— murmuré entre dientes, intentando mantener el porte, aunque por dentro la adrenalina me quemaba la garganta. No pasó practicamente nada de tiempo hasta que ví el golpe. Entendí lo que significaba que la criatura hubiera aceptado el reto. 

Krysser había cambiado, honey y no de esa forma glamorosa que me gusta ver en la gente. No, lo suyo era diferente, algo más oscuro, más salvaje. Su cuerpo, su energía, su mirada, todo gritaba que ya no era el mismo. Y cuando lo vi lanzarse contra el pobre burro, mandándolo a volar varios metros con una fuerza brutal, lo entendí, o ya no nos reconocía, o había decidido traicionarnos sin más.

La rabia me subió como una ola luminosa, casi cegadora. —¿Qué demonios haces, Krysser?— grité, aunque ni siquiera sé si me escuchó. En un destello me convertí en pura luz, desapareciendo del suelo y volando directo hacia él. El aire vibraba a mi paso, cargado con mi ira y mi poder, porque si pensaba que podía jugar con nosotros, con mi equipo, estaba muy equivocado, darling. Se suponía que estábamos del mismo lado y no pensaba permitir que convirtiera esto en una tragedia más bajo mi mando.

Pasé como un cometa, honey, a apenas un metro de su cara. El aire zumbó, la luz que soy lamió el espacio entre nosotros y sentí, con esa precisión que sólo trae la costumbre, cómo su mirada se tensaba. Ya había aprendido en el bar con Varo que a un metro mi forma de luz no es un susurro, es una tromba que arrebata la visión, y un ciego es un enemigo mucho más manejable.

Seguí volando apenas unos metros más adelante, manteniendo la distancia justa, honey, porque si uno de esos golpes iba dirigido hacia mí, otro cuento sería. No soy tonto, ni un mártir; sé que un solo impacto de esos podría dejarme hecho añicos, y créeme, este cuerpo no fue hecho para romperse, fue hecho para brillar. Así que me mantuve en movimiento, danzando entre los destellos, con el aire partiéndose a mi paso. 

Podía sentir la vibración de la energía a mi alrededor, ese cosquilleo en la piel que me recordaba que la muerte siempre baila cerca cuando uno se mete con dioses o monstruos. Pero si algo tengo claro, cariño, es que para alcanzarme primero tendrían que moverse más rápido que la luz, y créeme nadie, absolutamente nadie, se mueve más rápido que yo. Así que seguí mi vuelo, elegante, provocador, dejando una estela dorada tras de mí como firma personal, como si cada destello gritara mi nombre, Rosse Bellecour, la estrella que ni el caos puede apagar. Me detuve a 5 metros de Krysser esperando cualquier reacción por parte suya, aunque sabia que estar ciego era el peor sentimiento para un guerrero. 

Coffin
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1052 + 0 = 1052
Energia: 1131 - 70 = 1061
Espiritu: 129 + 0 = 129
#23
Zhang, el viejo burro, se había recuperado de aquella caída. Tambaleándose como un barco que intenta subir a los cabos gemelos, como pudo, aquel Mink metió una de sus manos entre sus ropas y se comió una comida que, milagrosamente, aún conservaba. A su vez, que terminó de entregar el botiquín, envuelto en su propia nieve protectora, a su compañero Rosse.

Al terminar con el botiquín, Zhang retó abiertamente a su contrincante, el Gyojin. Su intención era clara. Mientras esto sucedía, Ashveil, también comenzaba a decirle varias cosas, al enemigo. Krysser y Rosse, que eran los más rápidos, se movieron varios metros, pero Zhang se mantuvo firme en la misma posición, inmóvil, mirando el aire con su ojo bueno, como si pudiera leer los presagios que se avecinaban.

De pronto, y luego de un par de largos segundos, la luna llena, se reflejó de la calva del Gyojin. Ese destello, que fue casi un acto de magia oscura, bastó para transformar Krysser en Sulong. La bestia apareció frente a Zhang en un instante, casi teletransportada por la furia. Krysser, le dio a Zhang un golpe brutal que lo lanzó varios metros hacia atrás, chocando contra la pared de piedra.

Fue un golpe verdaderamente tremendo, por lo que Zhang, tendido en el suelo, pasó al menos tres segundos intentando recuperarse del impacto... Intentó levantarse, pero un dolor insoportable y eléctrico le recorrió el cuerpo entero, robándole por completo el control de las piernas, jadeando, mientras la confusión nublaba su mente y el mareo regresaba.


