(Pasado-Social) Marine-Academia I /Privado
#1
[Imagen: jy7vURv.png]

Base Marine de Roshwan

South Blue
[b]Academia Militar[/b]
[b]Día 08, Invierno. Año 15. [/b]
[b] [/b]
 
—Ajá... ¡Atención!— Cinco cadetes frente a mí, están de pie totalmente rectos e inmóviles. Siempre confié en que destacaría. Que el esfuerzo y la dedicación al trabajo, traería sus frutos... Y así fue —... Todos son unos inútiles.— Dije refiriéndome a mis compañeros. Bajo mi mando había una formación de seis cadetes pertenecientes al cuarto año. —Guardia Marinas de pacotilla ¿Así pretenden ser Marines?— Deseaba realmente que el desprecio de mis palabras, pueda diluir su voluntad y confianza. —Indignos son de que los comande alguien como yo... De estar aquí, frente a su Guardia Marina Mayor.— ¿Cuál era el problema? Simple... No cumplir una orden expresa de un superior. Fui objeto de llamado de atención por los oficiales, gracias a que seis Guardia Marinas, no asistieron a una expedición que se estaba llevando a cabo a bordo de tres de nuestros navíos. Debido a ello... Terminaron enviando a otro grupo y entre ellos; a alguien que no esperaba fuese elegida para tal misión, no porque fuese incapaz, todo lo contrario... Quizás y a mis ojos, era una de las mejores... —Incompetentes, faltos de carácter, cobardes e incapaces... A todos y cada uno deberían darles la baja...— "Ella, posiblemente era mucho mejor que yo; pero jamás lo aceptaría en voz alta." 
 
 
La rabia fluía en mis venas mientras recordaba los últimos reportes de aquella expedición de patrullaje que se hizo a la mar hace una semana ya, desde entonces, este grupo de cadetes frente a mi, pertenecientes al cuarto año, no tenían paz, mientras yo estuviera cerca. Los dejaba largas horas rodeados del inclemente frio de Roshwan, los hacía realizar los peores trabajos de mantenimiento a las áreas comunes de la Academia y ya entrada la noche, no los dejaba dormir,  porque tenia largas conversaciones con ellos, hasta el amanecer... Mi Plan era filtrarlos, que sintieran la necesidad de desertar de nuestras filas... Eso... Eso sería lo justo, tomando en cuenta que gracias a que ellos faltaron a asistir a una misión, "Ella ahora podría correr peligro... Y yo no estaba allí para protegerla, aunque no me necesitara."
 
 
—Haré todo lo que esté a mi alcance para que se larguen de aquí. O que los cuelguen por desertores...— Eso era una promesa, haría lo que hiciera falta, por esto, por mi actitud tan despiadada; no dejaban de circular comentarios sobre lo cruel o inhumana que soy, al impartir castigos a mis subordinados y subalternos, la verdad eso no me importaba, siempre he sido brutal, y eso me enorgullece... Pero... muchos eran los comentarios que se decían.
 
 
Luego que Ella y aquel grupo de cuarto año, partió de la academia, para cumplir con el deber Marine en alta mar. Muchos de mis subalternos y subordinados comentaban... "Si Ella no se hubiera marchado en esa expedición, la Guardia Marina Mayor sería mas indulgente... / Nunca estaba tan furiosa cuando Ella estaba cerca. / Ojala vuelva pronto, solo Ella sabe como calmar a esa fiera..." Yo solo escuchaba los rumores de pasillo... Quizás exageraban o tal vez no... Jamás noté lo tanto que ella transformaba mi humor, hasta que concluí que un día podía despertar y jamás volvería a verla. Allí radicaba mi ira, saber qué antes de que se marchara tuvimos una discusión. Que por orgullo no me despedí... Y nunca aceptaría en voz  alta que estaba molesta porque no quería que Ella saliera arriesgarse, porque Yo no podía ir y acompañarla... Quise e intenté decirle que solo deseaba protegerla, pero mis argumentos sonaban más a que sentía celos de su suerte... "Debí decirle que a pesar de mi ambición  por el reconocimiento, no era gloria lo que deseaba ir a buscar al participar en esa expedición, solo quería estar a su lado si las cosas se ponían mal... Si algún navío pirata los llegaba a emboscar... Debí decir que solo tenia miedo... Y no lo hice."  No lo hice. "Ella solo se marcho, con aquella expresión que dejaba un hueco en mi pecho..." —Agotaré los medios para hacerlos mendigar piedad...— Les aseguro al grupo de Guardia Marinas que se encontraban inmóviles en el centro de la Cubierta Principal de la academia.
 
