[Pr Relativo] Un comienzo algo toxico
#1
Tras la trifulca con los nuevos reclutas tocaba desembarcar en aquella isla de mierda. 
El exterior era inhabitable, así que la mayoría de nuestros soldados quedaron guardando el barco relativamente a salvo, mientras que Ryze, Joe, los nuevos y yo íbamos a explorar la isla.

Al parecer su exterior era inaccesible, así que nos tocaba buscar un lugar donde alojarnos y en esa isla se vivía debajo de la superficie debido a la contaminación. Visitamos un poblado con viviendas buscando algún lugar en el que alojarnos al menos los superiores de nuestra division, mientras esperábamos órdenes y el resto de nuestros soldados se quedaban temporalmente al mando de los Zodiocal esos. Yo aún estaba muy cabreada, seguía sin entender por qué Sephirot e Ikirami nos habían abandonado y además los nuevos nos habían salido rebeldes, el Leoncio ese había desafiado mi autoridad y el tal Apollón la de Joe, aunque este había tenido su merecido y eso había calmado las aguas por el momento. El otro nuevo era una especie de pez feo y no había dicho mucho, igual era tonto o algo, la verdad, me interesaba poco.

Desde luego, éramos un grupo que llamábamos la atención allá donde fuéramos, un animal salvaje, un ser pequeñito al cual le gustaba subírseme a mi hombro y al que aunque no quería, ya estaba cogiendo cariño, un guaperas que al parecer podía convertirse en arena, una especie de pez que podía caminar en la superficie y hablar, un señor barbudo y muy fuerte y por supuesto yo, una semioni de cuatro metros y medio a la que encima le faltaba medio cuerno. Se podía hacer más de un chiste con aquello, o incluso una historia de terror. Aunque me gustaba reírme de mí misma, la situación daba más para lo segundo.

Aquel lugar daba asco, no había nada allí que me gustara y me daba mala espina, no había otros marines en la isla que yo supiera aparte de nosotros y me recordaba a lugares de mi pasado que me dolían y prefería dejar atrás. Andábamos sin un rumbo fijo, buscando algo parecido a un hostal o un hotel, aunque de haberlo debía de ser un lugar ruinoso ¿Quién en sus cabales iría a parar a un vertedero como aquel?

Yo iba caminando la primera, con un claro enfado atenuado un poco por la presencia de Ryze en mi hombro y seguida por el resto, tenía que intentar relajarme, así que me puse a hablar con ella mientras caminábamos:

-Bueno Ryze, dadas tus habilidades, este lugar de mierda parece interesante para ti, ¿no? Tengo la sensación de que todo aquí podría matarme ¿Cómo estás? ¿Sabes algo de esta isla? 

gire la cabeza hacia atras y hable alto para que todos me oyeran:

- ¿Sabe alguien algo acerca de esta isla?


Normalmente, los jefes siempre ponían a alguien más listo que el resto en el grupo, primero fue Daison y luego Ikirami a los que siempre podías preguntar cualquier cosa en cualquier lugar o situación, en este grupo no obstante, todos parecían tontos de remate. Estaba intentando ser amable, eso era lo mejor que podía hacer por el momento, Ryze era una buena chica, o un buen chico, ya le preguntaría sobre ello más tarde, seguramente tampoco tardaría mucho en dejarnos, en cuanto a cualquier pez gordo le diera por allí o se cansara de mí, pero tenía que intentar ser positiva, no ganaba nada estando de morros con todo el mundo.

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#2
Luego de una corta y algo apresurada presentación, desembarcamos en aquella isla que parecía un mal presagio.

Además de que el mar era inhabitable, al parecer también lo es la superficie de la isla. Una nube tóxica envolvía la superficie donde desembarcamos lo cual dificultaba la vida en este lugar. Con la costa cubierta de basura y residuos tóxicos, no pude evitar enojarme con quien hubiese cometido tal atrocidad.