Su pecho, comenzó a sangrar, y una vez pasaron esos segundos... que parecieron minutos, Zhang, comenzó a desprender una niebla gélida. Esta niebla se esparció rápidamente por parte del foso. Mientras Zhang, tendido en el suelo, comenzaba a flotar en el aire...Volando. Zhang aprovecho el impulso de su fruta, para velozmente avanzar 7 metros diagonales en esta forma. Mientras se aplicaba un botiquín 1 instantáneo, y se preparaba sobrevivir en aquel campo de batalla.

Contenido Oculto



Off
Resumen

Bélico

Gastos y Estadísticas
 


Debuff


Técnicas
Zhang Guolao
"El vacío no se mueve, pero lo contiene todo"
❄ La Calma del Vacío
฿ 226,000,000
?Nv.19 — Logia Yuki Yuki
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1764 - 1229 = 535
Energia: 1090 + 123 = 1213
Espiritu: 324 + 0 = 324
#24
La celeridad era lo que más apreciaba en un enfrentamiento, y aunque jamás fuese a elogiar a un pulgoso mink asqueroso, el hecho de que la estupidez de su raza los hiciera perder el control bajo la luz de la luna llena los dotaba de una capacidad que los h acía rivales dignos. Era una pena que no fuera un combate individual contra él, pero me daba igual esperar. Si tenía que masacrar a todos sus compañeros primero para poder enfrentarse a mi después, esperaría paciente, pues era el único junto con el asno que me daría una pelea decente de forma singular. Y yo quería superarme contra enemigos más poderosos.

En mi familia éramos cazadores desde siempre. No recordaba un solo año de mi vida que no hubiera ido con mis hermanos a cobrarnos presas y librar el mundo de criminales para proteger la cantidad de ellos que llegan a la Isla Gyojin y terminan incrementando las filas de los revolucionarios haciendo que nuestro hogar se gane el odio de la fuerza del mundo. Y con todos esos años de caza y aprendizaje, había peleado y aprendido de todos mis enemigos: Los cazadores que no son idiotas se preparan, y nada pasa por casualidad.
Estábamos contratados para participar en este juego y habíamos aceptado porque necesitábamos un mejor fondo de financiación para nuestro gremio, pues con dinero tendríamos más recursos y mejores oportunidades - aunque mi motivación fuese la gloria, no ignoraba las necesidades de mi clan - y aunque desconocía si iba a tener la fortuna de poder despedazar con mis manos a unos minks, si que había aprendido con el paso del tiempo y mis combates con ellos a que nuestra técnica familiar Uoflash, que habíamos aprendido todos de nuestro padre, podía usarse para reflejar la luz de la luna. Por eso nuestros contratistas había colocado espejos en aquellas trampas, para facilitarnos el control de esa transformación a los seis, al haber organizado esta competición concretamente en el único día que había este tipo de luna.

La coincidencia había sido demencial, casi como si la mano del destino quisiese ponerles más difícil a todos estos pobres diablos su paso al Grand Line. Como si quisiera demostrarles que en cualquier momento y en cualquier lugar podrías tener unas circunstancias adversas y contrarias a lo que estás acostumbrado: Todo en contra. Todo por perder.
¡Y claro que así era! ¡Esto no era un paseo que controla uno mismo! ¡Esto era la entrada al Grand Line! ¡¡Y el primer muro era yo!!

El tigre se desplazó en un parpadeo delante del asno y le propició un ataque brutal que lo mandó a volar. Los observaba mientras sonreía. Pero un destello nuevo surgió frente al felino y pude ver al muchacho de cabello blanco que antes sólo huía. ¿Qué estaba intentando conseguir? ¿Acaso él...?

