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[Auto-Narrada T3][P.A] Entrenamiento no tan silencioso - Mizuki - 13-06-2026 Día 56 de Invierno, Año 17
Ciertamente estar en Baltigo era una oportunidad única para hacer nuevos lazos, conocer a diferentes miembros de la armada revolucionaria y obtener contactos que de otra forma sería imposible de conseguir, sin embargo Mizuki no era la clase de mujer que se especializa en hacer contactos para fines tan cínicos, ella conoció gente y sí se llevó bien con ellos, excelente de lo contrario tampoco se haría problema, por eso mismo no estaba atada a dedicar todo su tiempo a “reunir contactos” o “forjar lazos”, pudo apartarse un poco con algunas raciones para ir a explorar y conocer la isla donde solo los mares sabían sí volvería en el futuro. Así fue como recorriendo lo desconocido pero llevando un registro de por donde se movía para poder regresar de forma segura es que la joven mujer de ojos azules y esclerótica negra llego al lugar conocido como Valle del Silencio, nunca había visto un lugar como ese, pero cuanto menos parecía un lugar tranquilo para descansar, pero la rubia no estaba suficientemente cansada para simplemente sentarse o recostarse a descansar sin razón en un lugar como ese, por muy interesante que fuera la vista, así fue como decidió que aprovecharía a entrenar un poco más para cansarse y luego de ejercitarse recién aprovecharía a descansar. Así fue como la jornada de entrenamiento de una Gyojin que normalmente no paraba de hablar se dio silenciosamente, al menos en un comienzo. Mizuki se ejercitaba tranquilamente, comenzando por estiramientos y calentamientos mientras veía su entorno, escuchaba la tranquilidad que era aquella falta de bullicio o incluso la ausencia de su propia voz, no es que fuera de las personas a las cuales les molestaba su propia voz, pero en aquel silencio es que tomaba conciencia de cuanto hablaba constantemente, como una vez que empezaba a hablar las palabras salían como ametralladas desde su boca de forma eufórica. Cosa de la cual ella misma no se quejaba ni molestaba, simplemente era una de las primeras veces que estaba tomando conciencia de cuanto tiempo de su día a día se la pasaba hablando hasta por los codos, con lo serio que era Kazan o el hecho de que con Seraphine hablara también en lenguaje de señas sería normal que la joven de patrón atigrado fuera también una persona de pocas palabras, pero en su lugar parecía compensar el silencio y la falta de expresión por parte de sus compañeros, sin embargo no era algo ambiental porque ya era así desde mucho antes de conocer a los miembros de la Corriente Libre. El cuerpo de la joven había calentado ya y ella permanecía callada, casi como un desafío para sí misma o tal vez porque los pensamientos abundantes en su mente compensaban por el dialogo que no exteriorizaba. La joven comenzó a golpear el aire de forma repetitiva, primero con puñetazos de Karate y luego con diferentes formas de Cabezazos, técnicas que ya conocía pero no quería arriesgarse a que se oxidasen, el sonido de sus exhalaciones se dejaba oír en el silencioso valle mientras la rubia continuaba con su aparentemente silencioso entrenamiento, tomando conciencia por primera vez de cuan fuerte podía sonar su exhalación al momento de soltar un golpe de karate, el sonido de la tierra arrastrándose en el suelo a merced de los movimientos que acompañaban o impulsaban los cabezazos constantes. El olor de las partículas de tierra árida que llegaban a la nariz de la Gyojin era silencioso pero seguía presente, llamando la atención de otro de los sentidos de la mujer de dos metros treinta y cinco mientras entrenaba, escuchando el sonido de sus puñetazos atravesando el aire, el desliz de sus pies en la tierra cuando avanzaba o retrocedía, cada una de sus acciones parecía estar acompañada inevitablemente de algún sonido, pequeños sonidos y suspiros ambientales que eran constantes. Siendo que era la mujer más sigilosa de su tripulación al momento, Mizuki decidió tomar lo más en serio posible aquella oportunidad de mejorar su sigilo aunque fuera tan solo un poco, pues entendía que en un solo día no lograría conquistar alguna nueva técnica secreta o inventar una