Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece
[PR][FIC Recolección] Country Rods - Versión para impresión

+- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com)
+-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3)
+--- Foro: Grand Line Paraíso (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=227)
+---- Foro: Corriente Rakusei (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=148)
+----- Foro: Long Ring Long Land [Séptima isla] (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=175)
+----- Tema: [PR][FIC Recolección] Country Rods (/showthread.php?tid=4305)



[PR][FIC Recolección] Country Rods - Juan Sebastian - 13-09-2026

Día 42 de Verano, Año 18.


Parte 1: ¿Desayuno?

Al día siguiente de entrenar con Nyra y con Kael, me levanté con mi pereza habitual.No había madrugado excesivamente, por lo que estaba de muy buen humor, más que de costumbre, podría decir. —Aaaa… Hoy será un día propicio, no daré un palo al agua en toda la mañana, luego comeré con mis compas, después jugaré a las cartas con Akira… —Sin dudas, un día perfecto, idílico podría decir. Pero lo primero era lo primero, un marine grande y fuerte debía comer bastante, eso era lo que me decía mi madre de pequeño, y yo no iba a ser quien lo rebatiese.

Me levanté de mi cama y me cambié mi pijama de la Marina por mi uniforme de la Marina, terminando la rutina afirmando mi vieja gorra con soltura, asegurándome de que estuviese bien colocada. De una poderosa patada abrí la puerta del camarote, saludando a los compañeros que podrían haberme oído a unos treinta metros a la redonda. —¡¡Yeeehei!! —grité con alegría. Lo primero que hice al levantarme fue abrir la nevera, rompiendo mi mundo en vistazos de un solo vistazo, apenas nos quedaban provisiones más allá de las cartillas de racionamiento de la Marina, que eran un asco. Aquella tragedia marcó mi objetivo para el día de hoy, debía conseguir alimentos nutritivos para la división.

No era muy conocedor de las aguas que me rodeaban, tampoco de los animales que habitaban las extensas estepas de esta curiosa isla. De pasada, fui capaz de ver algunos ciervos extremadamente alargados. —Seguro que son todo huesos, pero… —Pensé. Las aguas parecían limpias, por lo que en primer lugar me decidí a pescar un poco, más adelante ya miraría de cazar algún animal de mayor tamaño para tener algo de variedad.


Parte 2: Cangrejo pesqueron’t

Lo primero para pescar era preparar el equipamiento, un pescador no es un buen pescador si no prepara bien su equipo, hasta un tonto lo sabía. Agarré una de las cañas que teníamos a nuestra disposición en el barco. Por suerte, estaba en muy buenas condiciones para las pocas veces que había sido usada, al ser principalmente de madera, no había sido corroída por el salitre del aire costero. Para ponerla a punto, me encargué de quitarle el hilo flojo que tenía para volverlo a liar en el carrete con la tensión adecuada.

Los plomos estaban en buen estado y había de multitud de tamaños. Como mi objetivo eran peces grandes, opté por colocar el de mayor tamaño de entre los que tenía disponibles. Lo siguiente era una boya, por pura lógica, cogí la más grande que había, después de todo, tenía que ser capaz de soportar el peso del plomo sin hundirse. Para terminar, y ciertamente no menos importante, cogí un gran anzuelo, digno de peces de tamaños que rara vez había visto buceando en mi tierra natal del South Blue. No sería exagerado decir que tenía preparado un equipamiento adecuado para pescar tiburones enormes.

Con todo el equipo listo, apoyé la caña en mi hombro izquierdo mientras la sostenía con mi mano y me dirigí al borde del barco que apuntaba al horizonte. Avanzaba al mismo tiempo que canturreaba con un silbido alegre, no me gustaba presumir, pero la verdad era que se me daba muy bien silbar. Una vez llegué, asenté bien los pies en el suelo, pudiendo sentir en mis pies descalzos, el calor de la gastada madera de la cubierta. Giré mi cuerpo en un intento de construir energía potencial, energía que liberé en una explosión, creando un arco con la caña y lanzando el plomo lejos, muy lejos en la distancia.

Pude ver dónde había caído gracias a las ondas de agua que se alejaban en círculos alrededor del impacto. —Nada mal… —Pensé en un acto de darme ánimos a mí mismo, algo que solía hacer para mantener el ánimo en alto cuando me aburría. Lo que tocaba ahora era algo que todo hombre debía experimentar, al menos, una vez en su vida, una lucha, no contra los peces, era algo más profundo. Era algo de lo que mi padre me había hablado de chico cuando me llevaba a pescar en las costas del Reino de Samba. La pesca no era un duelo contra las presas que capturábamos, era una batalla, una guerra contra el mar, el tiempo y, sobre todo, uno mismo.