— 
¡GYAAAAAAAUOUOUOUOUO! —


Grité con todas mis fuerzas al sentir un aguijón punzante y letal en la base de la cola, en la cicatriz de mi niñez que siempre me había dado tantos problemas. Algo me había perforado la piel y casi me arrancaba la cola. Una cola que había estado años trabajando para que pasase de ser mi punto débil a mi principal fortaleza ¡y me habían herido en ella!
Me giré conforme escuché una voz a mis espaldas... ¡era el insignificante humano que quedaba en pie! ¡lo había ignorado por completo! — ¡TU! — bufé, lleno de rabia alzando la cola por encima de mi cabeza — ¡¡Sting!! — grité con furia lanzando el aguijón de mi cola hacia su pecho, clavándose este en él y propiciando un duro impacto — ¡Puedo matarte sin usar las manos siquiera! — sentencié con ira inclinando mi cuerpo mientras trataba de clavar aun más mi aguijón, flexionando las piernas cargando el peso de mi cuerpo en mis cuádriceps y arqueando mi espalda un poco para mejorar mi centro de gravedad, con mi cola formando un arco perfecto desde la base de la misma, pasando por encima de mi cabeza y clavándose en una diagonal descendente en el pecho de Rackham — ¡Me da igual que vengáis de uno en uno o todos a la vez! ¿No queréis que use los poderes que me gané? ¡De acuerdo! ¿No queréis que use las técnicas que entrené para acabar con esos pulgosos? ¡Está bien! ¿Preferís que me prive de mis articulaciones para ganar? ¡No hay problema! ¡No me importa no usar mi fruta, mis habilidades, mis manos, mis pies, o mi cola! ¡¡Yo soy un guerrero y puedo vencer hasta en la desventaja más absoluta!! ¡¡VOSOTROS SIMPLEMENTE NO ESTÁIS PREPARADOS!! — grité aquel extenso discurso, completamente preso de la furia y mirando de forma fija y concentrada hacia Rackham, el primero en herirme en mucho, mucho tiempo. Ese humano no sabía con quién se estaba metiendo.





Correcciones

Timeline detallada

Bélico

Importante
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 3132 - 550 = 2582
Energia: 707 - 393 = 314
Espiritu: 450 + 0 = 450
#25
Cuando ese destello mío rozó a Krysser, algo en él pareció volver a encenderse: su cuerpo respiró distinto, su mirada se recompuso y por un segundo pensé que habíamos recuperado a uno de los nuestros. Pero la calma duró lo que tarda en caer un telón, porque un chasquido seco anunció el ataque y vi a Uoroku lanzar ese ataque Uker con una vileza que me enrojeció la sangre. La rabia me subió como un incendio dorado; quería correr a ver cómo estaba el chico-castillo, curarlo con mis manos y mis palabras, pero más que eso, tenía unas ganas irreprimibles de darle una buena patada a esa cosa rara que ose ponerle las manos encima a los míos.

No aguanté más, darling, ni un segundo más de ese circo barato. Mi cuerpo se volvió pura luz otra vez, un destello dorado de furia y placer, y volé directo hacia Uoroku, que por capricho del Kyabarē no kami tenía la osadía de darme la espalda mientras se concentraba en Uker. Grave error, honey. No había tiempo para pensar, solo para mirar y vaya espectáculo el que me regaló el destino, la herida abierta entre su cola y esos glúteos miserables. Una sonrisa se me escapó, afilada, deliciosa. Esto lo voy a disfrutar. Y justo en medio de su aburrido discurso, cuando su voz sonaba como un villano de segunda, dejé que la mía rompiera el aire como un trueno un grito cargado de brillo, rabia y puro drama, el anuncio de que el show acababa de comenzar.

—¡¡¡LOVE BREAKUP!!!—


Le di una patada justo donde ya sangraba, un golpe puntual, delicioso en su crudeza; el impacto lo hizo contraerse y salir disparado tres metros al aire como si alguien hubiera corrido el telón de un empujón. En pleno vuelo volví a materializarme sobre él, justo en su asquerosa cara y cuando me miraba con la elegancia de quien firma su obra, le propiné otra patada que lo mandó a estrellarse contra el suelo y claramente lo cegaría. —Jususususu— qué manera más bonita de cerrar un acto.

Tras el golpe, aterricé con la gracia que solo una estrella sabe tener, dejando que mis tacones besaran el suelo como si fuera un escenario. En un solo impulso, salté diez metros hacia atrás, mi capa ondeando como cortina tras el último acto. Ningún coletazo, ningún golpe ciego podría alcanzarme ahora, no mientras la criatura se debatía entre la furia y la oscuridad. Desde mi perspectiva, honey, estaba completamente a salvo y, más que eso, inalcanzable.