 
A mis espaldas llega corriendo un Guardia Marina Auxiliar de mi compañía, lo noto al escuchar el crujir de la nueve bajo sus botas. —Mi Guardia Marina Mayor... La situación es grave...— Sentí en mi pecho una punzada de dolor, seguido de un vacío inexplicable en mi estomago... Miedo.
 
 
—Habla de una vez, Owen.— Lo presiono.
 
 
—The Noir, ha naufragado...— Era uno de los tres buques que salieron a navegar hace una semana y quizás llevaba a bordo seis de nuestros mejores cadetes del cuarto año.
 
 
—¿Ella estaba a bordo del...?— Antes de poder terminar la frase, el Guardia marina Auxiliar Owen, interrumpe.
 
 
—Aun no lo sabemos... La guardia que los chequeó de comisión no específica en que navío se embarco cada uno de los cadetes... Solo... fueron rescatados algunos cuerpos y los heridos están siendo atendidos en la enfermería. No ha llegado toda la tripulación... Aun...— Sin desear escuchar mas explicaciones, solo decidí correr hacia el edificio de la academia... A la enfermería... —¡¡¡Dra-dravenia... M-mi Guardia Marina Mayor!!!— La voz de mi compañero Owen se escuchaba lejos... —¡Ella... Quizás... Muera!— Los gritos de Owen no eran mas que un susurro en el viento y mi cabeza era un revoltijo de pensamientos.
 
 
"Ella no puede morir... Ella no puede solo dejarse vencer... Ella no tiene derecho a dejarme...Ella no..."

 
[b][Imagen: r0yqi97.png][/b]
[b]Base Marine de Roshwan[/b]
[b]South Blue[/b]
[b]Academia Militar[/b]
[b]Día 25, Invierno. Año 13. [/b]
 
 
 
—¿Acaso estás enfermo o loco?— Isulta a su interlocutor. —¡Ella es la persona más insufrible! ¡Cada dos por tres se toca el cabello, tiene esa maña estúpida de decir "Hmmm" cada dos palabras ¿Qué no lo has notado? ¡Aparte habla hasta por los codos! ¿Cómo puede alguien así, estar en el puesto numero cinco de la promoción?— La indignación me supera, el Guardia Marina Auxiliar comandante de mi compañía, estaba intentando razonar conmigo para que llevara la fiesta en paz, en cuanto a la convivencia con la estúpida niña con la que compartía camarote, que aparte era Distinguida y un maldito dolor de cabeza... Para mí, pero a nadie parecía molestar aquello.
 
