Cuerpo a cuerpo Vs Distancia, ¿Quién es el mejor? [PR.RL. - T2]
#1
15:30
Isla del Karate
Campos de entrenamiento
Escenario improvisado

[Imagen: aMmz2AA.png]
-¡Y así acaba otra víctima de Liu Xi Ping, la ENORME promesa de las artes marciales de todo el South Blue!-

Parecía que estaba aconteciendo un evento sin precedentes, uno donde, de manera totalmente improvisada, multitudes de civiles (aunque no tan civilizados) comenzaban a vitorear con gritos desmesurados sobre un cuadrilátero perfectamente creado, diez metros por diez metros, completamente vacío. Ese "completamente vacío" era absolutamente momentáneo; Podíamos observar los restos de escombros, pequeños salpicones de sangre, algunos manchones de agua dispersos por el escenario por la lluvia del día anterior pero por sobre todas las cosas fracturas y marcas en un suelo que parecía clamar tanta piedad como aquel arquero que estuvo comiendo tierra a cada segundo que parecía confrontar a la verdadera estrella del evento.

Un relator, típico de estos eventos, parecía ser quien comandaba un espectáculo entre cruel y casi científico, como si estuviese buscándose realizar una de las confrontaciones más grandes en la historia del mundo bélico en general: Cuerpo a cuerpo versus ataques a distancia, ¿Quién ganaría? -Este es, ya, el quinto enfrentamiento con-se-cu-ti-vo que nuestro héroe acaba de ganar! ¡Démosle una enorme ovación!- ¡YEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEH!, el aliento ahogado y acompasado de la muchedumbre generaba una bulla impresionante, una que hacía que, curiosos y personas que tenían la obligatoriedad de paso por una avenida ligeramente transitada de Isla del Karate, ciertamente, se detuviesen simple y llanamente a curiosear.

A un solo metro del escenario, esquinado, secándose el sudor y tierra con una toalla que ya se encontraba teñida de múltiples tonalidades de marrón y gris, se encontraba un sujeto de cabello largo y atado con una coleta roja, cabello desordenado y azul oscuro, mirada fuerte y feroz y unas cejas que acaparaban buena parte de su frente, sentado con las piernas cruzadas. Desnudo desde la cintura para arriba y cubierto solamente por un pantalón blanco raído, muñequeras que parecían pesar lo suyo y dos tobilleras que, evidentemente, debían pesar lo suyo, acaparaba la atención de un público que clamaba "¡Más! ¡Más! ¡Más!" y este, en el momento que se puso de pie, nuevamente el grito de ¡YEEEEEEEEEEH! del público enamorado de él, apareció. Se veía rudo, serio, desafiante y excesivamente confiado, y así lo demostraba en una sonrisa ladina.

Se aproximó al relator que buscaba seguir clamando al público para que prosigan con sus apuestas (¿Apuestas? Sí, ahí estaba el negocio) sobre "quién sería capaz" de poder derrotar a Liu, entusiasmándolos con esos lentes cuadrados y bigote perfectamente cortado que allí tenía -¡Ahora se acer-quiero decirle al oponente número seis, que se prepare.- ¡UUUUUUH!, el arrebato hacia el Den-Den Mushi micrófono apareció ágilmente, quitándole de las manos el mismo y provocando un alarido de sorpresa y provocación de parte de toda la multitud expectante -Con los demás fui cuidadoso de no generar ninguna herida permanente, pero me tienen harto estos arqueritos de tres al cuarto, ¡LA VERDADERA FUERZA SOLO RADICA EN LOS MÚSCULOS, LOS GOLPES, LA PASIÓN! ¿¡QUÉ ES ESA MARICONADA DE ANDAR ATACANDO DESDE LEJOS, PRESERVANDO SU INTEGRIDAD FÍSICA!? ¿¡DÓNDE ESTÁ SU HONOR!?- ¡UUUUUUUUUUUUUUUUUH! nuevamente, el público acentuaba la provocación de un luchador marcial desaforado que, a cada palabra que emitía, escupía una visceralidad en la que demostraba la enorme animadversión que tenía sobre las personas que optaban preservar su persona a distancia y no estar en un constante y próximo lecho de muerte.