Surprise Box
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1052 + 0 = 1052
Energia: 1061 - 149 = 912
Espiritu: 129 + 0 = 129
#26
El impacto fue tan rápido que ni siquiera él alcanzó a procesarlo. Un destello, luego un zumbido y finalmente un estallido húmedo de agua a presión que rompia su carne y hueso. El ataque golpeo a Ash en pleno rostro, su ojo derecjo victima de la violencia que sus propias agallas incentivaron. ¿Poético? ¿Tragico? Antes de pensarlo solo el impactó lo dejo en el suelo donde caeria pesadamente sobre su costado.

Luego... Impero el silencio. Ni siquiera el rugido del Mink transformado, ni los vestigios del eco del disparon fueron lo suficientemente álgidos para cubrir el cuerpo del capitán al desplomarse contra la tierra. Su diestra fue llevada a su rostro en sus momentos de lucidez, la sangre caliente le corria por los dedos. Y el dolor era cual relámpagos que atravesaban su cabeza. Mas no grito. Solo apreto los dientes. Viendole, furioso. Incapaz de ponerse de pie para enfrentar a ese enemigo que los miraba cual si fueran meros insectos que aplastar

Su ojo izquierdo inmediatamente buscó al cielo. Una luna le devolvió la mirada, distante , indiferente. Era como si todo lo que ocurierra alla abajo no tuviera importancia. Por un momento, perdido en sus delirios se vio reflejado: Pequeño, débil, y sin embargo....

Todavía un fuego que se negaba extinguirse.

Jedeo de del dolor, intento hablar. Y finalmente el dolor se disipaba, pero reemplazado por una amarga y casi atipica sensación de calma. Triste. Por fugaces instantes recordaba  que estaba alli, para qué o quienes peleaba, por qué no había huido.

No era orgullo, no por la gloria... Solo por el hecho de que habia quienes necesitaban que no retrocediera.

El ojo se movió por ultima vez, buscando el rostro de Uoroku. Y, entre la sangre, el polvo, y la oscuridad. Esbozo una sonrisa;

Una quebrada y sincera.
« La próxima vez...  no seré yo... el que caiga »
.Luego, sus párpados cedieron. La tensión en sus músculos se aflojó, y su cuerpo quedó quieto, inerte, con la luna reflejándose en el charco de agua y sangre a su alrededor.

Esta vez, el tiempo se detuvo para Ashveil. Si la oscuridad pasaba quizas habría un poco de luz.

Bélico


Acotación
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1406 - 1494 = -88
Energia: 1480 + 0 = 1480
Espiritu: 390 + 0 = 390
#27
La luz de la luna, irónicamente, le había arrastrado a la oscuridad. Pero una nueva luz le devolvió a la realidad, un destello tan violento que lo arrancó del abismo a la fuerza.

Una luz blanca, ardiente y cegadora, explotó frente a sus ojos como si el propio sol se hubiera derramado dentro del foso. Krysser rugió, retrocediendo instintivamente, sintiendo cómo el resplandor atravesó la neblina y le quemó las retinas, deshaciendo el hilo que lo mantenía atado al frenesí lunar.

Por un instante, el mundo se convirtió en una maraña de ruido y colores. Y luego, silencio. Sus propios pensamientos  ocuparon su cabeza, estaba de vuelta. El aire volvió a entrar en sus pulmones. Su corazón, que había latido como un trueno desbocado, comenzó a recuperar el compás. La electricidad que chispeaba entre su pelaje empezó a disiparse, como si la tormenta hubiera pasado. Y en ese regreso a la conciencia, en ese parpadeo confuso donde lo humano volvía a imponerse a la bestia, Krysser lo vio. Su garra. Y, más importante, la sangre que la manchaba.

El rojo oscuro manchaba los filos de sus armas, goteando lentamente sobre la piedra. Al costado, Zhang permanecía en pie, firme pese al impacto anterior, aunque con el cuerpo algo magullado y signos de daño que encajaban con los de sus armas de forma evidente, a pesar de sus intentos por atender las heridas. Pero los ojos del burro permanecían con una calma imperturbable. Ninguna palabra, ningún reproche. Solo comprensión, sin duda el anciano equino entendía lo que acababa de suceder, y su reacción parecía ser el perdón inmediato. Y eso dolía más que cualquier herida, pues el tigre no sentía merecer ese perdón.

Krysser tragó saliva.

