[Pasado-FIC]Consolidando lo aprendido.
#1
Día 30 de otoño, año 13
Bosque Utsukushi, en un claro cercano al campamento.

Kisuke se levantó temprano aquella mañana, como todas las anteriores, para irse al claro más cercano al campamento para entrenar. Desde que había conseguido completar el entrenamiento de Don Bambú sobre el Busoshoku haki, se acercaba todas las mañanas a entrenar su esgrima manteniendo activo el Haki de armamento, así podría mantener la concentración que le requería el haki de tal manera que fuese tan natural para él como respirar.

Se prendió las katanas al cinto y encendió un cigarrillo encaminándose hacia el lugar que había convertido en su lugar de entrenamiento. Mientras caminaba iba pensando en todo lo que había ocurrido en aquella isla desde que llegaron. Zorak había peleado con un mono gigante y había acabado para el arrastre, él había entrenado con Don Bambú el haki y había conseguido despertar y controlar el haki de armamento, y, desde entonces, mientras se fijaba el siguiente destino en el log pose, se habían dedicado a sondear con precaución la isla y su espesa y asfixiante jungla. No habían encontrado nada reseñable pero había algo en el ambiente que les hacía estar con una calma tensa.

"No me gusta este sitio, es muy hermoso, pero lo siento demasiado hostil, como si estuviésemos en un sitio en el que no deberíamos."

Tampoco habían vuelto a ser contactados por el Cuartel General, por lo que solo podían investigar con precaución y entrenar para hacerse más fuertes; lo que les esperaba más adelante no cabía duda que serían batallas mucho más arduas que cualquiera de las que habían vivido hasta el momento.

Tras unos veinte minutos caminando, llego al claro del que había hecho su campo de entrenamiento. Se podían apreciar en los troncos de algunos árboles las marcas de los ataques del pescador. Hasta ahora había conseguido mantener el haki de armamento activo durante algo más de medio minuto, hasta que tenía que parar para recuperar el aliento. Aún así, era capaz de activarlo unas cinco o seis veces en función de lo que lo mantuviese activo. Tampoco podía comprobar la efectividad del mismo puesto que no había a mano ningún usuario logia con el que comprobar si funcionaba, pero confiaba en su mentor, así que se esforzaba en mantener aquella sensación de recubrimiento que le invadía en la zona que activaba aquel poder.

"Puede que ahora no parezca muy útil, pero estoy seguro de que va a ser imprescindible en el futuro."

Desenvainó sus katanas y cerró los ojos un instante, volcando su voluntad y su mente en la hoja de sus espadas, tanto Yamigiri como Sode no Shirayuki, y aquella sensación de algo que salía de su interior, se propagaba por los brazos y empezaba a recubrir sus antebrazos y se extendía hacia sus katanas. No podía percibir ningún cambio, al menos a nivel visual, pero si sentía como ese recubrimiento salía de sus manos cubriendo la hoja de sus espadas.

-Que comience el entrenamiento.
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#2
Kisuke empezó con su habitual danza, moviéndose de un lado a otro lanzándose hacia enemigos invisibles, asestando tajos, cortes, estocadas e imaginando defensas y bloqueos ante los ataques de esos enemigos que proyectaba en su mente. Pero algo no estaba bien, aún no era capaz de imaginar ese escenario de batalla y mantener a la vez la concentración para sostener el haki en sus katanas.

"Vaya, es más complicado de lo que parece. Usar mi mente para dos tareas tan diferentes y que requieren tanta concentración es bastante complejo."

Decidió entonces hacerlo, de momento, por separado, al menos hasta ser capaz de mantener el haki estable sin siquiera pensar en ello. Hasta que no lograse eso, no iba a ser capaz de entrenar, al menos sin un sparring para poder intercambiar golpes y no tener que andar ocupando su mente imaginando enemigos para poder pulir sus movimientos.