forma de desplazamiento silencioso de la cual ella nunca había oído antes, en lugar de eso aprovecharía esa oportunidad para buscar sombras y rocas, lugares de donde colgares para intentar reducir el ruido que causaba su cuerpo al colgarse de los asideros disponibles. La mujer nacida para recorrer el mar estaba en tierra intentando moverse como si fuera agua, buscaba moverse en cuatro patas por momentos para reducir su altura mientras que usaba la fuerza de sus dedos y la fluidez de sus movimientos de forma que le permitiera andar tan silenciosamente como le era posible, solo con breves momentos de contacto con el suelo cuando se desplazaba o usar sus los dedos de sus pies para impactar la menor cantidad de superficie posible al momento de moverse antes de intentar cambiar de cambiar la forma en que estaba apoyada en el suelo para usar apropiadamente el toda la parte frontal de su pie como punto de apoyo para impulsarse y dar un único salto que realizara solamente el sonido del desplazamiento de tierra empujada por la fuerza utilizada por la Gyojin al saltar, un buen movimiento que lamentablemente se vería arruinado pues al aterrizar la joven de ojos azules sería incapaz de amortiguar completamente el ruido producido por su más de un cuarto de tonelada de peso cayendo sobre la roca, haciendo que el impacto golpease con cierta potencia que molestó a la revolucionaria, pero no suficiente para hacerla dejar de entrenar. Tras escuchar lo “fuerte” que eran los sonidos producidos por sus caídas o al realizar el primer “paso” en una serie de pasos al andar o moverse trepando, Mizuki entendió que era el momento más ruidoso de su forma de desplazarse, así que comenzó a saltar para aprender a usar mejor sus rodillas y tobillos para amortiguar la caída, comenzó con varias decenas de saltos y caídas tanto rectas como en ángulo antes de lanzarse a las rocas e intentar agarrarse buscando las formas que fueran menos ruidosas. Al no tener el conocimiento teórico para crear una forma de movimiento silencioso la Gyojin solo podía recurrir a la experimentación y práctica, algo a lo cual estaba acostumbrada, intentó recordar cómo se movía en su tiempo de esclava de combate para fingir agregar a su movimiento el factor de estar flexionada o lista para lanzarse al ataque. Cada salto era igual de ruidoso que el anterior en el comienzo, pero para cuando ya iba más de una centena de intentos finalmente comenzó a notar una mejoría en la postura y forma que debía usar tanto para saltar como para caer o agarrarse de lo asideros si quería reducir el ruido que causaba en cada uno de sus movimientos, la joven gyojin aprendió finalmente cuán importante era mantener el movimiento o reducirlo progresivamente en lugar de chocar o contrarrestar de forma bruta la fuerza con la que se movía y desplazaba de forma abrupta pues aquello causaba reacciones intensas que más de una vez ocasionaban ruidos indeseables. -Tengo que ser mejor, no puedo dejar que mi falta de talento para estas cosas empeore o ponga en peligro la posición de Kazan ni Seraphine… Corriente libre depende de Mí para todo lo que implique sigilo o infiltración, soy la única que sabe hacerse un disfraz decente para tener un alter ego, soy la más pequeña del grupo en cuanto a tamaño y hasta donde vi, por ahora soy la más veloz de entre nosotros.- pensó para sí misma la musculosa mujer mientras atravesaba el aire en un salto de más de treinta metros de altura, sintiendo, observo lentamente sus alrededores antes de que la gravedad volviera a tomar control de su cuerpo, reclamándola para que regresara a la tierra y exigiéndole que cumpliera el acuerdo dictado por el sentido común de que “todo lo que sube, tiene que bajar” a pesar de que las capacidades de la Gyojin por momentos hicieran parecer lo contrario. Mientras caía la rubia sintió su cabello ondear en la cola de caballo que llevaba, podía imaginar cómo se vería Seraphine cayendo entre sus brazos desde esa altura y una sonrisa se dibujó en los colmillos predatorios de la mujer tiburón mientras se preparaba de la mejor forma posible para caer amortiguando el impacto con sus articulaciones tanto como le era posible para causar la menor cantidad de ruido que pudiera -La tengo