11-09-2024, 02:55 AM
Día 2 de Otoño, Año 13
16:33 del medio día, en algún lugar del Bosque Utsukushi
Me encontraba en un paraje hermoso, una pequeña llanura llena de flores de un color tan blanco que parecía que la nieve se posara sobre el verde del césped, me encontraba ataviado con un hacha y desnudo de cintura para arriba, con una pequeña toalla de color negro apoyada en mi cuna, la cual caía sobre mis hombros. En mis manos portaba un hacha y me hallaba cortando leña con un ciclo de movimientos continuos, alzaba el hacha y la descargaba con un golpe seco que partía en dos la madera, colocaba otro y repetía una y otra vez, una casa fabricada con piedra y cemento de unos 50 metros de largo y unos 4 de alto, con un techo de paja se alzaba a mi derecha, la voz de Maeve llamó desde dentro de la misma y se asomó por la ventana, dejándome contemplar ese bello rostro que parecía tallado por los mismos dioses.
"Zorak mi amor, la cena esta lista"
Descargue por última vez el hacha y la deje clavada en la base de madera donde apoyaba los troncos, me sequé el sudor con la toalla que portaba alrededor del cuello y me encamine hacia la entrada de la casa, abrí la puerta y todos salvo Maeve estaban sentados en la mesa, de izquierda a derecha estaban Powder, Vander, Riddle y Papá, me senté al lado de este último mientras me sonreía, Maeve colocó los platos sobre la mesa y se sentó a mi lado, besándome la mejilla y comencemos a comer.
"Así que Revolucionario eh?"
Dijo Riddle mientras me miraba con cierto deje de orgullo en su mirada, a lo que asentí y tras pinchar un trozo de carne conteste, antes de meterme el mismo en la boca.
"Trae luz a las parcelas de los demás, ¿no era así?"
Asintió y siguió comiendo, Powder y Maeve hablaban entre ellas, se llevaban estupendamente bien y yo solo podía sentir felicidad, estaba con los que más quería y echaba de menos, todos juntos, mi familia.
"Debes despertar Zorak."
Mi cabeza se giró hacia papá con una cara llena de confusión.
"De que hablas, papá?"
La cara de papá se distorsionó por un segundo, apenas en una décima de segundo volvió a ser él, pero estaba seguro de lo que había visto.
"Tienes trabajo que hacer Zorak, me ha gustado verte, pero tienes que despertar"
Ahora era Maeve la que hablaba, su rostro reflejaba tristeza y el verla así por alguna razón hizo que comenzaran a caer lágrimas de mi rostro. ¿qué estaba pasando?. Todo se comenzó a esfumar como si se tratase de humo soplado por aire, todos se esparcieron como si fuera niebla y mis ojos se abrieron, tenía la frente sudada y un terrible dolor en el hombro derecho, el cual me notaba vendado, aunque teniendo el conocimiento que tenía ahora sobre medicina estaba claro que era un vendaje improvisado, intente incorporarme, pero al hacerlo un dolor muy contundente retumbo en toda mi caja torácica.
"ARGHHHH"
Me desplomé de espaldas, jadeando por el dolor que me había producido el simple intento de incorporarme, entonces recordé el bramido de aquel mono gigantesco y como pude acabar con el justo antes de perder la consciencia, mire a mi alrededor y estaba en mi pequeña tienda de campaña, suspire aliviado al atar cabos y entender que mis compañeros habían llegado a tiempo para ayudarme, antes de que me encontrase cualquier carroñero o depredador, pude escuchar movimiento fuera de la tienda, seguramente el grito que se me había escapado había llamado la atención de alguno de mis compañeros, no podía moverme bien así que simplemente me quede esperando tumbado a que alguno de ellos apareciera por la entrada de la tienda de campaña, mi barriga rugía de hambre y me notaba la boca pastosa, así que esperaba que no tardasen mucho en aparecer.
16:33 del medio día, en algún lugar del Bosque Utsukushi
Me encontraba en un paraje hermoso, una pequeña llanura llena de flores de un color tan blanco que parecía que la nieve se posara sobre el verde del césped, me encontraba ataviado con un hacha y desnudo de cintura para arriba, con una pequeña toalla de color negro apoyada en mi cuna, la cual caía sobre mis hombros. En mis manos portaba un hacha y me hallaba cortando leña con un ciclo de movimientos continuos, alzaba el hacha y la descargaba con un golpe seco que partía en dos la madera, colocaba otro y repetía una y otra vez, una casa fabricada con piedra y cemento de unos 50 metros de largo y unos 4 de alto, con un techo de paja se alzaba a mi derecha, la voz de Maeve llamó desde dentro de la misma y se asomó por la ventana, dejándome contemplar ese bello rostro que parecía tallado por los mismos dioses.
"Zorak mi amor, la cena esta lista"
Descargue por última vez el hacha y la deje clavada en la base de madera donde apoyaba los troncos, me sequé el sudor con la toalla que portaba alrededor del cuello y me encamine hacia la entrada de la casa, abrí la puerta y todos salvo Maeve estaban sentados en la mesa, de izquierda a derecha estaban Powder, Vander, Riddle y Papá, me senté al lado de este último mientras me sonreía, Maeve colocó los platos sobre la mesa y se sentó a mi lado, besándome la mejilla y comencemos a comer.
"Así que Revolucionario eh?"
Dijo Riddle mientras me miraba con cierto deje de orgullo en su mirada, a lo que asentí y tras pinchar un trozo de carne conteste, antes de meterme el mismo en la boca.
"Trae luz a las parcelas de los demás, ¿no era así?"
Asintió y siguió comiendo, Powder y Maeve hablaban entre ellas, se llevaban estupendamente bien y yo solo podía sentir felicidad, estaba con los que más quería y echaba de menos, todos juntos, mi familia.
"Debes despertar Zorak."
Mi cabeza se giró hacia papá con una cara llena de confusión.
"De que hablas, papá?"
La cara de papá se distorsionó por un segundo, apenas en una décima de segundo volvió a ser él, pero estaba seguro de lo que había visto.
"Tienes trabajo que hacer Zorak, me ha gustado verte, pero tienes que despertar"
Ahora era Maeve la que hablaba, su rostro reflejaba tristeza y el verla así por alguna razón hizo que comenzaran a caer lágrimas de mi rostro. ¿qué estaba pasando?. Todo se comenzó a esfumar como si se tratase de humo soplado por aire, todos se esparcieron como si fuera niebla y mis ojos se abrieron, tenía la frente sudada y un terrible dolor en el hombro derecho, el cual me notaba vendado, aunque teniendo el conocimiento que tenía ahora sobre medicina estaba claro que era un vendaje improvisado, intente incorporarme, pero al hacerlo un dolor muy contundente retumbo en toda mi caja torácica.
"ARGHHHH"
Me desplomé de espaldas, jadeando por el dolor que me había producido el simple intento de incorporarme, entonces recordé el bramido de aquel mono gigantesco y como pude acabar con el justo antes de perder la consciencia, mire a mi alrededor y estaba en mi pequeña tienda de campaña, suspire aliviado al atar cabos y entender que mis compañeros habían llegado a tiempo para ayudarme, antes de que me encontrase cualquier carroñero o depredador, pude escuchar movimiento fuera de la tienda, seguramente el grito que se me había escapado había llamado la atención de alguno de mis compañeros, no podía moverme bien así que simplemente me quede esperando tumbado a que alguno de ellos apareciera por la entrada de la tienda de campaña, mi barriga rugía de hambre y me notaba la boca pastosa, así que esperaba que no tardasen mucho en aparecer.
Resumen
