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[Social, P.R.] Poco a poco - Versión para impresión

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[Social, P.R.] Poco a poco - Magnus Brand - 14-09-2026

[Reino de Briss,
South Blue,
52 de verano, año 18]


Tras un largo día de pasear, ver cómo vuelan las gaviotas y beberse todo lo bebible, Magnus buscó una esquina tranquila donde descansar. Se estaba haciendo de noche, por lo que la calle no estaba muy transitada. Encontró un trozo de césped con cierta privacidad en un lugar aparentemente tranquilo y se sentó a ras de suelo.

Apaciguó el leve picor que tenía en la cicatriz del pecho y, con su mano derecha, alcanzó su encendedor. Se quedó un rato mirándolo. Era dorado y tenía unos detalles con forma de sirena. Le encantaba ese encendedor.

Con toda la calma del mundo se encendió un cigarro y se quedó mirando a las estrellas. Al intentar reclinarse echando las manos hacia atrás tocó algo que no lograba identificar. Estaba hecho como de... ¿papel?

Lo cogió con su mano derecha y lo inspeccionó. Parecía ser un periódico que habría tirado algún desgraciado al terminar de leérselo.

Lo abrió tranquilamente y empezó a ojearlo.
"El nuevo mundo"...
«Pf. Muchísimas letras. Paso.»
"Consejo de guerra"...
«Los perros con su gorrita ridícula... paso.»
"Los cinco señores de la guerra del mar"...
«Hostia, un puto mono. Qué guapo.»
«Finalizan los juegos... Paz y armonía... Esperanzas del mañana... ¿Quién coño se lee estas mierdas?», pensó Magnus, perdiendo la esperanza en el periódico.

«Ojalá sean titis... ¿Ojalá sean titis? ¿La fiera del placer? Gurorororo... Quiero conocer a este hijo de puta. A ver qué se cuenta la línea erótica esta.»

Magnus sacó su Den den mushi y marcó el número del anuncio, con la esperanza de conocer a este tipo tan curioso. Estaba preparado para tener la conversación más rara de toda su vida, y estaba dispuesto a pagar por ello. 

Pere pere pere

Ni siquiera estaba seguro de que alguien fuese a contestar, pero tenía preparado un poema por si acaso. Le sonrojaba un poco la idea de compartir su arte por primera vez.

Pere pere pere

Off



RE: [Social, P.R.] Poco a poco - Garnet D. Matlock - 15-09-2026

- El menda se aburrrreeeeee... - bramaba un Garnet que se hallaba atumbarrado sobre su cama, con su cabeza apoyada sobre ambas manos, dentro de su camarote del Solar Karma. Si bien los días del músico solían ser, cuanto menos, productivos - empleando su tiempo en entrenar, practicar su música, ayudar con el tema de la reconstrucción de la isla y un largo etcétera -, lo cierto es que ese mismo día había resultado en una jornada perdida. Y no era nada malo, estaba bien tener uno de esos días en los que no era necesario hacer nada, ¿quién no ha tenido ese típico día de domingo de no salir ni de la cama hasta la hora de comer? - Si es que... Hay días tontos, y tontos todos los días, ¿es o no es? - masculló, momento en el que empezó a sonar el Den Den Mushi en su escritorio, hablando de tontos.

~ Pere Pere Pere ~

- Jódeme más. - Irguió, en una primera instancia, su tren superior apoyando ambas manos sobre el colchón para, acto seguido, impulsarse y levantarse de la cama. Ciertamente, una llamada "pornofónica" podía ser lo que le hiciera amena lo que le quedaba de día.- Espero que sea una sexy lady wachicanteio puejeje, ¿es o no es? - Fantaseaba con que la persona que llamara fuera una mujer, mientras se dirigía hacia el escritorio, pasando a sentarse en la silla que había frente a este.- A ver que frasecita se te ocurre hoy, Garnet... - se dijo a sí mismo, tras la patinada de la anterior llamada, mientras dirigía su mano derecha hacia el receptor del Den Den Mushi, descolgándolo al momento tras conectarlo con el Den Den Blanco. 