El contraste entre la anterior isla, Momoiro, con sus playas perfectas y rosadas, de arena igual rosada, pero impecable, comparado con esta isla era lo mas cercano a la luz y la oscuridad. Incluso peor, ya que en la oscuridad uno puede encontrar paz y calma, en este ambiente asqueroso era imposible tener ningún tipo de paz.

Al poco rato, encontramos una intrincada red de cuevas subterráneas iluminadas con luces artificiales y conectadas por pasajes estrechos que habían sido excavadas por los posibles habitantes de la isla. ¿De qué se alimenta esta gente en todo caso? ¿De mugre? Si nuestra estancia en Momoiro había sido fugaz, espero que aquí sea ínfima. Estaría dispuesto a renunciar a mi paga del mes con tal de no quedarnos más tiempo del necesario.

¿A todo esto, teníamos alguna razón de peso para estar aquí? La introducción con el resto de la división había sido tan rápida que no había tenido tiempo a preguntar. Sin embargo, dado que al parecer al Comodoro Joe no le encanta que le agobien a preguntas, esperaría a ver si durante el recorrido nos daban algún detalle. Era eso, o recibir un puñetazo como lo había hecho Apolo, al pobre se le ocurrió hacer 2 preguntas que yo también me había hecho durante el trayecto y solo recibió un putazo de respuesta.

Quizás por eso esta división era tan fuerte, ¿será un tipo de entrenamiento pasivo? Parecía que este podría venir de cualquiera ya que la Comodoro Karl traía cara de pocos amigos, la Comodoro Ryze aunque bastante angelical en principio llevaba todo el tiempo ignorándome y el Comodoro Joe pues ya había sentado precedente. Curioso, por cierto, 3 Comodoros en una sola división, espero no nos separen tan pronto por ascender de rango.

En línea recta íbamos todos, con Karl liderando y Ryze en su hombro, caminando por aquellos pasajes estrechos en busca de civilización, yo detrás de ellas. Al menos, el aire aquí abajo en las cuevas era respirable, ya íbamos de ganancia. Después de un rato caminando la Comodoro Karl le dijo algo a Ryze que no logre captar para luego voltearse al resto de los demás y preguntar si sabíamos algo de la isla.

Claro, Fuguwu el cartógrafo me llaman. O mejor aún, el erudito. ¿No veían que vengo cargado de equipo médico? Que carajos voy a saber yo de la isla, si no nos dieron tiempo para prepararnos ni nada.

Antes de seguir este Umiresha descarrilado de pensamientos, considere que la pregunta no era exclusivamente para mí, atrás de mi venían Apolo, James y el Comodoro Joe. Dado que mi enfado era visible – lo podía notar yo en la tensión de los músculos de mi cara, seguro traía cara de como estar oliendo mierda (que poco fuera de la realidad estaba) – decidí solo contestar negando con la cabeza.

Con curiosidad de ver si alguien de los demás contestaria algo útil sobre la isla, o la razón de estar aquí, gire igualmente la cabeza, tal como lo había hecho la Comodoro Karl al realizar su preguntar, volteando a ver al resto de los compañeros de la división que venían detrás nuestra.
 


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#3
La presentación con el nuevo grupo no había sido del todo positiva, mucho menos festiva que era a lo que yo estaba acostumbrado. La mujer gigante se mostró bastante irascible, de la nada había salido una especie de gnomo sin sangre a increparme no sé lo qué y a amenazarme, como si el tema con Ikirami, Joe y yo fuese con él y luego estaba Joe, el jefazo. Creía que un líder tenía que responsabilizarse de las cagadas de aquellos sobre los que estaba a cargo... pero no sólo no tuvo el valor de disculparse porque la pelirroja, la que se presentó como su mano derecha, decidió abandonarnos sino que encima resolvió todo con la violencia, después de irse por las ramas desviando el foco de atención con falacias. En definitiva, un cobarde en mis libros, vaya. Quizás su forma de infundir respeto delante de su gente era así, golpeando para ser el más gorila de la jungla... pero como bien él dijo, el respeto se gana y definitivamente no tenía el mío. La balanza de la justicia encima no estaba equilibrada y eso me molestaba. Al menos en el grupo teníamos a ese león gigante, James, creo que dijo que así se llamaba, el cual al presentarse con esa forma enérgica me causó una gracia interna, al menos se le veía vivo. Me pregunto si sabrá patinar, quizás en una isla más animada podría apuntarse a rodar conmigo. Y por supuesto también estaba Fuguwu que, a pesar de no tener tantas medallitas en su pecho, me demostró en poco tiempo que se podía confiar en él. Más que otros tantos adalides de la justicia respaldados por un ego causando por un rango.