-Yo… -Quiso decir algo, pero la voz que resonaba más allá en aquel comienzo de un discurso improvisado interrumpió todo intento. Era Uoroku.

El gyojin aún estaba allí, pero ya no parecía el mismo monstruo que había dominado el campo con su aura imponente. El ataque de Uker, aunque acabó pagando un alto precio, lo había alcanzado, desviando su concentración, y ahora se veía obligado a reaccionar. Por primera vez, a pesar de lo que quería decir con sus palabras, parecía vulnerable.

El tigre levantó la cabeza. Toda la ira contenida, toda la vergüenza, toda la culpa, se transformó en algo nuevo. Determinación pura. La bestia no había desaparecido, solo se había domado. Y entonces el aire volvió a rugir.

Rosse fue el primero en moverse, apenas un segundo después de escuchar el inicio del discurso tras la herida provocada a Uker. Su silueta luminosa se impulsó en el aire, resplandeciendo como un cometa directo a su objetivo, siendo la estela que guió los siguientes pasos del tigre, que se apresuró a salir tras él. En un movimiento perfecto, la luz misma giró sobre sí y descargó una patada devastadora sobre la herida de Uoroku, que aún estaba recomponiéndose. El golpe lo lanzó hacia arriba, y no tardó en llegar otro que lo lanzara de vuelta directo contra el suelo rocoso.

El gyojin apenas tendría tiempo de entender lo que sucedía cuando una sombra ascendió tras él. Krysser.

El tigre cayó con la velocidad de un rayo, pese a no utilizar el electro, seguía siendo increíblemente veloz para su tamaño. Aquel gyojin no se callaba la boca, y su olor era imposible de distinguir, así que incluso con la visión algo afectada por la luz le fue increíblemente fácil ubicarlo. Y entonces descargó su técnica. Pero no aquella con la que había herido a su compañero instantes antes, sino su versión original, la que dio origen a su estilo, la que lo había acompañado desde entonces. 

-¡Gōken! -El grito retumbó en el foso cuando las dos garras brillantes se cruzaron en un golpe doble, una embestida que se estrelló contra el enemigo en el aire.

El impacto liberó una onda de choque que barrió la piedra y levantó polvo y agua en todas direcciones, pero fue incapaz de mover el pesado cuerpo del gyojin, que continuaba en caída. Uoroku era impulsado hacia abajo por la propia gravedad, mientras Krysser giró en el aire tras el golpe y aterrizó de pie, con una rodilla clavada en el suelo, jadeando. La energía de su forma Sulong ya lo había abandonado por completo, dejando solo el cansancio y la rabia contenida. Apenas alcanzó a dar un portentoso salto para alejarse de su enemigo, pues la venganza no le competía solo a él. 

Zhang, el viejo mink, quien más había sufrido aquella treta. No había habido demasiadas palabras, ni tampoco la necesidad de ellas. Solo un propósito compartido, solo la sensación desde que salió tras Rosse de que el burro iría junto a ellos dos a por su enemigo común. Habiendo cumplido su parte de aquella venganza, Krysser se apartó a un costado, cediéndole el paso con un leve asentimiento. La batalla aún no había terminado, pero esta vez no atacaba él solo.

Y mientras el aire tal vez se llenaba de electricidad y escarcha, el tigre pensó que quizá aquella era la verdadera redención, no el perdón vacío, sino la redención de seguir luchando junto a los que aún creían en él.



Off
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1653 + 0 = 1653
Energia: 884 - 117 = 767
Espiritu: 183 + 0 = 183
#28


El dolor era indescriptible... Zhang Guolao no recordaba la última vez que algo lo había hecho sentir tan vivo… o tan cerca de la muerte. Su pecho, teñido de un rojo carmesí, ardía con una calidez familiar. Cada respiración le robaba un poco más de fuerza, pero también le recordaba que aún no era su hora de partir.

Zhang se movía con la velocidad que su cuerpo herido le permitía. Cada paso se sentía en su cuerpo magullado. El viejo burro estaba dispuesto a entregar su vida por la nueva generación. Y sonrió… esa sonrisa cansada de quien ya ha hecho las paces con la muerte... Su piel comenzó a perder el color, tornándose blanca, hasta que su figura comenzó a fundirse con la niebla a su alrededor. Gracias al poder de su técnica, Frio del alma: que lo convertía en el Burro de las Nieves.