GOTCHA

- ¡Has llamado al pizzero! ¿El pepperoni lo quieres con o sin la pizza? - dijo de manera sensual, momento en el que, tras terminar de formular la frase, suspiró.- Te has lucido Garnet...¡Y si cuelga por qué piensa que se ha equivocado de número, huh! - comenzó a regañarse a sí mismo en su cabeza, comenzando a carraspear.- Perdona, neko-chan, era una pequeña broma, puejeje, ¡has llamado al gran Garnet Matlock! - exclamó, mientras se rascaba el cuello - no el de su pene, aún - con su mano izquierda. - ¿Que servicios quieres de el menda? ¡Ah espera! ¡El protocolo! - se acordó en el momento. Aún no estaba acostumbrado a esto de las llamadas.- Estaremos en llamada hasta que tu cuerpo o cartera aguante sobre cualquier tema que quieras, ¿es o no es? - comenzó a seguir su modus operandi.- Las llamadas son privadas, así que ni te rayes, neko-chan, nadie se coscará de que te van este tipo de cosas. - añadió, mientras miraba fijamente hacia el Den Den Blanco.- Y por último, puedes decidir si quieres que la llamada sea con cámara o sin ella, ¡ten en cuenta la tarifa a cobro pervertido de cada una! - finalizó, volviendo a depositar su mirada hacia su Den Den mushi normal.- Así que eso, ¿con que neko-chan estoy hablando? ¿Qué es lo que vas a querer hacer? - Puso las cartas sobre la mesa. Ahora sólo quedaba que su cliente las cogiera y decidiera que juego quería realizar.

INFO



RE: [Social, P.R.] Poco a poco - Magnus Brand - 15-09-2026

Magnus le dio una calada profunda a su cigarro, escuchando con atención todo lo que Garnet le decía. Aprovechó para acomodarse en el césped donde se encontraba, tumbándose boca arriba.
«¿Peproni? ¿Qué cojones es eso? ¿Pizza? Me suena que eso es un pan redondo que está como blando. Qué puto asco.», pensó Magnus, confuso por las extrañas metáforas de su interlocutor. 
Escuchó con atención la charla sobre las tarifas o posibilidades del servicio, pero ni siquiera sabía que fuera posible que un Den den emitiera imagen. Tampoco hizo cuentas sobre cuánto le costaría la llamada, pero no parecía importarle demasiado.
Esperó a que terminara de hablar y soltó una densa nube de humo antes de que su voz, cavernosa y rasposa, destrozara para siempre la fantasía erótica de Garnet. O no.

—No tengo ni puta idea de qué coño es una "cochán" de esas, hijo de puta. ¿Dirías que soy una "cochán"? —soltó con total naturalidad —Y tampoco sé qué cojones se supone que es un "peproni" de esos. Si he llamado no es para oírte jadear, es porque he visto tu anuncio en un periódico mugriento y me he inspirado en ti para parir una obra maestra. Así que cierra esa boquita sugerente que me traes y atiende. Vas a ser la primera persona en todo el mundo en escuchar uno de mis poemas. 

Magnus carraspeó para aclararse la garganta. Pese a su fachada de tipo duro, un leve rubor asomó por sus mejillas bajo la noche. Miró a las estrellas y, con una solemnidad casi teatral, recitó:

Eres la fiera del placer,
y no paro de mirar tu cara.
A quién tengo que joder,
para tener una barba tan guapa.

Se quedó en silencio unos segundos, frotándose la nuca con cierta timidez mientras daba otra calada al cigarro.

—Tengo dos preguntas para ti, fiera del placer —concluyó con la máxima seriedad posible dada la situación —Primera: ¿qué opinas del poema? Y segunda: ¿qué cojones llevas puesto?

Off



RE: [Social, P.R.] Poco a poco - Garnet D. Matlock - 16-09-2026

Toda la fantasía que podía haber tras al otro lado de la línea se esfumó de repente al escuchar la grave, áspera y profunda voz del cliente. Era un puto maromo. Garnet suspiró, al mismo tiempo que sus pupilas rodaban ante la situación en la que se encontraba. - La de putos degenerados que hay en el mundo, ¿huh? - pensó, el rey de los pervertidos, artífice de la línea caliente a la que le estaba acudiendo el señor que le estaba hablando en esos precisos momentos. Estaba tan ensimismado en sus pensamientos que no fue capaz de escuchar las primeras palabras del hombre, comenzando a prestar atención de verdad al oír como el hombretón de la voz rasposa declaraba no saber lo que era un “peproni”. - ¿Huh? - emitió el pelirrojo, sin entender a qué se refería con aquello. ¿Qué era un “peproni”?

