14-02-2024, 07:20 PM
Como llevaba haciendo un par de mañanas, Gideon se había preparado para salir y había ido al bar de al lado a tomarse su habitual desayuno, un café y un cigarro. Aunque esa mañana se había despertado generosa y pidió también una tostada. Al entrar había visto un par de ejemplares del World Economy News Paper, cogió uno y se sentó para leerlo, mientras esperaba su desayuno. Kevin le había recriminado tantas veces que debía informarse de las noticias que no le quedaba otra. No es que no le interesase, todo lo contrario, cuanto más supiera más podría mostrar en sus historias, pero es que la vida se le hacía bola. Entre los días que le costaba levantarse de la cama y los otros que simplemente sentía una pereza tremenda no encontraba el momento de sentarse a leer.
Así que, ahí estaba, leyendo que en la isla natal de sus padres, Skypiea, se celebraban sus famosos juegos. Un tal Beff Jezos estaba aprovechándose de los que quisieran viajar hasta la isla y así ahorrarse unos cuantos berries. La gente no dejaría escapar tal oportunidad, Gideon de hecho, si no fuera porque definitivamente ella y sus compañeros no estaban preparados, aceptaría sin pensárselo dos veces. Algún día viajaría hasta allí y podría ver la isla de la que sus padres nunca hablaban. Gideon sabía que eso se debía a lo mucho que la echarían de menos, pero deseaba saber cada detalle que allí había.
Pasando a la siguiente página pudo ver como un tal Garnet lideraba una banda pirata bastante peligrosa, los Shogun Gari, sin duda eran demasiado para ellos, pero Gideon les echaría un ojo de vez en cuando. Eran desde luego unos enemigos interesantes, habían acabado con un esclavista, no sabía que pensar al respecto. Su odio por los piratas era mayor que cualquier hazaña que estos hicieran.
Por otro lado, los revolucionarios —grupo sobre los que Gideon no tenía una idea muy clara— parecían estar de capa caída. Muchos habían sido aniquilados y otro, Don Bambú, se encontraba en busca y captura. Se fijaría en la recompensa que le pondrían a su cabeza, porque pese a que su objetivo principal eran los piratas, no se le podía decir que no a un buen puñado de berries.
Lo siguiente que se podía ver era un titular bien grande que decía “Esto no es un juego”. La noticia explicaba cómo unos piratas habían acabado con las vidas de civiles, la sangre le hervía. Esto era motivo suficiente para no leer el periódico, pero sabía que Kevin tenía razón y que era necesario que lo hiciese. Después de desayunar informaría de todo a sus compañeros. También habían robado un diamante y estaban siendo investigados. El mundo siempre estaba patas arriba.
Por último, antes de llegar a los wanteds que revisaría con cuidado, vio que se celebraba un concurso de astilleros, sería interesante acercarse a Water Seven, seguro que tenían grandes barcos. Aunque no podrían permitirse ni las velas… En fin, tenían que hacerse fuertes y salir a la mar aunque fuese con una barcucha.
Mientras se fumaba el segundo cigarrillo y bebía de su café, miró detenidamente los wanteds. Esto de ser cazarrecompensas iba a ser difícil. Todos tenían recompensas enormes. Gideon y Kevin habían acabado con los bandidos Lirtom, pero su hombro y su cuerpo habían acabado bastante malheridos… No estaban preparados ni siquiera para ir tras Rapax que era el que menor cantidad tenía en su recompensa. Más les valía a ella, Kevin y Siri ponerse las pilas.