No tenía muy claro como hacer eso, así que optó por lo más básico para concentrarse. Se sentó con la espalda apoyada en una roca en la posición de flor de loto, con sus katanas en las manos pero apoyadas en su regazo. Vació su mente de todo pensamiento peregrino y ahí estaba, aquella energía que había aprendido a encontrar en su entrenamiento con Don Bambú, e hizo que fluyera hacia sus brazos, sintiendo como algo intangible los cubría y pasaba, a través de sus manos, por la guarda de Yamigiri y Sode no Shirayuki, recubriendo la hoja de las mismas.

Estuvo de aquella manera por un largo rato, quizá más de quince minutos, sosteniendo ese haki de armamento, aún en pañales, que había obtenido gracias a su nuevo compañero. Había llegado el momento, se puso en pie, y comenzó de nuevo con su particular danza. Notaba como su haki recubría sus katanas, pero conforme iba moviéndose y "acabando" con aquellos enemigos invisibles, sentía que el recubrimiento se iba debilitando y volviendo inestable. Antes de perder el control sobre su haki, se paró, y pudo sentir, como se intensificaba su haki y se volvía más estable.

"Aún me queda mucho."

No tenía muy claro como continuar, aunque meditar para hacer más constante su emisión de haki y poder ejercer control sobre el mismo durante un periodo continuado de tiempo parecía haber funcionado en cierta manera. Aún le quedaba un largo camino por recorrer con el haki.
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#3
Una vez más se sentó en la posición de flor de loto con las katanas agarradas y apoyadas en su regazo, cerró los ojos y empezó a concentrarse. Ahí pudo notar una vez más la energía que generaba aquel recubrimiento al hacerlo fluir hacia sus brazos, extendiéndose hacia la hoja de sus espadas. Era una energía más fuerte que cuando entrenó con Don Bambú, y también más estable, podía sentirlo; había conseguido acceder a aquella energía casi de manera inmediata.

"Necesito hacerlo de manera automática, y ser capaz de mantenerlo."

Al final todo se basaba en la concentración, si era capaz de mantener la concentración en su haki de manera automática, sin tener que pensar en ello, podría progresar sin problemas en su forma de combatir. Normalmente no había tenido problemas en conseguir pelear de una manera natural reduciendo los procesos mentarles, aumentando sus reflejos y su velocidad de movimiento, pero aquí se trataba de añadir algo que requería un fuerte control mental, no un tema físico, por lo que se hacía complicado para él conseguir ese nivel de concentración.

Siguió en aquella posición durante casi media hora, pudiendo mantener la concentración y el flujo del haki estable todo ese rato, hasta que el cansancio hizo su aparición y tuvo que cortar dicho flujo. La frente se le perló de sudor y se dio cuenta que la respiración se le había alterado haciéndolo resollar como un caballo tras una carrera. Era curioso como aquel simple ejercicio que era algo de más mental, había conseguido cansarlo y hacerlo sudar como si hubiese estado dando espadazo contra todo sin pausa durante una hora.

"Requiere bastante energía esto del haki. Apuesto 10 mil berrries a que esto me hace perder 10 kilos de peso... kuhahaha."

Se encendió un cigarro para cavilar sobre lo que había aprendido en este rato. Sin ninguna duda, aquello suponía que iba a necesitar aumentar la carga calórica de sus comidas para poder aguantar el uso del haki con su entrenamiento de esgrima propiamente dicho, y vigilar bien sus niveles de cansancio para no sucumbir de nuevo a algún tipo de lesión. Curiosamente la mente ejerce un cansancio que también puede provocar lesiones; la concentración, incluso en los procesos más automáticos o inconscientes, era algo básico. La mente ejerce un poder fascinante sobre el cuerpo.

"Bueno, he conseguido ya un cierto control sobre el haki, así que pasemos a probar el entrenamiento conjunto."
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#4
Kisuke se encaró a un árbol de más o menos medio metro de diámetro, que tenía a cinco metros, y tomo aire profundamente, cruzando sus brazos delante de él mientras dirigía el flujo de su haki hacia sus brazos y este recubría la hojas de sus espadas. Frunció el ceño flexionando ligeramente sus rodillas y se lanzó con todo hacia el árbol descruzando los brazos haciendo un corte circular y quedando a un metro de él con los brazos abiertos. El árbol cayó con un corte limpio hacia el propio Kisuke, que sin perder el tiempo, comenzó a echarse hacia atrás mientras con sus katanas hacia arriba comenzó a trocear el tronco que caía hacia él.