Daba igual, lo importante era que el motivo de la llamada no era tener una conversación subida de tono. En absoluto. Más bien, simplemente quería compartir un poema que se le había ocurrido al ver su físico en el cartel del periódico.- Al menos este tronco no es un marrano… -
Garnet respiró aliviado. No podía evitarse sentir un tanto molesto por la forma de hablar que tenía el cliente, pero el saber que no tendría que guarrear con un varón le pesaba más. - Aunque a saber qué gilipollez me suelta… - añadió mentalmente. Ciertamente no tenía mucha expectativa en él. - Dale duro maromo-chan, ¿es o no es? - invitó al cliente a que se dispusiera recitar su tan ansiada obra de arte que no dejaría indiferente a nadie. Carraspeó y, efectivamente, era poesía.

Con cada estrofa, palabra, sílaba y fonema que alcanzaba los oídos de Garnet, el pirata podía notar cómo la pigmentación de sus mejillas se tornaban más y más rojizas.- ¿Esto no son… - Creía conocer a la perfección lo que acababa de presenciar. Algo que recordaba haber leído en la anterior edición del periódico. - ... Las rimas multi-orgásmicas de no sé qué de la Academia Gaussiana? - se preguntaba en su cabeza - sin recordar demasiado bien los nombres y términos correspondientes -, mientras una delicada lágrima descendía por su ojo derecho. Era lo más bonito que le había dicho alguien jamás. Era un verdadero poeta.

El denominado por Garnet como "maromo-chan", con suma seriedad, procedió a comunicar que le iba a hacer dos preguntas, asintiendo el pelirrojo conforme pasaba su mano izquierda sobre su rostro, para eliminar el rastro de la lágrima que aún permanecía sobre su piel. A pesar de que pudiera parecer un tipo rudo y malhablado en una primera instancia, luego era un pedazo de sensible. Justamente como era Garnet.

Las dos preguntas no tardaron en llegar siendo, la primera de ellas, que qué le había parecido la poesía y, la segunda, que qué llevaba puesto. Si bien aquello no dejaba de ser una línea caliente, ciertamente el cambio repentino de tema le había pillado por completo en bolas. - ¿Huuuh? - pronunció en una primera instancia, arqueando su ceja izquierda.- ¡Oye, oye! ¡Relaja la raja y bájate dos tonitos, maromo-chan! ¿Es o no es? - exclamó con el ceño ligeramente fruncido, momento en el que se percató que no debía ponerse así pues, al fin y al cabo era su cliente. Suspiró, con actitud derrotada, descendiendo su mirada hacia su tren inferior, más concretamente su cadera.- Pues el menda iría en bolas si no fuera por un tanga de color azul marino con estampados de corazones. - describió de forma escueta, volviendo a alzar la cabeza hasta que sus ojos se cruzaron con los del Den Den Mushi.- Y en cuanto al poema no ha estado mal para ser un novato, maromo-chan... - Se negaba a reconocer que había llorado con ese extracto.- Me habría flipado que me lo cantará una pibita, pero se agradece la intención. - añadió, pensando en quizás colgarle allí ahí mismo hasta que recordó que hasta hace un momento estaba más aburrido que un hijo de puta. Desde luego que aquella llamada era la clave para salir del aburrimiento. Su cara se tornó en una llena de picardía- Y qué hay de ti, ¿huh? ¿Qué cojones llevas puesto, maromo-chan? -

INFO



RE: [Social, P.R.] Poco a poco - Magnus Brand - 17-09-2026

Magnus se quedó petrificado, con el cigarro en equilibrio entre sus labios. El silencio al otro lado de la línea fue absoluto durante varios segundos, tan denso que casi se podía cortar con el filo de una navaja. En su mente, Magnus trataba de procesar la perturbadora pero fascinante imagen de aquel que se hacía llamar "el Gran Garnet Matlock", la fiera del placer, vistiendo única y exclusivamente un tanga azul marino adornado con románticos corazoncitos. Así es... perturbadora y fascinante. Como un león montado en un monociclo.

De repente, una vibración profunda comenzó a formarse en el pecho del buccaneer, subiendo por su garganta como un volcán entrando en erupción.