 
—Cadete Arclight, apenas han convivido seis meses, le sugiero que modere su vocabulario, esta hablando con un superior, no con su compañera de camarote.— Dice él algo molesto, por lo que me siento avergonzada y trato de respirar.—No puedo simplemente cambiarte de camarote porque así lo deseas, tu petición es denegada, tendrás que soportar a la distinguida, hasta que se gradúen o las cambien a compañías diferentes. Ya pasa a formación.— La incomodidad y la rabia hervían en mis venas, esto no era justo, Ella siempre encontraba la manera de como ganar ¡Y yo aun no entiendo como lo hace! Me sentía frustrada, pero solo me quedaba cumplir la orden, pasar a la formación.—A ver... Los cadetes de primer año de la compañía Sursun, acercarse y alinearse en columnas y filas de cuatro por cuatro. Vamos, formen un bloque... Los Distinguidos ayúdenme a formar dos bloques mejor... Pasar, en silencio... Hay demasiado ruido.— El comandante de mi pelotón estaba ordenando a mis compañeros y yo con ellos incluida, una mas del montón, es tan decepcionante. Ella también estaba allí... "Mirala... Fingiendo que no le importa ser la que tiene el control." ¿Qué si la detesto? ¡Claro! ¿No se nota? Ella... Ella es...
—Distinguida Choi Hae-won, pasa al frente... Formarás un binomio con la cadete Arclight.— "¿Qué? ¡Maldición, no hay alguien mas?" Mi ceño fruncido se notaba, esto para nada me gustaba. —Serán observadoras adelantadas. Van a ir a quince metros por delante de la formación, comprobando si hay patrullas enemigas e informaran a la unidad, que es el resto de nosotros que estaremos detrás. Trabajar en equito les dará el éxito y evitaran ser detectadas. ¿Comprendes? Toma el mando de tu binomio y comiencen avanzar.— El ejercicio en teoría era sencillo, exploración y patrullaje terrestre, avanzar sin ser detectados por la compañía contraria que ya se encontraba en el terreno, agrupada en pequeños campamentos escondidos por los alrededores de la academia.Las ordenes del comandante de compañía fueron claras, lo único que me molesta es pasar a orden de Ella ¿Qué no hay otra manera? Esto es Karma. Tengo que concentrarme, debo esforzarme, ser disciplinada, ella es Superior... "Por ahora..." Pero lo es... Me encontraba en la formación esperando que a Hae-won le apetezca llamarme para emprender la misión. Igualmente no tenia que hablarle ¿cierto? ¡Concentrada en la misión!
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#2
D.i.s.c.i.p.l.i.n.a.

A ti, que te dispones a leer estas líneas, déjame contarte un cuento, una historia tan vieja como los sueños de quien escribe. Cuando las almas se disponen a caminar entre los vivos, cuentan leyendas que terminan desdibujadas o diluídas en el vasto mar.

Choi Hae-won tuvo muchísimas luchas en su preadolescencia, y más aún cuando su propio apellido se vio manchado por la maldición de progenitores capaces de romper con todo lo bueno que representaba esa insignia que antaño llevó con tanto orgullo. En aquel entonces deseó con todo su corazón desaparecer o ser una entidad más, una de esas historias diluidas en el mar y desdibujadas por el tiempo.

Agachó la cabeza y tragó saliva más veces de las que pudo contar en ese pasado tumultuoso y lleno de palabras hirientes. No fue tan sencillo para alguien que trató de no destacar, sin embargo, pudo ver sus deseos cumplidos en su primer año dentro de la bendita flota que la acogió con responsabilidad, y le devolvió las fuerzas para pelear por el honor que perdió hace bastantes años.

Por primera vez en su vida, esas ansias de ser una entidad invisible la frustraron. Pudo haber obtenido un mayor rango, sí, pero por míseros diez puntos perdió la oportunidad de avanzar un poco más. Tuvo la suerte de mirar el rostro de su contrincante y ver la sorna en la sonrisa y el gesto. A diferencia de lo que pareció ser una rivalidad real, ella le felicitó con sinceridad, lo que hizo que ese muchacho reaccione con vergüenza y orgullo a partes iguales.

Cóctel extraño, pensó en ese entonces.
El quinto lugar, en ese momento, no estuvo tan mal.

Lo que sí la extrañó fue la reacción de una de sus compañeras al saber que trabajarían juntas. En aquel entonces, Dravenia fue una de esas personas que podían convertirse en la piedra incómoda del zapato ajustado de cualquiera, pero para Hae-won no fue tan duro. La obviedad en lo mucho que esa muchacha detestó a Hae-won en aquel entonces fue bastante refrescante para la albina. No tuvo que esperar mucho para darse cuenta de que la batalla entre las dos se libró sin que ella se diera cuenta.

Choi nunca la miró con odio. Nunca reaccionó a las palabras que, obviamente, escuchó cuando habló de sus pobres manías ante el superior. Choi simplemente la contempló en su realidad, sin expresión, como quien analiza a un ser común y corriente. Y muy, muy dentro de sí misma, agradeció que la detestara y fuese vocal en eso. Por lo menos, la sinceridad de aquel gesto le permitió resguardar sus expectativas y la preparó para afrontar cualquier cosa con respecto a ella.