Tras cortar el último trozo, dio un salto hacia atrás y, girándose en el aire, realizó un corte con Sode no Shirayuki de abajo hacia arriba que cortó en vertical haciendo que el tronco se abriese hacia los lados. Sin pararse a contemplar el limpio corte que había realizado, se giró noventa grados hacia su derecha y fue hacia otro árbol con tres pasos rápidos, en los que recorrió 12 metros, y, tomando posición llevando sus katanas hacia su lado izquierdo, posicionándolas en paralelo, gritó:

-Nitoryuu nigiri: Furiko nage.

Realizó el corte doble horizontal de unos treinta centímetros de separación entre ambas hojas, sacando un disco de madera de ese tronco, que tras perder un trozo de su tallo, cayó alejándose de Kisuke, que no paró, se giró de nuevo, esta vez hacia su izquierda, y se acercó rápidamente hacia otro árbol, al que lanzó un tajo diagonal descendente de derecha a izquierda con Sode no Shirayuki, y luego un corte horizontal, también de derecha a izquierda, que cortó por completo el árbol.

Siguió haciendo esto durante unos quince minutos, sin apenas parar, salvo entre "victimas", hasta que, tras tomar un segundo de respiro, notó que el cansancio hacia mella y liberó el haki de sus espadas. Apenas había notado fluctuaciones en el flujo de haki en las katanas durante ese rato, lo cual lo satisfizo enormemente. Y se fijó a su alrededor, contemplando que había cortado muchísimos árboles.

"Mierda inconscientemente me he dedicado a cortar árboles en vez de luchar contra enemigos imaginarios para no comprometer mi concentración."

Había cortado tantos que tendrían leña suficiente para toda su estancia en aquella isla sin lugar a dudas. Hablaría con sus compañeros para apilarla y llevarse lo que necesitasen, pero sin duda iba a sobrar mucho. Justo en aquel momento, reparó en un detalle que hasta ahora había pasado por alto. Fijó su mirada en sus espadas y se quedó atónito.
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#5
Le asombró lo que estaba viendo en sus katanas. Desde el momento en el que había encontrado a Yamigiri y se había puesto a entrenar con ella, siempre había visto que la hoja se desgastaba y se mellaba, poco a poco. Era lógico, al final los golpes iban dañando la hoja poco a poco y con el pasar de los días o incluso en una misma batalla, el filo de su espada sufría y había que cuidarla con mimo.

Siempre había sido lo más cuidadoso posible con su katana porque sabía lo importante que era para un espadachín cuidar a su compañera, en este caso, a sus dos compañeras. Es más, su aventura en el pasado en la que conoció a Maeve vino porque tenía que comprar equipamiento para el mantenimiento de Yamigiri. Sonrió al recordar aquella surrealista noche con la sombría mujer albina y como habían forjado una curiosa amistad. Pero aquello no era lo que le sorprendía.

Por algún motivo, las hojas de sus espadas estaban intactas, no habían sufrido ningún daño y estaban como al inicio de su entrenamiento. Aquello era, sin lugar a duda, algo extraño puesto que había cortado con ellas árboles bastante gruesos y robustos, y teniendo eso en cuenta, tendía que pegarles un repaso a ambas espadas para tenerlas a punto de nuevo. El caso es que ahora estaban intactas, brillantes y pulidas, sin rastro alguno de daño en los filos.

"Espera un momento... ¿Será que el haki de armamento protege el filo de mis espadas?"

No era algo que pudiera asegurar, eso era evidente, pero era lo único que había cambiado con respecto a sus anteriores entrenamientos, la aplicación del Busoshoku Haki en sus espadas. Estaba seguro que alguien con un poder suficiente podría romper sus espadas, pero, si estaba en lo cierto, aquello iba a ahorrarle muchos problemas a la hora de mantener sus espadas.