que llevar de compras también, se supone que vamos a aprovechar el movimiento libre que tenemos desde Baltigo para reubicarnos, esto es una buena oportunidad de alejarnos de ese tipo creepy que vi en el ferry del falso parque de diversiones, ese pelinegro me dio mucha mala espina las veces que me lo cruce en el ferry, nunca hizo nada para molestarme o atacarme directamente, pero sin lugar a dudas tenía en él un hedor a sangre derramada demasiado prominente… Muchas víctimas para un tipo del cual no había escuchado nada hasta ese momento… Al siguiente periódico me enteré de quien era, pero aun así, no quiero estar ni siquiera en su misma corriente… Espero que el resto no tengan problema con esta idea…- Volvió a caer con un cuarto de tonelada desde treinta metros de altura era evidente que no podía ser extremadamente sigilosa, pero al menos había logrado reducir bastante el impacto al distribuir la fuerza de la caída entre sus tobillos, rodillas, cadera e incluso usando su cola de tiburón para amortiguar un poco el impacto y esparcir más la fuerza que se distribuía en la árida tierra del Valle del Silencio. La oji azul ya llevaba quien supiera cuanto tiempo entrenando para cuando finalmente decidió que era hora de comer, beber y tomarse un descanso adecuado para disfrutar de las vistas y el ambiente que aquel valle podía permitirle, esa quietud que daba nombre al lugar era tal que una vez más todos los sonidos producidos por la mujer con dientes cerrados se volvía prominente desde su perspectiva, el crujido al masticar con esos pocos molares que tenía detrás de sus colmillos de tiburón, la tierra arrastrándose cuando ella se acomodaba dónde estaba sentada de una forma distinta, la fricción de su cola que ocasionalmente se movía involuntariamente mientras comía o bebía, incluso su respiración era fácil de escuchar por momentos de particular silencio. Con una sonrisa en su rostro la mujer que apenas iba por mediados de sus veinte observo el paisaje agradeciendo poder disfrutar de aquella paz, pues aunque era una mujer enérgica, arrogante, peleonera y ruidosa, por momentos el silencio era también algo que ella podía disfrutar, le permitia alejarse de los días donde el estruendo le recordaba a las cadenas que ya no existían en esos grilletes que traía puestos, tiempos diferentes y que ahora mismo parecían incapaces de alcanzarla, no venían a ella las vivencias cuando fue forzada a ser una “mujer” acompañando a hombres de gustos exóticos, tampoco el sonido de los látigos del campo de cultivo ni los rugidos de las jaulas o cuadriláteros donde había peleado como esclava de combate para el entretenimiento y divertimento de aquellos que a lo largo de los años habían sido sus amos. Ningún ruido o sonido que le recordase a eso estaba presente en aquel valle, por primera vez en quien sabía cuanto tiempo la Gyojin estaba realmente sola con sus pensamientos, consigo misma y sin la sombra de sus días sometida para servir a otras personas contra su voluntad. Una vez más observo el valle del silencio con aquellos ojos nacidos para moverse en las profundidades y dedico una larga respiración a disfrutar de aquel momento antes de que un pensamiento menos feliz aun así digno llegase a su mente -Más gente merece disfrutar de cosas como estas en lugar de trabajar hasta la muerte o temer al hambre…- como si aquello fuera una epifanía la joven de patrón atigrado en sus escamas ocre estuvo un poco más cerca de realmente comprender porque luchaba al combatir junto a la Armada Revolucionaria por la liberación del pueblo, tal vez sus motivos iniciales no fueran los mejores, violencia y codicia, pero con el paso del tiempo parecía ser que estaba comenzando a entender los ideales de la líder de aquel movimiento, aunque fuera un cambio de solo un par de gramos en la balanza de su corazón, aquel viaje a Baltigo y al Valle del Silencio había tenido un significado importante para Mizuki. RE: [Auto-Narrada T3][P.A] Entrenamiento no tan silencioso - PX-6 - 16-06-2026 ✓ Aventura Autonarrada T3: Completada RECOMPENSAS: — Puntos Mugiwara: 7 — Reputación: 20 — Berries: 24K Se tienen en cuenta karmas monetarios para el aumento de recompensa.
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