-Eh-jem, si me permite.- comentó el locutor, acomodando su garganta mientras estiraba la palma, a la espera de recibir el Den-Den Mushi micrófono otra vez -Trae al siguiente.- y, mirando directamente hacia el escenario, se cruzó de brazos. Impertérrito, molesto, con su ceño fruncido y una clarísima demostración de conflicto -¡Damas y caballeros! ¡Traeremos al sexto conteniente! ¡Desde la Grand Line nos ha llegado una carta de recomendación que dice lo siguiente!:- y, con su mano derecha, levantó un papel amarronado y escrito por alguien evidentemente zurdo por su letra tan chueca y fea, aunque legible -"Elara Vangrim será la mejor arquera de este planeta. ¡Todos son y serán unos mierdas hasta que alguien sea capaz de derrotarla! ¡El que no sea capaz de derrotar a Elara es gay!- bueno...parece que la utilización de la homosexualidad como herramienta para provocar (Cosa infantil y hasta ligeramente homofóbica) sabemos de quién podría ser originaria. Sí, ese chico de pelo rojo, tonto, altanero, prepotente pero que confiaba ciegamente en su ex-compañera de banda -¡Fuertes declaraciones para alguien que no viene a dar la cara y manda a alguien a pelear por él! Buscando por lo toda la Isla, hemos sido capaces de poder toparnos con ella y arrastrarla a este acontecimiento...así que...- el público, emocionándose progresivamente, empezaba a cuchichear en gesto impulsivo de explosividad -...DAAAAAAAAMAS Y CABALLEROS! ¡PREPÁRENSE PARA LA MAYOR CARNICERÍA DE LA TARDE!- ¡CHAK-CHAK!, el musculoso artista marcial chocó dos veces sus nudillos del puño derecho sobre la palma izquierda, haciéndolos chasquear y aproximándose al cuadrilátero, metiéndose dentro de este.

[Imagen: kcPZFTv.png]
-Espero que estés preparada para perder un brazo o dos, mocosa.-

Detalles importantes:


Liu Xi Ping:


Recuento de posts:
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[Imagen: Fusaneitor.gif]
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#2
Elara sentía que el mundo se detenía, se detenía totalmente y de forma muy brusca cuando escuchó su nombre retumbar por el altavoz. Se quedó pálida, muy pálida y muy blanca, como si le hubieran quitado la sangre del cuerpo de un tirón. Sus alas dieron un espasmo muy fuerte y ruidoso mientras caminaba hacia el cuadrilátero con las piernas temblando. Por su apariencia tan dulce y delicada, la gente se quedaba un poco callada al verla pasar, porque se veía muy linda, muy suave y para nada parecía alguien capaz de lastimar a nadie, como si fuera un ángel de verdad bajado del cielo que no rompería un plato.

Pero cuando subió al ring y vio a Liu Xi Ping frente a ella, su cerebro se apagó por un momento. El tipo estaba sin camisa, y Elara no pudo evitar que sus ojos verdes se clavaran en sus pectorales de forma inevitable. ¡Podía ver cada detalle de sus músculos, cada fibra y cada gota de sudor con una claridad que la asustaba muchísimo! Se quedó ahí parada, muy distraída y muy hipnotizada mirando su torso, olvidándose por un momento de que ese hombre quería romperle un brazo o dos.

— ¡A-ah! ¡Nee~ ! ¡Ese tonto de Owen! ¡Lo voy a matar, juro que lo voy a matar! — exclamó ella sin poder guardarse nada de lo que sentía, gritándole al locutor con total sinceridad. — ¡Y-yo no soy la mejor de nada! ¡Owen es un mentiroso y un prepotente, nee~ ! ¡Él escribió esa carta tan fea porque es un idiota y un maleducado, no le hagan caso! — decía ella mientras se posicionaba en el metro cinco del lado izquierdo del escenario.

Estaba muy avergonzada, se sentía muy avergonzada y muy roja. Se llevó la mano inconscientemente a su costado izquierdo del abdomen, donde una vieja marca le recordaba que era vulnerable, sintiendo una punzada de nerviosismo que le recorría el cuerpo. Miró a Liu de arriba abajo, y aunque le daba mucho miedo, no pudo evitar decir la verdad de lo que pasaba por su cabeza frente a toda la muchedumbre.