Reflexionó un momento sobre lo que había aprendido de Don Bambú sobre el haki. Realmente tenía sentido que el mink no le hubiese comentado nada sobre esto, puesto que el panda peleaba cuerpo a cuerpo, no utilizaba armas, pero si tenía claro que era una buena utilidad. De todas maneras, el haki requería un esfuerzo que aún era demasiado grande por lo que no le compensaba usarlo de continuo, al menos de momento, hasta que tuviese un dominio y un control sobre el mismo.

"De todas maneras, esto es un aliciente más para mejorar y desarrollar este nuevo poder, quizá descubra más cosas con el paso del tiempo y el dominio sobre el haki."

Estaba contento, aquello podría suponer un cambio sustancial en su motivación para tratar de mejorar en este recién adquirido arte, así que habría que ponerse manos a la obra. Tampoco se había olvidado de que aún tenía pendiente aprender el Haki de la Visión; hablaría con Don Bambú sobre el tema.
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#6
En cierto sentido, era evidente que no iba a lograr tan rápidamente un control perfecto, sin contar con que el cansancio físico y mental que requería aquel ejercicio, también jugaba un papel importante a la hora de mantener activo su haki mientras ejercitaba su esgrima. Kisuke percibía con claridad como los tiempos que podía mantener aquello iban disminuyendo progresivamente, mientras el sol ascendía hasta su cénit.

"Debería parar, comer algo y quizá leer un rato para descansar."

Había llevado algunas provisiones y un libro sobre navegación avanzada, que llevaba un tiempo estudiando. Mientras masticaba unas tiras de carne seca deshidratada y bebía de su odre de agua, abrió el libro con cuidado de no mancharlo. Sin duda le fascinaba la cantidad de cosas que aún ignoraba sobre pilotar barcos y sobre el propio mar, más aún habiendo sido pescador aunque fuese cerca de la costa de su isla natal, pero cuanto más leía más se enamoraba del mar y más le apasionaba aprender sobre las corrientes marina, patrones climáticos y como responder él mismo y la embarcación que manejase ante ellos.

"Es increíble como influye el clima a la hora de navegar."

Teniendo esto claro, saber leer el clima y tratar de anticiparse a las adversidades, era crucial que aprendiese sobre ello, más aún en el Grand Line donde los climas varían en cuestión de minutos al verse afectados por los distintos campos magnéticos especiales de cada isla. Aquello era algo que a Kisuke le fascinaba y le encantaría poder dedicar mucho más tiempo a aprender sobre ellos y como funcionaban.

"Si no fuese un gorilón revolucionario seguramente sería una rata de biblioteca... kuhahaha, pero revolucionario igual, eso sin duda."

Le hacía gracia pensar que, debido a su físico y a la vida activa que había llevado siempre, se había visto empujado a aprovechar su talento en esos campos más que en el intelectual, pero era algo que tenía asumido desde hacía mucho tiempo; además, la gente académica tendía a dar rodeos tratando de explicar cosas que eran difusas o ambiguas en muchas ocasiones, y eso a Kisuke no le gustaba; él era alguien directo, y le gustaba que fuesen así con él también, al fin y al cabo.

"Por mucho que me guste la meteorología y la geodinámica marina, al final soy un espadachín; el saber y el conocimiento son mi afición."

Había asumido esto ya en Ohara, donde se vio tentado de asentarse y quedarse llevando una vida estudiosa y académica, pero el mar siempre le llamaría y el luchar con sus propias manos para combatir las injusticias y las desigualdades sociales era el camino que había elegido; era su meta y con lo que más útil se sentía para el mundo, y eso no iba a cambiar.
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#7
Llevaba un buen rato ya leyendo con avidez las páginas de aquel libro, tratando de asimilar conceptos y entender algunos procesos tanto meteorológicos como de navegación que se le hacían sumamente complejos a la para que novedosos y que sin lugar a dudas, aumentaban sus capacidades para poder manejar un barco y poder llevar a su destino a sus compañeros.

