Taka
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
125
105
55
30
100
110
45
65
18
60
Sohem se despidió del marine bigotudo.
Bueno, no fue una despedida, sino una de sus formas de marcharse e indicarlo sin decir adiós. Comenzó a andar de la escena para abandonar a al duo de marines hasta Dios sabrá. Yo, por mi parte, más calmado, pasé al lado del marine que había sacado al borracho inicial que me increpó y lo despedí mostrando respeto, inclinando ligeramente mis hombros en muestra de respeto por su acto anterior. Muchos son marines, no todos se comportan como tal. Ese hombre tenía mi respeto. Por sus actos y por aguantar al compañero sin despeinarse. Comencé a andar tras Sohem mientras me despedía sin mirarlos, tanto a él como al compañero que salía del local.
- Hagan caso al enano. Y coman ensaladas. - sentencié mientras despedía con el dorso de la mano marchando tras el enmascarado.
Mi compañero, por su parte, sugirió dormir en la cubierta de algún barco para estar resguardados del tiempo, aunque, realmente nunca me ha importado demasiado. Él seguía andando y exponiendo lo que a todas luces era un plan sencillo: Divide y vencerás. Deberíamos separarnos al amanecer y buscar por nuestra cuenta gremios que merecieran la pena para adherirnos a ellos y poder cazar presas mayores. Tenía todo el sentido del mundo, después del "divide y vencerás" llega "la unión hace la fuerza." Gruñí en muestra de aceptación mientras sugería separarnos para abarcar terreno.
- No, pero, conseguiré uno mañana... aún me queda dinero. - dije con cierta vergüenza, aunque había sido pobre como las ratas, pero decirlo delante de él sonaba deprimente. - Vi un astillero con varios barcos que parecían tener poca vigilancia, sígueme. - dije mientras cambiaba de dirección bruscamente.
El camino fue corto y silencioso. La noche había hecho de la ciudad y el puerto un cementerio. El bullicio del local en el que estuvimos había quedado totalmente atrás y apenas se podía escuchar como un murmullo lejano, ajeno a nosotros. Cuando llegamos al astillero, divisé un barco que a todas luces llevaba tiempo sin usarse. Debía permitirnos dormir a pierna suelta, incluso con mi tamaño, que solía ser el problema en este tipo de situaciones. Sin decir absolutamente nada, subí y me senté en proa, con la espalda apoyada sobre el mascarón y mirando al centro del barco. Crucé mis brazos e intenté dormir. El día había sido largo y merecía descanso si mañana queríamos partir. Cuando amaneciera, que no sería dentro de demasiado, buscaría un Den den mushi para comunicarme con Sohem y... buscaría un nuevo rumbo.
Era tiempo de cambio.
Joe
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
400
383
126
126
467
433
238
445
430
200
18-09-2023, 01:51 PM
(Última modificación: 18-09-2023, 03:10 PM por Joe.)
Aquel hombre borracho seguía bailando y haciendo el idiota. Yo solo me limitaba a contemplarle y que no pasara de nuevo al bar mientras fumaba mi cigarrillo. Sé que estaba intentando distraerme (o cansarme) pero no lo iba a conseguir. Tenía toda la paciencia del mundo. Apenas estaba terminando de fumar, y el hombre se cansó. Aceptó que no iba a pasar otra vez a la taberna, así que se dio por vencido - ... Tuh ganahzzz... - Me dijo por lo bajito, totalmente cansado y agotado, y con signos todavía de alcohol en su cuerpo. Se levantó del suelo y se fue por el muelle, tambaleándose de un lado a otro, chocando con algunos puestos y demás mercancías, pero no causando mucho alboroto - Hoy uno va a dormir muy bien - Murmuré mientras tiraba el cigarro - Y no sé si va a ser Vulkan o que, lleva un buen rato dentro - Me dispuse a darme la vuelta para entrar a la taberna de nuevo y justo en ese momento salían Sohem y Taka.