—¡Gurororororo! —Su sonora carcajada resonó en la calle vacía y espantó a un par de pájaros que descansaban en un tejado cercano. No era una risa cargada de burla, sino de una extraña y genuina admiración —Eres un cabronazo de los buenos, Garnet. Hay que tener los cojones muy bien puestos para llevar una línea erótica y atender al público vistiendo semejante trapito.

Magnus le dio una calada profunda al cigarro, sintiendo una inesperada conexión fraternal con el excéntrico músico al que había llamado fortuitamente. Ya que Garnet había sido dolorosamente honesto, él también lo sería, dispuesto a finiquitar cualquier mínima esperanza de morbo que pudiera quedar en aquella fatídica llamada.

—Si tanto te interesa mi vestuario, te diré que yo voy vestido como debe ir un auténtico macho —gruñó con orgullo, echándose un vistazo a sí mismo mientras seguía tumbado en la hierba —Llevo mis putas botas de siempre, unos pantalones con un elegante estampado de leopardo y el torso al aire para que respire la cicatriz. Por si refresca, llevo una chaqueta que reza "GRANDE AMORE" en la espalda, y en la cabeza un pañuelo azul con unos detallitos blancos que me queda de puta madre. Nada de tangas ni corazones. Pura hombría. Aunque respeto tu estilo.

Iba a seguir divagando sobre lo que hace o deja de hacer un hombre cuando, de pronto, los ojos de Magnus se abrieron de par en par. La ceniza del cigarro cayó sobre su pecho desnudo, pero ni siquiera se inmutó. La imagen mental del tanga azul hizo que algo se encendiese en su cerebro. Era la putísima chispa de la inspiración. Las musas estaban con él aquella noche.

—¡Cállate! —gritó de repente, interrumpiendo cualquier comentario que Garnet estuviera haciendo —No hables. Ni se te ocurra respirar, hijo de puta. Se viene buena mierda.

Magnus se incorporó rápidamente hasta quedar sentado en el césped. Se aclaró la garganta con la misma solemnidad teatral de su primer recital, cerró los ojos para conectar con las musas que supuestamente estaban a su lado y dejó que el arte fluyera a través de su voz:

La fiera del placer no lleva armadura,
solo un hilo azul entre las nalgas.
Admiro tu extraña compostura,
listo para ganar cualquier batalla.

Volvió a dejarse caer de espaldas contra la hierba, exhalando una densa nube de humo hacia las estrellas, sintiéndose completamente realizado y satisfecho con lo que él mismo llamaría obra magna.

—A ver si ahora tienes huevos a decirme que soy un novato, fiera.

Off



RE: [Social, P.R.] Poco a poco - Garnet D. Matlock - 18-09-2026

Una carcajada inundó por completo el camarote de Garnet. Por alguna extraña razón el pelirrojo, con los ojos abiertos de par en par ante tal genuina y contagiosa risa, no pudo hacer otra cosa sino reír.-¡PUAJAJAAJAJA! - No sabía ni porqué se reía, sólo quería acompañar al extravagante cliente que le había tocado atender esa noche. Después de que ambos dejaran de carcajear, el hombretón de facciones desconocidas al otro lado de la línea alabó los huevazos que tenía el pelirrojo, al llevar una línea de conversaciones subida de tono con tan solo un tanga encima.- ¿Qué clase de gigoló va con la ropa hasta el cuello, huh? - respondió ante su comentario, echándose hacia atrás, de forma que la silla se empezó a inclinar hasta quedar solamente apoyada por sus dos patas traseras.

Tras aquello y escuchando una especie de suspiro al otro lado que podría reflejar o un resoplido o la calada de un cigarrillo, el misterioso guarrindongo procedió a enseñarle como era que vestía un verdadero macho.- ¿Hooh? - Garnet parecía interesado en que era lo que él consideraba que era "ser un verdadero macho. Si bien las botas le pareció algo bastante común, le llamó la atención de sobremanera varias cosas de su outfit, cosas como que llevará su torso al aire, la chaqueta que tenía inscritas las palabras "GRANDE AMORE" y, sobre todo los pantalones con estampados de leopardo.- Pero será joputa, si el maromo-chan tiene estilo y todo. - pensó Garnet, imaginándose una silueta en negro llevando todas esas prendas al unísono. ¿Cómo coño sería el aspecto de maromo-chan. No obstante, a lo que respondió el skypiean no fue a su outfit, sino a sus últimas palabras.- ¿Huh? ¿Nada de hombría dices? - arqueó la ceja izquierda, volviéndose a inclinar hacia delante para hacer que la silla volviera a estar apoyada sobre sus cuatro patas. Garnet reclinó su torso superior hacia delante. La cosa iba en serio. - No hay nada más hombre que ir enseñando cacho de tu sudoroso cuerpo después de una buen entrenamiento, ¿es o no es? - declaró, con su siniestra sobre su pectoral derecho, y con una pícara sonrisa entre sus dientes. Tras aquello, volvió a echarse hacia atrás.- Pero al loro, maromo-chan, tienes un estilazo de dos cojones, ¿es-... - Y antes de que pudiera terminar su frase, el cliente le interrumpió.