Los minutos pasaban, pero nada picaba, mi paciencia era cada vez menor, estaba perdiendo la batalla. En un intento por mantener alta la moral de las tropas (solo yo), me puse a tararear mientras esperaba que algún arenque descarriado se tropezase con el anzuelo. —Country rooooads, take me hooooome… To the plaaaacess, I belooonng… Baterillaaaa mountain maaaamaaa… —Si bien mi aterciopelada voz hizo más llevadera la espera, finalmente opté por recoger hilo para volver a lanzar. —Habrá que buscar otra posición más adecuada… O quizás es que algún bicho se ha comido el cebo. El cebo… El cebo… Hmmmm. —Dejé de recoger por un momento, necesitaba pensar, algo estaba mal.

—¡El cebo!—

Eso explicaba muchas cosas, pescar sin cebo era ciertamente una tarea complicada incluso para los más grandes marines.


Parte 3: Ahora sí. Cangrejo pesquero

Una vez recogí el hilo, dejé todas las cosas pegadas en la baranda del barco, justo en el lugar donde me había puesto a pescar. Con todas mis cosas organizadas, me puse a buscar algunos gusanos entre el equipo de pesca del barco, pero no tuve suerte, nada quedaba. —Hmmmm —dije frustrado, pero no había de otra, me tocaría ir a la costa a desenterrar algunos gusanos.

Buscar bichos no era algo nuevo para mí, después de todo, era algo que había hecho numerosas veces cuando era un pequeño centollo que usaba su pincita como pala. Con una pinza ahora mucho más grande, podía escavar grandes cantidades de tierra, sin dudas había crecido desde la última vez. Aunque, para mi sorpresa, no era yo el único que había crecido, y pude verlo con claridad cuando, al tirar de una lombriz que asomaba entre la tierra que había movido, pude ver cómo salía y salía. Mis ojos abiertos como platos y mi boca en la que podrían entrar decenas de familias de moscas, evidenciaban lo impresionante del anélido que tenía frente a mis ojos. —¿Pero cuántos metros mide la cosa esta? —me pregunté mientras sostenía lo que había extraído en mi mano izquierda. Dejé de tirar de la misma, no por respeto, por miedo, no sabía lo que podría acabar sacando si seguía tirando de aquel ser, por lo que opté por darle un tijeretazo con mi gran pinza para cortarlo y a otra cosa.

Una vez de vuelta en el barco y con reservas de gusano para los próximos años, volví a intentar conseguir alguna buena pieza en mar abierto. —Una… Dos… Y… —Dije mientras adoptaba la posición de lanzamiento, con la carnada ya colocada en el imponente anzuelo. —¡Tres! —Finalicé al culminar el lanzamiento que se perdía en la distancia. Con todo listo, solo me quedaba sentarme en la baranda y esperar. Por fortuna, no se hizo esperar, a los pocos minutos de hundirse el anzuelo en las profundidades, pude notar cómo un fuerte tirón empujaba la punta de mi caña hacia el mar.

El momento había llegado, pero la fuerza de la bestia era mayor de la que pensaba, apenas logré evitar ser arrojado por la borda al estar sentado en el borde del barco plácidamente. Pude salir airoso del primer tirón gracias a mi resistencia natural, pero sabía que no podía relajarme, por lo que salté hacia atrás, para tener mejor apoyo en la cubierta. Los tirones de aquella criatura eran incesantes, podría hacer gala de mi fuerza para sacarlo de un tirón, pero la caña no resistiría, debía dejar correr el hilo mientras lo frenaba ligeramente para cansar a aquel animal. 

Más por maña que por fuerza, y tras unos agonizantes minutos, pude percatarme de que la arrolladora fuerza del pez, había remitido en unos tirones mucho más lentos y débiles, era el momento. Le puse el freno completamente a la caña y, de un solo movimiento, mandé a la criatura a volar, haciendo que aterrizase en el barco. Era, ni más ni menos, que un enorme atún de alrededor de cien kilos, seguramente no era de los más grandes que se podían encontrar de su especie, pero sin dudas sería suficiente por el momento.

Al poder consolidar mi triunfo, me senté de golpe en el suelo y solté un suspiro profundo. Mi rostro rebosaba alegría, pero el cansancio hacía mella en mí con fuerza. Entre bocanadas de aire que inspiraba y expiraba de manera irregular, lo único que pude decir fue: —Necesito un cigarro… —Por desgracia para mí, Enji no me dejaba de los suyos, y yo no tenía cigarros. Seguramente debería ir a comprar algunos cuando tuviese un hueco, pero en estos momentos estaba demasiado cansado. Al menos podría tumbarme para relajarme por el momento, ya le pediría a Nyra que se encargase ella de cocinar al bicho este.

Cajita de Tortuga



RE: [PR][FIC Recolección] Country Rods - PX-2 - 14-09-2026

✓
Recolección Completada
Materiales:

— Pescado (viveres): 150 unidades.


STAFF DE NAKAMA NO MI