Y así fue que nos dirigimos a la isla. Caminé cerca de Fuguwu con una expresión de absoluto desdén y mis manos en los bolsillos, mientras la comitiva era liderada por la mujer gigante y musculada. Miraba a mis alrededores y lo único que podía ver era que nos adentrábamos en un auténtico estercolero, el cual esperaba que fuese un destino breve ya que no era nada atractivo y tenía pinta de que era aún menos saludable. No tardamos mucho en adentrarnos en una especie de túneles y galerías, no me estaba dando la sensación de que la gente en esa isla fuese muy inteligente porque no tendrían que vivir con este complejo de topo si no hubiesen llenado de mierda la isla en un principio. Ahí dentro se respiraba mejor, irónicamente, y también empecé a dejar de sentir tanta irritación en los ojos y en la nariz. Aunque ese sentimiento tan claustrofóbico no me estaba gustando nada, lo mío era ser un alma libre... la playa, respirar la brisa marina, esas cosas.

Esa caminata me estaba sirviendo para plantearme qué rumbo debería tomar. Había llegado con lo puesto, sin un plan y sin nada en los bolsillos más allá de mi mochila y mi tabla. Quizás estar encerrado me diese lugar a poder concentrarme en cómo utilizar mejor mi Akuma no Mi para evitar que se repitan casos como el de Marcia, o quizás por allí tendrían una taberna en la que poder tomar algo y que Fuguwu y yo nos contemos nuestra vida. Porque desde luego que allí no podría patinar mucho.

Delante sólo podía notar que la mujer alta hablaba con el gnomo en su hombro y la estampa era un poco graciosa, ya que debido a la diferencia de altura, parecía una loca hablando sola. Abandoné mi burbuja de pensamientos en cuanto alzó la voz para preguntarnos sobre esa isla. Miré fijamente a la mujer, me quité la gorra con mi zurda, me rasqué la frente con la mano derecha y me peiné hacia atrás con la misma para recolocarme la gorra al revés y llevar mi diestra al bolsillo — Espera, ahora te digo — saqué un libro imaginario de él e hice como que leía — vale, sí... efectivamente estamos en una isla de mierda ¡kakahaha!. Ya hay que ser burro para contaminar de esta forma y no respetar la naturaleza, el mar es una fuente de vida, en Samba siempre nos hemos preocupado de cuidar nuestra isla. Este lugar es asqueroso, me enferma sólo de verlo y de sentirme tan encerrado — guardé mi guía turística imaginaria y señalé con el pulgar hacia atrás —, pero suerte que tenemos con nosotros a Big Hero Joe, siempre podrá decirnos qué se cuece por este sitio. Y si no, siempre puede empezar a pegarle puñetazos a los lugareños para que suelten prenda, ¿me sigues? — No había tardado en aparecer mi lado sarcástico. A riesgo de llevarme más golpes, si creían que de esa forma me domarían, la verdad es que causaban el efecto contrario.