Le procuró que no hablara, pues se venía algo grande.- ¿Huuh? - frunció el ceño el skypiean. En ciertos momentos, sentía que un buen puñetazo en la jeta podía solucionarle muchos problemas. Sin embargo y para su sorpresa, otro poema salieron de los rudos pero sensibles labios del hombre de pantalones de leopardo. Con cada palabra que perforaba su psique, hacía que la sensibilidad del músico de los Alas Negras fuera en aumento. Los ojos de Garnet se empezaban a humedecer, al mismo tiempo que su mano izquierda se posaba sobre su boca. - Es que sí es... - Había plasmado a la perfección la esencia de Garnet en tan sólo cuatro versos.  Hasta sentía cómo la tensión en su tanga empezaba a aumentar paulatinamente, ¿se estaba poniendo cachondo? Honestamente, buscó cobre, y acabó encontrando bakumetal.

- Nanai... El menda no puede mentirte más, esto es una puta pasada, puejeje... - confesó, mientras se le escapaba una discreta lágrima por ambos ojos.- ¿Te coscas de algo? Al principio de la llamada fantaseaba con que fuera una pilingui la que me fuera a llamar... - Echó hacia atrás su cabeza, clavando su mirada en el techo de su habitación, con una suave sonrisa sobre su cara.- "Ojalá sean titis", me repetía... Pero... - Sus ojos se abrieron de par en par.- Pero... - Sentía como un escalofrío recorría todo su cuerpo, hasta su columna vertebral y terminando de llegar hasta su cerebro. Hostia puta, le había dado una sobredosis de inspiración.- ¡PUAJAJA! ¡ESTO TENGO QUE EYACULARLO! - gritó escandalizado, dejando el receptor del caracolófono sobre la mesa, tras lo cuál dio un repentino salto que le alejó de la silla.- ¡NI SE TE OCURRA COLGAR! - Se fue directo hacia una de las esquinas de su cama, dónde reposaba su fiel compañero, Sabertones, cogiéndolo con firmeza y determinación hasta posicionarlo frente a él. Con su diestra en el cuerpo de la guitarra, y la siniestra en el mástil, estaba listo para tocar lo que podía ser un "melocotonazo".

Garnet volvió a correr hacia el escritorio, apartando la silla de una patada.- ¡AL LORO, MAROMO-CHAN! ¡ESTÁS A PUNTO DE ESCUCHAR FUEGO! ¡EN EXCLUSIVA UNA NUEVA PIEZA PARA EL GRAN GARNET MATLOCK! - exclamaba con euforia, mientras trastocaba las clavijas para cerciorarse de que su instrumento estaba bien afinado.- ¡Esto es gracias a ti! Así que dime... ¿Te gustan las perolas? - preguntó, tras lo cuál, deslizó su diestra sobre las cuerdas de su guitarra, dando lugar al primer acorde de lo que era su primera canción.


Hey doctor, tengo un ardor.
¿Será un flemón en mi pollón?
¡Qué cojones es! Mírame a ver
Me viene el malestar, sólo de pensar

¿Las volveré a ver,
o tan siquiera oler?
estoy por enloquecer
ya sueño que están aquí
¡y que vienen a por mí!

¡Ojalá sean titis!
¡Sean titis!


Ya que más da, ya me da igual
yo a ese par, lo voy a encontrar
solo quiero hundir, en ellas mi nariz
y poder lamer, toda su puta piel

Ya no puedo más
Siento que va a explotar
Descanse mi pene en paz
ya sueño que están aquí
¡y que vienen a por mí!

¡Ojalá sean titis!
¡Sean titis!
¡Sean titis!