—“Love Breakup…” —escuchó a lo lejos, justo antes de ver el destello que cayó sobre Uoroku. La luz rebotó contra su piel húmeda, y el gyojin voló. En ese instante, algo se encendió dentro de Zhang, quien sintió un odio eléctrico. Su pelaje se erizó, y el Electro recorrió su cuerpo.

Krysser fue el siguiente en moverse, recuperado ya de aquella maldición de los Minks. Zhang no sabía cómo el tigre había logrado domar al monstruo dentro de sí, pero lo respetaba. No era momento para pensar; era momento de pelear.

Con el cuerpo hecho de nieve, Zhang se lanzó tras el tigre, directo al enemigo. Su avance fue como una avalancha abrupta. Al aproximarse, su forma comenzó a solidificarse, y el aire alrededor crujió con el peso de su energía.

En ese instante, cuando aquel tigre le lanzo el ataque, Zhang ya estaba lo bastante cerca, pues le seguía el paso a Krysser, y entonces, giro con fuerza y descargo dos patadas giratorias que resonaron en el aire... Estaba molesto, triste, herido, agotado… y por eso, en ese último golpe, lo entregó todo.

No quería volver a escuchar la voz de ese pez arrogante. El golpe final impactó de lleno contra la mandíbula del gyojin, lanzándolo contra el suelo con un estruendo seco. 

Zhang también cayó, jadeando... Con un último impulso, saltó seis metros, cerrando la distancia hacia el “hombre casino”, su compañero caído, para asistirlo. Aun así, no le dio la espalda a su enemigo. Ni muerto lo haría.

El frío le envolvió de nuevo. El burro alzó la vista, y con una sonrisa retorcida hablo:  —¿Lo ves, Uoroku? —dijo con voz suave, entre jadeos— Ni tus truenos, ni tus trucos pueden con la experiencia de un guerrero de verdad...Hmmm— Zhang esperaba no volver a escuchar la voz de Uoroku.

Se coloco en posición defensiva, mientras su herida, tras aquel movimiento hizo que comenzara a brotar más y más. No le quedaba mucho tiempo al viejo burro, pero no estaba dispuesto a morir sin ver una última vez a sus compañeros... a Silencio. Una pequeña lagrima cayo de su ojo bueno...Aun había mucho por vivir. 


Resumen



Bélico
Zhang Guolao
"El vacío no se mueve, pero lo contiene todo"
❄ La Calma del Vacío
฿ 226,000,000
?Nv.19 — Logia Yuki Yuki
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 535 - 89 = 446
Energia: 1213 - 492 = 721
Espiritu: 324 + 0 = 324
#29
Ni en mil años podría haber imaginado que lograría su cometido, que esa bestia de combate lo tomara en serio por solo segundos y pusiera su atención en él. Ahora que se dio la vuelta, los demás podrían atacarlo y…

Lo único que pudo ver era la cola del supuesto guerrero elevarse, para luego clavarse en su pecho de manera grotesca y dolorosa, mientras que sus oídos se llenaban de los gritos de rabia del oponente. No pudo ver el ataque, lo único que podía hacer era sostener esa extremidad con toda la fuerza que pudiera, pero ni así era capaz de detener por completo su avance. Su mirada se nubló, su garganta quería soltar un grito de dolor, pero lo único que se vio en su rostro fue una sonrisa al escuchar las primeras palabras de su rival. - Idiota… -.

Un golpe al rival provocó que perdiera la fuerza que ponía en su cola, haciendo posible que Uker se la quitara de encima con sus manos. ¿Quién había sido? La confusión por recibir un ataque así le había impedido pensar y ver con claridad, pero sus ojos se encontraron con el destello, una luz que significaba que Rosse había atacado. El cocinero se reincorporó, justo a tiempo para que el ataque del tigre acertara sobre el oponente, seguido muy de cerca por Zhang.

Su herida le dolía, pero sus piernas se movían aún si la sangre no dejaba de brotar de esta. El ataque de ambos minks parecía haber dejado aturdido al rival, por lo que no iba a desperdiciar la oportunidad. Avanzó dos metros antes de volver a saltar, su espada giró en su mano mientras se acomodaba con la punta de la hoja mirando al suelo, y sostenía el mango con ambas manos. El pequeño salto de 2 metros fue suficiente para acortar la distancia que lo separaba de su rival, quedando encima suyo justo en el momento en el que su cuerpo aterrizó contra el suelo. No tardó en realizar su ataque, clavando la hoja del arma en el cráneo rival, mientras que se medio arrodillaba para intentar que el ataque llegue más profundo.