En ese pasado que miró a la distancia, recordó que ese ejercicio exigió un trabajo directo de dos personas que no se llevaron bien en ese instante. Cuando Dravenia no miró, ella acomodó su cabello detrás de la oreja con pena. Esa siempre fue su manera de protegerse, un tic que desarrolló como medida defensiva ante los recuerdos que sus padres evocaron desde que el incidente ocurrió. Nunca pudo controlarlo, y en aquellos momentos, se resignó y simplemente lo dejó ser.

Se acercó a ella con el peso verdadero de la supuesta autoridad que ganó en ese entonces, y se cruzó de brazos antes de siquiera proferir palabra. Ladeó la cabeza y solo la miró con la transparencia digna de quien solo pudo reflejar sinceridad verdadera en sus acciones y palabras.

—Hmmmm… Es una pena que me deteste tanto, señorita D’arclight —Suspiró y encaminó sus pasos hacia adelante, justo antes de que los ejercicios dieran inicio—. Porque, si debo ser sincera, usted es de los compañeros que mejor me cae en esta bendita unidad, ¿sabe?

Porque su cruel honestidad le infundió un sentido respeto, uno que pocas veces llegó a desarrollar hacia otros compañeros e incluso superiores.

Siempre fue consciente de una verdad escrita en acero: nunca tendría la capacidad de agradar a todo el mundo. Choi se dio cuenta de lo sensible que fue y de lo cruel que la trató la vida. Si de disgustos se trataba, ella siempre fue la mejor, la más hábil en ocultarlo. No dijo más; guardó la sensibilidad y tragó la amargura de la respuesta a la mala impresión.

—Comencemos.

Fue tajante en su manera de hablar. No buscó conciliar y no le interesó causar una mejor impresión en esa mujer. Si tanta honestidad fue capaz de mostrar en ese momento, Hae-won respondería con la misma fórmula.
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#3
Base Marine de Roshwan
South Blue
Academia Militar
Día 25, Invierno. Año 13.


C.A.R.Á.C.T.E.R 

— ¿Eres imbécil o solo lo finges... Yo no pien...So...—  "Llevarme bien contigo." Completé mis palabras en un pensamiento e inmediatamente, me mordí el labio inferior luego de decir eso. "¡Maldita sea, ¿Cómo voy a mantener la compostura así?!" Pensé mientras me reprendía mentalmente. ¿Cómo puede alguien decir que le agrado cuándo le expreso mi odio a la cara? No lo entendía y la verdad eso solo me dejó un  sentimiento de incertidumbre en el pecho. Tragué grueso pensando que luego de eso me amenazaría o me daría tareas extras para realizar luego de la actividad.  Pero afortunadamente, solo me trató con la indiferencia, eso me hizo sentir más cómoda, era el trato al que estaba acostumbrada del resto del mundo, pero me llevó a dudar un poco. Igualmente no pregunté nada. Mejor ser ignorante y no darle vueltas al asunto de porque según le agrado.

Avance a su lado en silencio. Ya que ella es la que lleva el mando, yo cada tanto estaba al pendiente de la retaguardia. Miraba cada diez minutos hacia atrás y a los lados. Todo parecía tranquilo y eso era alarmante. Si la compañía enemiga estaba al acecho, tratarían de hacer el menor ruido posible para delatarse. —Ajá... ¿Acaso pensaste como diablos detectaremos algún campamento si vamos caminando por sendero...? Dije al tiempo que caminaba a su lado, luego internamente recordé un punto importante... —Es decir... Mi Distinguida... ¿Tiene algún plan para salir del sendero y mantenernos a cubierto sin detectar nuestra posición pero al mismo tiempo detectar al enemigo?— Sí, sí... "Soy su subordina... El respeto ante todo. Estúpida niña... ¡Que tedioso es tener que tener consideraciones con ella!" Empuñé mi mano sobre la empuñadura de mi espada. "Control... Se objetiva, no puedes decirle que es una idiota por ir caminando por el medio del camino sin plan. Es una falta de respeto, Cadete!"