Dejádmelas sobar, una vez más
¡Ojalá sean titis!
solo quiero hundir, en ellas mi nariz
¡Ojalá sean titis!

Ya no puedo más
Siento que va a explotar
Descanse mi pene en paz
ya sueño que están aquí
¡y que vienen a por mí!
¡Ojalá sean titis!
¡Ojalá sean titis!
¡Sean titis!
¡Sean titis!
¡Sean titis!
¡Sean titis!
¡Sean titis!
¡Sean titis!



La melodía, una oda a los atributos femeninos que reposaban sobre la caja torácica, era intensa, rítmica y agresiva, algo que acompañaba al sentimiento que profesaba Garnet sobre dichas partes del cuerpo que se podían llamar de tantas maneras. Una vez terminó, jadeante, posó sus ojos sobre el Den Den Mushi.- ¿Qué te pareció, maromo-chan? ¿Te mola? Pues esta puta canción es gracias a ti, ¿es o no es? - le declaró con una amplia sonrisa al que fue su segundo cliente. Esperaba de todo corazón que le maravillara su nueva creación.

INFO



RE: [Social, P.R.] Poco a poco - Magnus Brand - 19-09-2026

El silencio reinaba en la noche, roto únicamente por la respiración agitada al otro lado de la línea tras el último y agresivo acorde de guitarra. Magnus se había quedado completamente petrificado. La ceniza de su cigarro cayó sobre el césped, posándose como un copo de nieve. Sus ojos, perdidos en la inmensidad del universo, brillaban con una intensidad inusual bajo la luz de las estrellas.

De repente, una lágrima solitaria y cargada de pura hombría resbaló por su mejilla, trazando un surco en su rostro hasta perderse.

El buccaneer se puso en pie de un salto. Tiró el cigarro a un lado y comenzó a aplaudir lentamente al principio, golpeando sus palmas con solemnidad, hasta que el ritmo se aceleró y sus aplausos se convirtieron en truenos que retumbaron por toda la calle vacía.

—¡Gurororororo! ¡Bravo! —gritó Magnus, alzando la voz con una euforia y una emoción desmedidas, ignorando por completo que era plena noche —¡Me cago en todo, Garnet, eres un puto genio! ¡Has destilado la esencia misma del alma en una sola melodía! ¡Has recitado lo que todo hombre más desea! ¡Es crudeza, es anhelo, es... es arte, joder! ¡Y en exclusiva para mí!

La voz de Magnus, sumada al escandaloso recital de rock que acababa de sonar a través del caracolófono, fue demasiado para la tranquilidad del vecindario. A lo largo de la calle, las luces de las casas comenzaron a encenderse una tras otra en un efecto dominó. Se escuchó el rechinar de varias ventanas al abrirse de golpe.

—¡A callar, desgraciado! ¡Que algunos madrugamos! —gritó la voz cascada de una señora desde un segundo piso.
—¡Borracho de mierda, vete a dar voces a otra parte o bajo y te reviento! —le secundó un hombre corpulento en camiseta de tirantes desde un balcón cercano.

La interrupción cortó de cuajo el estado de epifanía artística de Magnus. Su sonrisa se había esfumado, y había sido sustituida por una mueca de pura indignación. Abajo, en la calle, tres tipos en ropa de dormir salieron de un portal cercano, armados con el valor que da el insomnio y un bate de madera.

—Oye, tú, el del pijama de leopardo —gruñó el más grande de los tres vecinos, acercándose amenazante —¿Eres sordo o qué te pasa? Apaga el cacharro ese o te lo tragas.

Magnus miró a los tres hombres de arriba a abajo con un profundo y absoluto desprecio. Unos hijos de puta que no eran capaces de apreciar la mejor obra jamás creada no deberían ser considerados ni siquiera seres humanos. El ambiente se volvió pesado. Sin apartar la vista de ellos, acercó el caracolófono a su boca, cambiando repentinamente su tono por uno de máximo respeto fraternal.

—Garnet, fiera del placer... La canción es una puta obra magna. No soy más que un aficionado a tu lado. Eres el orgullo de los mares —le dijo al comunicador con voz grave y solemne —Pero tengo que dejarte. Unos cabronazos incultos acaban de interrumpir nuestro momento de conexión y me veo en la obligación de arrancarles la jodida garganta y de reventar sus cráneos como si fueran cocos.