— Usted... usted es muy grosero, pero tiene unos músculos muy... muy bien cuidados, nee~ — balbuceó, poniéndose más colorada todavía al admitir lo que pensaba en voz alta. — No quiero que me rompa nada, porque mi integridad física es muy importante para mí, nee~ . Pero si Owen dice que puedo ganar, es que... ¡es que algo de talento debo tener guardado aunque no lo parezca! —

Sacó su Arpa-Arco de su espalda, y sus dedos acariciaron las cuerdas con un temblor muy evidente que intentaba disimular para no verse tan asustada. Ya estaba calculando con su mirada dónde disparar si ese gigante se movía un solo centímetro hacia ella. Se sentía muy pequeña, se sentía diminuta frente a él, pero no iba a dejar que su cara bonita fuera lo único que vieran de ella esa tarde en la isla.


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#3


La chica pelirrojita, temblorosa, parecía sentirse absolutamente forzada a aquella afronta; La incomodidad era apreciable, incluso, el propio público comenzaba a hablar entre ellos de manera susurrante:

-¿Acaso el tipo este piensa pegarle a la chica?-


-¿No es abusón?-


-¡Pero si es muy hermosa! ¿Y si le arruina la cara?-


-¡QUIERO QUE MIS HIJOS LLEVEN SU APELLIDO!-

-¡BUUUUUUUUUUUUUUUUU!-

 Usted... usted es muy grosero, pero tiene unos músculos muy... muy bien cuidados, nee~ —

[Imagen: uXatv5s.png]
-¿Lo mejor que le queda al South Blue es una mujer? ¿Y ÉSTA mujer?-

-¡PUEDEN COMENZAR!- exclamó el relator, ¡TING-TING!, dando comienzo al tintineo intenso de una campanada que podía esconderse con los abucheos de un público excepto para quienes tengan su oído lo suficientemente agudo, comenzando a hacer efecto, mucho. Un pequeño paso hacia atrás fue dado por Liu que, incluso para cualquiera que lo conociese medianamente bien, sabría que es un sujeto que quería evidenciar el cómo el sexo femenino era fuertemente inferior al masculino. En su cabeza había un solo dicho: Los hombres existimos para cazar y las mujeres para cuidar a las crías, ¿Qué hacía esta chavalita enfrentándole y no buscando novio? Su expresión de confusión le estaba generando sentimientos encontrados y más cuando empezaron a volar latas y artefactos diversos hacia un escenario que ya no parecía estar a favor del artista marcial -¡GRR! ¿¡QUÉ COJONES HACEN!?- molesto, frunció su ceño con desafío, volteándose y distrayéndose automáticamente mientras su puño derecho (El bueno) se mantenía cerrado, firme y apretado, buscando incomodar con su ceño fruncido y altanería a esa tribuna que ya no clamaba por él, sino, por ella -¡BUENO, BUENO! ¡Parece que el público ya no clama por Liu! ¿¡Cómo es posible!?- Su Den-Den Mushi micrófono, exaltado igual que su palabrería, mantenía al relator del combate generando un nuevo entusiasmo: Elara Vangrim, la futura mejor arquera del mundo, tenía su primera afronta.

Liu, frunciendo su ceño, dio un enorme salto de diez metros para poder reducir la distancia que existía entre la pelirroja y él, lanzándose como un misil con una patada recta derecha y descendente, sin quitarle los ojos de encima a la muchacha de íris extraños y estrellados. Obtuvo algunos metros de altura por el salto pero, en medio de la acción, no dudó en destacar su tan marcada masculinidad (frágil) -¡TOMA ESTO, MOCOSA!- el público, comenzando a estremecerse, se quedó callado y cuchicheando de la impresión, viendo cómo la patada impactaba directamente sobre el pecho de la chica con toda su intensidad, con los músculos de la pierna más tensados que de costumbre. Las personas, molestas, no dudaron en volver a gritar por Elara: ¡BUUUUUUUU!, demostrando un clarísimo abucheo hacia el karateka en el instante que el golpe impactó sobre ella. Luego del golpe, utilizó la pierna izquierda para estabilizarse, ¡CHAK!, haciendo sonar un charco de agua de aquellos desperdigados por el escenario y no reducir la distancia entre ambos y ni siquiera un milímetro, pegado a la muchacha: El artista marcial demostraría, de una buena vez por todas, que el combate cuerpo a cuerpo SIEMPRE prevalecerá sobre los ataques a distancia.

