13-08-2024, 07:21 PM
Día 60 del año 13, Primavera - 13:47 p.m.
Corriente Akai - Isla Momoiro - Reino Kamabakka
Corriente Akai - Isla Momoiro - Reino Kamabakka
- Que movida esta la verdad, ¿es o no es?... ¿Qué habrían hecho Aurora y Bepso en el lugar del menda?- Se preguntaba así mismo Garnet mientras observaba todos los ingredientes que había comprado hace unos instantes en un mercado del Reino Kamabakka. Con la incorporación de los Shogun Gari a las filas de los Alas Negras, el pelirrojo se había percatado de que no había nadie allí que supiera cocinar excesivamente bien y si bien era cierto que hasta entonces habían logrado subsistir adecuadamente, no podían estar todos los días alimentándose a base de carne de jabalí maquillado asado, necesitaban a alguien con aptitudes para la cocina, alguien que velara por la nutrición de su tan querida familia y amigos. Aparte de eso, siempre que iba a visitar a su novia a su apartamento - lo cuál era todas las noches -, o desayunaban fuera o pasaban la mañana en ayunas o tomaban cualquier milonga cuando, lo cierto era que el músico sentía la necesidad de prepararle un desayuno en condiciones y llevárselo a la cama como la reina que era mientras le tocaba algo de música.
Por ello mismo, esa misma mañana, es que fue a comprar algunos ingredientes básicos, como un cargamento de truchas rosadas, algo de ajo, perejil, sal y un bote de aceite.- Va, venga, podemos empezar con algo easy como un pescado a la plancha, ¿es o no es?- Se convencía mientras miraba la bolsa de su compra. No tenía demasiada idea de cocina avanzada, así que tampoco era cuestión de empezar por algo demasiado complicado. Lo ideal era comenzar con algo extremadamente sencillo. Como en el barco aún no contaban con cocina, Garnet usó sus armas de seducción y la fama que se había labrado días anteriores - gracias a su concierto - para pedirle a un residente de la isla que le dejara cocinar en su casa. Afortunadamente, aquel buen hombre no le puso ninguna pega y aceptó encantado pues, de lo contrario, habría irrumpido en su vivienda sin su permiso.- De puta madre, de agradecimiento luego jalas lo que cocine, ¿es o no es?- Fue lo que le propuso el pirata a lo que, acto seguido, y guiado por el arrendatario, fue a la cocina. No era demasiado espaciosa ni avanzada - tecnológicamente hablando - pero tenía lo justo y necesario para lo que necesitaba hacer.- A ver... Lo primero...- Comentó, mientras se desnudaba por completo, hasta quedarse en bolas, momento en el cuál, se puso un delantal que encontró en la propia cocina, de color rosa y con un oso dibujado en él.- Va va, ahora... Lo segundo, ¿dónde están las vainas estas?- Se preguntaba a la par que abría cajón tras cajón, en busca de una tabla de cortar, una sartén y un cuchillo.- Aquí está todo, puejeje.- Dijo con todo lo necesario ya dispuesto encima de la encimera.
Con todo ya dispuesto, lo primero que hizo fue pelar el ajo y trocearlo en cachitos chiquitos con el cuchillo, intentando recordar en todo momento como cocinaba su difunta Aurora. Con los ajos ya cortados, echó un chorreón de aceite en la sartén, ya colocado sobre uno de los fogones y, cuando ya llevaba el suficiente tiempo calentándose, echó el ajo para que se dorara a la sartén. Mientras tanto, y lo más rápido que pudo, colocó dos truchas sobre la tabla, para cortar cada pescado en dos lomos, retirando tanto la parte de la cola, como de la cabeza, como las espinas y tripas. Sin embargo, aún su falta de experiencia hizo que, al estar concentrado en el pescado, dejara tiempo de más el ajo en la sartén haciendo que se cocinara en exceso.- Tch, mierda mierda, ¡qué liada Garnet!- Exclamó, mientras cogía el mango de la sartén rápidamente y lo retiraba del fogón. Por suerte, no se había carbonizado el ajo, por lo que aún estaba comestible.
Después de retirar, momentáneamente, la sartén, sobre los filetes del lomo de la trucha ya cortados, cogió un puñado de sal, echándolo sobre ellos para, seguidamente, hacer lo mismo con el perejil.- Va, ahora sí que puede el menda poner la sartén esta en el fuego... Hago así y luego esto otro...- Se iba marcando los pasos, habiendo ya depositado los lomos de pescado en la misma sartén dónde había "salteado" los trozos de ajo. Al mismo tiempo que silbaba algunas de sus canciones, vigilaba, ahora sí, con sumo cuidado que la comida no se chamuscara, dándole vuelta y vuelta con unas pinzas que encontró en esa misma cocina.
Minutos después, el plato ya estaba servido, un plato básico de pescadito a la plancha con ajo dorado, sal y perejil. Garnet miraba su creación con cierto nerviosismo, ¿le habría salido bien su primer plato que cocinaba de verdad en serio? ¿Podrían olvidarse de comer siempre la misma mierda? Del cajón dónde cogió el cuchillo, sacó un tenedor que, tras tragar saliva, usaría para pinchar un trozo de la trucha rosada.- Bah, allá que vamos...- Dijo poniéndole morritos a la comida para, seguidamente, darle un bocado al tenedor. Cerró los ojos, intentando detectar los sabores del plato y viendo que era lo que estaba bien, y todo lo que debía mejorar. Después de masticar y saborear el trozo durante varios segundos, abrió los ojos de sopetón.- ¡Oye! ¡Pues no está nada mal PUAJAJAJJA!- Exclamó con entusiasmo, para seguir cortando más cachos y seguir comiendo.- El ajo igual sabe demasiado a quemado... Ñam... Y puede que el pescado tenga mucha sal... Ñam ñam... Pero joder, ¡está de puta madre! Aún más para el primer plato que hace el menda, ¡si es que soy el mejor PUAJAJAJAJ!- Se daba palmaditas en la espalda por su pequeña hazaña, todo mientras seguía comiendo y dejaba sin comida a la persona que le había dejado usar su cocina, incumpliendo su promesa. Aquel era el inicio de Garnet recorriendo la senda de la gastronomía.
![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