Magnus colgó el Den Den Mushi con cuidado, guardándolo a buen recaudo dentro de su chaqueta. Se crujió los nudillos de ambas manos, produciendo un sonido seco que resonó en el callejón, y dio un paso hacia los tres vecinos.

—¿Pijama de leopardo? —murmuró Magnus mientas una vena comenzaba a palpitar en su frente —Os voy a enseñar a respetar a las musas, hijos de puta.

Sin mediar una sola palabra más, Magnus recortó la distancia que lo separaba del que iba armado en un instante, lanzando su mano derecha hacia el cuello de su víctima para agarrarlo y hacerle cosas que nadie debería haber presenciado ni vivido jamás.

Off



RE: [Social, P.R.] Poco a poco - Garnet D. Matlock - 20-09-2026

Era increíble lo caprichoso que podía ser el destino a veces y es que, lo que en un inicio aparentaba ser una llamada que se acercaba más a la idea de lo que debía ser una broma "caracolofónica", se convirtió de manera sorprendente en una conversación en la que dos personas de complicado temperamento - cada uno con su concepción de lo que era la verdadera esencia de la hombría -, pudieron abrirse tal y como lo hacían los lirios ante la llegada de los primeros rayos de sol. No lo conocía aún del todo, pero Garnet había encontrado en "maromo-chan", alguien rudo pero sensible y que era capaz de apreciar el verdadero arte y la fuerza de las emociones y el sentimiento. En "maromo-chan" pudo encontrar a un igual. Lo que podría llegar a ser como un hermano.

Con la última nota de la improvisada canción de Garnet emitida, aquella sensación que sentía el pelirrojo culminó de sobremanera. La reacción de Magnus fue apoteósica, la reacción de alguien que era capaz de apreciar el arte y ciertos erógenos atributos. Y alguien así, sólo podía ser un buen tipo.- Cóscate de que eres tú el que ha servido de inspiración, maromo-chan, ¿es o no es? - No agradeció las palabras del cliente pues, primero, el propio músico sabía ya que su tema era increíble y, segundo, a veces las palabras sobraban entre dos hombres. Uno podía sentir el respeto hacia el otro sin necesidad de pronunciar ni un fonema.

De repente, y de forma algo ininteligible para el pelirrojo, comenzó a escucharse algo de ruido molesto desde el otro lado de la línea, ruido que parecía pertenecer a distintas voces que no correspondían con las del hombretón. - Parece que tiene visita... - pensó el skypiean. No tenía pinta de que el tono de las voces de los espontáneos fuera muy amistoso, eso sí. Abruptamente, la voz de su segundo cliente cortó de lleno los pensamientos de Garnet, quién declaró ser un aficionado a su lado. El pelirrojo rió nasalmente y es que estaba mal que lo dijera, pero su ambición de ser la mayor superestrella del mundo le llevaba a que su propio ego estuviera por las nubes. Al parecer, las voces que estaba escuchando el músico de los Alas Negras eran de unos entrometidos que había decidido romper el momento de conexión entre los dos interlocutores. Iba directo a darles la paliza de su vida.- El menda espera volver a escuchar uno de tus poemas, maromo-chan. - sonrió ante su despedida, esperando que volviera a llamarle en un futuro.- Hasta más oler, maromo-chan, ¡barre el piso con esos mamelucos! ¿Es o no es? - le animó para que aquellos que habían osado en interrumpir su momento sufrieran su merecido, tras lo cuál, colgó la llamada volviendo a posar el receptor sobre el Den Den Mushi.

En ese momento, sin levantarse de la silla, y aún con Sabertones sobre él, Garnet se quedó pensamiento, inclinando su silla hacia atrás mientras su vista se perdía en la madera del techo. - Maromo-chan... - se le escapó el apodo que le había puesto a su segundo cliente, tras lo cuál esbozó una sonrisa.- Grandísimo hijo de puta, ¡qué bien me ha caído! PUAJAJAJA - Y tras aquella carcajada, el pelirrojo apartó su guitarra en su lugar correspondiente, y se fue directo a dormir, con una sonrisa en su rostro que era complicado borrarla de su rostro. Ya ni recordaba que hasta un momento, estaba más aburrido que una ostra.

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RE: [Social, P.R.] Poco a poco - PX-5 - 20-09-2026

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TEMA: CERRADO
Se cobrarán los 200 berries pertinentes.
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