Abrí la cajita jee
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#4
Elara sintió que el mundo se apagaba por un segundo cuando la bota de Liu impactó en su pecho. Fue un golpe seco, un golpe muy fuerte que le robó todo el aire y la dejó con la vista nublada. Sintió el dolor agudo de su herida permanente en el costado palpitando con mucha fuerza, recordándole lo pequeña que era frente a ese gigante. Estaba pálida, muy pálida, y sentía que sus piernas se doblaban por el peso del impacto, pero no se cayó porque el propio cuerpo de Liu, que se había quedado pegado a ella, servía de tope.

Liu había cometido un error de principiante por culpa de su ego: se quedó a distancia cero para presumir. Sus sentidos aumentados captaron cómo él todavía tenía su bota izquierda apoyada en ese charco de agua resbaladizo para estabilizarse tras el salto. Elara, aunque estaba aturdida por el segundo umbral del dolor, aprovechó que el torso del karateka estaba totalmente descubierto y justo frente a sus ojos.

— ¡A-gh! ¡Nee~ ! Eso... eso ha sido muy, muy rudo... — balbuceó ella, con las manos temblando de forma muy nerviosa mientras sujetaba su Arpa-Arco. — Owen dice que eres un idiota... y como yo soy muy honesta, tengo que decirte que... ¡que tienes razón! Eres un idiota muy fuerte, ¡nee~ ! — exclamó, aunque el dolor la hacía hablar con una voz muy cortada.

Aprovechando que Liu estaba en su fase de recuperación tras la patada y que no podía moverse lateralmente al estar "atrapado" entre ella y su propio equilibrio sobre el agua, Elara ejecutó su contraataque. No intentó alejarse; en lugar de eso, hundió el extremo de su Arpa-Arco ligeramente en el abdomen de Liu para fijar la distancia y, usando su Ojo Avizor, tensó la cuerda al máximo.

— ¡Toma esto, nee~ ! — gritó con todas sus fuerzas.

Con un movimiento seco de sus dedos, soltó una flecha normal dirigida directamente a la boca del estómago (plexo solar) de Liu Xi Ping. A esa distancia de cero metros, la flecha no tenía trayectoria que recorrer, impactando de forma inmediata en el centro de su torso. Elara buscaba que la punta se clavara profundamente en el diafragma del luchador para devolverle la sensación de asfixia, aprovechando que él no tenía espacio físico para realizar una maniobra de evasión sin resbalar en el charco donde estaba apoyado. Estaba muy asustada, se sentía muy asustada, pero no iba a dejar que su agresor saliera ileso de ese choque de cuerpos.

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#5
La muchachita se vio completamente apabullada por el impacto del grandulón que, abuchadísimo, "¡BUUUUUUUUUUU!, ¿QUÉ HACES PEGÁNDOLE?" se veía intensamente molesto y distraído, viendo cómo podía marcarse una vena en su frente debido a la incomodidad de estar siendo, ahora, foco de las críticas de todos los allí presentes.

En cuanto la pelirrojita se resintió por el impacto y el sonido del charco aún mantenía su pie húmedo, hablaba sobre un tal "Owen" con una voz extremadamente cortada -¡CÁLLATE!- y, sin siquiera permitirle proseguir con sus palabras mientras su autoproclamaba como "honesta", pegados el uno con el otro, aprovechó para abalanzarse hacia ella en la nula distancia que les separaban, capturándole la muñeca que estaba sobre el hilo de un arco que sostenía la flecha, posiblemente, para ejecutar un inminente flechazo.

¡TAK!, el sonido de la muñeca izquierda de la pelirroja pudo escucharse, capturándosela con firmeza, deteniendo la tensión que ofrecía en su brazo derecho y que buscaba maniobrar para poder atacar, siendo sostenido el arco con la zurda y con una clarísima tentativa de ataque -Esto es lo que pasa por atacar a distancia, cobardica, ¿O ACASO CREES QUE UNA MUJER PODRÍA OSAR TOCARME? ¡JAAAAAAAAAJAJAJA!- exclamó con una fuerza sin igual. El abucheo, ahora, había escalado de manera insospechada.