"Estoy convencido de que esto nos puede ser muy útil tanto para la navegación hasta nuestro destino principal, como quizá más allá."

Había en aquel título cosas fascinantes e inverosímiles para cualquiera que no hubiese estado o navegado por el Grand Line, pero que en aquel océano impredecible eran algo habitual. Se paró un instante al pensar en aquello y reflexionó sobre la diferencia entre navegar en un océano común como podía ser el West Blue, y hacerlo en aquel mar extraño y lleno de peligros insospechados conocido como Grand Line.

"Es fascinante ver las diferencias tan grandes que hay entre un Blue y el Grand Line, cuando en esencia deberían ser lo mismo."

Era evidente que tanto el contexto como la situación en el mundo eran algo muy importante a la hora de encontrar una explicación a estas diferencias, pero él no llegaba a comprenderlo ni tenía la respuesta a aquel interrogante, el por qué el Grand Line era tan diferente, sólo podía constatar que esa diferencia existía, nada más, puesto que él había navegado por el West Blue y posteriormente por el gran océano que dividía el mundo en dos, el Grand Line.

"Quizá algún sabio o conocedor de la historia del mundo tenga la respuesta a esta pregunta, me gustaría saberlo pero de momento lo más importante es avanzar en nuestro viaje."

Sin lugar a dudas, esos interrogantes despertaban su curiosidad, pero tenía claro que era algo que tendría que esperar, puesto que tenían una misión que cumplir, y, de momento, lo que se requería de él era que fuese capaz de llevar a sus compañeros a la siguiente isla y defender al pueblo en pos de la revolución.
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#8
Cerró el libro con un suspiro y bebió un trago de agua. Aquel rato de lectura le había sido muy provechoso, puesto que había visto aumentados sus conocimientos en navegación y su capacidad para pilotar naves, lo cual era bastante útil para llegar seguros a buen puerto. Su rol dentro del escuadrón era muy importante para poder trasladarse por el Grand Line cumpliendo con la Agenda de la Revolución, pero no era suficiente con eso; su poder tenía que aumentar puesto que cuanto más avanzasen en la gran ruta marina, más poderosos serían los enemigos a superar.

"Se acabó el ejercicio intelectual... Es hora de volver al entrenamiento físico."

Se puso en pie y desenvainó sus katanas, cerrando los ojos un instante e inspirando profundamente para volcar su concentración en dirigir la energía de su haki hacia sus brazos para traspasarla hacia sus espadas. Sintió ese singular flujo recorriendo sus extremidades y pasando hacia sus espadas. En este punto ya era capaz de hacerlo mucho más rápido que la primera vez que lo intentó y cuando sintió que esta ya envolvía las hojas de sus katanas, abrió los ojos y comenzó su danza de movimietos.

Estuvo de esta manera durante más o menos veinte minutos sin parar, hasta que notó que la intensidad y la estabilidad de su haki empezaba a resentirse. Exhalando profundamente liberó su haki y rompió a sudar intensamente, agitando su respiración y haciéndolo sentir todo el peso del ejercicio de golpe. Aquello hizo que sonriese, al hacerse consciente de que aún le quedaba mucho para dominar el haki.

"Aún, afortunadamente, no nos hemos encontrado con ningún usuario tipo logia, pero estoy seguro que en el futuro si nos encontraremos con alguno y entonces el dominio del haki será clave para que podamos superar ese obstáculo."

Envainó sus katanas y se encendió un cigarro para relajarse. Por ese día ya era más que suficiente, y sentía que había mejorado bastante, al menos a la hora de mantener estable el haki y no perder la concentración. Sin más preámbulo se encaminó hacia el barco de nuevo para descansar. Por ahora, su entrenamiento había terminado, pero seguiría haciéndolo una y otra vez hasta ser capaz de dominar a la perfección el arte que le había enseñado Don Bambú.
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#9
En su camino de vuelta hacia el barco, empezó a divagar sobre su situación con el tema del haki. Parecía evidente que, poco a poco, iba dominando ese haki de armamento, el busoshoku haki, que le había enseñado Don Bambú, pero desconocía si ese poder servía para algo más que para poder golpear y herir a los usuarios del tipo logia. Este poder seguía siendo un auténtico misterio, aunque Kisuke estaba seguro de que tendría que mejorar mucho todavía para poder dominarlo por completo y quizá fuese descubriendo más de él a medida que fuese mejorando en su uso.