—Yo sugeriría que...— Pero mis palabras fueron silenciadas por una lanza que pasó junto a nosotras con una velocidad tremenda y terminó impactando contra la nieve dos metros por detrás de mí. —¡Corre!— Solo fue un maldito impulso, lo juro. Tomé del brazo a la pequeña Distinguida de primer año, pues comparada con mis 1,75 mts, ella es una liliputiense. —Yo... Solté su mano a penas estuvimos cubiertas entre los pinos que estaban a nuestro lado derecho y la solté inmediatamente. —Si quieren atraparnos tendran que salir de su escondite...— Le informo mi apreciación de la situación. —¿Le informará a la unidad que ya nos encontramos el primer campamento? ¿O tiene otro plan? Si había algo que me caracterizaba era que aunque pudiera hacer algo, tenía que contar con la autorización de quien estaba al mando, y a pesar de que ella no me agradaba para nada, no iba a fallar en el ejercicio o hacer fracasar la misión por indisciplina. Deseaba graduarme y si el precio de ello era trabajar con alguien que detestaba, lo haría. Así que me quedé esperando instrucciones. No estaba segura cuantos podrían estar al frente, pero ya sabían que éramos dos aquí, por ahora...
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#4
Vamos a ver…

—Hmmm…

Por supuesto, caminar por sendero formó parte de su plan en aquel momento. Choi siempre tuvo la extraña sensación de que subestimar al enemigo siempre fue la norma en situaciones así. Ella nunca quiso mostrarse como alguien capacitada ante nadie más allá de los ejercicios o los méritos, porque siempre pensó que fingir debilidad para convertirlo en fortaleza marcaba el génesis de la estrategia en sabiduría. Dos caminaron por el sendero. Dos estuvieron solas en medio de un campamento enemigo. Dos tuvieron que mostrarse para que pudiesen ver de dónde vino el primer golpe.

—Teniendo en cuenta la amplitud del terreno, la disposición del mismo y el arma que lanzaron contra nosotras, estos sujetos deben estar, mínimo, preparados para un combate cuerpo a cuerpo. Si son personas capaces de maniobrar una lanza de ese estilo, deben ser rápidos, pero no precisamente fuertes —El análisis es algo extremadamente general. Puede recordar al detalle el entorno e incluso el lugar de donde vino semejante proyectil—. No sé si notaste que el movimiento de la lanza fue rápido, pero no siguió una trayectoria recta y fue a parar directamente al suelo nevado, a pesar de que pareció silencioso a simple oído.

El tono de voz que utilizó fue bastante tranquilo. Monocorde. No fue lo suficientemente alto como para delatar su posición. Hae-won observó nuevamente sus alrededores desde otra perspectiva, y suspiró con pesadez. Estuvo cerca, en cierto sentido.

—El ataque vino por la izquierda. Según el impulso, pudo haber sido fuerza bruta, por lo que el perpetrador no estuvo lejos a la hora de atacar —Afiló su oído, buscando sentir pisadas en el ambiente—... Aquí, ahora mismo, hay al menos cuatro enemigos. Apostados de manera estratégica, pero desordenada. No podemos hacer esto nosotras solas, pero sí podemos encargarnos de…

¿Avisar? Sería lo ideal. Escuchó un par de pasos; pudo sentir la aguja del acecho cerca de donde estaban. Era el momento perfecto.

—... Son idiotas —Fue lo único que dijo al hacerle una seña con la simple mano a su compañera, señalando en dirección al sur de su ubicación—. Si es lo que creo que es, entonces tenemos confirmada la ubicación exacta del primer campamento.

O fue un simple enemigo que no se dio cuenta de lo que estaba pasando momentos atrás, o fue un hombre que no supo mantener el anonimato a pesar de que eso era primordial en cada inicio de misión. Tendrían que dejar a alguien inconsciente, revisar el mapa y delimitar el área para que sus compañeros tuvieran la posibilidad de actuar.
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#5
Base Marine de Roshwan
South Blue
Academia Militar
Día 25, Invierno. Año 13.