¡BUUUUUUUUUUUUUUUUUUU!

¡CABRÓOOOOOOOOOOON! ¡SUÉLTALAAAAAAAAAAAAA!

¡DÉJALA PELEAR, JODEEEEEEEEEEER!

-¿¡DE QUÉ PUTO LADO ESTÁN!?-

El ambiente se estaba calentando tantísimo que el público solo clamaba no solo por piedad, sino, algunos más atrevidos, casi que querían saltar a la arena porque semejante orangután se atreviese a ponerle un dedo encima a la chica más despampanante que esa arena habría pisado. ¿Y si le arruina la cara que tiene y nunca puede tener hijos? Imaginen las posibilidades, eso era lo que pensaba la mayoría de los espectadores.

-¡P-PARECE QUE LIU NO ESTÁ TENIENDO NINGUNA PIEDAD!- exclamó un comentarista que, envuelto en la locura, quería fingir una absoluta demencia ante el caos atroz que estaba a punto de aparecer delante de ellos.

Porque claro, la impotencia de la situación estaba escalando a unos niveles ya totalmente insospechados, volteando hacia una tributa que no cesaba de hacerle sentir que no era bienvenido, con un rostro fruncido y evidentemente molesto.

Abrí la cajita jee
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#6
Elara sentía que el mundo se estaba deteniendo... era una sensación muy brusca, pero no por el dolor de sus huesos, sino por la sorpresa de ver a alguien tan descuidado. Se quedó mirando fijamente la mano de Liu, que estaba apretando su muñeca izquierda con mucha fuerza, o eso creía él. Sus sentidos aumentados captaron cómo el pie de él seguía hundido en ese charco de agua, creando una conexión muy perfecta con el suelo. ¡Era un hombre muy maleducado y muy machista, nee~!

Escuchó sus burlas sobre cómo las mujeres no "osaban tocarlo" y Elara sintió que su honestidad ya no podía callarse más. Estaba muy indignada. Mientras él le sujetaba la zurda, ella mantenía con firmeza su Arpa-Arco en la mano derecha, usándola casi como una barrera entre ambos.

— ¡Nee~! Owen dice que eres un idiota... ¡y yo creo que tiene muchísima razón! ¿Cómo vas a atrapar a un rayo con la mano? ¡Eso no tiene ningún sentido! — exclamó ella con una vocecita que recuperaba su brillo, soltando una risita nerviosa que sonó muy eléctrica. — Dices que no quieres que te toque... ¡pues mala suerte, porque ahora ya es muy tarde, nee~! — añadió mientras su cuerpo empezaba a chisporrotear.

De repente, la muñeca izquierda de Elara se transformó en pura electricidad azulada, haciendo que el agarre de Liu fuera totalmente inútil porque ella era intangible. No necesitaba tirar de su brazo; solo necesitaba dejar que su energía fluyera. Con un movimiento veloz, su mano izquierda (ahora libre y envuelta en chispas) buscó una de las flechas de su carcaj tras su espalda, colocándola en la cuerda del arco que sostenía con la derecha.

Aprovechando que estaban pegados a distancia cero y que él estaba sobre el agua, Elara hundió el extremo de su Arpa-Arco directamente en la boca del estómago de Liu para fijar el blanco.

— ¡Soy una mujer rayo! ¡Toma esto por ser tan bruto, nee~! — gritó con todas sus fuerzas, soltando el flechazo justo en su plexo solar.

La flecha salió disparada a quemarropa, cargada con una descarga que viajó por el arco, por el cuerpo de Liu y bajó hasta el charco de agua. Elara se quedó ahí, brillando como un sol eléctrico, viendo cómo ese gigante se quedaba tieso por su propia imprudencia. Estaba muy nerviosa, se sentía muy nerviosa, pero ahora sabía que ese "orangután" no podía ni sujetarla, nee~.

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Cambios en estadísticas
Vitalidad: 618 - 100 = 518
Energia: 872 - 25 = 847
Espiritu: 111 + 0 = 111


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