[Autonarrada T3 - Presente Absoluto] - Con faldas y a loco
#1
Día 6 del año 13, Verano - 9:38 a.m.
Corriente Akai - Isla Momoiro - Reino de Kamabakka

Habían transcurrido varias semanas desde el día en el que Garnet tuvo la oportunidad de conocer a Okaliva, el moreno y musculoso amigo de dos metros de Ikirami y mejor modista del mundo - según ella -. No sólo les perdonó y les comprendió tras haber puesto patas arriba la primera planta de su tienda ropa sino que, además, se ofreció encantado a probarle distintos ropajes y conjuntos confeccionados por el mastodóntico okama y enseñarle a bailar los pasos prohibidos que le mostró cuando tocó para él e Ikirami como su carta de presentación. Y aunque al músico le habría gustado asistir antes a la invitación que le había ofrecido el modista, al final entre una cosa y otra, no pudo reunirse con el okama, hasta el día de hoy.

De esta forma, desde temprano por la mañana, salió de la habitación dónde se hospedaba la marine - no sin antes despedirse de ella como era debido - con la misión de cumplir la promesa que había pactado con Okaliva. Como en esta ocasión iba con el objetivo de probarse una gran cantidad de conjuntos de ropa, el pirata salió, tan sólo, con un tanga de color verde chillón y unas chanclas y, aún así, por si surgía la ocasión, se equipó con su instrumento y su zurrón con todas sus valiosas posesiones. Durante todo el tiempo que había estado quedándose a dormir con la marine, se había quedado con el camino que había entre el local de Okaliva y la posada de Beaufleur - y otras muchas más localizaciones - debido a la mala orientación que tenía la pelirroja, así que, sin ningún problema y tras un agradable paseo matutino a la luz del radiante sol, llegó a las puertas de la gigantesca tienda de ropa de su ahora maestro y modista personal.- Pues estamos aquí, a ver que se cuece puejeje…- Dijo, frente a la puerta, abriéndola al instante, seguido del característico sonido de la campanilla anunciando la llegada o salida de un nuevo cliente. Como siempre, la tienda estaba rebosante de conjuntos a cada cuál más llamativo y único en su especie con la salvedad de que, al echar un simple vistazo en la primera planta, pudo observar como, a diferencia de la anterior vez, había mucha más clientela - quienes devoraban con la mirada el tonificado cuerpo semidesnudo del pirata - que cuando estuvo allí por primera vez - que literalmente no había ningún alma -. Al ver la cantidad de okamas que había probándose y buscando las distintas prendas, Garnet no pudo hacer otra cosa que silbar de la impresión.- Pues si que suele haber barullo por aquí, ¿es o no es? - Se dijo a sí mismo, aunque no extrañándose en lo más mínimo al haber podido comprobar, de primera mano, la calidad que poseen los distintos conjuntos confeccionados por el gran Okaliva.

El pirata, de este modo, empezó a deambular por el local, con la intención de buscar al musculoso modista, llegando a subir hasta las otras plantas - las cuáles eran idénticas que la planta baja, salvo que cambiaba el estilo de los modelitos - que disponía el edificio sin éxito alguno.- ¿Cómo cojones no soy capaz de bichear a una mole de dos metros? - Se preguntaba, rascándose la barbilla con el índice de su mano derecha, hasta que se acordó de las salas privadas dónde estuvo con la marine, apartando la mano del mentón para, seguidamente, chasquear sus dedos.- ¡Coño! ¡Eso es! ¡Tiene que estar en ese zulo! - Vaticinó para, a continuación, volver a bajar a la planta baja a través de las escaleras, hasta encontrarse de bruces con la puerta que daba paso al pasillo sólo autorizado para el personal. Sin embargo, como no podía ser de otra forma para el pirata, se la peló por completo el cartel, total, ya había estado allí antes y era pana del jefe por lo que, sin darle demasiadas vueltas, abrió la puerta de golpe, haciendo que todos los clientes se partieran el cuello, al girarse para ver como un extraño entraba como si nada allí, comenzando a cuchichear entre ellos. Una vez pasó al oscuro pasillo que llevaba tanto al camerino como a la habitación con varios escenarios, el skypiean cerró la puerta y, sin más preámbulos, fue a probar suerte para dirigirse hacia la primera sala.