Escucharla con atención provocó que considere las cosas con mas detenimiento. SI tenia razón en cuanto a su razonamiento enfrentarlos cuerpo a cuerpo para neutralizarlos, dejaría desprovisto a ese campamento de observadores, por lo que nuestro batallón que estaría detrás nuestro esperando nuestra señal, atacaría de manera sorpresa al campamento enemigo. Aunque no quisiera estar de acuerdo con ella en voz alta tenía un buen punto. —Ajá… Entonces neutralizare a este enemigo de la lanza y eso te dará tiempo de planificar el siguiente movimiento. —
Jamás fui demasiado afecta a solo quedarme en la parte de la planeación. Quizás porque siempre me he sentido impotente cuando lo único que puedo hacer es ver y esperar. —Yo…— Dije en voz baja. Era difícil si quiera pedir su consentimiento para tomar parte en esto, no porque no pudiera. Era mas bien cuestión de orgullo. Ella era la líder, no podía solo insubordinarme y hacer lo que deseaba a pesar de que es mi compañera. —Necesito que me dejes ir hacer esto. — Susurré. Eso casi fue una orden, pero es que no encontraba otra manera de pedirle esto estando a solas, una cosa era mantener las apariencias mientras estaban nuestros superiores, otra muy distinta al estar nosotras. —Soy buena dejando personas inconscientes… Después de todo es una práctica, no podríamos matarnos aunque asi lo deseemos. — Eso realmente fue una escusa para poder cumplir con lo que pedía.
Mire hacia el sendero. Y el chico que lanzo la lanza había salido a recuperar la misma. —Posiblemente esté acompañado, pero solo saldrán si este ya no regresa…— Comenté esperando que ella quizás pudiera meditar loque haríamos. Fracasar no era una opción para mí. —Distinguida Hae-won, debe tomar una decisión ahora mismo. Estamos perdiendo el tiempo. — La paciencia era una virtud, pero era algo que yo no tenía. —¿Qué haremos ahora?­— Presioné, me impacientaba que solo se quede a pensar sin más, mientras aquel chico buscaba con la mirada a ver dónde podríamos estar escondidas entre arboles y nieve, acercándose a nuestra posición, por lo que lentamente fui desenvainando la espada.
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#6
Qué ruidosa...

Si Hae-won tuviera la posibilidad de contabilizar con los dedos de una mano la cantidad de veces que esta chica parece querer tocarle las narices, lo haría. Es una persona seria. Se nota que tiene una formación más amplia que la de ella e incluso su habilidad para actuar parece ser válida. Suspira, porque sabe bien que no hay tiempo para que haga demasiado. Tampoco tienen mucho margen para salir y enviar una señal para entrar, porque antes de eso deben permitir que el resto de personas se dejen ver. Lanzarían una bala al aire, o al menos, darían la señal más apta para lograr lo que desean:

—Hmmm... Hazlo —El tono de voz de Hae-won se vuelve más serio por la premura de la situación—. Tenemos que hacer que el resto salga de su escondite para tener el asegurado de que, al menos, podremos sacar a la mayoría.

Su tono de voz se vuelve tranquilo, variable y suave. Lo único que se permite es sacar el arma que lleva enfundada en su cinturón, una prestada por el propio cuerpo de Marines. No hace más que eso. Solo mantiene su posición porque es lo único que se permite. Al ser una dama que ataca a distancia, lo único que hace es apuntar a las piernas del sujeto que se acerca por detrás. Si va a recuperar su arma y lo retienen, entonces podrán moverse.

—Vamos. 

¡Si hay que hacerlo, hay que hacerlo ya! Hae-won apunta con seriedad hacia el lugar en donde se encuentra el que viene por detrás, para darle un disparo con la bala sintética. No usaría balas reales para un entrenamiento simulado, pero tampoco se quedaría en la nada y porque sí. Mantiene la fuerza en el agarre de la pistola; usaría las acciones de Dravenia para moverse de igual modo.

Solo basta un empujón, y un disparo silenciado sería suficiente para empezar con la operación de verdad.
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Salto de foro:


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