"No me ha resultado fácil utilizar el busoshoku, pero aún así..."

Era cierto, a pesar del trabajo que había necesitado para poder despertar el haki de armamento, no se olvidaba del fracaso que habían tenido cuando intentaron despertar el otro tipo de haki, el de la visión, el Kenbunshoku. Aquella experiencia había supuesto una tremenda desiluisión, puesto que lo que les explicó el mink, hacía muy interesante el aprenderlo. Ser capaz de sentir a otras personas a la distancia y, teniendo la pericia suficiente, incluso detectar o estimar el nivel de poder de esas personas que se encuentren fuera de tu campo de visión, ya sea por distancia, obstáculos, o incluso por invisibilidad.

"Es cierto que el kenbunshoku parece más útil, al menos de momento, pero también es algo demasiado abstracto para alguien como yo... aun así, no pienso rendirme. Lo voy a lograr"

Tenía muy claro que retomaría el entrenamiento con Bambú cuanto antes, pero claro también quería salir cuanto antes de esa isla. Se le hacía muy tedioso el ambiente opresivo que había en el interior del bosque y la ausencia de formas civilizadas de vida, más allá de que le estaba resultando muy útil para entrenar aquella sensación de hostilidad y ambiente pesado. Estaba deseoso que terminara de cargarse su log pose y pudiesen salir de ese sitio salvaje y agobiante. Posiblemente en su siguiente destino le sugiriese al mink de retomar el entrenamiento del haki de la visión, no quería tampoco descuidar ese poder que podría ser de gran utilidad en futuras peleas y batallas.

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#10
Si bien era cierto que el descubrimiento del haki había supuesto que sus entrenamientos variasen, no era menos cierto que tenía que seguir mejorando con la espada, puesto que era su mejor baza de combate. Él no sabía pegar puñetazos ni patadas, no sabía disparar armas, simplemente sabía utilizar las espadas y lanzar la caña de pescar.

"Quizá tampoco estaría de más aprender algún otro tipo de combate, aunque sea de manera superficial."

Era cierto que la versatilidad en el campo de batalla daba siempre más opciones para salir victorioso, porque podías estar más preparado para cualquier circunstancia que pudiese presentarse, pero también era cierto que el tiempo que tenía era limitado, y no podía andar perdiendo el tiempo en aprender cosas nuevas en profundidad en vez de mejorar aquello que se le daba realmente bien.

"De momento lo mejor será centrarse en el haki y en usar las espadas."

Sin duda, ambas variantes de haki podrían serle muy útiles como complemento a su estilo de pelea, y estaba seguro que más adelante, se encontraría con gente que los usaría de manera constante, por eso era imprescindible que lo dominase. De momento había conseguido dominar las bases del busoshoku, y tenía pendiente despertar el kenbunshoku todavía, pero sabía que tendría que perfeccionarlos al máximo para que no le pillasen con el culo al aire en alguna de las batallas que estaban por suceder.

"Por lo que nos dijo Nilats, algo se está cociendo en el Archipiélago Shabaody, por lo que es importante llegar allí siendo lo más fuertes posibles."

Si era verdad que en aquel archipiélago, conocido por ser un punto de encuentro en el Grand Line, se estaba cociendo algo grande, como parecían indicar las noticias, no podían permitirse llegar allí sin estar preparados y tendrían que perfeccionar su estilo de combate al máximo antes de llegar allí, no había más remedio.

A lo lejos vislumbró la silueta del barco, el Saint Fermín, mientras el sol se metía en el horizonte reflejándose en la superficie irregular del mar. Otro día más de entrenamiento había terminado, y sabía que no era más que el comienzo.
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