Estando frente a dicha puerta, pensó, primero, si debía llamar a la puerta por mera educación, pero ¿desde cuándo Garnet se dejaba llevar por ese tipo de formalidades? La respuesta era nunca por lo que, agarró el picaporte, lo giró y, nuevamente, abrió de golpe la puerta.- ¡Con permiso y esas cosas! - Exclamó, gritando, antes de siquiera ver si de verdad estaba el modista con el que había quedado días anteriores. Cuando estaba ya dentro de la sala, giró su cabeza hacia los lados, hasta que atisbó al gran Okaliva a su derecha, mirando dos perchas de forma intermitente, teniendo una en cada una de sus gigantescas pero delicadas manos, todo eso hasta que escuchó entrar al terremoto que suponía la mera presencia del pirata.- ¡Pero what! - Se sobresaltó el modista, girándose hacia el skypiean en tanga algo alterado, no por la semidesnudez del pirata, pues ya lo había visto prácticamente en bolas, sino por no esperarse para nada dicha visita. Cuando vio al pelirrojo, el mastodóntico okama se relajó, exhalando un suspiro de alivio.- Ahhh, it is you my savage and handsome prince… Vaya susto darling you know, ¿my beautiful lady no te ha enseñado a llamar a la puerta? - Dijo, soltando ambas perchas en un taburete que había a su lado, para luego acercarse hasta Garnet, con los brazos cruzados, recriminándole el no haber llamado a la puerta, finalizando con tres chasquidos de su diestra. Ante estas palabras, Garnet se dedicó a esbozar una sonrisa a la par que llevaba su mano izquierda a su cuello.- Ahhh perdona tronqui… Que va, Iki es más de enseñarme otras cosas puejeje, ¿es o no es? - Comentó - sin dobles sentidos aunque fácilmente malinterpretable - el skypiean, causando que Okaliva se pusiera cabizbajo, llevándose su diestra a su entrecejo, al mismo tiempo que exhalaba un suspiro.- Whatever… - Se recompuso, volviendo a cruzar sus brazos y mirando con una sonrisa juguetona a Garnet.- Have you come para que te vista like my little toy? - Preguntó por el motivo de la visita del pirata, asintiendo.- Sí es.- Clara y concisa fue su respuesta, acercándose, entonces, el modista, al taburete dónde había dejado las dos perchas que anteriormente sostenía, llevándolas de nuevo al armario en el que estaban colgadas.- Take a sit mientras preparo todos los outfits que tengo in mind, my red barbarian.- Sugirió Okaliva, haciéndole caso el pirata y sentándose en el taburete que, con su izquierda, señalaba el okama.- A sus órdenes, Oka, a ver que le ha preparado el mejor modista a la futura mejor superestrella del mundo PUAJAJAJAJAJ.-

Lo cierto era que a Garnet le gustaba, más de lo que podía aparentar - pues casi siempre iba semidesnudo - probar distintos estilos de ropa y, a ser posible, que fueran excesivamente llamativos. El hombre moreno rió ante el comentario del pirata, quién rebuscaba entre el vestidor por todas las prendas necesarias como.- Hahahaha, I am sure you will love it! You know, se trata de una nueva colección que confeccioné llamada “Seven Queens Of The Sea”, está mal que lo diga pero, you know, it is simply amazing.- Informaba el modista a Garnet mientras miraba hacia el techo, atento a las palabras del ciclado hombre.- Ah, here it is! The last one! - Exclamó risueño, dirigiéndose hacia el pelirrojo cargando en su manos con varios conjuntos de ropa amontonada.- Para el carro, ¡todo eso se va a poner el menda! - Gritó con los ojos abiertos y sorprendido el pelirrojo ante la inconmensurable cantidad de prendas que llevaba Okaliva. Sin embargo, al prestar más atención a la llamativa ropa que llevaba el grandullón, no pudo hacer otra cosa que reír de emoción por ver cómo le quedaría cada una de ellas.- Puejeje, no puedo esperar más para probarme todo esto y ver lo perita que queda en un cuerpazo como el mío, ¿es o no es? - Aceptaba el desafío el pirata, ocasionando que, Okaliva, esbozara una sonrisa - invisible pues le tapaba toda la ropa que llevaba en sus manos - ante la buena actitud de su maniquí personal.- Esa es la actitud my sweet redhead.- Bajó, entonces, levemente sus brazos, haciendo para Garnet más alcanzable, la ropa que se encontraba en la cima de la montaña de conjuntos.- Empieza, if you want, con esta de arriba.- Invitaba al skypiean, quién se levantó del taburete y agarró la percha con el primer outfit que le tocaría probarse, extendiendo el brazo con el que sostenía la percha para observarla con mayor apreciación.- Okaliva, colegui, me putísimo flipa, ahora mismo me lo pongo.- Admiró por completo la creación del modista, quién pasó a dejar la montaña de ropa en el taburete, con cuidado de que no se cayera de él, para poder ver con propiedad como le quedaban los conjuntos al skypiean.