Sohem me dijo algunas palabras. Básicamente, llamó inútil a Vulkan, y que en los Blue estaríamos muy bien tranquilitos sin dar la lata, que nos encontraríamos con gente peor que ellos si saliéramos a recorrer mundo, etc etc. Razón no le faltaba en lo de que hay gente mucho peor. Pero quién era él para decidir lo que quisiéramos hacer o no. No le presté mucha atención. Me limité oír, ver y callar. Detrás de él salió Taka, el cual, sin decir ni una sola palabra, me hizo un amable y educado gesto con los hombros como de despedida hacia mí. El cual yo se lo devolví de la misma manera. Puede que no fuera muy hablador, pero desde luego tenía más respeto que cualquier frase que Sohem dijera por su boca. Eran como el Ying y el Yang, pero hay que reconocer que se complementaban muy bien. Iban a formar un buen equipo. Ambos se marcharon del sitio y desaparecieron en la lejanía.
Tras esto, vi a Vulkan salir del local. Le vi con mucha determinación, con la cabeza alta. No se que le ha podido pasar en este tiempo que he estado fuera, pero me alegraba de verle así tras el comportamiento de Sohem con el. Con mi mazo izquierda, le di un golpecito en su hombro derecho, y apreté ligeramente en él con mis dedos. Era demasiado tarde, estábamos cansados, fue un día duro - Venga joven, volvamos a la base a descansar. Mañana será otro día y lo veremos desde otra perspectiva - Le dije tranquilamente.
Lo único que podemos hacer ahora es mejorar.
Vulkan
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
40
110
40
123
42
140
55
65
32
65
Salía lleno de vigor y orgullo. No habría conseguido nada, pero las palabras del viejo anciano aquel, me hicieron recapacitar. Tenía que ser fiel a mi, a mi estilo y mis propios conceptos y motivaciones. No iba a hacer caso al enmascarado y sus palabras vacías de empatía. El podría ser más poderoso que yo y entender mejor como funciona el mundo, pero no debía dejar de ser yo mismo e ir hundido por la vida por ello.
Así que dejando el vaso a un lado, salí en busca de mi acompañante para volver juntos al cuartel, tras el incidente del borracho.
~~~~~~~~~~~~~~
Sohem y Taka parecían haberse adelantado. Sus siluetas se dejaban ver en la lejanía, camino a lo desconocido.
Yo me centré en Joe, que me esperaba en la entrada del local. Estaba ahí, estoico y... ¿fumando un cigarrillo? Eso era nuevo.
Evidentemente su musculatura lo hacía imponente e intimidante, pero un cigarrillo lo hacía parecer más viejo, no más duro.
Me pilló por sorpresa y, aunque no me reí ni se me notó gesto alguno al verlo, se me hizo bastante chistoso pensar en una serpiente fumando.
Él me agarró del hombro. Sabía que, por muy altivo que saliera de esta, la situación era jodida para un joven como yo. Con el un leve gesto y apretón afectivo, me animó para salir del paso y pasar página:
- Venga joven, volvamos a la base a descansar. Mañana será otro día y lo veremos desde otra perspectiva -
Yo me limité a asentir con firmeza. No tenía muchas ganas de hablar de lo sucedido y sabía que Joe tenía razón.
Caminando hacía la base, la ciudad se quedó atrás. Entonces me animé, pues no quería que el ambiente se cerrara con tono amargo:
-Oye, viéndote con perspectiva, te quedaría de coña un puro. ¡O DOS! Tope de guapo y fachero, ¿no crees?-
Dos caras de la misma moneda, dos parejas que se desvanecen en la noche por caminos diferentes. Un futuro incierto para ambos duos. Pero eso, eso es otra historia...
Gracias de nuevo a Sohem y Taka por su paciencia y enseñanzas. Y a Joe por la paciencia y compartir conmigo la aventura ❤
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