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#4
Yo... permanecía tranquila en el hombro de la semioni, mi mirada se encontraba fija al frente mientras escuchaba sus palabras, lo cierto esque aquel lugar era bastante extraño, cualquier tipo de ambiente que podría haber se disfrazaba con desechos y cosas extrañas... era todo demasiado raro, pero bueno, lo cierto es que yo me sentía como en cualquier otra isla, de hecho, estaba totalmente segura de que el ambiente olía bien, aunque por la expresion de algunos, supuse que a ellos no se lo parecía, Karl me dirigió la palabra directamente, a lo que yo respondí, mi tono, como siempre, era neutral y directo, no mostraba mas que la minima expresión de lo que sentía.

-Este lugar... interesante creo que es una forma muy optimista de llamarlo. Tiene caracteristicas de ser adecuado para mis habilidades, si. Sin embargo, las condiciones parecen ser peligrosas. La alta concentración de contaminantes puede tener efectos adversos, obviamente los ha tenido en el exterior de la isla, deberíais daros prisa para que no os afecte a vosotros tambien de hecho. Respondí con el tono relajado y calmado que siempre solía tener, miraría hacía mis compañeros al mismo tiempo que Karl se daba la vuelta, aunque no creo que ninguno tuviera demasiado idea.

-Aunque... sobre esta isla, no tengo ningun tipo de información directa. Sim embargo, la contaminación y la falta de vida superficial indican que las personas aquí probablemente se hayan adaptado a condiciones extremas, podría haber recursos utiles ocultos, pero tambien hay riesgos de hecho. Me ajusté ligeramente para mantenerme equilibrada en el hombro de Karl mientras miraba al resto del grupo, tenía mis manos en la chaqueta, notando mi pequeña figurita que me hacía mantenerme segura a pesar de la incomodidad del ambiente que producía el resto de personas con las que nos encontrabamos viajando, al parecer las primeras presentaciones no habían ido demasiado bien, pero bueno, somos un grupo, mientras podamos trabajar de forma decente no hacía falta implicar sentimientos, al fin y al cabo esto era trabajo... igualmente no merecía apegarse a nadie, total, luego te iban a abandonar.

Mi expresión se mantenia inmutable, como de costumbre, sentía que había algo raro en ese lugar, normalmente me sentía pequeña... pero allí... me sentía grande, como si fuera mi lugar. Eso si, despues, el sarcamos de Apolo volvió a hacer mella en mi cabeza, ¿acaso ese chico nunca paraba?, parecía que le gustaba meterse con el resto de personas como si dependiera de su vida. dijo que en samba cuidar la naturaleza era una prioridad, pero. aunque lo decía con una sonrisa, no me parecía un comentario con el que estuviera completamente de acuerdo, proviniendo de un sitio como era green bit solo podía pensar en una cosa: ¿Por que hay humanos que hablan tanto de la naturaleza y su cuidado, pero luego destruian el mundo conj su actitud? No lo entendía.

-Este lugar no tiene una pizca de sentido, comandante Apolo, por si no te has dado cuenta, las posibilidades de que la vida aquí continue durante mucho mas tiempo es... baja si no se toman medidas, toda la contaminación acabará en los refugios de los habitantes... deberíamos ir con precaucion. ah, cierto... La violencia no es una solucion definitiva. Apolo. Respondí, sin alzar un minimo la voz. -No es eficiente, ni adecuada, la resolución mediante el uso de la fuerza crea un ciclo de más violencia. No mostraba disgusto, tenía un tono firme, siempre lo tenía cuando hablaba de justicia -Es mejor obtener información con metodos... mas interesantes. ¿sabes? un % de las personas que se la pasan usando el sarcasmo es por que buscan alejarse de sus propios problemas. Espero de corazon que en algun momento seas capaz de superar tu odio interno pues nosotros solo estamos aquí para asegurarnos de que no os pase nada. Dicho eso, si nadie tiene información... deberiamos buscar un refugio adecuado antes de que se haga mas tarde, tratar de causas discusiones nos pone en peligros a todo de hecho.

En ese momento me quedaría completamente callada y me subiría en la cabeza de karl, sosteniendome de uno de los cuernos, no era demasiado alta así que debía subirme en ella para tratar de buscar un refugio eficaz.

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