Tampoco tardó en separarse, quitando su arma de ese lugar y volviendo a saltar, ahora hacia su lado izquierdo, separándose del rival, por si aún tenía algo bajo la manga. ¿Estaba muerto? No quiso confiarse, aún mantuvo su mirada fija en el oponente, esperando otro ataque sorpresa.


OFF
[Imagen: nxACuAB.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1386 - 826 = 560
Energia: 1551 - 124 = 1427
Espiritu: 309 + 0 = 309
#30
El aguijón de mi cola estaba clavado en el pecho de ese humano rastrero que me había atacado por sorpresa y por la espalda, un cobarde y no un guerrero. Pero iba a terminar con él... iba a succionar hasta la última gota de su sangre y después iba a terminar de eliminar a los demás. Ya había caído uno... ahora caería otro, y después mataría al otro hombrecillo de pelo blanco para dejarme a los Minks para el final, a los que iba a matar a puras descargas eléctricas y a demostrarles que el verdadero heredero de la voluntad del rayo y el digno dueño de esa fuerza de la naturaleza no era otro que yo, el gran Uoroku ¡el legend....

Un destello a mi espalda me cegó brevemente e interrumpió mi glorioso discurso de amenaza, seguido de un leve golpe justo en la zona sangrante producto de la herida que me había dejado el primer atacante, aprovechando que la cola estaba en ángulo exponiendo ese corte — ¿¡Pero qué!? — grité desclavando el aguijón de la cola de mi objetivo y mientras me elevaba tres metros del suelo. ¿Quién me había golpeado?. Pero antes de poder saberlo, otro nuevo destello - esta vez frente a mi - materializó a aquel muchacho de cabello blanco y me propició una patada en la cabeza lanzándome de nuevo hacia el suelo. Era una técnica sorpresiva y que había conseguido desplazarme, pero el daño... el daño no era nada comparado con lo que yo podía soportar — ¡Glubglubglubglub! — reí al recibir el impacto — ¡Debilu...! — y entonces sentí un doble corte brutal en la espalda con el grito furioso de aquel mink minino — ¡GYAAAAAUOUOUOUO! — grité con dolor mientras me precipitaba hacia suelo nuevamente, incrédulo y con los ojos en blanco y escupiendo sangre por el increíble impacto que acababa de sufrir. ¿Cómo era posible? ¿En qué momento se había recuperado tan rápido? ¿Cómo había llegado ante mi en tan poco tiempo?
No pude pararme a pensarlo mucho más, pues en un súbito silencio noté el impacto de dos coces brutales en la boca y mi vista, ya resentida por los destellos, comenzó a nublarse ante la figura del ejecutor de esos dos golpes, el asno — ¡Imposible! — grité casi por instinto cayendo al suelo de golpe, perdiendo la consciencia al instante y sintiendo como en el impacto las placas acorazadas de mi cadera se aflojaban.

En los brazos de la derrota, y mecido por el suave suspiro de la desesperación, mi destino pendía de la voluntad de aquellos cuatro criminales y no iban a regalarme una nueva oportunidad, pues el culpable de mi despiste y el artífice de que bajase la guardia y permitiese las acciones de sus compañeros, dio por terminada mi vida al clavar el filo de la espada que me había conseguido hacer sangrar por primera vez en muchos tiempo, clavando esta en mi cráneo y estallando en mil pedazos la superficie cristalina con la que había reflejado la luna unos pocos minutos antes.
La sangre brotó de mi cráneo y el crujir que había partido el mismo con el avance del acero, resonó con un eco en todo el cubículo en el que nos encontrábamos. Las paredes parecieron temblar ligeramente y el rugido de las olas golpeando las paredes envolvió el lugar, como si el mar que controlaba llorase mi perdida.

¿Cómo era posible que yo encontrase mi final contra... contra estos seres? ¿Acaso esto era lo mejor que podía hacer?
Me... ¿me habían completado como guerrero?





Timeline detallada

Bélico

Importante
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 2582 - 2960 = -378
Energia: 314 + 0 = 314
Espiritu: 450 + 0 = 450


Salto de foro:


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