Como ya iba en tanga  era trabajo que le facilitaba al no tener que quitarse nada de ropa, tan solo dejando en el suelo tanto su instrumento como su zurrón colgados de sus hombros. De este modo, Garnet, se empezó a vestir con el primer conjunto, el cuál consistía en, de cadera para abajo, en un pantalón de tela gris, unos mocasines negros y un cinturón bastante normal. Estas tres prendas, al músico no le llamaban especialmente la atención no tanto como lo que se venía a continuación. Una camiseta de un gris más oscuro que el pantalón, un pañuelo verde que iría atado en el cuello, una chaqueta negra que le llegaba hasta los tobillos, con un abundante pelo blanco alrededor del cuello y, el broche de oro, un garfio dorado que se puso en su mano izquierda que le maravilló por completo. Por alguna extraña razón, Garnet pensó que era apropiado echarse - con su mano - todo el pelo, salvo sus antenas, hacia atrás, escupiéndose en la mano en el proceso, como si llevara gomina. Cuando acabó, Okaliva no pudo hacer otra cosa que aplaudir mientras silbaba.- FANTASTIC! I love it! El conjunto “Crocodile” te queda divino, you know! - Comentó alucinado por lo espectacular que estaba el skypiean.- Nanai nanai, pero esto es por tu ropa, Oka, ¿este garfio? Nanai estás loco, colegui, ¡el menda no puede esperar para probarse el siguiente!- Exclamaba emocionado el pelirrojo, mientras se miraba tanto sus manos como sus pies.- Hahahaha, pues es el turno de my beloved, “Flamingo” - Dijo Okaliva, cediéndole un nuevo conjunto a Garnet, con colores muchos más vivos y propios del propio reino de Momoiro.- PUAJAJAJA, ¡este si que es flipante!-

Salvo su ropa interior, volvió a desnudarse, dejando la ropa del conjunto “Crocodile” en otro taburete aparte para probarse, a continuación, el denominado como conjunto “Flamingo”. En esta ocasión, casi que toda la ropa decía a gritos “mírame”, tal vez, la camisa blanco de lino era lo que más desapercibido pasaba pero, ¿ese chaquetón enorme de plumas rosa? ¿Esos pantalones de rosa oscuro con rayas de un tono más claro de rosa? ¿Y esas gafas de sol curvadas y puntiagudas con lentes de color rojo? Joder, es que ir vestido así por la vida era sinónimo de tener derrochar estilazo. Después de probarse ese conjunto, Okaliva se llevó sus manos hacia su boca de la impresión para, seguidamente, ponerse a aplaudir como hizo anteriormente.- MARVELOUS! Estás incredible my feathered prince, you know! - Alabó el modista, haciendo que el pirata comenzara riera de orgullo.

A continuación, se puso el resto de conjuntos, entre los que estaban los llamados “Snake”, “Bat”, “Bear”, “Shark” y “Hawk”, a cada cual más extravagante y único que el anterior, quedándose el skypiean prendado de todos ellos, al igual que su propio creador, quién casi lloraba de la alegría, siendo tan dramático como siempre, al ver como sus pequeñines quedaban tan bien en el cuerpo del pelirrojo. Como había ido tan bien la sesión de moda con esos siete modelitos, tanto el músico como Okaliva vieron oportuno no dejar que acabara dicha sesión, probando ahora tanto distintos maquillajes como peinados en el pirata, además de seguir ofreciéndole el modista ponerse distintos ropajes. Se lo estaban pasando tan bien que, sin darse cuenta, las horas volaron, horas en las que los dos aprovecharon también para entablar una amistad, más allá de la que tenían por, ambos, estar conectados a través de su relación con la marine.- My handsome redhead, look what time is it! I believe que es hora de que dejemos la sesión, you know.- Propuso Okaliva mientras iba recogiendo toda la ropa que se había ido probando el músico.- Sí claro, colegui, no es cosa de darte más la brasa puejejeje… ¿Nos olemos entonces otro día para que me enseñes tus pasos prohibidos o qué? - Preguntaba el pelirrojo, aún con ganas de aprender a bailar como lo hacía el okama, pero satisfecho por la sesión de moda que habían tenido.- Sure, las puertas del Okalivas Okaliva estarán siempre opened for you.- Le recordaba, a la par que le dedicaba un amistoso guiño al pirata, quién puso sus manos en sus caderas a modo de jarrón.- Puejeje, pues no se hable más.- Se acercó hasta dónde estaba su zurrón y su Fallen Sound, agachándose para coger ambas posesiones y enganchárselas a sus hombros.- Hasta que nos volvamos a oler, maestro colegui Oki, que vaya todo perita hasta entonces.- Le dio un suave puñetazo en uno de sus pectorales a modo de despedida y, tras eso, se dio media vuelta y salió a la parte exterior de la tienda, viendo como el sol estaba prácticamente en su cénit siendo, seguramente, la hora de comer.- Bueno, hora de ir al Frog Guild a estar con mis coleguis, luego a entrenar con mi laúd y por último, a por Iki puejeje.- Comentaba con ilusión y felicidad el pirata por, la que se había convertido, su rutina diaria en la isla aparte de que, ahora encima, tenía un nuevo amigo en ella.

INFO
[Imagen: Tb4Z3O3.png]
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#2
Aventura Tier 3 Autonarrada Completada
Cita:Obtienes:
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